¿Qué es exactamente el “cine de mujeres”? Lo cierto es que aunque nunca ha sido considerado un género cinematográfico, existe una larga historia de películas protagonizadas por un extenso elenco de intérpretes femeninas que han dado vida a los conflictos, dilemas, ilusiones y esperanzas del género femenino. Claro está que, en el pasado, este sub-género fue utilizado para formar los arquetipos de feminidad de una sociedad más bien machista, sin embargo, este cine ha sabido irse adaptando a su tiempo y ahora no es descabellado afirmar que estamos ante una nueva ola del “cine de mujeres”, capitaneado por el estreno de la adaptación fílmica de la serie televisiva Sexo en Nueva York y la próxima llegada a las pantallas de todo el mundo del remake de la película de 1939 Mujeres de George Cukor. Avivado por el éxito de series televisivas como Mujeres desesperadas y la misma Sexo en Nueva York, parece abrirse un nuevo horizonte para un cine cuya historia repasamos de la mano de la especialista de la revista Variety, Jeanine Basinger.
La película Mujeres de 1939 sirve como el ejemplo perfecto del sub-género cinematográfico conocido como “Cine de mujeres”, cuyo objetivo principal era el de popularizar las películas protagonizadas por un grupo de mujeres gracias al poder estelar de sus actrices protagonistas. Así, los productores del filme original consiguieron reunir en el casting de la película a un espectacular elenco formado por Joan Crawford, Norma Shearer, Rosalind Russell, Paulette Goddard, Joan Fontaine y Hedda Hopper, entre otras. Hoy, con el objetivo de volver a cosechar el éxito cosechado por el filme de George Cukor, se ha reunido a un conjunto similar de grandes estrellas que bajo la dirección de Diane English volverán a poner en escena las vivencias de un grupo de distinguidas mujeres de clase alta que pasan los días entre visitas al salón de belleza y elegantes eventos sociales. Esta nueva versión de The Women estará protagonizado por actrices de la talla de Meg Ryan, Eva Mendes, Candice Bergen, Jada Pinkett Smith, Carrie Fisher, Annette Bening, Joanna Gleason y Bette Midler, entre otras. Ahí es nada.
A lo largo de la historia del cine ha habido numerosas películas protagonizadas por extensos y lujosos elencos femeninos. Películas que no se han ceñido a los márgenes de un único género y que han explorado sendas que van de la comedia al melodrama. Estas películas tampoco se han caracterizado por cubrir un único escenario, ocupación o grupo de edad. Así, estos filmes han sido protagonizados por adolescents (Donde hay chicos hay chicas – 1960), urbanitas amas de casa (Más fuerte que la vida – 1957), actrices intentando acceder al mundo del espectáculo (Damas del teatro- 1937), o madres e hijas lidiando con planes de boda y con el cánces (Magnolias de acero – 1989). Las mujeres pueden estar en la cárcel (Sin remisión – 1950) o instituciones mentales (Inocencia interrumpida – 1999). Pueden hayarse atrapadas por maridos obsesionados con el éxito (El mundo es de las mujeres - 1954), luchando por hacer realidad sus propias carreras (Mujeres frente al amor 1959) o simplemente buscando a un hombre decente al que amar (Esperando un respiro – 1995). Otras películas recientes catalogables en este subgénero podrían ser el drama Cosas que le diría con sólo mirarla (2000) o la comedia Las mujeres perfectas (2004).
Muchas de estas películas utilizan como motor narrativo el impulso competitivo que arrastra a sus protagonistas, sin embargo, también existe un buen número de películas en las que los personajes alcanzan una suerte de hermandad que les permite dejar a un lado los celos y trabajar unidas por una causa mayor. Significativamente, la mayoría de estas películas están protagoinizadas por mujeres “sin guardaropa”. Ellas llevan uniformes, como en las películas acerca de mujeres que trabajaron como enfermeras en la Segunda Guerra Mundial (Cry, Havoc! - 1943), o películas sobre monjas (Narciso negro – 1947). Cuando las mujeres se ponen pantalones tejanos, chaquetas desgastadas y botas con tachuelas, como en Caravana de mujeres (1951), ellas pueden llevar una diligencia a través de territorio Apache. Y en Siete mujeres (1966) de John Ford, un grupo de misionarias en China deben enfrentar a un grupo de crueles mercenaries.
Visto lo visto, está claro que no existe una única definición para eso que llaman “cine para mujeres”. Lo único seguro es que, en la actualidad, este género monopoliza cada vez más nuestras pantallas (grandes y pequeñas). ¿A vosotros qué os parece este cine? ¿Sois fanáticos y fanáticas de estas películas y series de televisión? ¿Os parece que hay público masculino para este tipo de productos o son sólo filmes por y para mujeres?