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Artículos - septiembre 2007

sábado, 29 de septiembre de 2007 15:41

Concha de Oro para el hongkonés Wayne Wang

La verdad es que no hay manera de librarse del escándalo cuando se trata del palmarés del Festival de San Sebastián. Antes de que empezara el festival, la participación del hongkonés Wayne Wang en la sección oficial competitiva del festival ya había despertado alguna suspicacia debido a la relación de Wang con el presidente del jurado, Paul Auster. El hecho en cuestión nos remite a 1995, cuando Paul Auster escribió el guión de las dos películas más emblemáticas del director, Smoke y Blue in the Face. Pues bien, finalmente los ingredientes necesarios han confluido para que la controversia se sirva en plato de oro: Wayne Wang ha sido escogido como el merecedor del máximo galardón del festival, la Concha de Oro, por su película Mil años de oración. En realidad, el escándalo no debería serlo tanto, ya que la prensa y crítica acreditada ya destacó en su momento la película de Wang como una de las más notables de la muestra, y de hecho contaba con muchos números para alzarse como la vencedora. El filme ha sido definido como una pequeña joya intimista, en la que el realizador hongkonés despliega humor, ternura y tristeza en un entrañable relato de reencuentro paterno-filial.

 

Entre los otros premios concedidos por el jurado presidido por el escritor norteamericano, cabe destacar la brillante presencia de la actriz española Blanca Portillo, que se ha alzado con la Concha de Plata a la mejor actriz por su trabajo en la película de Gracia Querejeta, Siete mesas de billar francés. Portillo, que saltó a la fama gracias a su emblemática participación en la serie televisiva Siete Vidas ya demostró su enorme talento interpretativo en la última película de Pedro Almodóvar, Volver, en la que encarnó a la inolvidable Agustina. Portillo sonaba con fuerza como una de las favoritas al premio, junto a su compañera en el filme, Maribel Verdú.

 

Otro de los premios mayores, el Gran Premio del Jurado fue a parara a la jovencísima Hana Makhmalbaf, que a sus 19 años y con su película Buda explotó por vergüenza, sorprendió gratamente a la crítica asistente al festival. La película tiene como excusa la destrucción de las estatuas de Buda en Bamiyán (Afganistán) y cuenta la historia de una niña empeñada en la búsqueda de un cuaderno y un lápiz para poder ir a la escuela, se ha convertido en una de las favoritas.

 

Por último, el premio al mejor guión deparó otro éxito nacional, de nuevo para la película Siete mesas de billar francés, en esta ocasión para su directora, Gracia Querejeta, que también se encargó del guión de la cinta. Querejeta deberá compartir el premio con John Sayles, que con su Honeydripper ha conmovido al jurado.

viernes, 28 de septiembre de 2007 13:17

¿Quien se llevara la Concha de Oro de San Sebastián?

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A las puertas de la ceremonia de clausura del Festival de San Sebastián, sólo quedan dos cosas por hacer: realizar un balance y jugar a pronosticar quién será el ganador de la presente edición, ¿quién se alzará con la deseada Concha de Oro del festival? Al parecer, no hay demasiados candidatos de altura para dicho galardón. La selección de películas ha sido más bien gris y la crítica parece decidida a repetir las conclusiones que se han ido repitiendo con pequeñas variaciones al final de cada una de las últimas ediciones. Aún así, lo incuestionable es que los premios se van a entregar, y de entre los concursantes, habrá uno que saldrá victorioso del concurso.

 

El que ha despertado mayor entusiasmo entre la crítica ha sido el canadiense David Cronnenberg, uno de los grandes cineastas del cine contemporáneo, que después de la magnífica Una historia de violencia, ha repetido con Viggo Mortensen en Promesas del este, un thriller sobre la nueva mafia rusa en la Londres actual. La película obtuvo el premio del Público del Festival de Cine de Toronto y no sería extraño que aumentase su cosecha en San Sebastián. Otra que recibido numerosos aplausos en el festival ha sido la jovencísima Hana Makhmalbaf. Procedente de una larga saga de cineastas, la prensa no se pone de acuerdo sobre su edad, mientras unos dicen que tiene 18 y otros afirman que ya ha cumplido los 19, su película Buda explotó por vergüenza, que tiene como excusa la destrucción de las estatuas de Buda en Bamiyán (Afganistán) y cuenta la historia de una niña empeñada en la búsqueda de un cuaderno y un lápiz para poder ir a la escuela, se ha convertido en una de las favoritas. Finalmente, también ha gustado Honeydripper, la nueva película del independiente americano John Sayles, que después de la controvertida Silver City, retrocede a la Alabama rural de 1950 para retratar el despuntar del rock con la fusión del blues y el gospel, y observar cómo la política de la segregación racial comenzó tímidamente a cuestionarse. Por último, también gustó Mil años de oración, una pequeña joya intimista de Wayne Wang (Smoke), con la que el realizador hongkonés despliega humor, ternura y tristeza en un entrañable relato de reencuentro paterno-filial.

 

El resto de propuestas han despertado menos unanimidad. Pero aún así, no se puede descartar nada. Los jurados de San Sebastián se han caracterizado los últimos años por entregar, en ocasiones, premios a las películas más denostadas por la crítica. Habrá que ver qué decide hacer el jurado presidido por Paul Auster. ¿Decidirá contentar al público local con algún premio para las representantes españolas, Mataharis de Iciar Bollaín y Siete mesas de billar francés de Gracia Querejeta? ¿Decidirá recompensar la mirada crítica de Nick Broomfield sobre la guerra de Iraq en La batalla de Hadiza? ¿Celebrarán la presencia del gran Sergi López en La Maison de Manuel Poirier? ¿Premiarán la sátira autriaca de Hans Weingartner, Reclaim your brain? ¿O se rendirán ante el trabajo interpretativo de Susan Sarandon en Emotional Arithmetic, dirigida por Paolo Barzman y con el Holocuasto como telón de fondo.

