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Artículos - mayo 2007

# jueves, 31 de mayo de 2007 19:45

Vuelven los Masters del Universo

Hollywood parece haber decidido cual va a ser su próximo boom: recuperar todo tipo de objetos de la cultura pop de los 80 y principios de los 90. Los nostálgicos de aquella época están de enhorabuena, ya que la meca del cine parece decidida a revivir varios de los temas y personajes que volvieron locos a los chavales de aquellos tiempos. Tanto da que sean muñequitos, juegos de consola o viejos super-héroes que resistieron con fuerza el paso del tiempo, todo sirve para que Hollywood se saque de la chistera su nueva super-producción. Cuando todo apunta a que Transformers será el auténtico hit de este verano, un nuevo y suculento proyecto aparece en el horizonte: la nueva versión fílmica de He-man, el más popular de los míticos Masters del Universo.

Según apuntan los rumores internáticos que rodean a la industria de Hollywood, el productor Joel Silver (artífice de grandes éxitos como Matriz y Arma Letal, entre otros) está decidido a revivir a uno de los personajes más delirantes de la juguetería de los 80. Mezcla de mitología ancestral y objeto futurista, los Masters del Universo obsesionaron como pocos a los niños que crecieron en aquella década. He-man, Skeleton o el Castillo de Gryskull formaban parte de su vocabulario habitual y eran pocos los que no les suplicaban a sus sufridos padres que les compraran la última nueva figura de la colección o el más sofisticado de los accesorios. El éxito de los dichosos muñequitos ya llevó a una primera adaptación cinematográfica de los Masters del Universo en 1987, con Dolph Lundgren en el papel de He-man, encarnación definitiva de la heroicidad humanoide. Sin embargo, aquella adaptación dejó contentos a pocos fans. Ahora, Silver espera corregir los errores del pasado y realizar una nueva y espectacular adaptación, a la sombra del presente éxito de una serie animada de Cartoon Network basada en el universo Master.

Según los rumores, la nueva película se remontaría a un periodo previo al que abordaba la película del 87. Al parecer, contaría la transformación de Adam en He-man. Ya han empezado a sonar nombres para el papel principal de la película. Mientras el actor Eric Christian Olsen parece el mejor colocado actualmente, los productores del proyecto no descartan poder conseguir a Paul Walker o Brad Pitt para protagonizar el filme. Para los secundarios, se habla de Tim Roth o Jude Law para encarnar al malvado Skeleton. Veremos cómo termina configurándose el casting.

Y si los nostálgicos no tienen suficiente con Tranformers y He-man, al parecer también podrán regodearse con la nueva adaptación del video-juego Street Fighter. Como hipótesis menos creíble, se ha llegado a hablar de un proyecto que se titularía Superman Vs Batman, poco más hace falta decir al respecto. Sólo soñar.
# miércoles, 30 de mayo de 2007 9:52

Keira Knightley: ¿la nueva Lady Di?

Justo en el momento en el que el nombre de Lady Di, la que fue durante años la mujer más popular del mundo, vuelve a estar presente en la actualidad debido al morbo generado por un documental de la cadena británica Channel 4 en el que se mostrarán imágenes de su agonía, se ha empezado a hablar del biopic sobre su vida que empezó a gestarse en el pasado festival de Cannes y que tiene revuelta a las productoras de medio mundo, que se están peleando por el proyecto. Está claro que la adaptación cinematográfica de la vida de la princesa Diana huele a filón. La única pega que se le podría poner sería la de lo reciente de su muerte, pero como demostró la película The Queen, de Stephen Frears, la sociedad británica y el mund parecen preparados para rememorar una de las historias más trágicas de su historia reciente. Además, la noticia viene acompañada de uno de los nombres en alza en el panorama cinematográfico mundial: Keira Knightley. Cuando todavía se están negociando todos los flecos del proyecto,los productores ya han anunciado a los cuatro vientos que para ellos Keira es la actriz idónea para encarnar a Lady Diana.

Según ha informado el diario sensacionalista británico The Sun, diversas compañías empezaron a pugnar en el festival de Cannes por un guión basado en el libro Diana y los Paparazzi, escrito por los fotógrafos Glenn Harvey y Mark Saunders. En el libro se relata la compleja relación que mantenía la princesa con el séquito de fotógrafos que la seguí allí donde iba, y que, al parecer, centra gran parte de su atención en el hecho de que esos paparazzi capturaron cientos de imágenes de la princesa fallecida en París el 31 de agosto de 1997, tras un accidente de coche.

En lo que se refiere al tiempo pasado desde la muerte de la princesa, Quentin Reynolds, uno de los candidatos a comandar el proyecto sobre su biografía fílmica, ha explicado que los diez años pasados desde la trágica noche de su fallecimiento han sido un tiempo de luto suficiente. Reynolds, además de catalogar el proyecto como "irresistible", se ha aventurado a pronosticar su absoluto éxito a nivel comercial: "Por cada libra que hizo La Reina, una película sobre Diana haría diez". El productor también se refirió a la idoneidad de que Keira Knightley, la actriz joven del momento, sea el rostro que evoque a la “princesa del pueblo”: "Ahora la consigna en Hollywood es 'consigan a Knightley'". Además, según el mismo Reynolds, Keira no podrá negarse a aceptar un papel que le viene como anillo al dedo y que podría significar un paso adelante más en su reconocimiento como gran actriz (más allá de su belleza natural): “Keira no podrá resistirse a protagonizar una cinta que lo tiene todo: patetismo, tragedia, comedia, aventura ... y Princesa Diana".

