Espacio publicitario
terra.es Blogs Oficiales

Artículos - agosto 2008

# lunes, 25 de agosto de 2008 10:18

Hollywood lisérgico: Gnomeo y Julieta

Hay ocasiones en que los ejecutivos de Hollywood parecen responder a una lógica lisérgica, como si tomasen las decisiones acerca de qué proyectos llevar a la gran pantalla bajo los efectos de un ácido alucinógeno. ¿Cómo se explica sino que se vaya a realizar un musical de animación con aires shakespearianos, canciones de Elton John, protagonizado por gnomos y con el nuevo “chico prodigio” de Hollywood (James McAvoy) poniendo voz al gnomo protagonista, llamado Gnomeo? Parece un chiste rebuscado, una ocurrencia de borrachos, pero nada de eso, estamos ante una película en la que se invertirán millones de dólares en su realización y promoción. El mundo está loco. Aunque lo cierto es que entre tanta precuela, secuela, remake y adaptaciones, se agradece que de vez en cuanto aparezca un proyecto insólito y sorprendente, aunque sea por lo absurdo del conjunto.  

 

Y cuantos más detalles se conocen de la película, más asombroso resulta todo. Según informan el portal de noticias de la industria, The Hollywood Reporter, James McAvoy y Emily Blunt han sido los elegidos para poner las voces a Gnomeo y Julieta. Si señores porque estamos ante una adaptación del clásico de Shakespeare llevada al universo de los gnomos. En esta ocasión los Montesco y los Capuleto serán tribus de gnomos de jardines rivales, cuyas joyas más preciadas (los dos jóvenes protagonistas) se embarcarán en una peligrosa aventura romántica. Así, el elegido para ser Gnomeo es el joven británico con mayor proyección de Hollywood. Después de aparecer en Expiación: Más allá de la pasión y El último rey de Escocia, pronto lo veremos junto a una agresiva Angelina Jolie en Wanted (Se busca) la adaptación del cómic de Mike Millar. Y por su parte, la elección de Julieta viene precedida por un típico culebrón de Hollywood. En un primer momento, la voz de la enamorada iba a ponerla Kate Winslet, pero finalmente lo ha tenido que abandonar por problemas de agenda. Finalmente, será la joven Emily Blunt (vista en La guerra de Charlie Wilson, Como la vida misma, y El Diablo viste de Prada) la que prestará su voz a la heroína de Shakespeare.  

 

La cosa no termina ahí. En un principio, Elton John y Tim Rice (el dúo musical responsable de la partitura, canciones y letras de El rey león) iban a escribir un buen número de nuevas canciones para la banda sonora original, sin embargo, parece que finalmente se ha optado por una opción menos original pero probablemente más popular: utilizar temas clásicos del repertorio de Elton John. Así que ya os podéis ir preparando para ver a unos gnomos emocionarse con Candle in the wind o Your Song o bailar al ritmo de Crocodile Rock. Hasta que no lo vea no me lo creeré.

 

En cuanto al resto del elenco del filme, se sabe que la intención de los productores es contratar a conocidos intérpretes para que doblen a los personajes secundarios de la historia. Kelly Asbury (Spirit: el corcel indomable y Shreck 2) dirigirá la película basándose en un guión en el que han colaborado diversos nombres (Rob Sprackling, John R. Smith, Kevin Cecil, Andy Riley y Mark Burton). Conviene recordar que Disney estaba detrás de este filme, pero lo dejó de lado cuando John Lasseter (el cerebro detrás de los éxitos de Pixar – de Toy Story a Wall-E) tomó las riendas creativas de esta compañía. Seguiremos atentos la evolución de este proyecto increíble, surrealista.
# viernes, 22 de agosto de 2008 18:41

Los hitos del Festival de Venecia

La historia de un festival se forja a partir de tres ingredientes básicos: visitantes de lujo, proyecciones míticas y grandes premiados. Adoptando esta premisa, hemos decidido echar la mirada atrás y realizar un repaso a los mayores hitos acaecidos en los más de 75 años de historia del Festival más antiguo del mundo:

 

-La primera película proyectada en la primera edición del Festival de Venencia, allá por el año 1932, fue todo un clásico como El Dr. Jekyll y Mr. Hyde, dirigida por Rouben Mamoulian. El filme fue proyectado en la terraza del Hotel Excelsior a las 9.15 de la noche del día 6 de agosto. Por lo que puede leerse en La Gazzetta di Venezia del día siguiente, la película fue seguida de un gran baile en el mismo hotel. Nacía un festival entregado en cuerpo y alma al arte y al glamour.

 

-La historia del festival se haya también marcada por etapas más bien funestas, como es el caso de las ediciones que van de 1940 a 1942, en las que las tensiones políticas provocaron que numerosos países renunciaran a enviar al festival sus filmes. Después, con la II Guerra Mundial, el festival no se celebró hasta 1946, cuando retomó su actividad en el marco del cine San Marco (ya que el Palazzo del Cinema había sido requisado por los aliados).

 

-Como ya comentábamos, en la historia de un festival relucen con letras de oro sus grandes ganadores, en el caso de Venecia los directores que se han alzado con los ansiados Leones de Oro de la Mostra. ¿Y cuales son los directores que mayor número de premios han logrado? Pues hay dos realizadores que cuentan en su haber con dos Leones dorados: los chinos Zhang Yimou (por Qiu Ju, una mujer china -1992- y Ni uno menos -1999-) y Ang Lee (por Brokeback Mountain -2005- y Peligro, deseo -2007-). Por su parte, el único realizador español que ha conseguido alzarse con un máximo galardón en Venecia fue Luis Buñuel que se llevó el gato al agua gracias a Belle de tour en 1967.

 

-Si hay que elegir entre las numerosas aportaciones de la Mostra a la historia del cine, la más relevante sería su condición de puerta de entrada para muchos grandes nombres de las cinematografías asiáticas, partiendo del ya mencionado Akira Kurosawa (ganador del León de Oro por Rashomon en 1951) hasta llegar a Kenji Mizoguchi, pasando por Kon Ichikawa, Takeshi Kitano o Hayao Miyazaki. Del mismo modo, la Mostra fue una auténtica plataforma de lanzamiento el cine indio. Con el León de Oro para Aparajito de Satyajit Ray, India alcanzaba una cierta visibilidad en el panora internacional.

 

-El otro gran premio que entrega el festival, aparte de sus Leones, es la Copa Volpi a las mejores interpretaciones. Y del mismo modo que con el León de Oro, hay una serie de actores y actrices que se han alzado con dicho premio en más de una ocasión. Este es el caso, por ejemplo, del gran Toshiro Mifune, actor fetiche del realizador nipón Akira Kurosawa. Mifune se llevó la Copa Volpi a casa en 1961 por Yojimbo y en 1965 por Barbarroja. También entre los doblemente premiados, cabe mencionar al francés Jean Gabin (ganador por La Nuit est Mon Royaume -1951- y en 1954 por Aire de París y No tocar la pasta). Otros grandes vencedores por partida doble han sido Shirley Maclaine (por El apartamento -1960- y Madame Sousatzka -1988-), Isabelle Hupert (por Asunto de mujeres -1988- y La ceremonia -1995-) y el gran Marcello Mastroianni (por ¿Qué hora es? -1989- y Un, Deux, Trois, Soleil -1993-). Finalmente, debemos recordar que nuestro Javier Bardem también forma parte de esta ilustre lista de ganadores, ya que a su Copa Volpi por Antes de que anochezca de 2000 sumo otra en 2004 por Mar adentro.

 

-Además de Luís Buñuel y Javier Bardem, otros artistas españoles han visto reconocido su trabajo en el marco del Festival de Venecia. Así, el catalán Bigas Luna consiguió en 1992 el León de Plata (segundo premio) por su película Jamón, jamón, en la que contó con unos primerizos Javier Bardem y Penélope Cruz. Y por otra parte, en el año 2004, Alejandro Amenábar acompañaría a Bardem en la premiación con un muy meritorio Premio especial del jurado.

# viernes, 22 de agosto de 2008 18:02

¿Cuál ha sido la película del verano?