 

El resultado es realmente imprevisible. Las cartas están echadas. Es momento de apostar y esperar al veredicto.
jueves, 27 de septiembre de 2007 16:29

Natalie Portman al desnudo

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¡Atención! Notición de los calientes calientes. Lo que muchos estabais esperando se ha hecho realidad: Natalie Portman ha decidido sacarse el recato de encima y aparecer desnuda en pantalla. Hasta la fecha, la actriz era conocida por su negativa a aparecer en paños menores en el cine, siendo una de las actrices más aficionadas a solicitar la asistencia de dobles de cuerpo a la hora de solventar las escenas más atrevidas o subiditas de tono. Eso fue por ejemplo lo que sucedió en la película Los fantasmas de Goya. En otras ocasiones, la cosa había llegado aún más lejos, cuando la Portman llegóa exigir que se suprimieran algunas escenas de la película Closer para así aparecer, únicamente, en ropa interior. Pero parece que esa sequía de carne fresca ha llegado a su fin, ya que el espléndido cuerpo de Natalie podrá ser visto en todo su esplendor en el cortometraje Hotel Chevalier de Wes Anderson.

 

La verdad es que es todo un misterio lo que ha llevado a la Portman a cambiar de política respecto a su manera de exhibirse en la gran pantalla. ¿Será que la chica quería sacarse la imagen de puritana de encima? Parece que no, al menos si creemos el desmentido que ha expresado la actriz. ¿Puede ser entonces que todo haya sido un favor de actriz a director, Anderson? ¿O será que Natalie se siente más espléndida que nunca y ha decidido compartir su delicada belleza con el resto del mundo? Sea la razón que sea, nosotros lo celebramos encantados.

 

Ahora sólo falta ver cómo podrá verse el cortometraje en cuestión, Hotel Chevalier. Unos pocos afortunados pudieron verlo en el Festival de Venecia, donde el corto se vio acompañado de la película The Darjeeling Limited, del mismo Wes Anderson. En realidad, el corto es una especie de prólogo de la película y no está claro cómo se va a exhibir. Ni tan solo el mismo Anderson dejó las cosas demasiado claras en su visita al festival italiano. En principio, dijo que es probable que en Europa el corto acompañe al largometraje, aunque también apuntó que ha estado pensando en la posibilidad de colgar la obra en internet para el gusto de todos. ¡Venga Wes, cuélgalo en internet!

 

En Hotel Chevalier, un deprimido Jason Schwartzman se encuentra alojado en un melancólico hotel de Paris, cuando su amada (la Portman) aparece en escena. Es entonces cuando Jason la desviste cuidadosamente y la cámara ofrece una vista completa de ella. Explicado suena bien, pero verlo no tiene precio. Ahora sólo falta que Anderson se aclare o alguien filtre la escena para que todos podamos disfrutarla. Quedamos a la espera, atentos a los acontecimientos.

miércoles, 26 de septiembre de 2007 10:23

Jessica Biel será Wonder Woman en La liga...

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Es una de las chicas del momento, seguramente la más deseada de Hollywood junto a Scarlett Johansson, Jessica Alba y Natalie Portman, y más que lo va a ser después de calzarse el traje de Wonder Woman en la película que prepara Warner Bros sobre La liga de la justicia (Justice League of America), la mítica saga de cómic que aglutina a los principales personajes del universo DC comics. Biel, que tiene actualmente en pantalla Next y Os declaro marido y marido, es el primer nombre que trasciende del reparto del filme, que Warner quiere poner en marcha lo antes posible ante la amenaza de huelga que acecha la industria de Hollywood y poder estrenarlo así en 2009.

 

Según informa Variety, Biel será una de las pocas estrellas presentes en el reparto del filme, ya que la idea del estudio es aprovechar la película para incorporar figuras emergentes o más desconocidas. En este sentido, también pesa el factor económico, ya que sería imposible poder asumir los salarios de un casting de estrellas que diesen vida al equipo de La liga... formado por nada más y nada menos que: Superman, Batman, Wonder Woman, Flash, Linterna Verde, Aquaman y el Detective Marciano. Y estos son sólo los originales, a los que se fueron añadiendo, a lo largo de la historia de cómic, otros personajes como el Capitán Marvel, Canario Negro, Chica Halcón, Escarabajo Negro o el Hombre Elástico. Siguiendo con el tema del casting, Warner ya ha confirmado que junto a Biel no estarán ni Christian Bale, el actor que actualmente da vida a Batman, ni Brandon Routh, el nuevo Superman.

 

Desde hace aproximadamente una semana, cuando se confirmo la puesta en marcha del proyecto, se han disparado todos los rumores referentes a la película. Pero muy poco ha trascendido desde el estudio. Sólo se sabe con certeza que el director del filme será George Miller (director de Mad Max y Happy Feet). También se sabe que la intención de Warner es que esta 'Liga de la Justicia' sea una especie de trampolín para varios 'spin-off' de personajes con tirón que podrían tener su propia película como Flash o la propia Wonder Woman.

 

Lo que también es definitivo es que con este proyecto, la Biel reforzará aún más su emergente carrera, que la ha llevado a ser una de las promesas más solicitadas de Hollywood y una de las actrices con la agenda más apretada. Así, antes de meterse en la piel de la Mujer Maravilla, Biel tendrá que finalizar el rodaje de Powder Blue, que en estos momentos filma junto al oscarizado Forest Whitaker y rodar otra película que ya tiene firmada, A Woman of No Importance, basada en la obra de Oscar Wilde.

martes, 25 de septiembre de 2007 12:36

Cine de mujeres, ¿para mujeres?

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¿Os parece que el cine hecho por mujeres es sólo para mujeres? ¿Pueden disfrutar plenamente los hombres del cine realizado por directoras? Estamos ante un debate abierto en el que queremos que participéis y aportéis vuestro punto de vista. Para abrir la discusión, os presentamos unos cuantos ejemplos de cine hecho por mujeres, un territorio cada vez más poblado, una vez la barrera genérica que ha marcado la historia del cine se va derribando. Cada vez hay más mujeres directoras, trabajando con diversas sensibilidades e intereses. El cine español no es una excepción, y cada vez hay más directoras que marcan la pauta en nuestra cinematografía. El Festival de Cine de San Sebastián es un ejemplo claro, ya que la representación española en la competición la forman dos directoras españolas, Gracia Querejeta e Iciar Bollaín, que presentó Mataharis, de inminente estreno en las salas de nuestro país. La película rastrea las vidas de tres profesionales de la vigilancia que trabajan para la misma agencia. Inés (María Vázquez), detective infiltrada entre los empleados de una compañía multinacional, Eva (Najwa Nimri), recién reincorporada después de una baja maternal, y Carmen (Nuria González), que observa y graba el naufragio conyugal de Sergio (Antonio de la Torre), mientras parece no darse cuenta del fracaso de su propio matrimonio. Tres mujeres que traspasan a menudo las fronteras de la intimidad ajena, pero que no parecen preparadas para enfrentar a sus propios secretos. 