Esta primera tanda de promoción del proyecto sobre la vida de Lady Di llega cuando la cadena británica Channel 4 está a punto de emitir (lo hará el día 6 de junio) el documental "Diana: Los testigos en el túnel", en el que supuestamente se muestran imágenes de la princesa agonizante en el interior del coche en el que le llegó la muerte. El anuncio de la emisión del documental ha levantado un gran revuelo en Gran Bretaña, donde una oleada de protestas reclaman un respeto para con la imagen de uno de los iconos más reverenciados de la sociedad británica.
# miércoles, 30 de mayo de 2007 1:03

Nicole Kidman será la nueva Marilyn

Si hay una actriz que por clase, carisma, belleza y carácter puede llegar a considerarse, hasta cierto punto, heredera de la aura glamurosa de la gran Marilyn Monroe, es esa Nicole Kidman. Quizás le falte un punto de exhuberancia y calor, pero no hay duda de que nadie puede rivalizar con la Kidman en el Hollywood contemporáneo en lo que se refiere a elegancia y magnetismo ante la cámara. La conexión Marilyn-Kidman viene a cuento cuando se acaba de anunciar que la actriz australiana se la protagonista y productora de la nueva versión de Cómo casarse con un millonario. De hecho, no será la primera vez que la protagonista de Dogville y Las horas evoque a la gran rubia del Hollywood dorado, ya que en el musical Moulin Rouge de Baz Luhrman la Kidman repetía en varias ocasiones la mítica frase “los diamantes son el mejor amigo de una chica”, que Marylin popularizó en Los caballeros las prefieren rubias.

Según ha informado la revista The Hollywood Reporter, la Kidman producirá el remake de la película de 1953 a través de su compañía Blossom. Cuando el proyecto todavía se haya en una fase muy embrionaria, no se conocen demasiados detalles al respecto. Sí que se ha comunicado que el filme será una reinterpretación de la película original, en la que tres mujeres ponían en marcha un plan para casarse con tres millonarios, aunque en el camino se enamoraban de hombres sin solvencia financiera, y allí surgía el dilema de elegir entre el amor o el dinero.

Este proyecto se suma a la ajetreada agenda de proyectos de la Kidman para los próximos años. A la recientemente estrenada Retrato de una obsesión, hay que sumarle Margot at the Wedding, el remake The Invasion y The Golden Compass, primera parte de una trilogía sobre las novelas de Philip Pullman con la que la productora New Line pretende repetir la fórmula del éxito de la saga de El señor de los anillos. Luego, para 2008 se espera la nueva colaboración de la pálida actriz con su compatriota Baz Luhrmann en la postergada Australia, donde comparte créditos con Hugh Jackman.

Por último, apuntar que la actriz ha conquistado los titulares de los tabloides de medio mundo al solicitarle a su ex-marido, Tom Cruise, poder pasar mayor tiempo con sus hijos Isabella y Connor, para crear un lazo más profundo entre ellos y su actual esposo Keith Urban, quien pasó buena parte de su matrimonio en rehabilitación. Los niños viven actualmente con Cruise y su mujer, Katie Holmes.
# martes, 29 de mayo de 2007 13:12

Paul Newman se retira

El tiempo pasa para todos, incluso para los mitos que parecen inmortales. No quedan ya demasiados actores vivos que poblasen las pantallas del viejo Hollywood, aquel que brilló con una intensidad cegadora al compás del centelleo arrollador de su excelso Star System, el sistema de grandes estrellas que llenaban la pantalla de glamour, elegancia y drama. Además, los pocos que aún iban apareciendo esporádicamente en su condición de viejas glorias se van retirando. Ese es el caso que nos atañe hoy: Paul Newman, uno de los grandes valores del cine americano de las últimas décadas abandona la interpretación a sus 82 años debido al peso de los años. Ya hacía unas cuantas temporadas que no se sabía casi nada de Newman, cuyo último trabajo delante de la pantalla fue su cara a cara con Tom Hanks en Camino a la perdición de Sam Mendes, en el año 2002. Luego, Newman aún ha tenido fuerzas para participar en algún proyecto televisivo y para poner su voz a la película de animación Cars (en 2006).

Pero al parecer al bueno de Paul los años no le perdonan y hace pocos días él mismo dio a conocer, en una entrevista para la cadena norteamericana ABC, que su retiro del mundo del cine es casi un hecho, por no poder "trabajar como un actor al mismo nivel que quisiera". Newman explicó que sus 82 años ya le pesan y que le hacen perder la memoria, la confianza y la inventiva, por lo cual su trabajo como intérprete "es un capítulo prácticamente cerrado".

Una de las pocas leyendas vivas de Hollywood, la carrera de Paul Newman es un flujo continuo de éxitos, triunfos artísticos y filmes míticos. Habitual en papeles de hombre fuerte, astuto y seductor, su carrera arrancó con fuerza en los 50 con Marcado por el odio y La gata sobre el tejado de zinc, en un bis a bis de altura junto a Liz Taylor. Los 60 nos dejaron El buscavidas, La leyenda del indomable y Dos hombres y un destino, en la que Newman compartió protagonismo con otro joven que un magnetismo sin igual en la pantalla, Robert Redford. En los 70 volvió a reunirse con Redford para protagonizar la oscarizada El golpe, mientras los ochenta lo emparejaron junto a un joven Tom Cruise en El color del dinero, la continuación libre de El Buscavidas, dirigida por Martín Scorsese.

Siempre es triste tener que decir adiós a una gran estrella, aunque también es cierto que siempre nos quedarán sus películas, su inigualable atractivo, su misteriosa mirada, su pícara sonrisa y su talento privilegiado. Al parecer, a partir de ahora, Newman se concentrará en sus negocios relacionados con la gastronomía y las obras de beneficencia. Desde aquí, le deseamos al gran Paul un retiro apacible y feliz.
# lunes, 28 de mayo de 2007 0:30

Cannes 2007 Hasta el año que viene

No está mal. Nada mal. El jurado de Cannes 2007, presidido por Stephen Frears –su última película es la magnífica La Reina— ha demostrado tenerlos bien puestos. No porque la película que ha ganado la Palma de Oro, la rumana 4 Luni, 3 Saptamani Si 2 Zile, y el Premio Especial del Jurado, la japonesa Mogari No Mori, no lo merecieran –de hecho, son dos de las mejores a concurso--, sino porque junto a sus autores –Christian Mungiu y Naomi Kawase, respectivamente—competían unos señores llamados Joel y Ethan Coen, Emir Kusturica, Quentin Tarantino, Kim Ki Duk, Alexander Soukurov, Gus Van Sant o Wong Kar Wai, y todos ellos, nombres ilustres y, por tanto, siempre favoritos, se han ido a casa de vacío. Digan lo que digan, un jurado nunca es del todo independiente, pero éste ha estado muy cerca de serlo. Bien por Frears y los suyos.

