¿Qué mensajes nos dejaron los Goya 2009? ¿Qué quiso decir la Academia del cine español a través de las 28 estatuillas que repartió en su gran fiesta? Lo cierto es que, al principio de la gala de entrega de premios, cuando los galardones iban repartiéndose entre diferentes películas, daba la impresión de que la Academia iba proclamar la diversidad del cine. Sin embargo, a medida que avanzaba la velada, el mensaje que fue fortaleciéndose fue sobretodo uno: la gran vencedora era Camino y su apuesta por un cine de autor de marcado carácter social, valiente, aguerrido y que no le teme a la polémica. En este sentido, nadie lo dejó más claro que el propio director de la cinta, Javier Fesser, que al recoger su Goya al mejor guión original proclamaba: “Indagando en la realidad, encontré muchos testimonios de gente atrapada en una institución que llamada injustamente el Opus Dei”. El ataque de la película al Opus Dei levantó ampollas en el momento del estreno del filme, llegando a provocar un cierto debate social, y finalmente la Academia del Cine ha decidido dar su apoyo público y notorio a la postura crítica de Fesser.
Cine de autor con mensaje. Esa sería el lema que en los últimos años parece haber marcado la agenda de los académicos. Un lema que este año se ha traducido con la victoria arrolladora de Camino, que se llevó a casa seis de los siete premios a los que era candidata: Mejor película, mejor director, mejor guión original, mejor interpretación femenina (Carme Elías), mejor interpretación masculina de reparto (Jordi Dauder) y mejor actriz revelación (Nerea Camacho). Unos premios que además avalan la curiosa trayectoria de un realizador singular. Y es que antes de pasarse al cine social, Javier Fesser dirigió películas como El milagro de P. Tinto o La gran aventura de Mortadelo y Filemón, auténticos delirios visuales realizador con un espíritu puramente lúdico. Camino marca claramente la búsqueda de una voz más personal por parte del director, que en el filme ha puesto toda su inventiva plástica al servició de su mensaje en contra del integrismo religioso.
¿Tuvieron los Goya más claves aparte de la rotunda victoria de Camino? Sí, sin duda. Por una parte, cabe celebrar la capacidad de la Academia para reconocer el carácter cada vez más internacional del cine español. Nuestros actores triunfan fuera, pero también sucede que actores de gran renombre internacional se suman a producciones españolas. Ahí está el caso del gran Benicio del Toro, flamante ganador del Goya al Mejor Actor por su estupenda interpretación en Che, el argentino. Y por su parte, tenemos también a Penélope Cruz (ganadora del Goya a la mejor actriz de reparto por Vicky Cristina Barcelona), a la que cada vez cuesta más verla como una actriz española. Ella simboliza la llegada de la globalización a la industria del cine español, y la Academia hace bien al reconocer el talento de sus mejores portavoces por todo el mundo.
Y si hay que reconocer a otra gran protagonista de los Goya 2009, ese sería El Langui, nombre artístico de J. M. Montilla, protagonista de El truco del manco, película que conquisto los tres Goya a los que aspiraba: el de mejor canción, mejor actor revelación y mejor director novel (Santiago A. Zannou). Nos encontramos de nuevo ante una película de marcado carácter social, en este caso suburbial y marginal, donde se relata una historia de superación que encarna a la perfección El Langui, un músico que ha sabido salir adelante a pesar de su discapacidad física. Se trata, en este caso de otro ejemplo de cine joven de autor que busca renovar las señas de identidad del cine español.
Por último, cabría apuntar que la Academia quiso también reconocer la notable variedad de propuestas que pueden encontrarse en el seno del cine español y por eso decidió premiar a once título (largometrajes) españoles diferentes: Camino, El Greco, Los crímenes de Oxford, Che, el argentino, El truco del manco, Tres días, Mortadelo y Filemón: Misión salvar la Tierra, Vicky Cristina Barcelona, Sólo quiero caminar, El lince perdido. Incluso Los girasoles ciegos, que podría considerarse la gran perdedora de la noche (arrancaba con el mayor número de nominaciones, 15) se llevó a casa el premios al mejor guión adaptado (para José Luis Cuerda y el recientemente fallecido Rafael Azcona, repetidamente recordado a lo largo de la gala).