 

Tratándose de una discusión de sexos, las posibilidades del debate son muy numerosas. ¿Sólo una directora puede llegar a reflejar de un modo realista la psicología femenina? ¿Es el cine de mujeres, un cine para mujeres? El panorama español nos ofrece varios ejemplos. Ahí está la larga trayectoria de la tristemente fallecida Pilar Miró, del cine de lectura política (El crimen de cuenca) a las adaptaciones teatrales (El perro del hortelano), pasando por el cine más intimista (Gary Cooper que estás en los cielos). En el territorio de la reflexión interior, también encontramos a Isabel Coixet (Cosas que nunca te dije, Mi vida sin mí) o Gracia Querejeta (El viaje de Robert Rylands), mientras una directora como Chus Gutierrez se ha decantado por la comedia joven y costumbrista (Sexo oral, Insomnio). Por último, y entre tantas otras, la ya mencionada Iciar Bollaín representa al cine social, comprometido con la realidad contemporánea (Hola, ¿estás sola?, Flores de otro mundo).

 

Saltando a la escena internacional y rebuscando en el baúl de los recuerdos, podemos encontrar figuras legendarias como la alemana Leni Riefenstahl, aplicada documentalista que sentó las bases de la propaganda nazi con El triunfo de la voluntad (1935). Mucho más adelante, Hollywood descubriría a directoras capaces de dar la forma ideal a la comedia sentimental. En ese terreno brilló Nora Ephron (Algo para recordar, Tienes un e-mail) o Penny Marshall (Big, Ellas dan el golpe, Los chicos de mi vida). Mientras, una directora como Kathryn Bigelow ha demostrado que las mujeres también se pueden desenvolver con eficacia en géneros como la acción (Le llaman Bodhi), la ciencia ficción (Días extraños) o el thriller (K-19). Siguiendo en Hollywood, encontramos los casos de actrices que han dado el salto a la dirección, como la diva Barbra Streisand (Yentl, El príncipe de las mareas) o Jodie Foster (El pequeño Tate, A casa por vacaciones), y también está Sofía Coppola (Las Vírgenes Suicidas, Lost in Translation), el vértice femenino del clan Coppola.

 

En lo que se refiere al resto del mundo, encontramos a directoras como la extraordinaria y argentina Lucrecia Martel (La ciénaga, La niña santa), la exótica e india Mira Nair (La boda del monzón), la impetuosa y australiana Jane Campion (El piano) o la sexual y francesa Catherine Breillat (Romance X), por nombrar a las más conocidas.

 

Cada vez hay más mujeres que deciden tomar la cámara y expresar su voz más íntima y personal. ¿Qué os parece este cine? ¿Es muy diferente al cine realizado por hombres? ¿Conectáis mejor las mujeres con el cine realizado por mujeres? ¿Qué os parecen a los hombres estas películas? La palabra es vuestra.

lunes, 24 de septiembre de 2007 13:06

Brad Pitt y Edward Norton, pareja de lujo

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Jerry Lewis y Dean Martín, Robert de Niro y Joe Pesci, Paul Newman y Robert Redford, Jack Lemon y Walter Matthaw... hay parejas masculinas que desprenden una química inconfundible, duetos actorales que han dejado su sello en la historia del cine, definiendo un estilo más allá del nombre del director de sus películas o del género cinematográfico que abordaban. Hay algo metafísico difícil de explicar con palabras en el funcionamiento de una pareja en la gran pantalla. Solemos hablar de magia, química, complicidad, pero hay algo más, algo relacionado con el carisma, el magnetismo de dos estrellas, la manera en que se compensan sus estilos y actitudes. Y la pregunta sería: ¿Qué actores del momento podrían quedar en la historia como una gran dúo? Podría pensarse, por ejemplo, en Owen Wilson y Ben Stiller, una pareja desternillante. Pero, ¿y en el registro dramático? Seguro que todos recordáis ese monumento fílmico de los 90 titulado El club de la lucha, de David Fincher, y las superlativas interpretaciones de Brad Pitt y Edward Norton. ¿Qué os parece ese dúo? Sería interesante darles la oportunidad de proseguir la colaboración, ¿verdad? Pues esa oportunidad ha llegado y se materializará en la película State of Play, cuyo estreno está previsto para mediados de 2008.

 

Nueve años después de deslumbrar con la esquizofrénica y endiablada El club de la lucha, Brad Pitt y Edward Norton se reencontrarán en la adaptación de una miniserie del 2003 de la prestigiosa BBC. Para añadirle caché al asunto, el guión de la película vendrá firmado por el prestigioso Tony Gilroy, la mano tras la saga de Bourne y el director de la esperada Michael Clayton, con George Clooney, presentada en el reciente Festival de Venecia.

 

En State of Game, Edward Norton interpretará a un congresista cuya prometedora carrera se verá empeñada por la muerte de su amante, mientras Brad Pitt dará vida al periodista encargado de supervisar la investigación que su periódico realiza al congresista. La acción del filme se trasladará de Londres a Washington y la cinta será dirigida por Kevin MacDonald, realizador de la exitosa El último rey de Escocia, título que proporcionó el Oscar a Forest Whitaker. De la producción se encarga Universal Pictures y la previsión es empezar a rodar una vez que Edward Norton haya finalizado su trabajo en El increíble Hulk, en noviembre.

 

Habrá que ver si la pareja vuelve a proporcionar unos resultados como los que alcanzaron en la nihilista y subversiva película de Fincher. En esta ocasión, parece que la cosa promete una historia de tensión entre políticos y periodistas, un enfrentamiento que ha dado muchos y provechosos frutos en la historia del cine. Nosotros confiamos en Pitt y Norton. Son nuestra apuesta como el gran dueto actoral de nuestro tiempo.

jueves, 20 de septiembre de 2007 10:33

Liv Ullman: poder de fascinación

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Pocas actrices en la historia del cine han sabido, como Liv Ullman, despertar en los espectadores esa fuerza arrolladora, misteriosa e inquietante que llamamos fascinación. Su poderosa imagen frente a la cámara arrebató a Igmar Bergman, quien la convirtió en todo un icono cultural (y feminista) en los años 70, además de una de las actrices más respetadas de la época (y todos los tiempos). Ella ha encarnado como pocas la complejidad de la personalidad humana, con su tenso retrato de una mujer capaz de expresar la mayor de las dulzuras y vulnerabilidad, para acto seguido estallar en erupciones de dureza, obstinación o cólera. Actriz con gran capacidad de contención y con el poder de convertir su mirada en una herramienta transparente para la expresión de las emociones, Liv Ullman es un puntal no sólo del arte de la interpretación, sino también de la dirección cinematográfica, en sus contados, pero brillantes saltos al otro lado de la cámara. Ahora, un nuevo reconocimiento llega para poner a Liv en el lugar que le corresponde en el canon de las grandes actrices: el Premio Donostia, que recibirá en la presente edición del Festival de San Sebastián.