Archivado en:

A principios de verano os pedíamos desde este mismo blog que nos ayudarais a hacer una predicción sobre cuales iban a ser las películas más exitosas del verano. Muchas eran las candidatas y muchos los enigmas por conocer. Y cómo bien sabéis, aquí lo que más nos interesa es conocer vuestras opiniones, por eso en esta ocasión os instamos a que nos ayudéis a elegir cuál ha sido la película del verano. Vuestra favorita. Aquella que os ha ayudado a soportar los días de calor. La más refrescante, la más estimulante, aquella que recordaréis como el hito cinematográfico de vuestro verano de 2008.

 

Y si lo que planteamos es un repaso al verano 2008, la primera película a la que debemos remitirnos es sin duda El caballero oscuro que, gracias sobretodo a su éxito en la taquilla norteamericana, se ha convertido en un auténtico evento a nivel mundial. Con más de 450 millones de dólares recaudados sólo en USA, el filme de Christopher Nolan se lleva la palma al más promocionado, celebrado y discutido de la temporada. Aunque ante el éxito aplastante del filme nos surgen varios interrogantes: ¿Es realmente tan buena El caballero oscuro? ¿No se ha sobrevalorado la calidad de la película por su éxito de taquilla? ¿Qué parte de ese éxito debe achacarse al morbo levantado por la presencia del tristemente fallecido Heath Ledger?

 

Y bueno, dejando atrás el tanque de taquilla del verano, varias otras propuestas se presentan como posibles favoritas. Ahí está por ejemplo Hancock, una película que de partida cuenta con el mérito de no ser una secuela. Por una vez, los ejecutivos de Hollywood apostaron por un argumento original, aunque quizás para equilibrar el conjunto contrataron al actor más taquillero de la industria, Will Smith. ¿Qué os pareció el filme? ¿Os convenció la química entre Smith y la guapísima Charlize Theron? ¿No os parece que la película se desinfla bastante una vez se conocen los secretos que esconden los protagonistas? Y hablando de parejas curiosas, ¿qué os pareció el tandem que formaron el gran Steve Carell y Anne Hathaway en la versión cinematográfica de El Superagente 86? Lo cierto es que la película funcionó bastante bien en taquilla y que refrescó el patio de butacas a base de buenas risotadas.

 

Y ya que mencionamos las risas, ¿cuál podría considerarse la comedia del varano? Además de Maxwell Smart, hemos recibido la visita de otro personaje estrafalario y carismático, el Zohan de Adam Sandler, que con su “licencia para peinar”, ha llevado el humor absurdo a las salas de nuestro país. Otro caso curioso en este sentido ha sido Mamma Mia!: La película. La película ha tenido sus defensores, que han celebrado su frescura, desparpajo y falta de complejos. Sin embargo, también ha habido quien ha cargado beligerantemente contra este musical veraniego a más no poder, acusándolo de excesivamente dulzón, vacuo e intrascendental. ¿En qué bando os posicionáis vosotros? ¿A favor del cine veraniego puro y duro o a favor de un cine con algo más de chicha?

 

En este verano también tuvimos un sonado batacazo de taquilla, el de X-Files: creer es la clave. ¿Creéis que fue merecida la reacción del gran público? Por otra parte, la mayoría de los fans de la mítica serie protagonizada por el dúo Mulder (David Duchovny) y Scully (Gillian Anderson), tampoco quedaron demasiado satisfechos con el resultado final, que a ojos de muchos no era más que un capítulo poco afortunado y excesivamente alargado.

 

Y ya por último, sólo nos queda proponeros que nos digáis cual ha sido para vosotros la mejor película de animación del verano. El combate estaba cantado entre Dreamworks y Pixar: Kung Fu Panda contra Wall-E, el elogio a los encantos de la cultura china contra la epopeya futurista de un pequeño robot olvidado por los hombres. Y así, ¿qué decís? ¿Os pudo la acción desbordante de Kung Fu Panda o las nuevas propuestas narrativas de los chicos de Pixar? En vuestras manos queda el veredicto final.

# viernes, 22 de agosto de 2008 17:44

Los castings más surrealistas

Archivado en: ,

¿Qué hace un actor como tú en una película como esta? Esa sería la pregunta que se le podría hacer a numerosas estrellas que han aceptado encarnar papeles en los que saltaba a la vista que no encajaban ni con calzador. Aunque bien pensado, habría que preguntarse de quién es la culpa de estos desaguisados: ¿De los actores o más bien de los directores de casting? Sea como fuere, la cuestión es que dichas meteduras de pata nos han permitido gozar de auténticos monumentos a lo kitsch, combinaciones imposibles entre actor y personaje. Aquí, para vuestro deleite, os presentamos algunos de estros encuentros disfuncionales:

 

-Pierce Brosnan, canta que baila en Mamma Mía! La película (2008): Lo cierto es que, en este caso, habría que incluir en el desaguisado a los otros dos compañeros de bailoteo de Pierce en la película, Colin Firth y Stella Skarsgard. Da la impresión de que el director de casting de la película se propuso buscar a los tres actores aparentemente menos idóneos para protagonizar un musical (menos dotados de habilidades como cantantes y bailarines). Y bueno, el resultado salta a la vista: algunos ya hablan de la película como un auténtico monumento a la vergüenza ajena.   

 

-Michael Keaton como hombre murciélago en Batman (1989): Fue, sin lugar a dudas, una de las decisiones más controvertidas de la década de los 80. Y es que no se trataba de cualquier película, sino de una de las más promocionadas y esperadas en muchos años. En cuanto se supo que Michael Keaton sería Batman, los fanáticos del cómic pusieron el grito en el cielo. ¿Batman estaría interpretado por un tipo bajito, poco a tractivo y famoso por haber interpretado a un montruo descacharrante (Bitelchus)? Nadie podía creerlo. Sin embargo, hay que admitir que Tim Burton encontró en Keaton ese punto de oscuridad que necesitaba su Bruce Wayne

 

-Collin Farrell como el rubito Alejandro Magno (2004): Esta es la historia de un empecinamiento que terminó en fracaso. El de Oliver Stone por convertir a Colin Farrell en Alejandro Magno. Y es que se podría considerer a Farrell como el prototipo del hombre irlandés: pelo oscuro, tipo duro, bocazas y con ese deje descuidado que hace pensar en una mañana de resaca. Sin embargo, Stone nos lo quiso vender como un Alejandro amanerado, rubito, despiadado y, como no, macedonio. El batacazo en taquilla que se pegó la película no parece algo tan misterioso una vez esclarecido la metida de pata de casting.  

 

-Orlando Bloom como cruzado en El reino de los cielos (2005): Esto cae por su propio peso. No puede ser. Orlando Bloom puede dar la talla si tiene que hacer de elfo asexuado, de jovencito pijo o de pirata sin carácter, pero no si tiene que echarse al hombro una tropa de cruzados. Hablamos de las guerra más brutales de la historia, un campo de batalla en el que un tipo con aspecto de metrosexual parece fuera de onda.

 

-Jim Carrey trastornado en El número 23 (2007): El empeño de Jim Carrey por distanciarse de la comedia se ha llevado por delante a varios directores de casting. Aunque el caso más flagrante de desencuentro entre actor y personaje lo encontramos en este thriller “sobrenatural” en el que un tipo su vuelve demente debido a una obsesión con el número 23 (¡qué gran trama, sí señor!). Para terminar de redondear el invento, Carrey se desdobló en Walter Sparrow y el detective Fingerling. En fin, que con esta película pudimos confirmar que el histrionismo de Carrey está hecho sólo para la comedia. 

 

-Elizabeth Banks como la conservadora Laura Bush en W (2008): Y ya tenemos aquí de nuevo a Stone haciendo de las suyas. Ya sorprendió saber que Josh Brolin iba a interpretar a George W. Bush en el biopic de Stone (aunque las primeras imágenes que se han podido ver parecen prometedoras), pero lo que es absolutamente increíble es la pretensión de que nos podamos tragar a la Banks en la piel de la primera dama. Banks ha interpretado en más de una ocasión al arquetipo de la chica liberada y sin complejos (Virgen a los 40, Fred Claus), el polo opuesto a la conservadora esposa de George W., la primera dama más invisible de la historia.

