Hoy nos llaman la atención unas declaraciones de Eduardo Noriega en las que el actor afirma que los (actores) españoles "tenemos un problema a la hora de vendernos fuera". Puede que eso fuera cierto hace unos años, sin embargo, la creciente participación de nuestros actores en proyectos internacionales ha ido cambiando poco a poco el escenario. ¿Recordáis cuando cada intervención de Antonio Banderas en una película norteamericana era jaleada como un acontecimiento extraordinario? ¿O cuando una nominación al Oscar en el apartado de “película de habla no inglesa” parecía lo máximo a lo que podía aspirar la cinematografía española? No cabe duda de que los tiempos han cambiado. Es extraño el año en el que no tenemos a profesionales de nuestra industria galardonados en Hollywood, sean estos actores o técnicos. Nuestras estrellas internacionales se codean con el star system moderno, de hecho, algunos de ellos, como Javier Bardem o Penélope Cruz forman parte de él. Y más allá de los nombres que más suenan en las publicaciones de todo el mundo, hay una buena cantera de jóvenes actores que no le han tenido miedo al salto internacional. La lista es extensa, y aquí os queremos presentar una pequeña muestra, empezando por el propio Eduardo Noriega que después de trabajar en Francia (Novo), México (El espinazo del diablo) y Argentina (Plata quemada), se estrenó en Hollywood con En el punto de mira y ahora forma parte del internacional reparto de Transsiberian, que se estrenará el próximo octubre
Aunque puede ser cierto que pasa por horas bajas, no puede decirse que el actor más internacional de los 90, Antonio Banderas, esté en el paro. Mientras espera que su Gato con Botas de la saga Shrek tenga filme propio, Banderas se apunta al thriller con The Code de Mimi Leder, con Morgan Freeman. Otra que sube como la espuma es Paz Vega, que tiene pendientes dos super-proyectos de Hollywood: The Spirit, adaptación del comic de Will Eisner, dirigida por Frank Miller, junto a Scarlett Johanson y Eva Mendes, y The Human Contract, en la que se codeara con Jada Pinkett Smith. Por su parte, el gran Francis Ford Coppola se ha llevado a Argentina a dos de nuestras estrellas más deslumbrantes, la reciente ganadora del Goya a la mejor actriz, Maribel Verdú y a nuestra veterana en mejor forma: Carmen Maura. Habrá que ver cómo sale este Tetro en el que nuestras damas deberán lidiar con el carismático y conflictivo Vincent Gallo.
Una de las caras conocidas por todos a la que pronto podremos ver en el cine americano es Alicia Borrachero (famosa por sus papeles en las series Periodistas y Hospital Central), que forma parte del casting de Las crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian, uno de los bombazos del año. Por otro lado, un proyecto que permitirá a muchos de nuestros actores gozar del regusto de trabajar en una coproducción internacional es Che. Allí veremos a Eduard Ferández, Óscar Jaenada, Ruben Ochandiano y a todo un veterano de la escena extranjera: Jordi Mollá, que tiene en cartera las películas Art in Las Vegas y Hurricane Mary, en la que compartirá cartel con el escarizado Chris Cooper, William H. Macy y las hermanitas Dakota y Elle Fanning.
Y atención, porque no podemos olvidarnos de los directores. Con el regusto del trabajo de Isabel Coixet con Ben Kingsley y Penélope Cruz en Elegy, no podemos olvidar que el joven Luis Alejandro Berdejo dirigirá a Kevin Kostner en The New Daughter. Mientras, el dúo que forman el director y productor, Juan Carlos Fresnadillo y Enrique López Lavigne, se lanza a Hollywood después de dar el do de pecho en Gran Bretaña gracias a 28 semanas después. En Estado Unidos cuentan con un padrino de lujo, nada más y nada menos que Steven Spielberg. ¿Se puede pedir más?
La lista de los nuestros que triunfan fuera, sobretodo en Hollywood, no deja de alargarse semana a semana. Nombres como los de J.A.Bayona, Jaume Balagueró o Nacho Vigalondo no dejan de sonar como posibles candidatos al salto internacional. Y de hecho sólo hace falta echarle un vistazo al último festival de Cannes, con Penélope como gran estrella al lado de Woody Allen y la tropa de Che campando a sus anchas por la Croisette, para darse cuenta que ya no somos invisibles a nivel mundial, al menos en lo que se refiere a cine.