Es una noticia que ya empieza a sonar a deja vu. Los choques, colisiones, encontronazos de coches de famosos empiezan a ser el pan de cada día de las noticias de sucesos. No sabemos si les ha dado por el “síndrome del coche loco” o es que las pobres celebridades andan como locas tras el volante mientras las persiguen los incansables paparazzi. El último en sumarse a la moda es Orlando Bloom, que, según anuncia la página web sobre celebridades tmz.com, ha sufrido un leve accidente automovilístico en Los Ángele, en la madrugada del pasado jueves, mientras conducía un Toyota Matrix registrado a nombre de Dariusz Wolski, director de fotografía de la saga Piratas del Caribe. Según parece y consta en los archivos policiales, el coche que conducía Orlando chocó contra un Porsche aparcado, después de que se le cruzara en su camino otro vehículo. Los hechos ocurrieron alrededor de las dos y cuarto de la madrugada hora local (06.15 GMT) y en el choque una persona que iba en la parte trasera de uno de los vehículos sufrió heridas leves.
Según se indica la misma página web, Bloom huyó del lugar pero rápidamente fue avisado por los fotógrafos que se encontraban allí que podría ser acusado ante la justicia por abandonar la escena (¿alguien se acuerda ya de Farruquito?). También se apunta que, al parecer, el accidente, que no fue inducido por exceso de velocidad, alcohol o sustancias ilegales.
El último en sumarse a la noticia ha sido Sebastián Copeland, fotógrafo y primo del actor y que ha aparecido en los medios para defender a su famoso pariente. Copeland ha explicado que Orlando está bien, pero que está indignado ya que considera que el accidente fue provocado por una persecución a la que los sometieron los caza-exclusivas. Según declaró Copeland a The Insider, “por suerte, sólo ha sido un pequeño y desafortunado accidente, pero fue provocado por los paparazzi y ya hemos visto en el pasado las fatales consecuencias que puede llegar a tener algo así”. Además, Copeland ha ratificado la evidencia de que Orlando no había bebido alcohol: “Orlando no bebe alcohol, es un gran modelo para la juventud”. Como remate final, Copeland declaró: “Debería ser posible denunciar este tipo de prácticas, porque sino está claro que van a producirse muchos más accidentes como este, poniendo a la gente en peligro. ¿Y para qué? ¿Por una foto de una persona saliendo de un coche y entrando en un Starbucks?”
Mientras, Orlando descansa y se repone del susto, mientras goza de unos meses sabáticos en su carrera cinematográfica, algo que anunció el propio artista recientemente.