 

-Kate Bosworth como Lois Lane en Superman Returns (2006): Aquí simplemente no salen la cuentas. La Lois original (Margot Kidder) tenía 32 años cuando apareció en Superman II. Con Superman Returns ambientada cinco años después de los acontecimientos de aquella, ¿qué sentido tiene contratar a una chica de 23 años y de pelo rubio (Bosworth) para el papel?. El resultado: un personaje que parece menos la ganadora de un premio Pulitzer y mucho más una niña jugando con el guardaropa de su madre.

 

-Y para rematar el asunto, un carrusel de despropósitos de casting que podríamos considerar clásicos por su antigüedad, que no por su fama o reconocimiento crítico y popular: William Shatner como cowboy y comanche (interoretando a los dos hermanos) en Comanche blanco (1968), Edward G. Robinson como hebreo en la adaptación de Cecil B. DeMille de Los diez mandamientos (1956), Katharine Hepburn caracterizada como china en Estirpe de dragón (1944), y, como guinda del pastel, John Wayne como Genghis Khan (el conquistador mongol) en El conquistador de Mongolia (1956).

# viernes, 22 de agosto de 2008 17:41

Festival de Venecia: anecdotario

Todo gran festival tiene sus anécdotas memorables. Momentos inolvidables, situaciones embarazosas, estrellas desbocadas, decisiones lamentables… Aquí os presentamos una interesante lista de las anécdotas más sonadas de la Mostra de Venecia.

 

-Al Pacino sin butaca: Año 2004, momentos antes del inicio de la proyección de la versión de El mercader de Venecia protagonizada por el mismísimo Al Pacino en la piel de Shylock. Todo preparado para un baño de masas y glamour. Pero entonces algo fala: un error informático ha provocado que la butaca que debía ocupar Pacino haya sido vendida. Por suerte, en el último momento, se encontró un lugar para el actor, que por su parte supo conservar la calma mejor que Michael Lionello Cowan, el coproductor de la película, que afirmó furioso: “En mi vida entera había visto algo así en un festival. No pienso volver a Venecia jamás”.

 

De paso, la siguiente película que debía proyectarse (Descubriendo Nunca Jamás), fue presentada, con la presencia de Johnny Depp y Kate Winslet, a las dos y cuarto de la madrugada. Ante dicho infortunio, Harvey Weinstein eligió la sorna para cargar contra la Mostra, declarando, en plena presentación del filme, “Bienvenidos a la presentación matinal de Descubriendo Nunca Jamás. Esta mañana, Marco Mueller (director del festival) servirá los croissants y yo le enseñaré el significado de la palabra puntualidad. Y luego lo tiraré a la laguna con los pies metidos en cemento”. Cómo se las gasta el bueno de Harvey. 

 

-El abucheo más sonado: Entre los que acudieron al Festival de Venecia de 1996, se comenta que aquel año se produjo la mayor pitada jamás propinada a un filme en la Mostra. Para desgracia de nuestra filmografía el filme en cuestión fue Bámbola de Bigas Luna. Al parecer, el filme de Bigas no fue sólo pitado, sino también pateado con furia por la prensa de todo el mundo reunida en el Lido.

 

-La boda de Clooney: Mientras respondía preguntas en la rueda de prensa de la película Crueldad intolerable de los hermanos Coen, Geroge Clooney recibió una petición de matrimonio por parte de una periodista italiana. El actor, siempre encantador, contesto: “De acuerdo, adelante”. Entonces la periodista se acercó hasta el estrado con su cámara sosteniendo dos anillos de boda. “¡Al fin casado!” celebró Clooney, para luego comentar: “¡Espero que ese tipo no fuera un cura de verdad!”.

 

-Un nacimiento dictatorial: Pues sí, el Festival de Venecia fue creado por iniciativa del dictador Benito Mussolini como respuesta a la preocupación de los hosteleros del Lido ante la pérdida de afluencia de viajeros y turistas. El dictador italiano pensó que el cine sería un buen reclamo para atraer al público. Tras las proyecciones de la primera edición se celebró un gran baile de gala en los salones del Hotel Excelsior, hotel que se convertiría a partir de entonces en el cuartel general de estrellas y productores durante los días que se celebra el festival.

 

-Las estrellas del firmamento veneciano: ya en su segunda edición, la Mostra consiguió que hasta el certamen se acercasen cineastas de la talla de Ernst Lubitsch, Howard Hawks, John Ford o Jean Renoir, en el apartado de los directores; mientras que entre las estrellas de la interpretación, sólo mencionar a Marlene Dietrich, Clark Gable o Greta Garbo ofrece una idea clara de por qué el glamour y el festival de Venecia suelen ir juntos. El toque de glamour lo siguen poniendo actrices como Scarlett Johansson y Natalie Portman, y actores como George Clooney y Brad Pitt, habituales de la Mostra.

 

-La presencia más infame: Entre los invitados "menos glamourosos", cabe destacar a Joseph Goebbels: el ministro nazi de Propaganda durante el gobierno de Adolf Hitler acudió como invitado a la edición de 1938. Un capítulo de la historia del festival que mejor convendría olvidar.

-Sin pasarela desde 2002: Para desilusión de muchos, en el año 2002, el nuevo director del festival, Moritz de Hadeln, abolió el recorrido alfombrado entre el hotel Excelsior y la Sala Grande del Festival, la oficiosa alfombra roja de la Mostra. El objetivo: evitar a los numerosos actores y directores poco conocidos el mal trago de atravesar ese 'desierto rojo' en medio de la indiferencia del público. Evitaba eso, pero también que innumerables anónimos entusiastas disfrutasen de la vista en vivo y en directo de sus divas y divos del cine.

# jueves, 21 de agosto de 2008 13:03

Oliver Stone se ríe de George Bush

¿En qué piensa este George W. Bush interpretado por Josh Brolin en la película W, de Oliver Stone? ¿Se le verá preocupado por todos los dolores de cabeza que le ha traído su decisión de iniciar la ofensiva bélica en Irak? ¿O es que simplemente se aburre, víctima de su propia mediocridad e impotencia? Quizás simplemente reflexiona sobre lo milagroso de su llegada a la Casa Blanca, y todavía más, su reelección cuatro años después. Sea lo que sea, estamos ante un poster magnífico (de esos que dicen mucho, pero que también abren enigmas) y ante una de las películas más esperadas del año. La película se estrenará el 17 de octubre en Estados Unidos, en plena campaña electoral norteamericana, y cuenta con un reparto espectacular, con un elenco de estrellas dando vida a todos los peces gordos de la administración más infame de la historia de América. Como protagonista absoluto, en la piel de George W., encontramos a un Josh Brolin magníficamente caracterizado, como puede apreciarse en el poster, acompañado por Elizabeth Banks (Laura Bush), James Cronwell (George Bush padre), Ellen Burstyn (Barbara Bush), Thandie Newton (Condoleezza Rice), Scott Glenn (Donald Rumsfeld), Richard Dreyfuss (Dick Cheney), Jeffrey Wright (Colin Powell) y Ian Gruffudd (Tony Blair), entre otros.

 

Hasta el momento, la pregunta más esbozada en relación a W era cual sería el tono utilizado por Stone para acercarse a la figura del presidente norteamericano (¿se trataría de una tragedia, un melodrama, una sátira, un relato de cine negro?). Pues bien, según las últimas declaraciones de Stone, la cuestión empieza a clarificarse, ya que el director anunció que su película tendrá más que ver con sátiras como ¿Teléfono Rojo? Volamos hacia Moscú de Stanley Kubrick que con películas políticas como Nixon del propio Stone. Para Stone, la presidencia de Bush ha sido "tragicómica", y en la película será parodiada la faceta religiosa del presidente, que es asesorado por un grupo de "ministros evangelistas" que le acompañan desde su conversión al cristianismo para superar sus problemas con el alcohol.