¿Dónde se demuestra que, a pesar de todo, han tenido que hacer concesiones a la galería? Sin duda, en el premio al Mejor Director –Julian Schnabel, por Le Scaphandre et le Papillon, esa especie de Mar Adentro a la francesa— y el premio al Mejor Guión –The Edge of Heaven, como Babel pero, afortunadamente, un poco menos manipuladora y menos determinista a nivel moral--, porque ambas películas han sido claramente diseñadas precisamente para estar en el palmarés de un festival de cine –un hombre postrado e inválido, vidas cruzadas que nos hablan de la incomunicación, la intolerancia y el azar... temas típicos del cine listillo--. Tampoco en el premio a la Mejor Actriz se han comido demasiado la cabeza. La protagonista de la película coreana Secret Sunshine, Do-Yeon Jeon, aparece en casi todos los planos de la película, y lo pasa realmente mal: se le muere el marido, le asesinan al hijo, la familia la repudia, cae en manos de unos fanáticos religiosos, reniega de Dios, se corta las venas, la internan en un psiquiátrico. Un papel así es un caramelo.

En cualquier caso, lo que ha corroborado el fallo del jurado, sobre todo por la cantidad de buenas películas que no se han comido un rosco, es el alto nivel de la competición de este año. En realidad, daba igual quien ganara, porque había una decena de títulos que merecían premio. En otras palabras, este palmarés está muy bien, pero no es necesariamente el mejor posible. Esta tarde algunos periodistas hemos hecho una porra, y la quiniela de cada uno era diferente de la del de al lado, pero todas eran posibles y, de alguna manera, justas. Hacía mucho que el nivel de un festival de cine no era así. Enhorabuena, pues.

En cualquier caso, ahí va el palmarés completo:

Palma de Oro a la Mejor Película para 4 meses, 3 semanas y 2 días, de Cristian Mungiu.

Gran Premio del Jurado para El bosque de Mogari, de Naomi Kawase.

Premio Especial de la 60ª Edición para Paranoid park, de Gus Van Sant.

Premio al Mejor Guión para Fatih Akin por El otro lado.

Premio a la Interpretación Femenina para Jeon-Do Yeon por Secret Sunshine.

Premio a la Mejor Dirección para Julian Schnabel por La escafandra y la mariposa.

Premio a la Interpretación Masculina para Konstantin Lavronenko por The banishment.

Premio del Jurado: (ex aequo) para Persepolis, de Marjane Satrapi y Vincent Paronnaud y Luz Silenciosa, de Carlos Reygadas.

Palma de Oro al Mejor Cortometraje: Ver llover, de Elisa Miller

# sábado, 26 de mayo de 2007 18:58

Cannes 2007 A un dia del cierre

Buenas. El sprint final de este festival definitivamente demasiado largo ha ofrecido una pelicula prescindible, otra que es pura basura y, por ultimo, una obra maestra. La prescindible se llama Promise Me This, y es lo nuevo de Emir Kusturica, un tipo que acostumbraba a estar muy bien pero al que se le empezo a ver el prumero cuando quien mas quien menos se dio cuenta de que se repite mas que el gazpacho fuerte de ajo. Quien haya visto alguna de sus peliculas mas recientes --Underground, Gato negro gato blanco, La vida es un milagro-- sabra perfectamante que este director maneja siempre mas o menos los mismos elementos: truhanes que trapichean, mucha bandera serbia, soldados, bandas de musicos gitanos que arrancan a tocar en cualquier parte, una boda, algun contrabandista, animales y un cornudo. Que el propio Kusturica haya reconocido en rueda de prensa que se dedica sistematicamente a hacer la misma pelicula no disculpa su tremenda jeta.

Con la pelicula basura no me voy a extender, porque ni lo merece. Se llama La edad de la ignorancia, y la dirige Denys Arcand, un progre bastante cochambroso, pasado de moda y muy petulante que hace unos anos triunfo inesperadamente con Las invasiones barbaras --una de las peliculas mas sentimentaloides y manipuladoras de la decada-- y que ahora se ha pasado al cine de ciencia-ficcion. Con un par. Nada, que le zurzan.

La obra maestra ahora mismo no recuerdo commo se llama, pero esta dirigida por la japonesa Naomi Kawase y, simplificando, podria definirse como el paseo por el bosque de un tipo que esta como un cencerro y la joven que trata de cuidar de el. Puede parecer un argumento algo pobre, es cierto, pero estos dos infelices te llegan realmente al alma. Una mezcla entre Gerry, de Gus Van Sant, y Los tres entierros de Melquiades Estrada, de Tommy Lee Jones. Favorita de cara al Palmares.

Dado que esto se acaba, se supone que es la hora hacer una quiniela, pero no me atrevo. El caso es que el nivel de la competicion ha sido tan alto que hay no menos de siete u ocho titulos que podrian ser perfectamente una aplaudida Palma de Oro. En todo caso, son estos:

-- No Country For Old Men, la de los Coen, porque vuelven a estar al nivel de Fargo, una de sus ultimas grandes pelis.

-- Zodiac, de David Fincher, porque es la pelicula definitiva no solo sobre asesinos en serie, sino tambien sobre los policias que los persiguen.

-- Cuatro meses, tres semanas y dos días, la rumana, porque es un autentico mazazo y te pone enfermo, y eso no es agradable pero nadie dijo que el cine tenga que serlo.

