Todo apuntaba a que la realización de Grindhouse, proyecto conjunto con Quentin Tarantino, iba a ser una fiesta para Robert Rodríguez. Poco podía imaginarse el director tejano que el tiro le saldría por la culata, estallándole en la cara en mil pedazos. Finalmente, los excesos y excentricidades parecen haberle pasado factura tanto en lo laboral como en lo personal. En resumen, Grindhouse no ha sido sólo un fracaso absoluto de taquilla, sino que el pobre Rodríguez ha tenido que ver cómo su matrimonio se iba a pique, bajo rumores de infidelidad, y a su ex-mujer montándole un pollo tremendo en la reciente gala de presentación de la película.
Pero vayamos por partes. Aunque Rodríguez lo ha negado rotundamente, los rumores sobre la infidelidad que el director podría haber cometido con la estrella de su capítulo en Grindhouse (Planet Terror), la actriz de origen italiano Rode McGowan, podrían haber sido el motivo final de su divorcio de la venezolana Elizabeth Avellán, de 47 años (él tiene 38), con la que compartió 16 años de su vida y con la que tuvo 5 hijos. Pero al parecer, todos esos precedentes no pudieron con el encanto de la actriz de 33 años, que impresionó a Rodríguez hasta el punto de cambiar el guión para incluirla en su parte de la película. Sobre la actriz, que en su historial cuenta haber conseguido escapar de la secta de los “Hijos de Dios”, Rodríguez explica orgulloso: "Me pareció maravillosa y quise hacer un personaje como ella, divertida, sexy y muy torpe, alguien que debería ser humorista y llena de talentos desaprovechados. Por eso tomé nota de su manera de ser hasta que le puse una metralleta por pierna".
La ruptura del matrimonio
Rodríguez podría acabar también con el equipo de trabajo de las películas del director, ya que su mujer trabajaba como productora de los filmes. Aún así, Rodríguez ha declarado que ambos “
seguimos siendo amigos y socios” y que
Avellán trabajará como productora de la secuela de
Sin City que se está preparando. Veremos si es verdad.

Para acabar de rematar los escándalos que incumben a Rodríguez, tenemos que hacer referencia a las hermanas gemelas
Avellán,
Elise y
Electra, ambas de 20 años y sobrinas de
Elizabeth. Las hermanitas fueron las últimas en sumarse al carro de familiares que participaron en la última película del director (su hijo de nueve años aparece brevemente hasta que lo matan de un disparo en pleno rostro, sic). Y las chicas han causado auténtica sensación en el mundillo del cine, aunque metieron la pata a fondo al presentarse vestidas de rojo en la reciente gala de presentación de
Grindhouse. Al parecer, Elizabeth la ya ex de Rodríguez, le había pedido al director ser la única mujer en ir vestida de rojo en la fiesta, y claro, las jovencitas de 20 años le quitaron el protagonismo. Un dolor de cabeza más para
Rodríguez, que ahora ya no sabe por qué sufrir más, si por sus conflictos y escándalos personales o por los pésimos resultados de taquilla que ha tenido la película. De hecho, Rodríguez y
Tarantino que soñaban con alcanzar la cifra de los 20 millones de dólares en el primer fin de semana, tuvieron que quedarse helados al descubrir que sólo consiguieron 11,5. Unos resultados catastróficos que ponen en la cuerda floja su buena relación con su produtores de toda la vida, los temidos hermanos
Weinstein.
¿Conseguirá
Rodríguez salir del pozo de mala suerte en el que parece estar hundido? ¿Conseguirá con
Sin City 2 resarcirse de sus cenizas? Veremos.