 

Ya hace un tiempo, Stone declaró a Variety que la película pretende ser “una radiografía personal del mandatario que permita al espectador acercarse a la mente del personaje. Pero si Nixon era una sinfonía, la película sobre Bush será más bien una pieza de cámara. La gente ha convertido mis ideas políticas en un cliché, y eso es simplificar las cosas. Soy un dramatista que está interesado en la gente, y siento empatía por Bush como ser humano”. En un principio, estas palabras deberían haber tranquilizado al presidente que estuvo a punto de ahogarse con una galleta, sin embargo el cóctel que puede salir de combinar la fascinación de Stone por la corrupción ligada al poder con unos toques de sátira puede ser explosiva. “Espero realizar un retrato auténtico del hombre. ¿Cómo pasó Bush de ser un alcohólico a coronarse como el hombre más poderoso del mundo? Parece una película de Frank Capra, pero también me interesa cubrir los demonios de su vida privada, sobretodo su conversión al cristianismo. Eso incluye su creencia de que Dios personalmente lo escogió para servir como el presidente de Estados Unidos. La película ofrecerá sorpresas tanto a los defensores como a los detractores de Bush”.  

 

Si el planteamiento inicial del filme ya contiene numerosos ingredientes para la polémica, la película se ha visto rodeada de todavía más controversia desde que el pasado 14 de julio los actores Josh Brolin y Jeffrey Wright y otros cinco miembros del equipo fueron detenidos después de haber participado en una pelea en un bar, según informó la Policía de Shreveport (Luisiana). Al parecer, las detenciones se produjeron pasadas las dos de la madrugada, hora local, en el bar 'Stray Cat' de la localidad. Brolin fue llevado a la prisión local y puesto en libertad bajo una fianza de 334 dólares (unos 210 euros), según precisó el diario Times de Shreveport. Más movida para un filme que con toda probabilidad llegará a las salas rodeado de escándalo y revuelo mediático.
# jueves, 21 de agosto de 2008 12:04

¿Por qué nos gusta tanto Festival de Venecia?

Ahí está, la historia lo atestigua, se trata del festival de cine más antiguo del mundo. Historia, mito, leyenda, arte, glamour. Cinco conceptos que nos pueden dar las pistas necesarias para esclarecer un enigma que nos azota cada año cuando nos acercamos a finales de agosto. La cita es ineludible y la pregunta eterna: ¿por qué nos gusta tanto el Festival de Venecia? A punto de cumplir 66 años y viviendo una etapa de cierto esplendor gracias a la magnífica dirección llevada a cabo, desde 2004, por Marco Mueller, Venecia invoca cada año a actores y actrices, directores y directoras, periodistas, publicistas y todo tipo de gente del espectáculo. Pero en ese magma de personalidades hay otras que permanecen ocultas, en un segundo plano, intangibles pero presentes: son los fantasmas de la Mostra. Fantasmas de grandes maestros descubiertos en occidente gracias al festival (Kurosawa, Satyajit Ray), de los grandes maestros del cine italiano (Rosselini, Antonioni, Visconti) e incluso algún genio español (Luis Buñuel). Y también, como no, los fantasmas de las grandes estrellas de Hollywood que han paseado por las salas, calles y hoteles del Lido de Venecia, centro neurálgico del festival. Figuras estelares como James Stewart, Burt Lancaster o Jack Lemon (todos ellos ganadores de la Copa Volpi, el premio al mejor actor), y entre ellas, Bette Davis, Vivian Leigh o Shirley Maclaine. Y cómo olvidar a los grandes iconos del cine italiano, de Marcello Mastroianni a Sofía Loren, de Anna Magnani a Monica Bellucci.

 

Todos ellos y ellas circularon por las avenidas del Lido, se hospedaron en los Hoteles míticos de la isla (el Excelsior o el Des Bains, donde se desarrollaba la acción de la Muerte en Venecia que convirtió en imágenes Visconti) e intentaron escapar de los paparazzi paseando en góndola por esa ciudad de cuento de hadas que es Venecia. De hecho, el mismo festival se asemeja a lo que sería un cuento fantástico, el de una pequeña localidad rodeada de agua que durante poco menos de dos semanas se convierte en un poblado repleto de gente que se junta a festejar la vitalidad del cine. Porque durante el festival, el Lido de Venecia bulle de actividad: los ya mencionados paparazzi que, a golpe de codazo, buscan la mejor perspectiva para cazar la mejor imagen de los famosos, los periodistas corriendo de proyección en proyección y buscando un buen lugar para escribir sus crónicas, las estrellas atribuladas entre sus compromisos sociales (ruedas de prensa, entrevistas, presentaciones) y sus paseos de lujo por los canales… Un pequeño pueblo en estado de hiperacción fervorosa, entusiasmado escribir la última de las gloriosas páginas de esa todavía corta narración de poco más de cine años que es la Historia del Cine. Y es que si por algo se ha caracterizado el festival, si nos referimos a lo puramente artístico, es por su atención a las nuevas vanguardias, a lo más moderno. De Venecia salieron premiados Godard, Resnais, Tarkovsky, Cassavetes, Rohmer o Kiéslowsky. Si se quiere estar al día de las últimas tendencias del cine, se debe ir a Venecia.

 

Puede que no se trate del festival más importante del mundo (dicho reconocimiento se lo arrebató Cannes hace tiempo), sin embargo su personalidad carismática, un tanto caótica y muy festiva, lo convierten en un evento único. Puede que Cannes convoque a más estrellas, periodistas y gente de la industria, pero Venecia sigue imponiendo una idea romántica del arte por encima de los negocios. Una idea que se sustenta en otra creencia mágica, surgida de la propia fabricación de mitos: la gloria en Venecia tiene forma de León. Un León de Oro para se más exactos. Un símbolo que permanece fijo e inamovible en cada rincón del festival.

 

Para celebrar su 60 aniversario, la Mostra encargó construir 60 leones a tamaño natural que contenía las inscripciones de los nombres de los 60 ganadores del León de Oro, y que fueron colocados en la entrada de la Sala Grande, el principal recinto de la mostra, allí donde se agolpan los fans que persiguen desesperadamente un autógrafo y donde se extiendo la alfombra roja por la que desfilan los reyes de la galaxia de Hollywood.

 

En fin, Venecia como un espejismo en el que la historia se reencuentra con si misma una vez al año. Un enclave mágico lleno de fantasmas, estrellas fugaces, flashes e imágenes proyectadas en una sala oscura.
# miércoles, 20 de agosto de 2008 20:07

Los maestros del Anime asaltan Venecia

Archivado en: ,

Cuando en la edición de 2002 del Festival de cine de Berlín la película de animación japonesa El viaje de Chihiro se alzó con el Oso de Oro, la reacción general fue de absoluta estupefacción. A esas alturas, poco conocían a Hayao Miyazaki, auténtico maestro del Anime, y menos todavía contemplaban que una película “de dibujos” pudiera ser considerada la mejor en un gran festival. Podría considerarse que, poco a poco, y de la mano de aquel valiente jurado de Berlín, la situación del cine de animación japonés en los grandes festivales se ha ido normalizando, hasta llegar a situaciones como a la que asistiremos en el próximo Festival de Venecia, que en su 65ª edición ha decidido incluir en su competición no una, sino dos producciones de animación nipona. Y cabe destacar que no se trata de dos películas cualesquiera, sino que estamos ante los nuevos filmes de dos de los grandes maestros de dicho genero: Hayao Miyazaki y Mamoru Oshii, que mostrarán respectivamente Ponyo On the Cliff By the Sea y The Sky Crawlers. Sólo faltaría Katsuhiro Otomo, el creador de Akira, para rematar con las tres figuras capitales del dibujo animado japonés.

 

Como ya apuntábamos, la inclusión de cintas de Anime en el Festival de Venecia no es algo nuevo. Más aún desde que la Mostra está presidida por Marco Mueller, auténtico especialista en las cinematografías asiáticas. Bajo su dirección, se han podido ver películas como Steamboy (2004), del ya mencionado Katsuhiro Otomo, y Páprika (2006) del genial Satoshi Kon. En el año 2004, pudo verse también El castillo ambulante, la penúltima maravillas de Hayao Miyazaki, que este año nos acerca con Ponyo On the Cliff By the Sea a la historia de una niña de cinco años que entabla relación con una princesa de los peces que ansía convertirse en humana. Así, Miyazaki vuelve a surcar sus temas preferidos: la infancia, la relación del ser humano con la naturaleza (sus conflictos y la necesidad de un respeto mutuo), la fantasía y la construcción de narraciones mitológicas. Se trata de un cine marcado por la preocupación por el medioambiente, forjado en la recuperación de las figuras de la tradición pictórica y mitológica japonesa, y que utiliza a sus niños y niñas protagonistas para acercarse a una cierta idea de pureza humana: inocente, tenaz y al mismo tiempo frágil, abierta a la aventura y el descubrimiento. 