-- Stellet Licht, de Carlos Reygadas, porque a un tio que rueda tan bien y es capaz de hacerse suyo el cine de Dreyer hay que darle un premio.

-- Paranoid Park, de Gus Van Sant, porque nadie en el cine actual es capaz de reflejaar las contradicciones de la adolescencia como el.

-- Alexandra, del ruso Alexander Sokurov, porque sirviendose de un soldado y su absorbente abuela ha logrado hacer una lucidisima reflexion acerca de la herencia de la Union Sovietica.

-- La japonesa de Naomi Kawase cuyo nombre sigo sin recordar. Faltaria mas.

En el palmares ideal, todas estas peliculas se llevarian un premio u otro. Posiblemente ninguna de ellas sea Palma de Oro, y asi quedara demostraado lo farsantes y pazguatos que somos la mayoria de los criticos de cine. En fin.

# viernes, 25 de mayo de 2007 12:35

Cannes 2007 We own the night

Sucedió, parece ser, hace 11 años: en la premiere mundial de una película a competición en el Festival de Cannes, después de que se hubiera proyectado ya la cabecera del certamen –unas escaleras imaginarias se elevan desde el fondo del mar hasta el espacio infinito, muy bonita--, con la sala completamente a oscuras y completamente en silencio, alguien grita: “¡Raúuuuuuuuuuuul!”. Era una voz masculina, pero, aparte de eso, nunca se supo su identidad, ni la del Raúl a quien pretendía encontrar en un momento tan inoportuno. El caso es que la gente empezó a descojonarse, se descojonó tanto que durante todo ese festival, al principio de cada proyección, fuera cual fuera la película, en el momento preciso alguien gritaba el grito de guerra y todo el mundo se partía de la risa.

La tradición caló tan hondo que a día de hoy, al principio de prácticamente cada proyección, de cada película de cada sección, alguien grita “Raúl” después de que las escaleras de Cannes alcancen la estratosfera, y todo el mundo se deshueva. Contado así no tiene ni puta gracia, lo sé, pero si te pilla dentro de la sala es un cachondeo, de verdad.

Anécdotas aparte, aquí ya todo el mundo tiene la sensación de que esto se acaba. Faltan todavía dos días y unas cuantas películas que presentar, pero en las caras y en el aspecto de la gente de la prensa –algunos deberían saber ya que una colada a mitad del festival es necesaria-- se nota el desgaste. Hoy, sin ir más lejos, una gran mayoría se ha tomado la primera sesión de la mañana, la de la película francesa Une vieille maîtresse, como lo que suele llamarse aquí una película reparadora, reparadora porque sirve para que la prensa recupere algo de sueño. Más de uno se estaba poniendo perdido de babas el hombro izquierdo de la camisa mientras en la pantalla del Teatro Lumière transcurría este importante ladrillazo de época, cuyo único aliciente era ver, por enésima vez en este festival, a Asia Argento en plan guarrona, aunque ésta vez con un disfraz de María Antonieta.

Mejor, aunque no mucho, fue la película a competición de anoche, We Own The Night, cine negro moderno protagonizado por Joaquin Phoenix, Mark Wahlberg y Eva Mendes. El director, James Gray, obtuvo cierto prestigio hace unos años gracias a una película, Little Odessa, que por España pasó sin pena ni gloria. Su nueva película resultó ligeramente decepcionante, porque, 1. cuenta una historia rutinaria y previsible, y 2. se sirve de una serie de giros dramáticos más bien inverosímiles para que ésta se sostenga. Aún así, Gray rueda como quiere, especialmente en las secuencias de acción, y en su primera secuencia puede verse a Eva Mendes, impresionante mujer --que se atreva a decir alguien lo contrario--, masturbándose. Sólo por eso deberían darle un premio.

# viernes, 25 de mayo de 2007 11:59

¿Quién se llevará la Palma de Oro?

Cuando el director Pedro Almodóvar fue elegido como el gran favorito para triunfar en el Festival de Cine de Cannes en 2006, el manchego lo calificó de maldición después de que no consiguiera ganar.

Este año hay grande películas, pero de momento, el dudoso honor de ser favorito antes de la entrega de la Palma de Oro -que tan a menudo recae en una película que luego no gana la competición- lo tiene este año una película que retrata a Rumanía hacia el final de la dictadura de Nicolae Ceausescu y toda su dureza insensible: 'Cuatro meses, tres semanas y dos días', una de las primeras películas que se proyectaron y que ha liderado las quinielas casi desde el principio.  

Dirigida por Cristian Mungiu, se desarrolla en un solo día y cuenta la historia del aborto ilegal de Gabita de un niño no deseado y el juicio de su amiga y cómplice, Otilia. Su popularidad en Cannes es apropiada, dado que la principal competición ha estado llena de historias espantosas, y también de actuaciones sobresalientes de sus actrices principales.

Pero además de esta cinta rumana, entre las favoritas están 'No Country For Old Men', de los hermanos Coen, 'Alexandra', del ruso Alexander Sokurov, 'Zodiac', del estadounidense David Fincher y la surcoreana 'Secret Sunshine'.

El maratón de películas finaliza en la noche del domingo con la ceremonia de entrega de premios. Los periodistas se están relajando, las multitudes se han reducido y las películas vuelven a centrar la atención después de 10 frenéticos días de proyecciones, entrevistas, alfombras rojas, fiestas y acuerdos. ¿Quién ganará la codiciada Palma de Oro?