 

Actriz, escritora y cineasta noruega, Liv Johanne Ullman nació en Tokio, Japón, donde su padre trabajaba como ingeniero, y creció en Trondheim, Noruega. Estudió arte dramático en Londres y luego en el teatro Rogaland de Stavanger, en Noruega, donde obtuvo sus primeros papeles importantes (la joven heroína de El Diario de Ana Frank). Luego trabajó un tiempo en el Teatro Nacional Noruego de Oslo y apareció en pantalla en varias películas noruegas de modesta producción y calidad. Entonces, el azar, con la ayuda de Bibi Anderson, jugó un papel fundemantal en su vida, al ponerla en presencia de Ingmar Bergman. Impresionado por el extraño parecido entre ambas actrices, el director imaginó, a partir de sus rostros y sus personalidades, la película Persona (1966), en la que el director sueco supo explotar en toda su intensidad el resplandor interior de la actriz, en un papel casi mudo.

 

Entonces empieza una colaboración profesional con Bergman que termina desbocando en lo personal. Juntos como creador y musa, realizan La hora del lobo (1967) La verguenza (1968) y Pasion (1969). Ullman se distancia brevemente de Bergman para realizar uno de sus trabajos más reconocido, el díptico de Jan Troell (Los emigrantes, 1971, y La nueva tierra, 1972) en el que interpreta a una joven campesina obligada por la miseria a huir de su tierra natal y partir a la conquista de territorios aún vírgenes del Middle West americano.

 

Fue entonces cuando Hollywood se fijó en el talento de la actriz y la abdujo para realizar algunas películas americanas, que no terminan de saciar la sed artística de la actriz, que regresa a Suecia para rodar Gritos y susurros (1972) y Secretos de un matrimonio (1973), y luego Cara a cara (1975), El huevo de la serpiente (1977) y Sonata de otoño (1978), cinco obras maestras dirigidas por Igmar Bergman que hacen insignificantes las demás interpretaciones de la actriz.

 

A las cualidades de la Ullman-actriz, se debe sumar su don para la escritura (ha publicado Changing, en 1977, y Decisión, en 1984), y finalmente su trabajo como directora. En 1992 dirige Sofia, a la que siguió Cristina de Lavrans (Kristin Lavransdatter, 1995) basada en una popular trilogía de Sigrid Undset y más recientemente Confesiones privadas (Enskilda samtal) en 1997 e Infiel (Trolösa) en 2000 cuyo argumento y guión corresponde a Ingmar Bergman.

 

En el apartado personal, Ullman se casó y divorció dos veces. Su primer matrimonio fue con el Dr. Hans Jacob Stang, un psiquiatra. Y en los años 80 se casó con Donald Saunders, de quien se divorció en 1995, pero siguieron viviendo juntos hasta el 2001. De su relación personal con el director sueco Igman Bergman, nació Linn Ullman, según confesó la actriz en su autobiografía (Changing, 1977).

 

Está gran actriz, nominada en dos ocasiones a los Oscar (por Los emigrantes y Cara a cara), nos ha regalado varios de los más grandes momentos del cine de la modernidad. Representante de la gran cinematografía europea, ella simboliza como pocas la evolución histórica del cine, un arte que, seguramente, no habría alcanzado su madurez actual sin su presencia, maestría y talento. 
jueves, 20 de septiembre de 2007 8:35

SAN SEBASTIÁN 2007: LA SELECCIÓN

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En lo que se refiere al contexto del territorio español, no hay duda alguna, el Festival de San Sebastián es el mayor escaparate del cine. Aún asumiendo su condición de “hermano pequeño” entre los grandes festivales europeos (Cannes, Venecia, Berlin), San Sebastián es un encuentro cinematográfico de prestigio internacional, al que acuden cineastas, periodistas y críticos de todo el mundo preparados para enterarse de lo que se cuece en materia cinematográfica a escala global. Además, el festival cuenta con el incomparable valor añadido que supone su maravilloso marco geográfico. San Sebastián cotiza de forma aventajada entre las ciudades más bellas del mundo, y el festival ha sabido aprovechar el encanto de su ciudad, convirtiendo, por ejemplo, la playa de la Concha en orgulloso símbolo del certamen. Por no hablar de las sugerentes costumbres que deslumbran a los visitantes que recibe la ciudad durante el festival. Por encima de todo: los famosos pinchos, acompañados siempre por un buen vino, que amenizan, entre función y función, las charlas y comentarios cinéfilos.

 

Este año, el festival alcanza su 55 edición y se celebra entre el 20 y el 29 de septiembre. 18 filmes competirán por alzarse con la Concha de Oro que entrega el festival a la película ganadora, que será anunciada el último día por el jurado presidido por Paul Auster. El festival arrancará con el que es seguramente el título más esperado de la muestra: Promesas del este, del canadiense David Cronnenberg, protagonizado por Viggo Mortensen y Naomi Watts. Entre las otras competidoras, destacan A thousand years of good prayers del hongkonés Wayne Wang (director de Smoke), Battle for Haditha, del británico Nick Broomfield, que narra una masacre de 24 iraquíes por parte de marines estadounidenses, y la francesa La maison, de Manuel Poirier, con Sergi López como protagonista.

