La industria de Hollywood se alimenta, básicamente, de iconos. Cuando los necesita, los inventa. Y si no consigue inventarlos, desentierra alguno del pasado. Julia Roberts fue uno de los grandes iconos del cine de los 80 y 90. Su carisma y desparpajo marcó la comedia romántica de toda una era, dejando por el camino obras fundamentales. La más aplaudida y recordada: Pretty Woman. Pues bien, con la Roberts en horas bajas (hace mucho tiempo que no la recordamos en ningún éxito, ahora lo probará con Charlie Wilson’s War) y con los guionistas de la meca del cine en huelga, a algún ejecutivo de los estudios se le ha ocurrido volver a jugar la carta de la chica bonita. Pero claro, desgastada la carta de la Roberts, hay que apostar por un nuevo valor. Y el rostro elegido ha sido, al parecer, el de Jessica Simpson, la popular cantante, actriz y diseñadora norteamericana, como no, un icono para las nuevas generaciones.
Según ha publicado la revista estadounidense OK!, fuentes cercanas a Jessica Simpson han declarado que la cantante y actriz podría protagonizar el remake de Pretty Woman. El padre y representante de Jessica, Joe Simpson ha dicho que su hija y representada ya se ve como la 'próxima Julia'. Lo cierto es que una película y un papel como este podrían venirle muy bien a la Simpson, que no ha acabado de encontrar su espacio en el mundo del cine. De hecho, la jovencita, nacida el 10 de julio de 1980, es más famosa por su faceta de cantante y por su matrimonio televisado en el reality show de MTV titulado Newlyweds, que por sus olvidables intervenciones cinematográficas en, por ejemplo, Dos chalados y muchas curvas, donde Simpson se encargaba de poner las curvas. La chica, que saltó a la fama a finales de los 90, es conocida por otras excentricidades, como por ejemplo haber lanzado una línea de artículos de arreglo personal (fragancias, cremas, lociones) comestibles llamada Dessert. A eso se le llama innovación.
Volviendo a Pretty Woman, un proyecto soñado para Simpson, cabe recordar que la película fue un éxito rotundo en 1990, llegando a recaudar alrededor de $460 millones de dólares mundialmente. La gran beneficiada del éxito de la película fue, por supuesto, la sonrisa más cotizada de aquel momento, Julia Roberts, que incluso fue nominada al Oscar a la mejor actriz, aunque luego lo perdió ante la gran actuación de Kathy Bates por la película Misery.
¿Dará Jessica Simpson la talla interpretativa necesaria para revivir el personaje que dio fama a Julia Roberts? ¿Nos os parece que Jessica es sólo una cara bonita sin demasiado talento? ¿Hay alguna actriz que os parece que podría encajar mejor en el papel (Natalie Protman, Jessica Alba, Jessica Biel...)? ¿Se cansará Hollywood algún día de bombardearnos con remakes?