# viernes, 25 de mayo de 2007 9:53

Cannes 2007 Lecciones magistrales de Scorsese

El festival de Cannes va tan sobrado que se puede permitir cosas como ésta: mientras el grupo de estrellas arrogantes y encantadoras formado por Clooney, Pitt y compañía se dedicaban a poner burra a una mitad de la prensa acreditada, la otra mitad ha asistido a unas Lecciones de Cine de la mano de Martin Scorsese. Durante hora y media, el director estuvo reflexionando acerca de su carrera y de su concepción del cine. Algo interesantísimo, de verdad. El tipo es un genio. Habla a toda hostia --con esa voz suya que es igualita a la que se te queda cuando te tragas un lingotazo de helio y que, según cuenta, es el recuerdo de la medicación contra el asma que tomaba de pequeño--, y todo lo que dice es un homenaje a la cinefilia. Ahí van un par de las perlas que nos ha dejado:

“No es que la narrativa tradicional no me interese. En Infiltrados invoqué el espíritu de clásicos del cine de gángsters como Don Siegel o Anthony Mann, pero no sé contar historias de forma tradicional porque me encantan las digresiones. Mis modelos narrativos están en el cine japonés clásico, en películas como Vivir su vida, de Godard, en Alain Resnais, en Antonioni, en el Fellini de I Vitelloni, en el Bertolucci de Antes de la revolución. Ellos rompieron el sentido del espacio y el tiempo y reinventaron el lenguaje fílmico”.

“Si quieres ser director, la preparación académica es un apoyo, pero su importancia es relativa. Yo no sé cómo cambiar una lente, y llevo en esto 45 años. Sólo haciendo cine se aprende a hacer cine. Eso sí, el requisito más importante para hacer una película es querer hacerla, quererlo más que cualquier otra cosa en este mundo”.Otro que sólo abre la boca para decir cosas interesantes es Gus Van Sant. Hasta tal punto que, después de entrevistarlo ayer por la mañana, he vuelto a ver su película a competición, Paranoid Park, que en un primer visionado no me pareció nada del otro jueves. Uno no puede fiarse de su propio criterio, especialmente en un festival de cine, porque durante estos días ves alrededor entre tres o cuatro películas diarias, y trabajas mucho y duermes muy poco y hay proyecciones en las que estás más pendiente de no quedarte sopa que de la película que estás viendo. Por ejemplo, después de nueve días a este ritmo es casi imposible no echar el moquillo, al menos durante un rato, viendo una película como Stellet Licht, del mexicano Carlos Reygadas, que es así como un remake de Ordet, de Dreyer, y que es un auténtico prodigio pero dura dos horas y 20 minutos y apenas tiene diálogos ni música, ni el tipo de clímax dramáticos de las narraciones tradicionales –la historia incluye un caso de adulterio y una muerte, pero nada que ver con Atracción Fatal--, y en cambio está llena de larguísimos planos en los que, aparentemente, no pasa nada. Una bomba de relojería, vamos. El caso es que Paranoid Park está francamente bien. Es una reflexiones más lúcidas que yo recuerde acerca de lo jodido que es ser adolescente y crecer sin unos referentes, un modelo paterno u otra figura de autoridad o qué se yo. Y es una preciosidad de película.

Y también hemos visto Persépolis, la adaptación al cine de la novela gráfica –que hoy en día es la forma fina de llamar a los tebeos—del mismo nombre firmada por Marjane Satrapi, que también dirige la peli --a medias con Vincent Paronnaud--. Al fin y al cabo, se trata de la historia de su propia vida, y de sus intentos por sobrevivir en las fauces de la revolución islámica iraní. A pesar de que la película es algo más simplona que los libros –muy fiel a ellos, en cualquier caso--, verla es una forma divertidísima de entender lo puteados que han estado desde hace tiempo al otro lado del mundo. Un poco a la manera de Art Spiegelman en Maus, Persépolis demuestra qué peligrosa puede llegar a ser la ideología y cómo pervierte la naturaleza humana, e incluye momentos memorables como ése en el que la protagonista baila y canta el The eye of the tiger the Rocky III con acento gabacho.
# viernes, 25 de mayo de 2007 9:21

Woody Allen nombrado doctor Honoris Causa en Barce

Cuando quedan pocas semanas para que Barcelona reciba por todo lo alto a uno de sus cineastas fetiche, Woody Allen, la ciudad ya parece entregada al encanto irresistible de uno de los directores más importantes de la historia del cine. De hecho, según una estadística realizada hace ya unos años, Barcelona era la ciudad en la que, proporcionalmente, más gente iba a ver las pelis del maestro neoyorkino. Esa adoración popular, ha encontrado ahora una traducción en el marco del mundo académico: la Universidad Pompeu Fabra ha decidido investir a Woody Allen como doctor Honoris Causa, la máxima condecoración que entrega una universidad a personas no graduadas en su seno.

Como ya comentaba, el premio se entregará aprovechando la estadía de Allen en la ciudad para rodar su próxima película, todavía sin título oficial. Según fuentes de la Universidad Pompeu Fabra: "cuando recibió la propuesta de 'honoris causa', Woody Allen comunicó la aceptación de la distinción y fijó como fecha para recibir el honor el 14 de junio”. Acompañando a este dato, han surgido varias informaciones, de fuentes fiables (Televisió de Catalunya) que apuntan a que Allen llegará a Barcelona el 12 o 13 de Junio y que el rodaje del filme empezará el 7 de Julio. Lo que ya es menos segura es la posibilidad que tendrán los habitantes de la ciudad para poder observar de primera mano el trabajo de Allen, ya que estos rodajes suelen estar rodeados de fuertes medidas de seguridad y control del acceso.

