¿Recordáis los tiempos en los que Antonio Banderas era nuestro actor más internacional y su presencia en una producción de Hollywood se veía como una garantía de éxito? Pues bien, da toda la impresión de que la atracción que sentía el público hacia la figura de Banderas puede haber iniciado su declive. Desde el año 2005 que ninguna película en la que ha participado Banderas ha conseguido funcionar de manera óptima en la taquilla americana. El historial de fracasos recientes es bastante desalentador: desde la indefendible Ciudad de silencio (2006), vehículo semi-político para el lucimiento de Jennifer Lopez (una que parece gafada con esto del cine) a Imagining Argentina (2003), otro bodrio pseudo-solidario recordado como uno de los peores filmes que han pasado por el Festival de Venecia (donde se llevó una pitada histórica), pasando por Déjate llevar (2005), donde Banderas demostró que la fórmula del profesor enfrentado a un grupo de jóvenes rebeldes (que había funcionado en Mentes peligrosas o Sister Act) había caducado. Ahora, Antonio busca resarcirse con una comedia romántica titulada Mi novio es un ladrón, en la que comparte cartelera con otra actriz que actualmente parece ir dando erráticos bandazos en busca del éxito perdido: Meg Ryan.
El planteamiento del filme promete enredos y carcajadas, además del morbo de ver en pantalla al hijo de Tom Hanks, Colin, que interpreta a un joven agente federal a quien se le asigna un nuevo caso: seguir los pasos de Tommy (Antonio Banderas), un refinado ladrón de arte que está planeando un nuevo robo. Las cosas se complican cuando Henry (Hanks) descubre que Tommy es el nuevo novio de su alocada madre Marty (Meg Ryan). La misión de Henry se volverá un tanto incómoda. ¿Marcará este filme el resurgir de Banderas como actor de éxito? ¿Os parece que aún hay lugar para Banderas en el cielo estrellado de Hollywood? ¿Le ha robado Bardem su lugar en la industria? De momento, el arranque de Mi novio es un ladrón en USA no es nada prometedor, ya que el filme ha sido condenado al estreno director en DVD.
Seguro que Banderas recuerda con nostalgia el año 2005, cuando estrenó La leyenda del Zorro, su último éxito como actor, por no hablar los tiempos en los que arrasaba con la saga de Spy Kids o películas como El cuerpo (2001), El Mexicano (2003) de Robert Rodríguez, El guerrero nº13 (1999), Desperado (1995) o Asesinos (1995). Ahora, la popularidad del actor parece restringida a su trabajo como doblador del Gato con Botas de la saga de Shreck, su clavo ardiente en la industria de Hollywood. Y cabe advertir que Banderas no va a dejar pasar la oportunidad de explotar el filón animado. Mientras se anuncia para 2010 la cuarta entrega de la saga de Shreck, ya se rumorea que su personaje, el descarado y flemático Gato con Botas podría tener su película en solitario.
¿Vosotros qué opináis? ¿Pasó la edad dorada de Banderas? ¿Os gusta verle centrado en su trabajo como doblador de animación? ¿Os gustaría verle de nuevo en filmes de éxito? ¿Antonio Banderas o Javier Bardem? ¿Debería Antonio volver a trabajar a España para reencontrarse con su público?