No hay que ser demasiado avispado para percibir lo abarrotados que están actualmente los vasos comunicantes que conectan los universos del cine y la televisión. No es algo nuevo. A lo largo de toda su historia la televisión se ha alimentado de las estrellas del cine y viceversa. Sin embargo, seguramente gracias al auge en la calidad, popularidad y diversidad de la producción televisiva de ficción norteamericana, en los últimos años se ha hecho más notable que nunca el salto de algunos actores de la televisión al cine. Aunque con mayor propiedad, podría hablarse del regreso de estos actores al cine, una segunda vida en la gran pantalla ganada a pulso en los platós televisivos. La lista es extensa, de Matthew Fox (Perdidos) a Felicity Huffman (Mujeres desesperadas), de Katie Holmes (Dawson crece) a Steve Carell (The Office). Os proponemos un repaso de los casos más notables y os animamos a colaborar con nosotros y escoger vuestro actor favorito de entre los últimos éxitos de la ficción catódica yanki.
Partimos con Matthew Fox, al que su interpretación como Doctor Jack Shephard en la serie Perdidos le sirvió para hacerse un hueco en una de las últimas grandes producciones de Hollywood, En el punto de mira (2008). Le volveremos a ver en breve en Speed Racer, la adaptación al cine de la popular serie de animación a cargo de los hermanos Wachowski (Matrix). El caso de Felicity Huffman, la Lynette Scavo de Mujeres desesperadas es parecido al de Fox. Ambos tenían a sus espaldas una larga carrera como actores de cine y televisión antes de alcanzar la popularidad con sus últimos éxitos televisivos. En el caso de Huffman, su regreso a la gran pantalla en 2005 con Transamérica, un intenso y emotivo drama sobre un transexual fue todo un éxito de crítica. De hecho, la actriz llegó a estar nominada al Oscar a la mejor interpretación femenina. Luego volvió con una comedia más ligera, Georgia Rule (2007) junto a Jane Fonda y Lindsay Lohan. Por su parte, dos monstruos de la televisión de los últimos años, Kiefer-Jack Bauer-Sutherland y James-Tony Soprano-Gandolfini han tenido sus más o menos sonados regresos a la gran pantalla, siempre bajo la sombra de sus referenciales creaciones televisivas. Sutherland se las vio con Michael Douglas como agente del servicio secreto en La sombra de la sospecha (2006), mientras Gandolfini ha paseado sus aires agresivos y mafiosos en películas como El hombre que nunca estuvo allí (2001) o The Mexican (2001), junto a Brad Pitt y Julia Roberts, además del neo-noir Lonely Hearts (2006) junto a John Travolta.
Otros casos de estrellas nacidas en el seno de la televisión son Katie Holmes y Claire Danes, dos chicas que representaron a la perfección el papel de modositas adolescentes en las series Dawson crece y Es mi vida, respectivamente. El futuro de la Holmes en el cine se ha visto un tanto ensombrecido por su condición de “mujer-de-Tom-Cruise”, aunque llegó a brillar en Batman Begins (2005), mientras la Danes ha tenido una carrera fílmica de mayor recorrido. Fue la Julieta del Romeo interpretado por Leonardo DiCaprio en la versión del clásico de Shakespeare que dirigió Baz Luhrmann en 1996, y luego se la ha podido ver en Las Horas (2002), La joya de la familia (2005) o Stardust (2007).
En el club de los rostros fílmicos del momento cabe añadir a varios humoristas que explotaron primero como estrellas televisivas. Es por ejemplo el caso de Steve Carell, que antes de protagonizar Virgen a los 40 (2005), Pequeña Miss Sunshine (2006) o Sigo como dios (2007) se forjó el éxito televisivo en el espacio de sátira política The Daily Show y luego en la genial serie The Office. Por otra parte, la lista se haría eterna si nos pusiéramos a repasar todos los comediantes que triunfan en el cine y que empezaron en el seno del Saturday Night Live, el programa de referencia de la comedia norteamericana de las últimas tres décadas. Aquí, unos cuantos: Will Ferrell, Adam Sandler, Rob Shneider, Ben Stiller, Eddie Murphy, Molly Shannon, Bill Murray o Chris Rock. Uno que escapó a la escuela del SNL fue Jason Lee, que antes de ser el desastroso Earl de Me llamo Earl, se formó en las comedias de Kevin Smith (Mallrats - 1995, Persiguiendo a Amy - 1997), aunque desde su proyección como estrella televisiva se ha dedicado a hacer películas de dudosa valía como Alvin y la ardillas o Superdog (ambas de 2007).
¿Cuál es vuestro favorito de todos estos actores? ¿Cuál es vuestra serie de referencia de la última ola de brillante ficción televisiva norteamericana?