La última pareja que no pegaba ni con cola la recordamos en Como en casa en ningún sitio, donde Vince Vaughn y Reese Witherspoon forman una pareja de lo más guay (viven en San Francisco, claro) a la que le fallan los planes de pasar una navidad diferente, y se tienen que quedar finalmente en casa para asistir a cuatro reuniones familiares. Evidentemente, él esperará impacientemente que acabe todo este sufrimiento, mientras ella empieza a desarrollar su instinto materno. Sí, es otro estúpido argumento americano. Esta combinación imposible hace de Vaughn y Witherspoon una de las peores parejas que hemos podido ver en la gran pantalla. Pero esto no es todo, porque se dice que también hubo tensión durante el mismo rodaje: Vaughn aparecía en el set después de una noche de bar, sin tenerlo todo preparado pero listo para improvisar, lo que no gustaba nada a Witherspoon, que finalmente se negó a rodar una escena de sexo que estaba en el guión.
Hay algunos ejemplos más de torpes relaciones como en X-Files: Creer es la clave (donde toda la tensión que existía antes entre Mulder y Scully desaparece para mostrarnos una vida de pareja de lo más aburrida), Jumper (cara pan Hayden Christensen-Anakin Skywalker es lo único que diremos) o Algo pasa en Las Vegas (en la que Ashton Kutcher y Cameron Diaz se pasaban el metraje odiándose y haciendo el tonto por ahí). ¿Entre qué parejas os parece a vosotros que ha habido menos química?
Echemos la mirada hacia atrás para observar algunos de los casos más graves de los últimos años:
5. Un especial: cualquier película en la que Woody Allen esté con una mujer al menos 20 años más joven que él. Si en sus antiguas películas era parte de la misma comedia que un personaje torpe como él estuviera siempre con mujeres increíbles, hace un tiempo que la gracia ha desaparecido. Uno de los momentos más absurdos es cuando Charlize Theron (cuarenta años más joven) seduce al bueno de Woody en La maldición del escorpión de Jade (2001).
4. En Norbit (2006), Eddie Murphy mató toda posibilidad de que jamás se le tomara en serio. Encarnando a ambos protagonistas (al friki que da nombre a la película y a su gorda mujer Rasputia), Murphy demostró que puede ser extremadamente desagradable sea cual sea su sexo y/o tamaño.
3. Harrison Ford y Anne Heche naufragaban en una isla desierta en Seis días y siete noches (1998). Fue la película que lanzó la carrera de la actriz, al mismo tiempo que se descubría su homosexualidad. Da la sensación de que por mucho tiempo que pasaran lejos del mundo civilizado, esta pareja formada por Heche (29 años entonces) y Ford (56) no tenía ni la más mínima posibilidad de sobrevivir.
2. Jennifer Lopez y Ben Affleck en Gigli (2003), aquella película que se hizo famosa por la cantidad de Razzies que ganó en su año de estreno (seis, entre los nueve a los que estaba nominada); al año siguiente, se alzó con el Razzie especial a la peor comedia de los últimos 25 años. ¿Hace falta añadir más?
1. Y finalmente, Star Wars Episodio II y III, que se lleva, sin duda alguna, la palma de oro. Nunca vimos una pareja tan sosa y tan poco convincente como la formada por Hayden Christensen-Anakin (todo un especialista en el tema) y Natalie Portman-Padmé. Las actuaciones, al mismo nivel que los lamentables diálogos que les hizo recitar George Lucas.
Está claro que el cine está lleno de mil ejemplos más de falta de química entre sus protagonistas, pero sería una locura ponernos a enumerar todos. Por eso os cedemos el turno a vosotros: ¿cuáles son las parejas más odiosas de la historia del cine? ¿y, en cambio, las más tiernas y felices?