
Sigamos dando vueltas a lo que nos ha ofrecido el 2008 en términos cinematográficos.
¿Quién ha sido el mejor actor de la temporada? Si este año hay un nombre masculino que destacar por encima de los demás, es el de
Heath Ledger. Su prematura muerte (la versión oficial dice que a causa de una intoxicación accidental de fármacos) ha elevado al actor australiano a la categoría de mito, como ya pasó anteriormente con
James Dean,
River Phoenix o
Kurt Kobain. Asimismo, su representación de un Joker lleno de
tics en
El caballero oscuro ha conseguido no solo olvidar sino eclipsar por completo a la sonrisa escalofriante de
Jack Nicholson. Su nombre aparecerá en todos los anales/resúmenes/listas del presente año, y ya es prácticamente el ganador del Oscar al mejor actor secundario.
Pero evidentemente no todo ha llevado la firma de Heath Ledger, y ya se ha hablado tanto de él que vamos a intentar fijarnos en otros nombres propios del 2008, sea por bien o por mal (citaremos los casos de extrema gravedad). Posiblemente el segundo acontecimiento más importante del año en este entorno es el nuevo ascenso de
Mickey Rourke a la cima de la meca del cine.
The Wrestler, dirigida por Darren Aronofsky (
Requiem por un sueño, La fuente de la vida), ha permitido a Rourke desprenderse a base de golpes golpes de los fantasmas que le invadieron a principios de los noventa, encarnando a un personaje de tono autobiográfico.

Otro actor que ha destacado considerablemente este año es
Robert Downey Jr., que ha ofrecido a dos personajes muy peculiares como Tony Stark/
Iron Man y el Kirk Lazarus de
Tropic Thunder. En nuestra opinión cualquiera de los dos le valdría para estar igualmente en un lugar digno de mención, pero la combinación de ambos confirma que el aura de frikismo y genialidad que los envuelve no es únicamente cosa de guión sino del propio intérprete.
El Bardem puertorriqueño llamado
Benicio Del Toro (¿o deberíamos decir el Benicio Del Toro español?) ya es uno de los monstruos habituales de las pantallas de cine, aunque todavía sigue siendo muy selectivo a la hora de escoger sus papeles. El Che Guevara no podría haber tenido a mejor
alter ego que Benicio, cuya perfección interpretativa se complementa aquí también con una impresionante parecido físico.
En las dos entregas de El Che de Steven Soderbergh el sueño de Del Toro se ha visto cumplido: ha alcanzado la pureza de la expresión artística.
Para acabar con la ráfaga positiva, un maestro y dos que están a punto de serlo:
Clint Eastwood ha vuelto a ponerse delante de la cámara en su
Gran Torino, lo que siempre es una genial noticia para los amantes del séptimo arte; la fuerza interpretativa de
Sean Penn se ve desarrollada una vez más en
Mi nombre es Harvey Milk (
Gus Van Sant); y
Brad Pitt encabeza el cartel de
El curioso caso de Benjamin Button (David Fincher), que promete ser la película de la temporada. Esperamos impacientemente su llegada.
Y nos quedan las decepciones o directamente desastres, como se prefiera llamar. Como preferimos que en esta entrada predomine el buen sabor de boca, solamente nos limitaremos a mencionar dos nombres propios:
Keifer Sutherland (
Reflejos) y
Harrison Ford (
Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal). Ambos han sido actores muy admirados, que han personificado a grandes iconos; este año, no obstante, han caído por los suelos. Esperemos que se recuperen, ¿verdad?
Y por cierto,
¿dónde está Josh Brolin? ¿No lo pintaban en todas partes como candidato seguro a los Oscar, primero por
W y luego por
Mi nombre es Harvey Milk? Pues ni idea, pero su nombre no aparece entre los nominados a los Globos de Oro.
En fin, que mucho personaje (super)heroico en la piel de super-actores.
¿Por quién apostáis vosotros? ¿La lista de los grandes papeles del 2008 empieza y acaba con Heath Ledger o hay algo más allá del Joker?