La adicción al alcohol y las drogas está en la agenda habitual de las agencias de noticias que trabajan en Hollywood. Sin ir más lejos, últimamente, el problema parece haber atacado a las más jovencitas estrellas del ocaso fílmico-musical americano, como Paris Hilton, Britney Spears o Lindsay Lohan. Sin embargo, lo que aquí nos interesa son los actores que a lo largo de su carrera se han dedicado a encarnar a tipos duros, rectos, papeles casi heroicos, que encuentran su reverso tenebroso en la realidad de una vidas que han tenido que lidiar con la sombra de la adicción. La historia viene a cuento debido al reciente anuncio de un biopic sobre Jean-Claude Van Damme en el que se rebela la turbia relación del símbolo del cine de acción con las substancias adictivas. Ahí van unos cuantos ejemplos de tipos duros que han sucumbido a las drogas.
David Hasselhoff: es uno de los últimos nombres en sumarse a la lista de famosos con problemas con el alcohol. Recientemente se ha publicado que el otrora "vigilante de la playa" y conductor del coche fantástico acaba de recuperarse de una recaída en su programa de rehabilitación contra el alcoholismo. Él mismo declaro a la revista People que “es una de esas cosas que van día a día. Yo estaba fenomenal y simplemente me pasó. Me duró 24 horas y me dije '¿sabes qué? Mal, mal y mal'. Mi cerebro me decía que hacía bien, pero no era así". De esta manera, el actor sacaba a la luz pública su historial de problemas de alcoholismo. “Me di cuenta enseguida de que estaba recayendo y lo que hice fue ingresar (en un hospital), me hice cargo del asunto y ya estoy de vuelta". Esperemos que por mucho tiempo.
Mel Gibson: este es otro personaje al que el alcohol le ha jugado varias malas pasadas. El año pasado, por ejemplo, el actor fue detenido por conducir ebrio, y tuvo que reconocer públicamente que había mantenido una larga batalla con el alcoholismo a lo largo de su vida. El director de "Apocalypto" se había referido ya en numerosas ocasiones a lo que definió como problemas con la bebida que había dicho superar gracias al apoyo de su esposa, Robyn, madre de sus siete hijos, y a su fe religiosa. De hecho, Gibson comenzó a recibir ayuda de Alcohólicos Anónimos en la década de los 90, en una época en la que confesó que solía beber hasta seis botellas de cerveza durante el desayuno. Su problema se inició en la década de los ochenta, período en que alcanzó la fama y le era imposible afrontar las presiones de su carrera.
Keanu Reeves: sea por la presión del éxito o por el acceso fácil a las drogas, el gremio de la interpretación parece un auténtico caldo de cultivo de casos de problemas de drogadicción y alcoholismo. Otro personaje abocado a este pozo es Keanu Reeves, famoso por interpretar al Neo de The Matrix, que no hace demasiado tiempo fue arrestado por la Policía de Los Angeles, tras haber atropellado con su automóvil a un fotógrafo brasileño y, en lugar de socorrerlo, abandonar rápidamente el lugar del hecho. Según se explicó entonces, al producirse el accidente, Reeves salía de visitar la clínica Torrance, en California, donde se encontraba realizando un tratamiento de desintoxicación por abuso de drogas y alcohol.
Sylvestre Stallone: uno de los tipos duros más emblemáticos de la historia del cine, el bueno de Sly ha tenido más de un problemilla debido a su obsesión por mantener su físico y su aspecto al día. Soñando con la eterna juventud, Stallone se las ha visto con la ley debido a su afición a la testosterona. Hace un par de meses, el actor fue declarado culpable de importar drogas prohibidas a Australia y se le condenó a pagar más de 12.000 dólares australianos (unos 7.300 euros) en multas y costos. Stallone no había presentado una receta médica válida que justificara la presencia de las ampollas de hormona del crecimiento humano que estaban en su equipaje cuando aterrizó para una gira promocional en el mes de febrero. Nuestro Rocky ya no es lo que era, aunque aún se empeñe en revivir a Rambo.
Ray Liotta: uno de los tipos duros de Uno de los nuestros parece que se tomó su papel en la película de Scorsese demasiado en serio y ha terminado teniendo serios problemas con las sustancias ilegales. Hace cosa de dos meses, Liotta fue arrestado por llevar en su cuerpo sustancias no permitidas mientras conducía un deportivo en Los Ángeles. La cuestión es que el estado de euforia llevó a que Ray estrellase su deportivo contra unos coches que había aparcados en las inmediaciones de su casa, a las afueras de Los Ángeles. Este es el último capítulo noticiable de la conocida afición del actor por el alcohol.
Nick Nolte: este es uno de los viejos conocidos de la relación de Hollywood con el alcoholismo. El pobre Nick ha sido protagonista de numerosos altercados públicos provocados por su adicción al alcohol. El intérprete de El príncipe de las mareas ha tenido continuos problemas con la policía por este motivo: la última de ellas, que nosotros recordemos, cuando fue arrestado hace cuatro años por conducir completamente borracho (y, parece ser, con alguna droga más en el cuerpo) por las carreteras de Los Angeles. También se le vio últimamente en condiciones bastante lamentables en un aeropuerto de Hawai. Parece que el pozo en el que está sumido Nolte es demasiado hondo.