 

De entre los títulos más representativos de la obra de Hayao Miyazaki cabe destacar títulos como La fortaleza celeste (1986), Mi vecino Totoro (1988), Nicky, la aprendiza de bruja (1989), Porco Rosso (1992) o La princesa Mononoke (1997). Sin embargo, fue con El viaje de Chihiro con el que alcanzó la consagración internacional, que le llevó a alzarse con un Oscar de Hollywood a la mejor película de animación.  

 

Por otra parte, el Festival de Venecia acogerá también en su sección oficial la nueva película de Mamoru Oshii, un realizador más joven que Miyazaki (nació en 1951, mientras el viejo maestro tiene diez años más), pero que algunos consideran un eslabón igual de importante para el Anime. A diferencia de Miyazaki, Oshii ha centrado sus filmes en una temática más centrada en los temas que comúnmente asociamos a la animación japonesa: la tecnología cibernética, la acción y las reflexiones de carácter filosófico. Dicho modelo, que alcanzó notoriedad en occidente gracias a Akira (1998), fue llevado a un grado de perfección y sofisticación máximo en la fundamental Ghost in the Shell (1995), aunque antes ya había sido explorado por Oshii en Patlabor: La policía móvil (1989). Con estas películas, Oshii utilizaba sus figuras robóticas para plantearse dilemas existenciales humanos. Películas crepusculares que encontraron sus continuidad en Ghost in the Shell 2: Innocence (2004), que àrticipó en la sección competitiva del Festival de Cannes. Por último, Amazing Lives of the Fast Food Grifters (2006), una revision satírica de la historia del Japón de la segunda mitad del siglo XX, participó en el Festival de Venencia, aunque en la sección Horizontes.

 

Finalmente, este año, Oshii presenta en Venecia The Sky Crawlers, que nos lleva a un mundo poblado por Kildren, una raza de pseudo-humanos que están destinados a vivir eternamente como adolescentes. Sin embargo, los Kildren son conscientes de que cada día puede ser el último ya que participan en una Guerra organizada y operada por los adultos. Al abrazar la realidad que los rodea, estos seres misteriosos viven su vida cotidiana al límite. Un planteamiento que promete acción y reflexión a partes iguales.
# miércoles, 20 de agosto de 2008 19:07

Chahine y Olmi, homenajeados en la Mostra

Archivado en: ,

Toda gran muestra cinematográfica tiene su espacio reservado para el recuerdo. Porque aunque un festival tiene la misión principal de adelantarse a su tiempo, mostrar lo que nos dirá el cine del mañana, igual de importante es homenajear a aquellos artistas que han llevado al cine a su estatus actual. De este modo, la 65ª Mostra de Venecia rendirá tributo a dos de los grandes cineastas del siglo XX, el italiano Ermanno Olmi y el recientemente fallecido Youssef Chahine.

 

De este modo, la 65ª edición del Festival estará dedicada al cineasta egipcio Youssef Chahine, fallecido el 27 de julio, y en cuyo  recuerdo será proyectada su obra maestra Bab el hadid (Cairo Station, 1958), interpretada por él mismo. La película será proyectada el 31 de agosto a medianoche en la Sala Grande del Palacio del Festival, centro neurálgico de la Mostra. Para explicar dicho reconocimiento, el director del evento, Marco Mueller ha explicado que Chahine "fue uno de los grandes del cine. Le abrazamos el año pasado, cuando nos trajo a Venecia su película Heya fawda, y no sabíamos que iba a ser la última vez", recordó. "Sin él, el cine del resto del mundo es más pobre", añadió.  "A él estará dedicada la 65a Mostra", indicó. Muller recordó también que Chahine "amaba el estudio-system cairota, pero eligió hacer arrancar el cine del mundo árabe, llevándolo hacia otra dirección y asumiéndose todos los riesgos, pasando incluso al otro lado de la cámara". Mueller remató su elogio al director explicando que, en más de una ocasión, Chahine se jugó su propia libertad por hacer películas que “decían la verdad".

 

Chanine nació en una familia cristiana en Egipto el 25 de enero de 1926. Tras asistir a una escuela católica en Alejandría, su ciudad natal, ingresaría en el prestigioso Victoria College. Después de un año en la Universidad de Alejandría, se mudó a los Estados Unidos con el fin de estudiar en el colegio de Pasadena Playhouse. En su regreso a Egipto, comenzó a manifestar mayor interés por la dirección, dejando de lado sus ambiciones como actor. Su primera película fue Baba Amin (1950). Un año después, recibiría una invitación del Festival de Cine de Cannes para proyectar Hijo del nilo (Ibn el Nil) (1951). En 1970 ganó el Tanit de Oro en Tunicia. En su serie de cuatro películas autobiográficas, muestra los conflictos y éxitos de su vida: ¿Alejandría...Por qué? (1978), Una historia egipcia (1982), Alejandría, de nuevo y siempre (1990) y Alejandría...Nueva York (2004). En esta serie, muestra su educación internacional, y también sus tendencias bisexuales.

 

El otro homenajeado de este Mostra será el italiano Ermanno Olmi, que será distinguido con el León de Oro honorífico del Festival por su trayectoria. El director del certamen Marco Muller propuso al cineasta de 76 años para esta distinción. Olmi, que dirigió su primera película en 1959, recibió el reconocimiento internacional sobre todo durante los años 70. Nacido cerca de Bergamo, el autor de El árbol de los zuecos ganó en 1978 la Palma de Oro en Cannes. Olmi fue distinguido en el Festival de Venecia ya en 1988, cuando recibió el León de Oro por La leyenda del santo bebedor. Uno de sus últimos éxitos, sobre todo en Italia, fue el que alcanzó en Italia en 2003 con Cantando dietro i paraventi, protagonizada por el carismático Bud Spencer.

 

Nacido el 24 de julio de 1931, el cine de Olmi parece encajar a la perfección en el Neorrealismo italiano, aunque el propio director rechazaba dicha apreciación ya que, según él, su trabajo con actores no profesionales se salía de dicho modelo. El cine del italiano está mayoritariamente compuesto por tomas largas que acompañan una narrativa proclive al comentario social.

 

Y así, la Mostra recordará a dos grandes del cine europeo y africano, dos figuras esenciales para la comprensión del presente del cine.
# miércoles, 20 de agosto de 2008 18:27

La 65 Mostra de Venecia abre sus puertas

El festival de cine más antiguo del mundo, la Mostra de Venecia, volverá a abrir sus puertas por 65ª vez entre el 27 de agosto y el 6 de septiembre. Durante algo menos de dos semanas, las miradas de los cinéfilos de todo el mundo se concentrarán en la pequeña isla del Lido de Venecia, por donde desfilará una amplia representación de las diferentes caras de la industria del cine: los artistas y las estrellas. Se dispararán los focos de los flashes de los fotógrafos, atentos a cada movimiento de los astros de Hollywood, mientras las pantallas de las salas se embarcarán en un frenético torrente de proyecciones. El objetivo: mostrar al mundo todo aquello de lo que el cine es capaz. Mundos imaginarios, estrellas de carne y hueso, radiografías de diferentes zonas del planeta… todo eso y mucho más se podrá ver en un festival que, en esta edición, se verá marcado por la escasa presencia de grandes producciones de Hollywood, así como por la amplia representación japonesa e italiana.

