Habrá que hacer un viaje relámpago a Estados Unidos, porque ésa será la única manera, al menos de momento, de ver en pantalla grande Grindhouse, el homenaje que Robert Rodríguez y Quentin Tarantino han dedicado –dos películas separadas y unidas a la vez por un cuarteto de trailers de películas imaginarias-- a los programas dobles típicos de las sesiones golfas y autocines de Estados Unidos en los años 70, en los que, por el precio de una, al espectador se le daban dos películas, de zombies o de cárceles de mujeres, slashers o comedias de fumetas, o puramente exploitation -- series B rodadas con cuatro duros y llenas de gánsteres y prostitutas, tetas, disparos, peinados imposibles y música funky--. En Estados Unidos, Grindhouse se ha estrenado con más pena que gloria. En el resto del mundo, se estrenarán los dos largometrajes por separado.
Habrá que hacer un viaje relámpago a Estados Unidos, porque lo que ha quedado demostrado después de la proyección de hoy de Death Proof, el segmento de Grindhouse dirigido por Tarantino y presentado hoy en Cannes, es que 1. es tan buena y tan original –aunque se inspire en el cine que se hacía hace 30 años— que te deja con ganas de más, y 2. No tiene sentido que las dos películas no se estrenen juntas, porque, como decía ayer Kurt Russell en rueda de prensa, “juntas, componen un homenaje no sólo a una manera de hacer cine, sino también a una forma comunal, casi perdida, de experimentar el cine”.
El estreno de lo nuevo de Tarantino ha marcado la jornada festivalera, aunque han pasado algunas cosas más. Ahí van:
1. Se ha estrenado Mister Lonely, o el regreso a la dirección de Harmony Korine, guionista de Kids, director de Gummo y Julien Donkey-boy y uno de los tipos que más heroína se fumaban y se chutaban a finales de los años 90. En su nuevo trabajo aparecen monjas que se lanzan desde un avión en caída libre, ovejas ejecutadas en masa, circos freaks y un imitador de Michael Jackson interpretado por Diego Luna. Mientras escribo esto, acabo de ver a Korine en una pantalla de televisión, y parece sanote.
2. Gael García Bernal ha presentado su primera película como director, que se llama Déficit y aburre hasta a las ovejas, casi tanto como entrevistarlo a él: habla por los codos, pero dice lo mismo que si tuviera la boca cerrada.
3. Se ha estrenado la nueva película de Julian Schnabel –el que dirigió a Javier Bardem en el papel que a punto estuvo de darle el Oscar, el homosexual cubano de Antes que anochezca--, Le scaphandre et le papillon: lo que a priori prometía ser una versión arty de esa hez cinematográfica llamada Mar adentro ha resultado ser… una versión arty de esa hez cinematográfica llamada Mar adentro.
Y 4. Entrevista con Angelina Jolie en un hotel a las afueras de Cannes, al lado del mar, que se veía repletito de lanchas desde las que los paparazzi trataban de hacerle fotos. A veces los prejuicios son fatales: en lugar de una diva de plástico, Angelina ha resultado ser una tipa bastante agradable, divertida y de interesante discurso. Y de plástico, sin duda.