No está mal. Nada mal. El jurado de Cannes 2007, presidido por Stephen Frears –su última película es la magnífica La Reina— ha demostrado tenerlos bien puestos. No porque la película que ha ganado la Palma de Oro, la rumana 4 Luni, 3 Saptamani Si 2 Zile, y el Premio Especial del Jurado, la japonesa Mogari No Mori, no lo merecieran –de hecho, son dos de las mejores a concurso--, sino porque junto a sus autores –Christian Mungiu y Naomi Kawase, respectivamente—competían unos señores llamados Joel y Ethan Coen, Emir Kusturica, Quentin Tarantino, Kim Ki Duk, Alexander Soukurov, Gus Van Sant o Wong Kar Wai, y todos ellos, nombres ilustres y, por tanto, siempre favoritos, se han ido a casa de vacío. Digan lo que digan, un jurado nunca es del todo independiente, pero éste ha estado muy cerca de serlo. Bien por Frears y los suyos.
¿Dónde se demuestra que, a pesar de todo, han tenido que hacer concesiones a la galería? Sin duda, en el premio al Mejor Director –Julian Schnabel, por Le Scaphandre et le Papillon, esa especie de Mar Adentro a la francesa— y el premio al Mejor Guión –The Edge of Heaven, como Babel pero, afortunadamente, un poco menos manipuladora y menos determinista a nivel moral--, porque ambas películas han sido claramente diseñadas precisamente para estar en el palmarés de un festival de cine –un hombre postrado e inválido, vidas cruzadas que nos hablan de la incomunicación, la intolerancia y el azar... temas típicos del cine listillo--. Tampoco en el premio a la Mejor Actriz se han comido demasiado la cabeza. La protagonista de la película coreana Secret Sunshine, Do-Yeon Jeon, aparece en casi todos los planos de la película, y lo pasa realmente mal: se le muere el marido, le asesinan al hijo, la familia la repudia, cae en manos de unos fanáticos religiosos, reniega de Dios, se corta las venas, la internan en un psiquiátrico. Un papel así es un caramelo.
En cualquier caso, lo que ha corroborado el fallo del jurado, sobre todo por la cantidad de buenas películas que no se han comido un rosco, es el alto nivel de la competición de este año. En realidad, daba igual quien ganara, porque había una decena de títulos que merecían premio. En otras palabras, este palmarés está muy bien, pero no es necesariamente el mejor posible. Esta tarde algunos periodistas hemos hecho una porra, y la quiniela de cada uno era diferente de la del de al lado, pero todas eran posibles y, de alguna manera, justas. Hacía mucho que el nivel de un festival de cine no era así. Enhorabuena, pues.
En cualquier caso, ahí va el palmarés completo:
Palma de Oro a la Mejor Película para 4 meses, 3 semanas y 2 días, de Cristian Mungiu.
Gran Premio del Jurado para El bosque de Mogari, de Naomi Kawase.
Premio Especial de la 60ª Edición para Paranoid park, de Gus Van Sant.
Premio al Mejor Guión para Fatih Akin por El otro lado.
Premio a la Interpretación Femenina para Jeon-Do Yeon por Secret Sunshine.
Premio a la Mejor Dirección para Julian Schnabel por La escafandra y la mariposa.
Premio a la Interpretación Masculina para Konstantin Lavronenko por The banishment.
Premio del Jurado: (ex aequo) para Persepolis, de Marjane Satrapi y Vincent Paronnaud y Luz Silenciosa, de Carlos Reygadas.
Palma de Oro al Mejor Cortometraje: Ver llover, de Elisa Miller