 

Eso sí, la Mostra arrancará por todo lo alto con la nueva película de los hermanos Coen (después de la escarizada No es país para viejos). Esto significa que George Clooney y Brad Pitt, protagonistas de Burn After Reading, llenarán de glamour la inauguración del festival. Los Coen presentarán su nuevo filme fuera de competición, mientras que por el León de Oro se pelearán otras 19 películas, entre las que están las norteamericanas The Wrestler, de Darren Aronofsky, protagonizada por Mickey Rourke y Marisa Tomei; The Hurt Locker, de Kathryn Bigelow (sobre el conflicto de Irak, con Ralph Fiennes y Guy Pearce); Rachel Getting Married, de Jonathan Demme (con Anne Hathaway), y las italianas Il papa di Giovanna, de Pupi Avati; Un giorno perfetto, de Ferzan Ozpetek, e Il seme della discordia, de Pappi Corsicato. Entre las aspirantes a premio, cabe destacar también la presencia del mexicano Guillermo Arriaga, que presentará en la Mostra su debut en la realización, The Burning Plain, película protagonizada por un dúo estelar: Charlize Theron y Kim Basinger.

 

A primera vista sorprende la ausencia de películas de los grandes estudios de Hollywood. Sin embargo, dicha situación fue aclarada por el propio director del festival, Marco Mueller, que señaló que la baja presencia hollywoodense se debe en parte a las interrupciones causadas por una huelga de guionistas de 14 semanas que culminó en febrero, lo que provocó el retraso de algunos estrenos. "Algunos de los filmes que normalmente habrían estado listos a tiempo para Venecia ahora no serán estrenados hasta diciembre o más tarde," dijo Mueller en una conferencia de prensa, donde reveló la programación de la edición número 65 del festival. 

 

Por su parte, Japón estará representada por tres grandes nombres de su industria: Takeshi Kitano, que presentará Achilles and The Tortoise, y los maestros de la animación Hayao Miyazaki y Oshii Mamoru que presentarán, respectivamente, Ponyo On the Cliff By the Sea y The Sky Crawlers. De Rusia llegará la nueva película de Aleksey German Jr. (Paper Soldier), de Alemania lo nuevo de Christian Petzold (Jerichow) y también se verán los nuevos filmes de Barbet Schroeder (Inju) y Werner Schroeter (Nuit de chien). Curiosamente, varios de los grandes nombres del cine mundial se presentarán fuera de competencia. Entre ellos, se verán 35 Rhums, de Claire Denis; el corto Cry Me a River, de Jia Zhangke; Shirin, de Abbas Kiarostami; el corto Do Visivel ao Invisivel, de Manoel de Oliveira, y Les Plages d'Agnes, de Agnes Varda. Mientras en la sección paralela Horizontes habrá una pequeña representación latina, con A Erva do Rato, de los brasileños Julio Bressane y Rosa Dias, y las mexicanas Voy a explotar, de Gerardo Naranjo y Los herederos, de Eugenio Polgovsky.

 

Por su parte, en cuanto a la cosecha nacional, cabe lamentar la ausencia de películas españolas tanto en la sección oficial a competición como en Horizontes, sin embargo, sí que habrá un sentido homenaje al filme Vida en sombras. Auténtico filme maldito, absolutamente olvidado por la “historia oficial” del cine español, que realizó Lorenzo Llobet Gracia en 1947 y que contó como protagonistas con Fernando Fernán Gómez y María Dolores Pradera.

 

Por último, apuntar que el jurado de esta 65ª Mostra estará presidido por el realizador alemán Wim Wenders. Le acompañarán en la labor de escoger a los ganadores de los premios del festival la directora argentina Lucrecia Martel, el realizador estadounidense John Landis y la actriz italiana Valeria Golino. La lista de miembros del jurado la completan el guionista ruso Yuri Arabov, el artista visual británico Douglas Gordon y el director chino Johnnie To.

Toca ponernos serios. Estamos ante el culebrón del año: la muerte de Heath Ledger. Un fallecimiento cuya repercusión mediática ha tomado mil y un derroteros. Que si el éxito de El caballero oscuro se debe al morbo por ver a Ledger en pantalla, que si el posible Oscar póstumo, que si la investigación entorno a la muerte, los rumores de suicidio y demás. Y por último, otro cabo suelto sale ahora a relucir bajo la forma de un gesto admirable de humanidad: los actores Johnny Depp, Jude Law y Colin Farrell, quienes completaron el trabajo que dejó pendiente Heath Ledger en la película The Imaginarium of Doctor Parnassus, han anunciado que donarán el dinero que reciban por el film a la hija del fallecido actor. Lo cierto es que es un placer poder dar alguna buena noticia de vez en cuando. Aquí, la materia prima del asunto es simplemente la amistad y la generosidad.

 

Y el tema es peliagudo, porque al momento de la muerte del actor, su testamento no incluía a su hija. Se abría así el camino para la posibilidad de un nuevo culebrón de lo más morboso. El peor escenario sería el siguiente: Matilda Ledger, hija del actor y Michelle Williams (partenaire de Ledger en Brokeback Mountain), no fue incluida en el testamento por haberse realizado antes de su nacimiento. Con ello, el padre del intérprete fue quien tomó posesión total de los bienes y ya empezaban a circular rumores que hablaban de un posible despilfarro que pudiera damnificar a la pequeña Matilda. Dichas habladurías, que muy probablemente seguirán en el futuro, se han visto silenciadas por el gesto de Depp, Law y Farell, que han decidido entregar sus sueldos a Matilda.

 

Cabe recordar que The Imaginarium of Doctor Parnassus, dirigida por Terry Gilliam, es la cinta que Heath Ledger rodaba al momento de su muerte. Como se recordará, el realizador decidió completar el film convocando a los tres actores para dar vida al personaje de Ledger en diferentes momentos de la historia, amparándose en que la naturaleza fantástica de la trama podía permitir tales modificaciones. "Ninguno de los tres aceptó el dinero. Han dicho que irá directamente a la hija de Heath", dijo Gilliam en declaraciones que recoge The Sun, agregando: "Creo que es extraordinario y es maravilloso cuando formas parte de eso. Creo que esta es la razón de por qué me metí en el mundo de las películas, está lleno de gente estupenda".

 

Y así, dicha noticia nos lleva a otra un tanto más preocupante. Y es que la película de Gilliam está atravesando importantes dificultades para ver la luz en las salas de cine estadounidenses. Se emparejan así dos factores contrapuestos. Por una parte, el posible morbo o atracción que significaría, para la posible carrera en taquilla de la película, la presencia del fallecido Ledger. El mismo factor que podría haber aupado a El caballero oscuro a lo más alto del box office. Sin embargo, en este caso, y de cara a los posibles compradores del filme en Estados Unidos, parece que la presencia (el gafe) de Terry Gilliam puede más que la aparición del poker de ases que son Ledger, Depp, Ledger y Farell. Cabe recalcar que Gilliam acarrea sobre sus espaldas un sinfín de fracasos de taquilla. El más sonado su penúltima película, Tideland, que recaudo la paupérrima cantidad de 66.000 dólares en Norteamérica. De hecho, desde mediados de los noventa, con Doce Monos, que el ex–miembro de los Monty Pithon y director de Brazil o El rey pescador no consigue un éxito.

 

Como apunta en la página web de The Hollywood Reporter un ejecutivo estadounidense, “a no ser que tenga una buena razón para creer que esta película va a triunfar, no me la juego, ni siquiera con Heath Ledger”.  En este sentido, fuentes cercanas al proyecto definen al film como una “enorme obra de teatro” más que una película de estudio. “A pesar de los elementos que se conjugan en este film”, comenta otro gurú de la distribución, “hay que tener en cuenta que estamos ante una película de Terry Gilliam, y hay que tener cuidado”. Seguiremos atentos a la evolución de esta historia, que se nos antoja larga y llena de obstáculos, norma habitual tratándose de Gilliam.