 

Las dos presencia nacionales a competición cuentan con dirección femenina. Mataharis y Siete mesas de billar francés, cuarta y quinta películas de las españolas Iciar Bollaín y Gracia Querejeta, respectivamente, serán las dos únicas cintas españolas aspirantes a la Concha de Oro. La primera de ellas es una historia de detectives privados que aborda la frontera entre lo público y lo privado y que está protagonizada por Najwa Nimri, María Vázquez y Nuria González. Mientras Querejeta relata en su filme una historia familiar protagonizada por Maribel Verdú, que intenta sacar adelante un negocio de billar que regentaba su padre, fallecido repentinamente. La representación española se completa con Fados de Carlos Saura, que, presentada fuera de competición, en la sección Zabaltegui, recibirá un trato distinguido, ya que tras su proyección en el teatro Victoria Eugenia (este año, la sede principal del festival), se llevará a cabo un concierto a cargo de prestigiosos intérpretes de la canción portuguesa como son Mariza, Camané y Carlos do Carmo.

 

También fuera de competición se presentarán películas que trateran al festival a actores de prestigio que pondrán su granito de arena para dar al festival el toque necesario de glamour. Así, Samuel L. Jackson visitará San Sebastián para presentar junto al director Renny Harlin su nuevo trabajo, un thriller llamado Cleaner, mientras se anuncia que Demi Moore se desplazará hasta el festival para apoyar la participación de Flawless (Un plan brillante), que clausurará el festival y en la que comparte cartel con el gran Michael Caine

 

También visitarán San Sebastián actores y actrices como Bárbara Hershey, Alyssa Milano y John Leguizamo, y el punto musical lo pondrá Lou Reed, que se anuncia que presentará junto a Julian Schnabel el documental Berlin (filmación de un concierto del mítico artista de Nueva York) en la sección Zabaltegui. Mientras, Richard Gere, protagonista de películas referenciales como Pretty Woman u Oficial y Caballero, y Liv Ullmann, directora y musa del recientemente fallecido cineasta sueco Igmar Bergman, recogerán los honoríficos Premios Donostia de este año.

 

Por último, el festival albergará las interesantes retrospectivas de Henry King, un clásico de Hollywood (El pistolero, La nieves del Kilimanjaro), y Phillipe Garrell (autor de culto, representante privilegiado de la post-nouvelle vague francesa). También se dedicará un ciclo al nuevo cine de los países nórdicos, titulado Fiebre Helada.

 

Ya está todo listo para que arranque el festival más importante de nuestro país. Con la selección de películas listas, los escenarios preparados y los invitados a punto de despegar hacia San Sebastián, ahora llega el turno de que el festival hable por sí mismo, bajo la atenta y exigente mirada de los espectadores y la crítica.

jueves, 20 de septiembre de 2007 8:30

SAN SEBASTIÁN 2007: Richard Gere. encanto, genio y espiritualidad

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Richard Gere es uno de esos tipos que llaman primero la atención por su atractivo. Suerte o cruz, el suyo es un talento que entra por los ojos, así que ha costado que lo dejaran de valorar por su sex appeal y se lo tomaran como un actor serio. Los hitos de su carrera (Oficial y caballero, Pretty Woman) siguen respondiendo a la imagen del galán, y sin embargo, algo parece haber cambiado en su estatus dentro del panorama actoral. Parece que, poco a poco, Gere se ha ido ganando la confianza del respectable, algo que quedó patente en su nominación al mejor actor de comedia o musical en los Globos de Oro que coronaron al musical Chicago. Ese respeto logrado a base de trabajo se confirma ahora con una de las mayores distinciones que puede recibir un actor: el Premio Donostia del Festival de San Sebastián. Allí, el actor no sólo viajará para ser galardonado, sino que también presentará uno de sus últimos trabajos The Hoax (La gran estafa), en la que interpreta a Clifford Irving, un hombre desesperado que convence a una de las editoriales más prestigiosas del mundo de que es la única persona autorizada para escribir la biografía oficial de Howard Hughes.

 

Richard Tiffany Gere nació el 31 de agosto de 1949 en Philadelphia, Pennsylvania. Hijo de un agente de seguros (Homer George Gere) y de una ama de casa (Doris Anna), en 1967 se graduó de secundaria habiendo destacado en actividades gimnásticas, por lo que recibió una beca para estudiar en la universidad de Massachussets, donde se graduó en Filosofía. Luego, decidido a lanzar su carrera como actor, Gere se estrenó en una versión teatral de Grease. En los 70, empezó a trabajar en Hollywood, destacando en películas como Días de Cielo de Terrence Mallick, aunque su figura se consagró en los 80, gracias al super-éxito de Oficial y caballero. Luego, después de algún titubeo a finales de la década, los 90 lo recibieron con otro espaldarazo hacia la gloria hollywoodiense: Pretty Woman. Le siguieron filmes como Mr. Jones (1993), Sommersby (1993) o Novia a la fuga (1999), de nuevo con la sonriente Julia Roberts, el mismo año que la revista People lo nombraba “El hombre más sexy vivo”.

 

En la presente década destacan sus trabajos en Infiel, Chicago o ¿Bailamos?. En la actualidad, además de The Hoax, que presentará en San Sebastián, tiene pendiente el estreno de The Hunting Party, junto a Terrence Howard y I’m Not There en la que interpreta a una suerte de alter ego de Bob Dylan.

 

Gere estuvo casado entre 1991 y 1995 con la super-modelo Cindy Crawford, y en 2002 contrajo matrimonio con la actriz Carey Lowell. Con ella, ha tenido a su hijo, de nombre Homer, como su padre. Gere es famoso por seguir prácticas budistas. En numerosas ocasiones ha mostrado su apoyo al Dalai Lama y ha abogado en muchas ocasiones por el respeto a los derechos humanos en el Tibet. Por su compromiso con la causa tibetana, Gere tiene prohibida la entrada a China y le fue prohibido aparecer en la gala de los Oscar durante varios años por haber aprovechado la de 1993 para condenar al gobierno chino. Actualmente, Gere promueve un boicot contra los juegos olímpicos de Pekín de 2008. El actor, también se ha mostrado concienciado con causas ecológicas, con los enfermos de SIDA, con tribus indígenas de varias partes del mundo y con el pueblo Indio.

