Aquello de que la realidad supera la ficción es un dicho que, quizás en demasiadas ocasiones, encuentra su lugar en la realidad. El problema crece cuando ese paralelismo entre realidad y ficción termina afectando a ambas partes. ¿Alguien se acuerda del revuelo que se armó cuando, poco después del 11/S de Nueva York se supo que la película Spiderman contenía una escena de acción en las torres gemelas? El escándalo fue tal, que finalmente tuvo que rehacerse el guión y filmar un final alternativo a la película. Pues bien, sin llegar a esos extremos, algo parecido está pasando con la primera película de Ben Affleck como director, Adiós, pequeña, adiós, que, debido a su parecido con el famoso y escabroso caso Madeleine ha encontrado problemas para estrenarse en el Reino Unido. Para bien o para mal (también podría entenderse como un elemento que, tristemente, ayude a su promoción) la película lleva encima la losa del escándalo. ¿Es realmente para tanto?
Al parecer, la mayor coincidencia entre la película y la historia real consiste en la desaparición de una niña rubia de cuatro años. Para añadir algo de morbo, algunos medios se han hecho eco del hecho de que la actriz que interpreta a la niña en la película también se llama Madeleine (O'Brien). Pero luego, la película se desarrolla de forma libre, siguiendo la trama propuesta por el escritor Dennis Lehane (famosos por su novela Mystic River) en el libro homónimo, publicado hace diez años. De hecho, hay que destacar que la película fue rodada en el año 2006, antes de que sucedieran los trágicos incidentes que han convulsionado a la sociedad británica. En la película, primer intento en la dirección del actor Ben Affleck (ganador de un Oscar y un Globo de Oro en 1997 por el guión de El indomable Will Hunting, que firmó junto a su amigo Matt Damon), Casey Affleck y Michelle Monaghan interpretan a una pareja de detectives encargados por la familia de buscar a una niña desaparecida. Pero en este thriller, como en la novela que lo inspira, hay dos ejes más definitivos, según descubre la evolución de la trama: si el fin justifica los medios y la presión mediática sobre asuntos escabrosos de alta sensibilidad.
Finalmente, la situación más adversa que ha debido afrontar Affleck es que su película ha visto pospuesto su estreno en el Reino Unido. De hecho, Buena Vista Intl. U.K. ha suspendido el estreno indefinidamente. Ante esta delicada situación, Affleck se ha mostrado siempre muy cauteloso, comprensivo y preocupado por las sensibilidades que podría herir el filme: "Estamos al tanto de la decisión. Nos sentimos muy preocupados por ello y el estreno de la película es solo un asunto comercial mientras que el caso Madeleine es un caso de vida o muerte. No estoy al tanto de los detalles y en los Estados Unidos el caso no ha tenido la repercusión que ha tenido en el Reino Unido," declaró. "Solo cuando alguien dijo que había un caso muy similar al de la película es cuando empezamos a interesarnos. No queremos estrenar la película si ello va a tocar la sensibilidad de algunas personas". A la práctica, Adiós, pequeña, adiós tenía previsto su estreno en la gala del Times London Film Festival el 26 de Octubre pero ha sido sacada del programa. Habrá que ver que termina sucediendo. Aquí en España la cosa es diferente y a pesar del revuelo que ha despertado el caso Madeleine, la película podrá ser vista en las pantallas nacionales. El público tendrá la última palabra sobre la sensibilidad con la que Affleck ha sabido tratar un tema (el de la desaparición de niños) que tiene muy preocupada a la sociedad europea.