Admitámoslo, no se trata de la iniciativa más novedosa del periodismo cinematográfico, pero al mismo tiempo produce una atracción incontenible. Se trata de una nueva vuelta de tuerca en torno al universo de Star Wars, ese monstruo mediático creado por George Lucas. Pasan los años, las generaciones, pero el mito sigue inamovible. Van sumándose nuevos fanáticos y el culto a la saga se engrandece en la era de Internet. Justamente en la red de redes, en la versión web de la revista Entertainment Weekly, encontramos una nueva inmersión en el mundo de SW, aunque en esta ocasión, lo interesante es que la aproximación no es ciegamente fanática, sino que pone en práctica una visión crítica del fenómeno. Se trata de hacer balance de los mejores y peores momentos de la saga. Y aquí, como lo que nos gusta es conocer vuestros gustos e impresiones, os invitamos a sacar en claro cuales son vuestras escenas más adoradas de las películas de SW, y también las que más aborrecéis, por supuesto. Para ayudaros, os presentamos algunos de los 25 momentos seleccionados por EW.com. Y el primero, como no podía ser de otra manera es aquel en el que Darth Vader pronuncia el mítico “Luke, yo soy tu padre”, una de las frases más repetidas, adoradas y parodiadas de la historia del cine. Sigamos con el repaso:
- ''Te quiero'' ''Lo sé''. He aquí el momento romántico por antonomasia de la saga. Sucedía en El imperio contraataca y se trata de un diálogo, mínimo y sublime, entre Han Solo (Harrison Ford) y la princesa Leia (Carrie Fisher). La dura heroína y el chulesco caza-recompensas demuestran que tienen corazón y nos dejan en vilo a la espera de la conclusión de una de las grandes historias de amor del cine.
- “El bikini dorado”. A medida que pasan los años, y más aún con la nueva trilogía, parece más claro que el fenómeno Star Wars es la proyección de un universo adolescente, idealizado y más bien edulcorado. En este sentido, hay poco hitos eróticos presentes en la saga. Pero si hay que elegir uno, sin duda es este: la princesa ley en El retorno del Jedi, apresada por Jabba y expuesta con ese inolvidable biquini dorado.
- “La batalla final entre Obi-wan y Anakin”. Lo cierto es que hay pocos momentos memorables en la nueva trilogía, pero éste es uno de ellos. Auténtico climax dramático de la saga, es la batalla en la que se impone el mal, el sueño echo realidad de toda una generación de fanáticos cinéfilos, la razón de ser del despropósito final de Lucas.
- “A long time ago in a galaxy far, far away…”. Otro icono intemporal. Unas letras que se alejan en el horizonte e imprimen la leyenda de la que va a ser la saga más popular de la historia del cine y que va a transformar para siempre el concepto de marketing cinematográfico (y del cine en general).
- “Yoda reparte leña”. Probablemente uno de los momentos más polémicos de la nueva saga (sucedía durante el Episodio II: El ataque de los clones”). Para algunos, la escena de lucha más colosal de todos los tiempo, con un Yoda digital realizando las cabriolas más alucinantes jamás vistas. Para otros, la traición definitiva a la sobriedad y coherencia de la saga original.
- “Jar-Jar Binks”. ¿Hace falta añadir algo más? Un error garrafal, un despropósito total. Lucas quería a un personaje que sustituyese a C-3PO y R2-D2 como el acompañante simpático de los protagonistas y fabricó un bicho inútil, enervante y sin ningúna función real dentro de la historia. La catástrofe hecha personaje.
- “Abrázame, como hiciste en Naboo”. Otro fracaso. La ñoñería hecha secuencia. Natalie Portman y Hayden Christensen tendidos sobre un prado floreado intentando dar enjundia a una historia de amor desmembrada y descuidada por un director obsesionado por la técnica y los efectos especiales.
- “La carrera de vainas”. Probablemente, la razón de ser del Episodio I. Todos los efectos de nueva generación aplicados a una secuencia colosal y espectacular. La acción como no se había visto antes, la conquista de un universo que existe solamente en pantallas. El sueño de Lucas y el de millones de espectadores asombrados (no es para menos) antes el espectáculo de feria más grande del nuevo milenio.