 

Gere ha sabido utilizar su popularidad para apoyar a los más necesitados y por el camino se ha labrado una sólida carrera dentro de la industria de Hollywood, llegando a trascender su imagen de galán, ganándose el respeto del público y la crítica.
jueves, 20 de septiembre de 2007 8:11

Las anécdotas de San Sebastián

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Todo festival tiene sus anécdotas. Sus momentos divertidos, sus visitas más memorables, sus invitados más excéntricos. Íntimamente relacionado con el mundo de la farándula, un festival de cine parece el lugar idóneo para que se produzcan los comportamientos más extravagantes y los sucesos más delirantes. Aquí van algunos de los acontecimientos más curiosos acaecidos en el Festival de San Sebastián a lo largo de su historia:

 

-La maldición del premio Donostia. Durante algún tiempo se extendió el dicho de que el Premio Donostia estaba maldito, ya que varios actores merecedores de dicho reconocimiento murieron poco tiempo después de recibirlo. Así pasó con Bette Davis, que murió días después de acudir al festival, en el que se produjo su última aparición pública. Además, se comenta que la Davis dispuso ser amortajada con el fabuloso vestido rojo que lució la noche en que se le entregó el premio. El siguiente en la tétrica lista fue Anthony Perkins, que moriría de Sida poco después de recibir el premio en 2001. Por último, Paco Rabal ni tan sólo pudo acudir a recibir su galardón, ya que murió de forma inesperada en Burdeos poco tiempo antes de la celebración del festival en el que iba a ser premiado.

 

-El cubo de agua de Trueba. Fue en San Sebastián dónde se produjo uno de los choques más históricos entre el mundo de los directores y la crítica de cine. Los protagonistas del altercado fueron Diego Galán, futuro director del festival, y un joven Fernando Trueba. Después de ver la película en la proyección para la prensa, Galán escribió que la película era más apta para la televisión que para la pantalla grande. Trueba, en un ataque de furia, decidió responder al crítico lanzándole un cubo de agua por encima. Histórico.

 

-Llegar para no irse. Ya se sabe que San Sebastián es una de las ciudades más bellas del mundo. Por lo tanto, no es difícil que si a uno le invitan a pasar unos días allí quede tan encantado con la ciudad que no quiera oír hablar de marcharse. Eso fue lo que pasó con Glenn Ford, que se comportó como el típico familiar pesado que se resiste a irse de casa. Claramente, Ford quiso prolongar el inesperado bienestar que encontró en la ciudad.

 

-Bajo la sombra del 11-S. En 2001, el festival tuvo lugar poco después de los trágicos atentados del 11-S de Nueva York, motivo por el cual numerosas estrellas invitadas decidieron cancelar sus viajes a la muestra. Las más destacadas fueron Julie Andrews y Warren Beatty, a los que se esperaba para que recogieran sus premios Donostia.

 

-La sombra del terrorismo. Según Diego Galán, en el año 2000, Liv Ulman mostró sus dudas al ser invitada San Sebastián por mostrarse preocupada por el riesgo de algún atentado terrorista de ETA.

 

-La maldición del premio Donostia. Durante algún tiempo se extendió el dicho de que el Premio Donostia estaba maldito, ya que varios actores merecedores de dicho reconocimiento murieron poco tiempo después de recibirlo. Así pasó con Bette Davis, que murió días después de acudir al festival, en el que se produjo su última aparición pública. Además, se comenta que la Davis dispuso ser amortajada con el fabuloso vestido rojo que lució la noche en que se le entregó el premio. El siguiente en la tétrica lista fue Anthony Perkins, que moriría de Sida poco después de recibir el premio en 2001. Por último, Paco Rabal ni tan sólo pudo acudir a recibir su galardón, ya que murió de forma inesperada en Burdeos poco tiempo antes de la celebración del festival en el que iba a ser premiado.

 

-El más deseado. Al parecer, Jack Lemon fue invitado en varias ocasiones a recibir el Premio Donostia del festival, pero siempre rechazó la propuesta por la cantidad de compromisos adquiridos. Tal fue la frustración del director del festival, que cuando esté escribió sus memorias al frente de la muestra decidió titularlas: “Jack Lemon nunca cenó aquí”.

 

-La más imaginativa. En 1999, Vanesa Redgrave, eufórica tras ser condecorada con el Premio Donostia, estalló de alegría e invitó al público a que cantase con ella Imagine de John Lennon.

 

-Una de amigos. El palmarés de la edición de 2007 del Festival levantó más un comentario jocoso entre la prensa acreditada del festival. Y es que el premio mayor, la Concha de Oro, pareció más un regalo entre amigos que la recompensa a un trabajo bien hecho. Los involucrados en el asunto fueron el presidente del jurado, el escritor norteamericano Paul Auster, y el director de la película ganadora, Mil años de oración, Wayne Wang. Da la casualidad de que Auster y Wang trabajaron juntos en varias ocasiones, siendo guionista y director respectivamente de Smoke y co-directores de Blue in the Face.

jueves, 20 de septiembre de 2007 8:02

La historia del Festival de San Sebastián

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El Festival de San Sebastián es el más importante de los festivales de cine de España y uno de los más antiguos y prestigiosos de Europa. Su historia se hay plagada de visitas estelares (Audrey Hepburn, Anthony Quinn, Al Pacino...), películas memorables y premiaciones polémicas. Entre los hitos de la muestra, cabe destacar el estreno mundial, en 1959, de la película Con la muerte en los talones, de Alfred Hitchcock, el estreno europeo de la saga de Star Wars o el estreno mundial, en el 2004, de Melinda y Melinda, de Woody Allen.

 

Una de los rasgos distintivos del festival de San Sebastián es el apoyo popular que recibe por parte de la ciudadanía donostiarra. De hecho, se trata del Festival con mayor asistencia de público del circuito de Festivales internacionales de primera categoría (que incluye otros como Cannes, Venecia o Berlín). Esta característica suele fascinar a los visitantes extranjeros al festival, que además suelen quedar prendados de la belleza natural y urbanística de la ciudad. Por otra parte, en lo referente al cine que se ha apoyado en el festival a lo largo de la historia, lo más relevante a comentar es que, sobretodo durante los últimos años, el festival se ha instituido como uno de los referentes mundiales en lo que respecta al cine de compromiso social y el de naturaleza independiente.

 

Ya ciñéndonos estrictamente a la historia del certamen, resulta de rigor empezar refiriéndonos a los orígenes del mismo. Tras ser concebido para su primera edición en 1953 como una Semana Internacional de Cine impulsada por el comercio local, en el año 1954 adquirió la denominación de Festival Internacional de Cine. En esta segunda edición empezaría el baile de categorías con las que se ha reconocido el festival a lo largo de su historia. Para empezar, en esa segunda edición, la muestra obtuvo de la Federación Internacional de Asociaciones de Productores Cinematográficos la categoría B, como recompensa a los esfuerzos demostrados por el gobierno franquista para flexibilizar la censura.

