Ya está aquí la nueva edición del festival más estimulante, refrescante e independiente del panorama nacional. Me refiero naturalmente al Festival Internacional de Cine de Gijón, que en este 2007 llega a su 45ª edición y que se celebra entre el 22 de noviembre y el 1 de diciembre. Una cita obligatoria para todo aquel que pretenda estar a la última en lo que a materia fílmica se refiere. Y además del cóctel del mejor cine que nos ofrece Gijón, debemos sumarle una serie de factores colaterales que hacen de este festival una cita social obligada en el que confluyen las actuaciones musicales más sugerentes, la gastronomía más reconfortante, las fiestas más célebres y, en general, un ambiente alegre en el que la camaradería es el lema a seguir.
Entrando en materia estrictamente cinematográfica. Lo que podríamos llamar la cabeza del cartel de Gijón es su Sección Oficial, en la que se presentarán más de 20 largometrajes de países como Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Bélgica o España, entre las que se encuentran Interview de Steve Buscemi (actor fetiche de cineastas como los hermanos Coen o Quentin Tarantino), que él mismo protagoniza junto a Sienna Miller; Joe Strummer: The Future is Unwritten de Julien Temple, un largometraje que muestra imágenes inéditas del líder de The Clash; El otro, con la que el argentino Ariel Rotter arrasó en el último festival de Berlín; Import / Export del autriaco Ulrich Seidl, además de las francesas La France de Serge Bozon, brillante recreación (musical) que nos traslada a la Primera Guerra Mundial y La Question Humaine de Nicolas Klotz, que causó sensación en el último Festival de Cannes. El cine español estará representado por Die Stille Von Bach (El silencio antes de Bach), el último largometraje de Pere Portabella, presentado en el Festival de Venecia, y Unas fotos en la ciudad de Sylvia de José Luis Guerín, sugerente largometraje que el director rodó con anterioridad a su reciente En la ciudad de Sylvia.
Asimismo, Gijón acogerá el estreno de Viaje a Darjeeling del gran cineasta norteamericano Wes Anderson (Los Tenenbaum, Life Acuatic), una de las comedias más inteligentes del año, que está protagonizada por Owen Wilson, Adrien Brody y Jason Schwartzman; Ben X de Nic Balthazar, candidata por Bélgica a los Oscar y ganadora del último Festival de Montreal y Fay Grim, película en la que Hal Hartley retoma el personaje de Henry Fool. Siempre atento a los movimientos del último cine indie llegado de USA, Gijón presentará Grace is Gone, película protagonizada por John Cusack que despertó mucho interés en el Festival de Sundance, y Juno, que se alzó con el máximo galardón en el Festival de Roma y cuya protagonista, la jove Ellen Page suena como posible candidata al Oscar a la mejor actriz.
En la sección Enfants Terribles, dirigida al público más joven, brilla la película This is England, filme revelación del año en el Reino Unido, mientras la gran novedad del festival es la concesión de un premio a la mejor película de No Ficción o Documental. Como siempre, otro de los platos fuertes del festival serán sus retrospectivas, en las que descubrir a cineastas que están marcando la pauta del escenario internacional y que permanecen ocultos para el público español. Los protagonistas este año serán el japonés Shinya Tsukamoto, el polaco Pawel Pawlikowski, la norteamericana y erotómana Anna Biller y el mexicano Carlos Reygadas.
Otro foco de atención permanente del Festival de Gijón es el cine de temática musical, concentrado en su sección Desorden y concierto, en la que este año se proyectarán películas como Screamers de Carla Garapedian, sobre una gira de los System of a Down con su comprometido mensaje anti-belicista o Girls Rock de Shane King y Arne Johnson, sobre un campamento convertido en escuela de rock para chicas donde imparten clases artistas de la escena indie norteamericana.
Para rematar los días de Gijón, tenemos sus noches, en las que se podrá asistir a las actuaciones de grupos como James Taylor Quartet, Tulsa, 2manydjs o The Ettes. Un cartel que está encabezado por el dúo nacional que acaban de construir Nacho Vegas y Christina Rosenvinge.
Con todos los ingredientes preparados (buen cine, buena música y buen ambiente), Gijón abre sus puertas para seguir reivindicándose como el festival más sólido y con más proyección del circuito español de muestras de cine.