Es bien sabido que en el mundillo del cine el que no corre vuela. La consigna es cazar los escándalos al vuelo y exprimir cualquier resquicio de atención mediática que se pueda conquistar. Y ya no se trata sólo de la industria de Hollywood, sino de cualquiera de las variantes industriales que pueblan el Planeta Cine. El último rastro de flagrante oportunismo lo encontramos en el anuncio, publicado en Variety, de que ya está en marcha el primer biopic de la vida de la modelo Anna Nicole Smith, fallecida hace sólo dos meses (el 8 de febrero) de una sobredosis de medicamentos. Con el cadáver de la pobre Anna Nicole recién enterrado, los productores independientes Jack y Joseph Nasser han decidido lanzarse a explotar el filón mediático generado tras la muerte de la voluptuosa ex-conejita Playboy.
Y lo cierto es que tanto la vida como la muerte de Anna Nicole es una auténtica mina de escándalos, perfecta para engalanar una de esas producciones independientes yankis lacrimógenas a la par que mediocres. Y claro, uno de los requerimientos fundamentales de dichas películas es contar con una actriz protagonista que pueda ofrecer otro plus mediático. En este caso, los productores se han decantado por la cantante, bailarina y modelo Willa Ford, que comparte con Smith no sólo el haber protagonizado una portada de Playboy, sino también el haber pasado más de una vez por quirófano para ampliar su ya de por sí espectacular delantera. Willa Ford es conocida principalmente en Estados Unidos por su éxito I Wanna Be Bad, perteneciente a su primer album, Willa Was Here.
La película, que responderá al simple y obvio título de
Anna Nicole, estará dirigida por el desconocido
Keoni Waxman y seguirá la trayectoria de Smith desde los 17 años hasta su muerte, deteniendose en su éxito como modelo erótica, su matrimonio con el anciano millonario
J. Howard Marshall II, el fallecimiento de su primer hijo y su propio suicidio o muerte accidental en un hotel de Florida. El anuncio del proyecto llega cuando se van resolviendo los diferentes flecos que dejó abierta la muerte de la modelo. De hecho, desde su fallecimiento, las casas de justicia norteamericanas se han convertido en auténticos campos de batalla para hacerse con la cuantiosa fortuna que poseía Smith. La pelea más sonada ha sido la protagonizada por varios novios de la actriz que reclamaban la paternidad de su hija,
Dannielyn, que finalmente fue concedida a una antigua pareja de Smith,
Larry Birkhead.
Las vidas escandalosas suelen generar, a la larga, más de un proyecto cinematográfico. Y las circunstancias vitales de
Smith nos hacen prever más de un biopic de la modelo en el horizonte. Veremos si alguno de ellos consigue atravesar la barrera del oportunismo y presentar algún valor artístico.