 

En 1955 el Festival otorgó la primera Concha de Plata, como premio distintivo del certamen, a Giorni d'amore, de Giussepe de Santis. Al año siguiente, en 1956, la FIAPF no reconoció al Festival,lo que lo llevó al borde de la desaparición, al surgir Mallorca como potencial nueva sede del principal festival español. Las autoridades decidieron, sin embargo, mantener el festival en la capital guipuzcoana y abrirlo con cierta generosidad, dentro de los limitados márgenes de un régimen dictatorial, al cine estadounidense.

La presencia de estrellas como Kirk Douglas, quien atendió pacientemente el agotador programa de actos que la precaria organización del Festival le había preparado, o el propio Alfred Hitchcock, era la recompensa de la industria Hollywoodiense por el interés mostrado por la organización del certamen.

 

Festival perdió la categoría A en 1963, recuperándola al año siguiente. Entre 1980 y 1984 una grave crisis se apoderó del certamen. Al tomar las riendas Diego Galán se inició el camino de recuperación de la máxima categoría, instaurándose el Premio Donosita, premio honorífico con el que el festival reconoce el conjunto de la carrera de algún importante actor o actriz.

 

Desde enero de 2001 el festival está dirigido por el guipuzcoano Mikel Olaciregui. El nuevo director ha vivido alguno de los años más difíciles del festival. En el 2001, en vísperas del festival, se producen los atentados del 11-S, lo que desemboca en la ausencia de estrellas norteamericanas, mientras, el 2003 se vio empañado por la sonada huelga en el Hotel María Cristina, punto neurálgico del certamen.

En los últimos años, también se ha hecho evidente que la importante competencia del resto de festivales internacionales ha conllevado una progresiva disminución en el número de estrellas de cine que acuden a San Sebastián. Sin embargo, el festival se sigue apoyando en su fiel público y en la fuerza que le da ser el festival de cine más importante de España.

lunes, 17 de septiembre de 2007 12:53

Sean Penn, García Bernal y otros actores-directores

Es uno de los movimientos más habituales dentro de la industria del cine: el salto de la interpretación a la dirección. Un gesto que, sólo en la última década, nos ha regalado una interesante lista de actores revelados como interesantes cineastas. Desde la contundencia y violencia del cine de Mel Gibson a la épica apocalíptica o romántica de Kevin Costner, pasando por la absoluta maestría del neo-clasicismo de Clint Eastwood. La lista es larga y los motivos misteriosos. ¿Qué es lo que estimula a tantos actores a dar el salto al otro lado de la cámara? ¿Será que se aburren de que otros los dirijan? ¿Ansían el control total de su imagen? ¿Persiguen una frustrada vocación artística? ¿O será que se trata de una estrategia para prolongar sus carreras cinematográficas en una industria en la que escasean los buenos papeles a medida que avanza su edad? Sea cual sea la respuesta, la lista sigue alargándose, y, sin ir más lejos, en el festival de Toronto se han presentado varias películas de noveles o ya experimentados actores-directores, entre los que destacan Sean Penn, Gael García Bernal, Helen Hunt, David Schwimmer y Alison Eastwood.

 

Sean Penn presenta Into the Wild, sobre Christopher McCandless (Emile Hirsch), un joven cuya caminata de dos años por Norteamérica termina trágicamente en Alaska. Penn, quien dirigió previamente Extraño vínculo de sangre, Cruzando la oscuridad y El juramento, dijo que Into the Wild ha reafirmado su meta de dejar de actuar algún día para dedicarse de lleno a la dirección. "Me comprometí a actuar en un par de filmes este año basado en la admiración que siento por sus directores", dijo. "Pero sí, esta película me coloca en un sitio donde sé qué es lo que estoy buscando en realidad para tomar una decisión sobre lo que quiero hacer como director. Así que me siento con más vigor que nunca en ese sentido".

 

Aparte de Penn, han presentado película en Toronto Sarah Polley (Away From Her), Ethan Hawke (The Hottest State) y Julie Delpy (2 Days in Paris, ya estrenada en España). La alineación también incluye Déficit de Gael García Bernal, sobre las luchas entre las clases sociales en México; Then She Found Her de Hunt, en la que actúa con Bette Midler, Colin Firth y Matthew Broderick; Rails & Ties de Alison Eastwood (la hijísima de Clint Eastwood), un drama con Kevin Bacon y Marcia Gay Harden; y Run, Fat Boy, Run de Schwimmer, con Simon Pegg, Thandie Newton y Hank Azaria.

 

Schwimmer, conocido por encarnar a Ross en Friends y que había dirigido algún capítulo de la serie, dijo que los actores tienen una sensibilidad al dirigir que puede tranquilizar a actores inseguros. "Una vez estaba haciendo una comedia y el primer día llegué al set y vi al director gritándole a un pobre asistente", relató. "Todo el equipo estaba nervioso. Era un ambiente escalofriante, el peor ambiente posible para tratar de ser cómico. Al ser actor, uno tiende realmente a cuidar a los actores y conoce sus necesidades".

 

Otro que conoce bien la frontera entre la actuación y la dirección es el codiciado George Clooney, que fue nominado al Oscar al mejor director por Good Night, and Good Luck y próximamente estrenará Leatherheads, una comedia del fútbol que transcurre en los años 20 y que protagoniza junto a Renee Zellweger y John Krasinski. Según Clooney, como actor, "inicialmente, te dan un trabajo y estás encantadísimo por eso. Entonces te responsabilizan por la recaudación de taquilla y comienzan a culparte si le va mal a la película". Poder dirigir, le abrió las miras a una nueva dinámica: "Cuando empecé a dirigir me empezó a gustar de veras la idea de que uno pinta, no sólo paga por la pintura, y que las cosas son como uno dice y (el film) vive o muere basado en lo que uno dice. Es interesante y mucho más exigente que actuar". Si lo dice George.

 

Lo que queda claro es que los actores y actrices siguen fascinados con la posibilidad de convertir en imágenes sus propias historias. Para algunos, ser únicamente la herramienta de expresión de otro director no es suficiente. Y puede incluso que de este transvase creativo emerjan nuevos grandes talentos. ¡Bienvenidos sean!
lunes, 17 de septiembre de 2007 9:03

Sólo un rumor: Penélope no será María Callas

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peLos rumores corren como la pólvora,y unos se cumplen y otros no. Ahora ha sido la propia Penélope la que se ha apresurado a desmentir que no interpretará a la soprano fallecida María Callas, tal como ose comentaba hace unos días.