# martes, 19 de agosto de 2008 11:57

La caída en barrena de Nicolas Cage

Archivado en: ,

Año 1996. Nicholas Cage se hace con el Oscar al mejor actor por su interpretación de alcoholizado suicida en Leaving Las Vegas de Mike Figgis. Al año siguiente, Cage se aúpa a lo más alto de las listas de los actores más rentables y taquilleros gracias a su papel en Con Air, y casi de forma simultánea, el actor protagoniza junto a John Travolta una de las películas de culto de los 90: Cara a cara de John Woo. Si eso no es estar en la cresta de la ola… Y así fue por muchos años, en los que el actor fue conquistando éxito tras éxito mientras su pelo y sus peinados nos iban regalando estampas inolvidables de un intento fallido de disimular una avanzada calvicie. El actor llegó incluso a convertirse en fetiche de lo cool cuando encarnó a los hermanos gemelos Kaufman en la película Adaptation: el ladrón de orquídeas (2002), el filme de Spkie Jonze con guión de Charlie Kaufam, los chicos de moda del nuevo Hollywood. Sin olvidar tampoco que se puso a las órdenes de Martin Scorsese en Al límite (1999).

 

Sin embargo, queda claro que lo gloria no es para siempre y parece una certeza indiscutible que los últimos años han sellado lo que podríamos calificar como una “caída en barrena” de la figura de Nicholas Cage, básicamente por su empeño en protagonizar películas de escasísimo, cuando no nulo, nivel. Subproductos que buscaban la taquilla facil, la adolescente. Propuestas bajo mínimo para un público adormecido por la catatonia impuesta por Hollywood. En fin, que a golpe de bodrios y filmes insustanciales, el caché se Cage se ha hundido por completo. Bodrios para el recuerdo hay muchos. Aquí una muestra: La mandolina del capitán Corelli (2001), La búsqueda (2004), El hombre del tiempo (2005), El motorista fantasma (2007) o Next (2007), sólo por mencionar unas pocas. Y ahora, para rematar el asunto, nos llega el último despropósito protagonizado por Mr. Cage: Bangkok Dangerous, donde el hombre del peinado cambiante interpreta a Joe, un asesino a sueldo contratado por un gánster de Bangkok para eliminar a sus enemigos. Una historia de violencia y mucha acción: el tipo de película (banal, insustancial, casposa) en el que se ha encasillado por completo Cage.

 

Y todavía más. Lo más dramático de todo es que ante la patente inoperancia y falta de acierto de Cage a la hora de perfilar su carrera reciente, no falta quien empieza a dudar de que Cage fuera un actor talentoso en algún momento. ¿Era su papel en Leaving Las Vegas prodigioso o simplemente una suma errática de tics sobreactuados? ¿No es Al límite la peor película de Martin Scorsese? ¿Es Cara a Cara una película de culto por Cage o a pesar de Cage?

 

Y así llegamos a otro apartado que no podemos dejar pasar si nos referimos a Nicholas Cage. Y es que, quizás junto a Bruce Willis, y más recientemente Tom Hanks, el actor cuenta con el discutible honor de ser el actor peor peinado de Hollywood. Sus lamentables esfuerzos por disimular su avanzada calvicie nos han regalado imágenes que bordean la vergüenza ajena. Sea por la intención del propio actor o por la imposición de los estudios, la cabeza de Cage se ha convertido en un territorio en constante y triste transformación. Aquí, un pequeño repaso a los hitos alopécicos de Cage: 

 

 

-Cara a cara (1997): Podría decirse que aquí se iba perfilando el desastre. La evidencia: unas entradas descomunales. Un territorio que ya apuntaba a desértico y que daría el tiro de salida al carnaval de peluquería que ha rodeado a Cage desde entonces.

 

 

-Con Air (1997): El primer intento podría titularse como “melenas desesperadas”. Aquí, en plan tiarrón cachas y más duro que el acero, Cage puso en marcha toda su testosterona y para demostrar su alta hombría decidió equiparse con unas terribles melenas que recuerdan a otros nombres de triste recuerdo como Hulk Hogan o la cabellera de Jean Claude Van Damme en Blanco Humano, por ejemplo.

 

 

-Adaptation (2002): Aquí, la avanzada calvicie de Cage fue aprovechada por Gondry y Kaufman para dar forma al hombre inseguro y neurótico que necesitaban para su película. La cosa no tiene nombre y podría definirse como los “cuatro pelos peor colocados (puestos o distribuidos, según se quiera) de la historia del cine”.

 

 

-El señor de la guerra (2005): Con este filme empezó otro festival que ha acompañado a Cage durante los últimos años: el de los injertos de pelo (a no ser que se trate de pinturas o peluquines mágicos, quizás incluso efectos especiales). En fin, que la caso ya no tenía salvación y como otros, Cage ha tenido que recurrir a la técnica quirúrgica para mantener su imagen vendible.

 

 

-Con Ghost Rider: el motorista fantasma (2007) llegamos a la cumbre del proceso de aparición mágica de pelo, aquí dando forma a lo que nuestra compañera del blog Hollywood Confidencial tan bien bautizó como “peinado estilo palmera". ¿Hace falta decir algo más?

 

 

-Y finalmente llegamos a la última y más patética etapa en la que se ha sumido Cage, en la que ha optado por lucir unas melenillas terribles, bien ilustradas por las dos primeras imágenes de este post. De esta guisa se le ha podido ver en películas como Next (2007) o en su nuevo filme, el ya mencionado Bangkok Dangerous. Lo cierto es que es difícil de pronosticar cual será el siguiente paso de la cabellera de Cage. Aunque la pregunta definitiva seria: ¿cuando optará Cage, como muy dignamente ha hecho Bruce Willis, por pasarse al estilo rapado?

Rendición, seducción, embelesamiento, admiración, devoción. Conceptos como estos nos sirven para definir la reacción que ha despertado en la crítica norteamericana la espléndida y espectacular interpretación de Penélope Cruz en la nueva película de Woody Allen, Vicky Cristina Barcelona, que como ya es bien sabido por todos, está ambientada en Barcelona y coprotagonizada por Javier Bardem y Scarlett Johansson. Sin embargo, a pesar de la presencia de la niña mimada de Hollywood (Scarlett) y el reciente ganador del Oscar al mejor actor secundario (Bardem) lo que ha causado auténtica sensación ha sido el despliegue interpretativo de Penélope, que encarna a María Elena, la temperamental, salvaje y alocada ex-mujer de Juan Antonio (el pintor al que interpreta Javier Bardem). Los elogios recibidos por la actriz española son sonados y no falta quien ya reclama una nominación al Oscar para Penélope. Un ejemplo: "Penélope Cruz merece una nominación por su interpretación feroz, loca y sexy en Vicky Cristina Barcelona", manifestó Richard Roeper.

 

Las alabanzas continúan. "Ver a Cruz cambiando entre el español y el inglés es una lección en el arte de actuar. Fue nominada al Óscar por Volver (2006) y debería tener un chico de oro a sus pies esta vez", escribió el crítico Peter Travers de la revista Rolling Stone. Él mismo remató su elogio afirmando que la interpretación de Cruz y Bardem (que saltan continuamente del castellano al inglés), "es tan divertida que no necesita subtítulos". Hay quién incluso mira al futuro y sueña con nuevas colaboraciones entre el maestro neoyorquino y la actriz madrileña: "Cruz está tan divertida que ojalá Allen haga su próximo filme con ella en español", comenta David Edelstein. Sobre la conexión entre Penélope y Allen, el realizado de joyas como Hannah y sus hermanas (1986) y Annie Hall (1977), ha explicado que se quedó prendado de Cruz cuando la vio en Volver (2006), de Pedro Almodóvar. "Pensé que era increíble y no pude esperar a tenerla en mi película. Es una fuerza de la naturaleza, como también lo es su personaje, María Elena", explicó Allen.

 

Bardem, que sigue en la mira de los críticos norteamericanos gracias a su soberbia interpretación en No es país para viejos, también ha despertado el entusiasmo de la crítica. Edelstein ha apuntado: "Él es casi criminalmente atractivo por su forma de hablar suave y erudita, decente a su manera pero implacable. Un Don Juan que regresa a la vida como un encantador angloparlante", argumenta Denby. Otro que se ha revelado como un auténtico fan de Bardem ha sido el propio Woody Allen que no ha escatimado elogios a la hora de referirse al protagonista de su nueva película: "Puede que él fuese el único actor en el mundo que podía haber hecho este papel para mí".

