Cuando el director Pedro Almodóvar fue elegido como el gran favorito para triunfar en el Festival de Cine de Cannes en 2006, el manchego lo calificó de maldición después de que no consiguiera ganar.
Este año hay grande películas, pero de momento, el dudoso honor de ser favorito antes de la entrega de la Palma de Oro -que tan a menudo recae en una película que luego no gana la competición- lo tiene este año una película que retrata a Rumanía hacia el final de la dictadura de Nicolae Ceausescu y toda su dureza insensible: 'Cuatro meses, tres semanas y dos días', una de las primeras películas que se proyectaron y que ha liderado las quinielas casi desde el principio.
Dirigida por Cristian Mungiu, se desarrolla en un solo día y cuenta la historia del aborto ilegal de Gabita de un niño no deseado y el juicio de su amiga y cómplice, Otilia. Su popularidad en Cannes es apropiada, dado que la principal competición ha estado llena de historias espantosas, y también de actuaciones sobresalientes de sus actrices principales.
Pero además de esta cinta rumana, entre las favoritas están 'No Country For Old Men', de los hermanos Coen, 'Alexandra', del ruso Alexander Sokurov, 'Zodiac', del estadounidense David Fincher y la surcoreana 'Secret Sunshine'.
El maratón de películas finaliza en la noche del domingo con la ceremonia de entrega de premios. Los periodistas se están relajando, las multitudes se han reducido y las películas vuelven a centrar la atención después de 10 frenéticos días de proyecciones, entrevistas, alfombras rojas, fiestas y acuerdos. ¿Quién ganará la codiciada Palma de Oro?