"No es verdad, no he leído ni ese guión y no sé de dónde ha salido esa noticia", afirmó Pe que ahora se encuentra de visita en México con motivo de la grabación del vídeo "Cosas que contar", de su hermano Eduardo Cruz: "Acabo de terminar la película de Woody Allen (cuyo título aún es un secreto) y filmaré hasta el año que viene. Ahora tengo que ensayar y prepararme, también hacer otros viajes a los que ya me comprometí para la promoción de otras películas".

Durante su estancia en el país mexicano, tuvo tiempo para analizar la película de Allen, en la que interpreta al personaje de María Elena: "me encantó, me llevé muy bien con él, es muy cariñoso, agradable y generoso con los actores, fue muy buena experiencia". Además analizó el buen estado que está atravesando el cine mexicano, elogiando el buen trabajo que están haciendo los directores Alfonso Cuarón, Alejandro González Iñárritu, Guillermo del Toro y el escritor Guillermo Arriaga.

 Además elogió a la actriz y amiga mexicana Salma Hayek que ahora se encuentra muy ocupada con el nacimento de su primer hijo: "ya le he regalado muchas cosas, pero eso no lo cuento, ella es casi como de mi familia". "Estoy muy pendiente (de su embarazo) y se encuentra bien y muy feliz, eso es lo que importa".

viernes, 14 de septiembre de 2007 9:25

Jude Law se mete en la piel de Hamlet

¿Qué tiene en común el actor británico Jude Law con esta espectacular lista de virtuosos de la interpretación: Richard Burbage, Thomas Betterton, David Garrick, Sir Henry Irving, John Barrymore, Lord Olivier, Sir Derek Jacobi o Kenneth Branagh? Pues en un par de añitos, una de las caras bonitas del panorama fílmico internacional podrá afirmar que, como todos ellos, habrá encarnado a Hamlet en el teatro. Más concretamente en el teatro Wyndham, en el West End londinense, una de las catedrales de la escena teatral. Y para completar la pátina de nombres asociados a esta gran producción teatral, se ha informado de que la obra será dirigida por Kenneth Branagh, gran especialista de la obra de Shakespeare (ha dirigido e interpretado en cine Mucho ruido y pocas nueces y Hamlet, entre otras), y que ha trabajado con Law en la nueva versión de la película La huella, que llegará a nuestras pantallas próximamente.

 

La obra en cuestión será el reclamo principal de la nueva temporada de la productora Donmar Warehouse, que ha invertido un buen dineral para tener a su disposición a un grupo tan selecto de estrellas. Porque no sólo Law y Branagh contarán en los créditos de la pieza teatral, sino que también incluirán al gran Daniel Day-Lewis, ganador del Oscar de Hollywood por Mi pie izquierdo, y con David Warner (Titanic, Twin Peaks). La producción se estrenará en mayo de 2009, y el entusiasmo ya se ha desbordado en torno al proyecto, sobretodo ante la expectativa de ver a Law desarrollando su potencial teatral. Según el director artístico de Donmar, Michael Grandage, Law es un "actor desarrollado y visceral, con una conexión muy directa con las emociones crudas". Y continúa, en declaraciones a The Guardian, "Potencialmente será una interpretación (de Hamlet) muy distinta a la que hemos visto en los últimos años".

 

Después de meterse en la piel de un soldado herido en Cold Mountain o de encarnar a un playboy en El talento de Mr Ripley, y compartir cartel con estrellas de la talla de Nicole Kidman, Julia Roberts o Michael Caine, Jude Law, de 34 años, ha decidido dar un paso adelante en su carrera, encarando uno de los retos más ambiciosos al que puede aspirar un actor, dar vida al personaje principal de la más reconocidas obras de William Shakespeare. De hecho, la interpretación del indeciso príncipe Hamlet es uno de los papeles más codiciados de la historia del teatro inglés, disputado entre las estrellas de cada generación. Así, el nombre de Law quedará, seguro, grabado para siempre como uno de los grandes actores de su época, todo un honor y un riego. Veremos si Law sale bien parado de esta abismal aventura.

jueves, 13 de septiembre de 2007 15:41

John Rambo ya tiene fecha de estreno

rambo ivLa cuarta entrega de las aventuras del veterano  del Vietnam.- como todos conocemos al mítico e indestructible John Rambo-  ya tiene fecha de estreno: será el próximo 25 de enero. Casi 20 años sin saber nada de este héroe es demasiado tiempo. Ahora John vuelve con más arrugas, pero mucho más sangriento y brutal que en las tres anteriores. Pero si hay algo que no ha cambiado, es la misma sangre fría de siempre.

El argumento, es un poco el de siempre, aunque para esta nueva entrega, Rambo deberá guiar a un grupo de misioneros cristianos por las tierras de Tailandia donde  vive un plácito retiro. Esta estancia se verá interrumpida  cuando sus protegidos son secuestrados durante una misión humanitaria en Birmania. Todo un leiv motive para  desplegar su hacha de guerra y declarar un auténtico 'Estado de Sitio', en medio de una gran selva.

Sin embargo, surge la pregunta, ¿cómo un tipo como Stallone con 61 tacos, logra fortalecer sus gastados y aviejados músculos? Lo cierto, es que como todo en la vida, y mucho más en el cine, todo tiene su truco. Y es que para esta nueva entrega, Stallone ha tenido que pagar la burrada de 12.000 dólares australianos (unos 7.300 euros) por introducir hormonas de crecimiento en el país de los canguros.

Después de varios héroes a las espaldas con Cobra, Rambo, Demolition Man, Rocky o El especialista, Silvester Stallone se ha convertido en uno de los grandes héroes del celuloide. Pero no sólo es eso, esta vez, él mismo se ha currado el guión, ha protagonizado la película y ha sido el propio guionista. Y es que, no hay nada que se le resista al bueno de Sly como le conocen en casa.

Y como  en toda buena entrega, no hay lema que se escape,en ésta no podía ser menos:  "Cuando tú estás en alerta, matar es tan fácil como respirar". Sin duda todo un grito de guerra, que hará a buen seguro una sangrienta remuneración en taquilla.

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