Parece el culebrón de nunca acabar. El drama que está sufriendo Tom Cruise a propósito de su nueva película, Valkyrie, parece todavía lejos de su fin. Todo empezó con el rechazo de las autoridades alemanas a permitir a Cruise rodar en territorio germano, luego de varios conflictos relacionados con las creencias del actor, miembro de la infame Iglesia de la Cienciología. Luego vino el fatídico accidente durante el rodaje en el que once extras vestidos con el uniforme del ejército alemán resultaron heridos al caer de un camión durante la filmación por las calles de Berlín. Y cuando todo parecía finiquitado, los problemas regresan para la producción. Problemas relacionados con la mala recepción que han tenido las proyecciones privadas del primer montaje de la película, en la que Cruise interpreta al oficial del ejército nazi Claus Schenk von Stauffenberg, que intentó asesinar a Adolf Hitler en 1944. Al parecer, Cruise está siendo víctima de un ataque de pánico escénico ante el posible fracaso del filme en taquilla y está buscando desesperadamente la ayuda de algún estudio que pueda ayudarle a evitar el desastre. De hecho, Cruise se ha llegado a reunir, según anuncia la web Foxnews, con Sumner Redstone, ejecutivo de la Paramount Pictures, el mismo estudio que decidió rescindir el contrato con el astro de Misión Imposible en 2006, por considerarlo poco rentable.
¿Estamos ante una nueva señal del declive de la que fue la gran estrella de los 90? ¿Ha perdido definitivamente Cruise su encanto? De hecho, los números hablan por sí mismos. La última película estrenada en la que apareció Cruise fue Leones por corderos, que resultó un notable fracaso de taquilla en Estados Unidos. Aunque en esta ocasión, el germen del problema parece encontrarse en la dudosa calidad de Valkyrie, en la que Cruise, protagonista y productor, se ha puesto en manos del Bryan Singer, director de Sospechosos habituales y Superman Returns. Según el periodista de la Fox, Roger Friedman, el problema básico del filme es la interpretación de Cruise y el diseño del personaje, que aparece con un parche en el ojo y habla con un acento californiano que recuerda al de Jerry Maguire. Friedman continúa afirmando que Valkirye no sólo es una mala película, sino que es del todo ridícula. La elección de Cruise como protagonista es nefasta. ¿Conseguirá Cruise que Valkyrie no se convierta en un réquiem fúnebre de su carrera?
Y mirando más allá, cabe interrogarse acerca de cual puede ser el futuro de la estrella después del estreno de Valkyrie. En principio, se sabe que aparecerá realizando un extraño cameo en la nueva película de Ben Stiller (Tropic Thunder) y luego se espera que ruede una comedia llamada Men y dirigida por Todd Phillips (realizador de Starsky and Hutch), para finalmente embarcarse en otro proyecto con Ben Stiller titulado provisionalmente The Hardi Men. ¿Y dónde están las grandes películas que solía capitanear Cruise? De hecho, la gota que colma el vaso son los rumores que indican que Paramount estaría planeando una nueva entrega de la saga de Mission: Impossible en la que no aparecerá Cruise, que será sustituido por alguna estrella emergente de Hollywood. ¿Debemos dar por muerta la carrera de Cruise o no hay que descartar que pueda renacer de sus cenizas?