La información que se va conociendo del proyecto español de Allen (además de en Barcelona, el director se desplazará a Oviedo para filmar algunas escenas del filme), va apareciendo con cuentagotas. Por ejemplo, durante la última semana han visto la luz algunos nombres de actores catalanes que participarán en la película: Lloll Bertran, Abel Folch y Joel Joan, los tres con un importante currículo en el mundo del teatro y la televisión. Mientras, en el apartado internacional del filme, TV3 ha informado que la actriz Rebecca Hall (El truco final) se sumará al estelar casting encabezado por Scarlett Johansson, Javier Bardem y Penélope Cruz, a los que acompañan secundarios de lujo como Patricia Clarkson ('Todos los hombres del rey', 'Buenas noches y buena suerte') y Chris Messina ('A dos metros bajo tierra').
# jueves, 24 de mayo de 2007 13:49

Oceans 13 y los besos de Clooney

Allá donde va, George Clooney da juego. Si ayer comentábamos sus peripecias con la presentadora del '¡Mira quién baila!' australiano, hoy es noticia de nuevo en el Festival de Cannes por dos motivos: el estreno de 'Ocean's Thirteen' y los 350.000 dólares que alcanzaron dos besos suyos en una subasta celebrada allí.

El momento 'beso' tuvo lugar anoche, durante una gala celebrada en la sede del Festival a beneficio de la fundación contra el sida AMFAR, que realiza habitualmente una subasta caritativa durante el encuentro cinematográfico, y fue conducido por la actriz Sharon Stone (que también se llevó su propio beso... y gratis) en compañía de la cantante australiana Kylie Minogue. Durante la misma, una asistente fue capaz de lanzar una puja de 350.000 dólares sólo por sentir las mejillas de actor contra las suyas. Y él, tan contento.

Y volviendo al tema que nos ocupa, el cine, recordemos que George Clooney, Brad Pitt, Matt Damon y el resto de los hombres de 'Ocean's Thirteen' llegaron esta semana a Cannes para asistir hoy al estreno de la peícula, apostando a que los duros críticos de cine declararán a su película entre las triunfadoras del festival (a pesar de que participa fuera de concurso).

La presentación esta mañana ha acaparado la atención de todos los flashes de los fotógrafos y ha estado repleta de gritos e histéricos fans luchando por ver a ese plantel de guapos que participa en la película. En esta secuela de la película dirigida de nuevo por Steven Soderberg, Danny (Clooney) reune al equipo para vengarse de Willy Bank (Al Pacino), un operador de un casino de Las Vegas que estafó a Reuben Tishkoff (Elliot Gould).

El debut en Cannes representa un riesgo para las grandes producciones de Hollywood como 'Ocean's' porque los críticos de la Costa Azul francesa tienden a apoyar al cine arte de Europa, Asia y Estados Unidos. Sin embargo, Pitt, Clooney y la pandilla la defienden como una forma pura de entretenimiento que merece un lugar junto a cintas como 'My Blueberry Nights', del director chino Wong Kar Wai. Ojalá tengan razón y esta noche no les suceda como a 'El Código Da Vinci' el pasado año, cuando fue presentada en la noche inaugural del festival con abucheos del públicoy duras críticas y (a pesar de lo cuál, recaudó 232 millones de dólares en su primera semana de exhibición después del estreno en Cannes).

# miércoles, 23 de mayo de 2007 12:04

Cannes 2007 Quiero ser amigo de Clooney

Hay gente que no tiene vergüenza, y, ojo, que eso está muy bien. Una periodista australiana, por ejemplo, que se paseaba ayer como una estrella de la televisión por el Hotel Du Cap, donde tuvieron lugar las entrevistas con el equipo de Ocean’s ThirteenClooney, Damon, Pitt y compañía--. En realidad, era realmente una estrella de la tele: presenta la versión australiana del Mira quien baila. Nos lo contó al resto de periodistas después de concedernos el privilegio de ser testigos de una de las sesiones de maquillaje más largas y meticulosas que he visto en mi vida. Qué seguridad en sí misma. Y después sacó una carpeta de su bolso Gucci, la abrió, y empezó a repartir fotocopias a color de una foto suya, firmada. “Love, Susan. XXX”. Quien más quien menos no daba crédito, pero ella siguió pavoneándose como si nada. Un genio, vamos.

Lo mejor de todo vino después: Clooney y Damon daban entrevistas juntos, y la tal Susan habló con ellos justo antes que yo. Cuando me tocó entrar a mí, los dos actores se estaban deshuevando, y enseguida comprendí por qué. Susan también les había dado a ellos una foto suya, firmada. Entonces yo saqué la mía, y entonces Clooney se derrumbó. De la risa, obviamente. Supongo que compartir un momento así de complicidad con él me convierte en algo así como amigo suyo. Al final, estuve a punto de pedirle fechas veraniegas para pasarme por el Lago Como.

Supongo que un buen amigo mío, que es también periodista, y es homosexual, y, como tantos hombres y tantas mujeres de este mundo, está enamorado de Clooney, tiene razón cuando dice que lo mejor de este mundo debe de ser formar parte del círculo de amigos de George Clooney. No ser George Clooney –la fama es un coñazo— ni el novio o la novia de Clooney –debe de ser un sufrimiento constante--, sino el amiguete ligeramente gorrón que se va de fiesta con él, come y bebe y se droga a su costa y liga a su costa. Parece ser que el tipo es realmente generoso.

Hablando de beber y de drogarse, un director que se ha dedicado en cuerpo y alma a ambas tareas durante toda su vida es Abel Ferrara. Ferrara fue durante los años 80 y los años 90 un director de culto gracias a películas como El rey de Nueva York, Ángel de venganza y sus dos obras más logradas, Teniente corrupto y El funeral, y en Cannes ha presentado Go Go Tales, en la que Willem Dafoe interpreta al dueño de un bar de strippers y que es un rollete. Lo he entrevistado esta mañana y, al principio de la charla, a las 10:30 h., se ha pedido su tercera cerveza del día. Se la ha ventilado en un par o tres de tragos y luego ha eructado para sus adentros. Ante todo educación. A su lado estaba su novia, una atontada de 25 añitos que, obviamente, interpreta a una stripper en la película y probablemente trabajaba de stripper cuando Ferrara le ofreció una oportunidad para cambiar de vida. Teniendo en cuenta lo cascado que está el tipo, lo de la niña tiene mérito. De todos modos, de Ferrara se prohíbe hablar mal, porque esta noche me han invitado a la fiesta de su película, en la que, parece ser, habrá barra libre y strippers y Asia Argento haciendo de dj y sexo libre y gratuito para todo el mundo. A ver qué tal.