 

De este modo, la alianza del director de Manhattan con la cinematografía española ha sido abrazada amablemente por la crítica norteamericana, absolutamente entusiasmada por el trío que forman Allen,Cruz y Bardem. Nuestras dos estrellas, que hace meses que comparten una relación sentimental, han declarado el orgullo que sienten por haber podido compartir su trabajo con un director de referencia en sus vidas: "Fue un honor y una sorpresa formar parte de la película. Algo que parece imposible cuando uno vive en España y no en EEUU", comentó Bardem. "Me hacía mucha ilusión y Woody creó un gran ambiente", manifestó Penélope.

 

Después del beneplácito de la crítica americana, hace falta ver la reacción que despertará la película en nuestro país, donde se presentará por todo lo alto en el Festival de Cine de San Sebastián.

Desde el momento en que se empezaron a filtrar las primeras imágenes de Tropic Thunder, una guerra muy perra, con Robert Downey Jr. caracterizado como un actor negro, la película se convirtió no sólo en uno de los títulos más esperados de la temporada, sino también en objeto de todo tipo de acusaciones y polémicas. Así, el nivel de hostilidad que rodea a la película se ha incrementado notablemente en la víspera de su estreno norteamericano (el 15 de agosto, en España podrá verse a partir del 26 de septiembre). Los ataques vertidos sobre el filme proceden claramente de sectores que defienden a capa y espada la actual ola de corrección política que azota todo el mundo. Unos ataques que se han disgregado en diferentes frentes. Por una parte, el más obvio y notorio, existe el problema que han visto algunos en el personaje de Kira Lazarus, un actor australiano al que interpreta Downey Jr. y que interioriza tanto los papeles que interpreta que, para dar vida al soldado afroamericano Lincoln Osiris, decide teñirse la piel quirúrgicamente. El objetivo de Stiller es el de satirizar los excesos de algunos actores a la hora de “meterse” en la piel de sus personajes. Sin embargo, la broma no ha sido bien vista por los estandartes de la corrección, que han acusado (injustamente) al gag de racista.

 

En un caso parecido al de Borat, en la que el humorista Sacha Baron Cohen ponía patas arriba no sólo el estilo de vida americano sino también la manera en que los norteamericanos miran al extranjero, Stiller debe enfrentarse a la incomprensión de una sociedad hipersensibilizada con cualquier asomo de humor subversivo. La gota que ha colmado el vaso en el caso de Stiller y Tropic Thunder ha sido un cartel, parte de una campaña “viral” en Internet para promocionar la película, donde aparece el actor y director con la inscripción "Había una vez un retrasado" y una web (www.simplejackmovie.com) ya desactivada donde se cuenta la ficticia historia del personaje que encarna Stiller: un actor con pocas luces que pretende ganar el Oscar interpretando a "un retrasado". De nuevo Stiller cargando, de modo mordaz y satírico, contra los actores que persiguen el Oscar interpretando a disminuidos. Y de nuevo, la incomprensión de ciertos grupos, en este caso las asociaciones de discapacitados psíquicos estadounidenses, que ya manifestaron su rechazo a la película en el pre-estreno del filme.

 

Ante este amago de polémica, un portavoz de la productora Dreamworks ha aclarado que "no se va a tocar ni un plano de la película", y ha recalcado que es "una comedia no recomendada a menores de 13 años y así debe valorarse". Mientras, The New York Times hablaba de "la preparación de un boicoteo a escala nacional" y Timothy P. Shriver, máximo responsable de los Special Olympics, declaraba al mismo periódico que había empezado a pedir a congresistas "una nota oficial condenando este discurso del odio".

 

Tropic Thunder relata las peripecias de tres actores muy conocidos y enamorados de sí mismos que, mientras se encuentran en el sureste asiático rodando una película de guerra que relanzará para siempre sus carreras, acaban viéndose envueltos en un conflicto casi bélico con una red de narcotraficantes. El filme pretende parodiar títulos como Platoon o Salvar al soldado Ryan, y ridiculizar las manías y las maneras de algunos actores de Hollywood. Stiller no ha escatimado en gastos para este proyecto que llega de la mano de Dreamworks y Paramount, ya que, además de conseguir auténticas escenas de guerra con logrados efectos especiales, ha reunido en la pantalla a caras tan conocidas como Jack Black, Robert Downey Jr., Nick Nolte e, incluso, a Tom Cruise.

 

Por si la cosa no está del todo clara, el mismo Stiller lo explica alto y claro. La idea para la película se le ocurrió hace más de veinte años: "En 1987, cuando muchos actores amigos míos estaban rodando películas sobre la guerra de Vietnam, me impresionaba que todos volvieran de los rodajes hablando de la intensa experiencia que suponía para ellos cuando no era como estar en una guerra de verdad".

 

¿Cuál os parece a vosotros el problema? ¿Está la sociedad norteamericana demasiado sumida en un agobiante clima de corrección política? ¿Os quizás es que a Stiller se la ha ido un poco la mano con su sátira voraz?

# miércoles, 13 de agosto de 2008 18:08

Las peores películas del cine

¿Quién decide cuales son las peores películas de la historia? ¿Críticos, estudiosos, historiadores, académicos? Puede que sí, cuando se trata de listas oficiales. Pero hoy en día, cuando todos tenemos voz y voto en la red de redes (internet), casi tienen más peso las votaciones populares on-line que lo que se diga en las revistas especializadas. Esa es la realidad que se impone y si se trata de hablar de películas, el lugar al que acudir, la biblia de la información cinematográfica es IMDB (Internet Movie Data Base). Allí, entre otras cosas, existe la posibilidad de votar y puntuar las películas vistas, con lo que se va formando de manera automática una lista en la que se ordenan todas las películas de la historia. Pero hoy nos vamos a centrar no en los primeros lugares del ranking, sino al vagón de cola, a la parte baja de la tabla, ya que varias películas estadounidenses están en los últimos puestos de la lista. Se trata por ejemplo de Who's your caddy?, comedia alocada ambientada en el mundillo del golf y que el pasado año se “alzó” hasta el segundo lugar de las peores películas, gracias a la media de 1’2 puntos de los 3.374 internautas que decidieron volcar sobre ella su ira y desprecio.

Por debajo de todas, podemos encontrar la película sobre las muñecas Bratz, estrenada en 2006, que ostenta el título de peor película de la historia, con una calificación menor de 1'1, aunque con solo 1.872 votos. Otras caras bonitas también se apiñan entre los 50 titulos menos bendecidos por los votantes de IMDB. Encontramos por ejemplo obras como From Justin to Kelly (2003), que supuso el primer papel protagonista para la joven cantante estadounidense Kelly Clarkson. 

Aunque puestos a buscar miembros fijos del club de los malos, el rey sería el realizador alemán Uwe Boll, famoso por trasladar al cine versiones de videojuegos famosos, y que el pasado año tuvo el curioso honor de haber colocado dos de sus películas entre el grupo de las 50 peores: House of the Dead (2003), en el puesto 25, y Alone in the Dark (2005), en el 45. De hecho, Boll es famoso por sus excentricidades y sus choques con la crítica que lo defenestra, película tras película. El punto más crítico del conflicto se produjo cuando Boll retó a los críticos a enfrentarse con el, a mamporrazo limpio, entre las cuerdas de un ring de boxeo. Esperemos que al alemán no le de por hacer lo mismo con los pobres votantes de IMDB.

Luego, un puesto por debajo de House of the Dead podemos encontrar la película Glitter (2001), protagonizada por Mariah Carey. Y existen también demostraciones de que un reparto de lujo no garantiza el éxito popular. Así, Gigli (2003), que reunió a Jennifer López con su entonces pareja Ben Affleck y que contó con la presencia de actores como Al Pacino o Christopher Walken, ocupa el puesto 57.

A todo esto, ¿cuál pensáis que es la peor película de todos los tiempos? ¿Qué película reciente os ha sacado de vuestras casilla? ¿Es realmente Uwe Boll tan mal realizador? ¿Y qué decís de las películas españolas? ¿Cuál pensáis que merecería ocupar uno de esos 50 fatídicos puestos pobres votantes de IMDB?

Publicidad


Recomendaciones

Síguenos

Buscar