Hace unas semanas se anunciaba a bombo y platillo el fichaje de la super-estrella Natalie Portman para protagonizar la nueva (enésima) adaptación fílmica de Cumbres Borrascosas, la novela de Emily Bronte. Pero ya se sabe, el mercado de fichajes de Hollywood puede ser tan agitado y voluble como el futbolístico. Y ahora la noticia es que la señorita Portman ha decidido desmarcarse del proyecto y dejar al director británico John Marbury en la estacada. De hecho, el momento para el desplante no podía ser más inoportuno, ya que la productora, Ecosse Films, ya había diseñado una fuerte campaña de promoción para recaudar fondos para la producción en el inminente Festival de Cannes, una oportunidad inmejorable para llamar la atención de inversores de todo el mundo. Ahora, el proyecto, que iba a ser una nueva y “fresca” adaptación de la novela, queda cojo, ya que Portman no sólo iba a ser su protagonista, sino una de las fuerzas creativas (en calidad de co-productora, quizás). Ahora, Cumbres borrascosas ha pasado a mejor vida y Natalie Portman encara uno de los pasos más arriesgados y valientes de su carrera: el salto a la dirección.
Ya hacía tiempo que la joven actriz estaba amagando con desarrollar algún proyecto en el que pudiera dar rienda suelta a su sentido de la creatividad, y finalmente parece haberlo encontrado. Según diferentes fuentes, el título de la primera película dirigida por la actriz podría ser A Tale of Love and Darkness (Una historia de amor y oscuridad). El filme estaría basado en la novela homónima del escritor israelí Amos Oz. Como la misma Natalie, Oz nació en Jerusalén, en 1939, y su destino literario estuvo determinado por su intensa historia familiar, ligada al devenir político. En la novela que Portman llevará a la gran pantalla, Oz da voz a sus antepasados: la trágica existencia de sus padres, los conflictos y contradicciones de sus antecesores, el marco de un Jerusalén épico y una Europa que es objeto de odio y amor. No será la primera vez que la Portman atiende a los conflictos de su Israel natal, ya que la actriz protagonizó en 2005 la película Free Zone, en la que el director Amos Gitai abordaba el conflicto presente entre israelíes y palestinos. Habrá que ver cómo le sienta a Portman el traje de la recreación histórica.
Además de su primer abordaje al mundo de la dirección, Natalie tiene otros proyectos en cartera, como la película Brothers, que ya se encuentra en fase de post-producción y donde la actriz comparte pantalla con Jake Gyllenhaal y Tobey McGuire. La película es la versión americana, dirigida por Jim Sheridan, de la película homónima de Susanne Bier. Luego, también veremos a la Portman en un capítulo del filme colectivo New York, I Love You, la versión americana de la reciente Paris, je t’aime, en la que también aparecía Natalie.