Hay filones que parecen no tener fin. Objetos mediáticos cuyo brillo parece destinado al resplandor infinito. Uno de esos objetos lo componen sin duda el legado de los Beatles. Sus canciones no dejan de sonar en emisoras y reproductores personales de todo el mundo. Su imagen y su música son iconos que trascienden las modas y su explotación comercial de las más variopintas maneras es el pan de cada día del mundillo cultural. Esta vez, nos fijamos desde aquí porque la noticia tiene relación con el cine. El hecho es que se está terminando de montar un musical basado en canciones de los Beatles que combina acción real, animación y efectos surrealistas. Según informa Variety, la película en cuestión, que responde al título de Across the Universe, desafía cualquier categorización. Un proyecto excéntrico dirigido por la no menos extravagante Julie Taymor, la directora de las iconoclastas y extrañas Titus y Frida.
La película, que cuenta con un presupuesto de 45 millones de dólares, relata una historia de amor que se desarrolla sobre el trasfondo de la guerra del Vietnam y que se narra a través de las canciones de la mítica banda de Liverpool. El reparto, formado en su mayor arte por jóvenes promesas, cuenta con la presencia de Evan Rachel Wood (Recortes de mi vida, Más allá del odio), y con la aparición estelar de un buen grupo de estrellas que se interpretarán a ellos mismos: Bono, Eddie Izzard, Joe Cocker y Salma Hayek, entre otros.

En declaraciones a
Variety, la directora del filme se mostraba entusiasmada con la idea de situar la acción de la película en
Nueva York. “
Siento que para los mismos Beatles, Nueva York fue una ciudad muy importante. En los 60, era el centro de la sicodelia hippie y de los movimientos artísticos y bohemios. Se sentían como en casa en el Lower East Side, junto a los movimientos políticos pacifistas”. En cuanto al tratamiento de las canciones del grupo en la película,
Taymor explica: “
Vamos desde las primeras canciones de los Beatles – All My Loving, I Want to Hold Your Hand – que tienen ese toque inocente de los 60, hasta canciones como Revolution, que sin ser completamente políticas, tienen un toque de conciencia”.
Aunque las palabras de
Taymor puedan sonar encantadas, la realidad pone al descubierto ciertos trapos sucios. El tema es que la película, que tiene fecha de estreno prevista para el
28 de septiembre, ha desatado un conflicto entre la personalidad radical y experimental del trabajo de Taymor y los intereses económicos de los productores de la película, que se rumorea que le han recortado un buen pedazo a la versión que presentó la directora, de 2 horas y 25 minutos. Según la gente relacionada con la película, a estas alturas no se sabe cuál de las dos versiones acabará viendo la luz. Finalmente, pase lo que pase, se podrá sumar un nuevo objeto a la colección de los enfermos
beatlemaníacos que pueblan el mundo.