# martes, 22 de mayo de 2007 20:11

Cannes 2007 Tarantino y los demás

Habrá que hacer un viaje relámpago a Estados Unidos, porque ésa será la única manera, al menos de momento, de ver en pantalla grande Grindhouse, el homenaje que Robert Rodríguez y Quentin Tarantino han dedicado –dos películas separadas y unidas a la vez por un cuarteto de trailers de películas imaginarias-- a los programas dobles típicos de las sesiones golfas y autocines de Estados Unidos en los años 70, en los que, por el precio de una, al espectador se le daban dos películas, de zombies o de cárceles de mujeres, slashers o comedias de fumetas, o puramente exploitation -- series B rodadas con cuatro duros y llenas de gánsteres y prostitutas, tetas, disparos, peinados imposibles y música funky--. En Estados Unidos, Grindhouse se ha estrenado con más pena que gloria. En el resto del mundo, se estrenarán los dos largometrajes por separado.

Habrá que hacer un viaje relámpago a Estados Unidos, porque lo que ha quedado demostrado después de la proyección de hoy de Death Proof, el segmento de Grindhouse dirigido por Tarantino y presentado hoy en Cannes, es que 1. es tan buena y tan original –aunque se inspire en el cine que se hacía hace 30 años— que te deja con ganas de más, y 2. No tiene sentido que las dos películas no se estrenen juntas, porque, como decía ayer Kurt Russell en rueda de prensa, “juntas, componen un homenaje no sólo a una manera de hacer cine, sino también a una forma comunal, casi perdida, de experimentar el cine”.

El estreno de lo nuevo de Tarantino ha marcado la jornada festivalera, aunque han pasado algunas cosas más. Ahí van:

1. Se ha estrenado Mister Lonely, o el regreso a la dirección de Harmony Korine, guionista de Kids, director de Gummo y Julien Donkey-boy y uno de los tipos que más heroína se fumaban y se chutaban a finales de los años 90. En su nuevo trabajo aparecen monjas que se lanzan desde un avión en caída libre, ovejas ejecutadas en masa, circos freaks y un imitador de Michael Jackson interpretado por Diego Luna. Mientras escribo esto, acabo de ver a Korine en una pantalla de televisión, y parece sanote.

2. Gael García Bernal ha presentado su primera película como director, que se llama Déficit y aburre hasta a las ovejas, casi tanto como entrevistarlo a él: habla por los codos, pero dice lo mismo que si tuviera la boca cerrada.

3. Se ha estrenado la nueva película de Julian Schnabel –el que dirigió a Javier Bardem en el papel que a punto estuvo de darle el Oscar, el homosexual cubano de Antes que anochezca--, Le scaphandre et le papillon: lo que a priori prometía ser una versión arty de esa hez cinematográfica llamada Mar adentro ha resultado ser… una versión arty de esa hez cinematográfica llamada Mar adentro.

Y 4. Entrevista con Angelina Jolie en un hotel a las afueras de Cannes, al lado del mar, que se veía repletito de lanchas desde las que los paparazzi trataban de hacerle fotos. A veces los prejuicios son fatales: en lugar de una diva de plástico, Angelina ha resultado ser una tipa bastante agradable, divertida y de interesante discurso. Y de plástico, sin duda.

# martes, 22 de mayo de 2007 7:27

El secreto del éxito de Piratas del Caribe

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Cuando en el año 2002 se empezaron a oír los primeros rumores acerca de la realización de una película que se iba a titular Piratas del Caribe y que iba a estar basada en la famosa atracción de Disneylandia, muchos fueron los que dudaron de que la empresa fuera a resultar exitosa. Los precedentes no eran muy halagüeños. Poco tiempo antes, la película sobre piratas La isla de las cabezas cortadas había sido un relativo fracaso e históricamente, las películas inspiradas por atracciones de parques temáticos no habían funcionado. Sin embargo, todas las dudas y sospechas se desvanecieron cuando el estreno de Piratas del Caribe: La maldición del Perla Negra, en el verano de 2003, resultó un absoluto éxito de taquilla, recaudando a nivel mundial la friolera de 653 millones de dólares y convirtiéndose en una de las veinte películas más taquilleras de todos los tiempos. En adelante, la fiebre pirata no tendría freno posible. La segunda entrega de la saga, Piratas del Caribe: El cofre de la muerte, batió numerosos records, entre los que destaca el ser la película que más rápidamente alcanzó la cifra de los 100 millones de dólares. La última constatación del buen estado de salud del proyecto pirata, encabezado por el carismático trío actoral formado por Johnny Depp, Orlando Bloom y Keira Knightley, es el estreno de la tercera entrega de las aventuras del Capitán Sparrow y compañía, Piratas del Caribe: En el Fin del Mundo.

Para entender el éxito de la saga, deberíamos ver cómo, a lo largo de su historia, las diferentes fases del proyecto han ido recogiendo éxito tras éxito. Desde su primera versión, en forma de museo de cera con recreaciones estáticas de escenas de piratería, hasta las atracciones para los parques de atracciones de Disney en Florida, Tokio y París, pasando por la atracción ara el pabellón de Disney en la Feria Mundial de 1964-65, el concepto de los Piratas del Caribe está asociado históricamente al gran entretenimiento y al buen funcionamiento financiero. Tanto es así que, después de iniciado el proyecto en cine, se ha promocionado con fuerza y éxito diferentes versiones de juegos de ordenador y consola sobre los Piratas más famosos del universo audiovisual. Aunque puestos a rastrear en los orígenes de la idea, seguro que muchos recordaréis el mítico juego Monkey Island, en el que, según muchos, se inspiró claramente la saga cinematográfica.

