Toca ponernos serios. Estamos ante el culebrón del año: la muerte de Heath Ledger. Un fallecimiento cuya repercusión mediática ha tomado mil y un derroteros. Que si el éxito de El caballero oscuro se debe al morbo por ver a Ledger en pantalla, que si el posible Oscar póstumo, que si la investigación entorno a la muerte, los rumores de suicidio y demás. Y por último, otro cabo suelto sale ahora a relucir bajo la forma de un gesto admirable de humanidad: los actores Johnny Depp, Jude Law y Colin Farrell, quienes completaron el trabajo que dejó pendiente Heath Ledger en la película The Imaginarium of Doctor Parnassus, han anunciado que donarán el dinero que reciban por el film a la hija del fallecido actor. Lo cierto es que es un placer poder dar alguna buena noticia de vez en cuando. Aquí, la materia prima del asunto es simplemente la amistad y la generosidad.
Y el tema es peliagudo, porque al momento de la muerte del actor, su testamento no incluía a su hija. Se abría así el camino para la posibilidad de un nuevo culebrón de lo más morboso. El peor escenario sería el siguiente: Matilda Ledger, hija del actor y Michelle Williams (partenaire de Ledger en Brokeback Mountain), no fue incluida en el testamento por haberse realizado antes de su nacimiento. Con ello, el padre del intérprete fue quien tomó posesión total de los bienes y ya empezaban a circular rumores que hablaban de un posible despilfarro que pudiera damnificar a la pequeña Matilda. Dichas habladurías, que muy probablemente seguirán en el futuro, se han visto silenciadas por el gesto de Depp, Law y Farell, que han decidido entregar sus sueldos a Matilda.
Cabe recordar que The Imaginarium of Doctor Parnassus, dirigida por Terry Gilliam, es la cinta que Heath Ledger rodaba al momento de su muerte. Como se recordará, el realizador decidió completar el film convocando a los tres actores para dar vida al personaje de Ledger en diferentes momentos de la historia, amparándose en que la naturaleza fantástica de la trama podía permitir tales modificaciones. "Ninguno de los tres aceptó el dinero. Han dicho que irá directamente a la hija de Heath", dijo Gilliam en declaraciones que recoge The Sun, agregando: "Creo que es extraordinario y es maravilloso cuando formas parte de eso. Creo que esta es la razón de por qué me metí en el mundo de las películas, está lleno de gente estupenda".
Y así, dicha noticia nos lleva a otra un tanto más preocupante. Y es que la película de Gilliam está atravesando importantes dificultades para ver la luz en las salas de cine estadounidenses. Se emparejan así dos factores contrapuestos. Por una parte, el posible morbo o atracción que significaría, para la posible carrera en taquilla de la película, la presencia del fallecido Ledger. El mismo factor que podría haber aupado a El caballero oscuro a lo más alto del box office. Sin embargo, en este caso, y de cara a los posibles compradores del filme en Estados Unidos, parece que la presencia (el gafe) de Terry Gilliam puede más que la aparición del poker de ases que son Ledger, Depp, Ledger y Farell. Cabe recalcar que Gilliam acarrea sobre sus espaldas un sinfín de fracasos de taquilla. El más sonado su penúltima película, Tideland, que recaudo la paupérrima cantidad de 66.000 dólares en Norteamérica. De hecho, desde mediados de los noventa, con Doce Monos, que el ex–miembro de los Monty Pithon y director de Brazil o El rey pescador no consigue un éxito.
Como apunta en la página web de The Hollywood Reporter un ejecutivo estadounidense, “a no ser que tenga una buena razón para creer que esta película va a triunfar, no me la juego, ni siquiera con Heath Ledger”. En este sentido, fuentes cercanas al proyecto definen al film como una “enorme obra de teatro” más que una película de estudio. “A pesar de los elementos que se conjugan en este film”, comenta otro gurú de la distribución, “hay que tener en cuenta que estamos ante una película de Terry Gilliam, y hay que tener cuidado”. Seguiremos atentos a la evolución de esta historia, que se nos antoja larga y llena de obstáculos, norma habitual tratándose de Gilliam.