Para los buenos fans de Stallone, que somos legión, la noticia de la que nos hacemos eco aquí no va a suponer ninguna gran sorpresa. Porque si hay algo que ha caracterizado la carrera de Sly ha sido siempre la entrega, el coraje, la honestidad, la bravura, la determinación y la pasión. Apuntado esto, a quién puede extrañara que Stallone se jugara la vida para realizar la nueva entrega de la saga de Rambo, titulada John Rambo y rodada en condiciones realmente adversas en Tailandia. Ahora la película se halla en plena post-producción, a puntito de saltara a las salas y hacer las delicias de los adictos a Sly. Pero antes, en la fase de rodaje, los acontecimientos tomaron un cauce que podría haber hecho peligrar la realización de la propia película, y sobretodo la seguridad del equipo. Y liderando al grupo humano, como no, el veterano (por la edad), pero joven (de espíritu) Stallone.
En declaraciones al espacio televisivo especializado en información sobre famosos "Access Hollywood" (de las que se hace eco EFE), Stallone apuntó que durante la filmación de la película, cuarta entrega de la saga de Rambo, "hubo mucha, podríamos llamarla 'gente', que me intentó disuadir de rodar ahí. Hubo muchas amenazas de muerte para mí y el equipo". Pero está claro que hace falta mucho más que unas pocas amenazas para amedrentar el ánimo de Sly, que decidió lanzarse a una arriesgada aventura: "El día que aterrizamos fue el del golpe de estado (19 de septiembre de 2006). Fue impresionante llegar y ser los únicos que lo hacíamos ya que todos se marchaban desde el aeropuerto". ¡Ese es nuestro Sylvester! ¡Qué mas da que el pobre hombre esté algo afectado por el exceso de hormonas y cirugía! Lo que aquí valoramos es la valentía y el amor por el cine. Y de eso Sly anda sobrado.
Stallone continuó relatando sus épicas aventuras en la hostil Tailandia. En una nueva muestra de heroísmo y saber estar, el actor recordó que, junto a su equipo de rodaje, fue avisado de que podían morir mientras rodaban en la frontera de Tailandia con Birmania (Myanmar). Aún así, la filmación siguió adelante, inevitablemente afectada por los malos augurios versados sobre la misma. Con todo, los intentos de disuadir a Stallone de hacer realidad el sueño de revivir a John Rambo no obtuvieron su objetivo y Sly demostró su orgullo y compostura ante la difícil situación. El actor, de 61 años, señaló que mientras se encontraba en el hotel que lo hospedaba en Tailandia no sintió miedo, "pero sí que estaba preocupado por las personas del equipo que viajaban por el país". Finalmente, todo salió sobre ruedas y pronto podremos disfrutar de las nuevas aventuras de Rambo.
Por otra parte, los amantes de Stallone tienen otro motivo de celebración: la creación de un musical sobre el personaje del boxeador Rocky Balboa, de la famosa saga de "Rocky". En una época en la que abundan los musicales de exitosos proyectos cinematográficos, qué mejor que aprovechar la figura tenaz y tierna del gran Rocky. Ya tenemos título para el musical: "Rocky: The Musical". Simple y directo, como Sly. Ahora sólo falta ver si la obra teatral acabará llegando a los escenarios españoles.