Según se comenta, el éxito en Hollywood es algo casi incontrolable, aliado muchas veces en gran medida a unos componentes de azar imposibles de controlar. Sin embargo, para que el pastel quede bien cocinado, es indispensable contar con unos buenos elementos. Y en el caso de Piratas del caribe, su materia prima, principalmente los actores, han sido una de las piezas clave del buen rumbo del proyecto. La recreación del Capitán Jack Sparrow por parte de Johnny Depp se ha convertido ya en parte de la cultura popular de nuestro tiempo, además de una magnífica plataforma para relanzar la carrera del actor, que estuvo nominado al Oscar al mejor actor por su trabajo en la primera entrega de la saga. Por su parte, qué decir de Keira Knightley, una actriz carismática, seductora y encantadora, la chica del momento en Hollywood. Ella es la conexión entre la excentricidad exacerbada de Sparrow y el carácter más contenido de Will Turner, interpretado por el dios de las jovencitas, el esplendoroso Orlando Bloom.

Y así, historia y presente se han aliado para convertir Piratas del Caribe en un sinónimo de éxito y diversión para toda la familia. Estas películas han ofrecido a muchos la oportunidad para evocar un tiempo salvaje, en el que una vida romántica al margen de la ley y el orden parecía posible. Con la saga ya convertida en trilogía, sólo cabe preguntarse si la serie verá en el futuro nuevas etapas de su trayecto narrativo. Si no fuese así, la serie será recordada como un triunfo absoluto entre el público de todo el mundo, mientras que si se siguen haciendo nuevas entregas del proyecto, con toda probabilidad seguiremos hablando de forma periódica de piratas, fantasmas, grande éxitos de taquilla y mucho entretenimiento.
# lunes, 21 de mayo de 2007 14:15

Angelina en Cannes a las órdenes de Winterbottom

Ya casi no nos acordábamos de a qué se dedica Angelina Jolie, qué hace para poder seguir manteniendo su estatus de estrella –no estrella de cine, estrella a secas—y poder así seguir vendiendo revistas del corazón y adoptando niños pobres y seguir teniéndonos a la espera de su primer libro de cuentos o su debut como cantante, o su línea de perfumes o Dios sabe qué majadería. Pero Angelina Jolie es actriz, y hoy lo ha demostrado en Cannes con uno de los mejores trabajos interpretativos de su carrera. Es cierto que eso no significa gran cosa, al menos de momento.

Jolie es la protagonista de, A Mighty Heart, la última película de Michael Winterbottom, un director empeñado últimamente en seguir removiendo toda la mierda que ha dejado tras de sí el 11-S. El año pasado se llevó un premio en Berlín cagándose en Bush en El camino a Guantánamo, y ahora les toca recibir a sus enemigos. La película cuenta los últimos días de vida de Daniel Pearl, periodista del Wall Street Journal secuestrado hace cinco años en Pakistán y que acabó decapitado por sus captores. La actriz interpreta a su sufrida y estoica mujer, también periodista –para estar más creíble, aparece peinada a lo progre--. La película, que no compite por la Palma de Oro, es correcta sin más. Sigue con brío pero sin excesivas sorpresas las investigaciones de la policía, la embajada yanqui y la propia esposa para recuperar al secuestrado, y ese sentido del ritmo hace que, por momentos, no se entienda un pijo cómo se establecen las deducciones que acaban llevándonos hasta el cerebro de los malos.

Pensándolo bien, Jolie no hace mucho más que poner cara de preocupación y, llegado el caso, berrear y llorar. Olvidemos lo de que es una de sus mejores interpretaciones. De todos modos, no importa. Hoy ha estado haciéndose fotos en la Croisette con Brad Pitt, que produce la película, y ya le ha garantizado al festival un montón de portadas. La fábrica de dólares Branjolie sigue funcionando de a todo trapo.

Hoy también se ha presentado Paranoid Park, la nueva película de Gus Van Sant, sobre el homicidio de un agente de seguridad a manos de un skater. En cualquier caso, la historia es lo de menos: Van Sant hizo su mejor película, Elephant, hace cuatro años –ganó la Palma de Oro con ella, nada menos--, y desde entonces se ha dedicado a repetirse como el ajo, como queda demostrado tanto en Last Days, que proto se estrena en Madrid, como en esta última: mucho travelling a cámara lenta, mucha poesía visual y, por supuesto, la misma fascinación que cerdete de Van Sant ha sentido siempre por los efebos. Que le gustan los jovencitos, vamos, y utiliza la cámara para sobarlos. Aquí cada uno tiene sus perversiones.

De hecho, como ya comenté ayer, hay gente que se lo monta con caballos, y así lo demuestra Zoo, documental que recrea el caso de un tipo que murió desangrado porque un caballo le perforó el colon con su kilométrica verga. En realidad, el tipo no jugaba solo: formaba parte de un grupo de amantes de equinos que, cada sábado, a las afueras de Seattle, se reunían para pillar cogorzas y luego, al final de la noche, como fin de fiesta, montaban orgías en los establos. La cosa suena escabrosa, y lo es, pero el documental, en cambio, apuesta por un enfoque tremendamente sobrio, y la increíble belleza de sus imágenes, de sus paisajes, de su observación de la naturaleza, te hacen olvidar por momentos cuánto debe doler una vara tamaño familiar penetrada en tu intestino. Estos tipos estaban faltos de cariño, no hay duda, y queda claro cuando uno de ellos hace declaraciones del tipo: “No había nada malo en lo que hacíamos. Se trataba de una relación inteligente con otro ser inteligente que está encantado de participar en ella”. No se demostró que los caballos estuvieran encantados, aunque tampoco que fueran forzados a tener sexo. A los caballófilos se le acusó de maltratos, pero ¿no es más maltrato castrar a tu perro, o tenerlo encerrado en casa, o ponerle ropitas cursis para salir de paseo?

Dentro de un rato empieza Death Proof, la mitad de Grindhouse dirigida por Tarantino. Hasta mañana.

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