¿Quién se hubiese aventurado a afirmar a mediados de septiembre, cuando se pronosticaba que este año el cine español tocaría fondo en taquilla, que dos películas de terror, dirigidas por jóvenes realizadores, salvarían la temporada para el cine nacional? Pues sí, no cabe duda que en la recta final del fin de año se ha vivido un auténtico boom del terror nacional, encabezado por la arrolladora El orfanato de J.A.Bayona, que además de ser la candidata española a los Oscar y una de las contendientes más firmes de cara a los próximos Goya, lleva camino de convertirse en la película más taquillera del año con la friolera de 23.618.154 euros recaudados, según cifras del 17 de diciembre. Y luego, agazapada en la retaguardia, pero en una posición envidiable, encontramos la película Rec, de Jaume Balagueró y Paco Plaza, ejemplo de terror en tiempo real que ha conquistado los temores del espectador español, embolsándose más de 6 millones de euros en taquilla y situándose entre las veinte películas más taquilleras del año.
No cabe duda de que nos encontramos ante una situación inesperada. Un motivo de celebración para la industria patria. Pero ante el panorama actual, ¿cabe echar las campanas al vuelo? ¿No será que este boom es una manera de maquillar una realidad mucho más palpable? Si echamos un vistazo a los datos ofrecidos por el Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales el pasado 25 de noviembre, salta a la vista cual es el cine que arrasa de forma generalizada en taquilla: el cine norteamericano, el cine de Hollywood. Después del salto a la cima de la taquilla anual de El orfanato, encontramos en los ocho siguientes puestos grandes producciones americanas: desde la tercera entrega de la saga de Piratas del Caribe (En el fin del mundo), que recaudó más de 21 millones de euros, a otra tercera entrega, la de Spider-Man (con 17.5 millones), pasando por la última entrega de Harry Potter (... y la orden del Fénix, 15.8 millones).
Otro plato fuerte de la temporada han sido las películas de animación, territorio abonado para el público familiar. Así encontramos Shrek Tercero en tercer lugar, con 18.1 millones, a Los Simpson, La película, con 15.2 millones, y a Ratatouille en novena posición con 11.5 millones de euros recaudados. La épica y la comedia se reparten los lugares séptimo y octavo de la lista respectivamente, gracias a 300, que recaudó 14.7 millones, y Noche en el museo, con 12.6 millones de euros. La primera película con un perfil un poco más independiente que aparece en la lista es Babel de Alejandro González Iñárritu, que para recaudar sus 9.3 millones contó con la inestimable ayuda de estrellas como Brad Pitt o Cate Blanchett.
El dibujo global parece claro. Domina el cine norteamericano, y sorprendentemente, se cuela a la cabeza del ranking una infiltrada nacional, El orfanato, con la que nadie contaba hace unos meses y que ha terminado salvando un año que pintaba con ser el del hundimiento definitivo del cine español en taquilla.
Y a todo esto, ¿qué os parecen estos títulos, los más taquilleros del año? ¿Reflejan vuestros gustos personales? ¿Son vuestras películas favoritas? ¿Qué os parece el boom de El orfanato? ¿Os parece merecido? ¿Os parece que el éxito de El orfanato permite hablar de una nueva etapa para el cine español, de mayor conexión con el público? ¿O os parece un caso aislado, fruto de una eficaz campaña de marketing? ¿Cine español o cine americano? El eterno dilema.