El público está respondiendo más rápido a las opiniones sobre películas en
Twitter, y la habilidad de la nueva red social para crear un
éxito o fracaso de taquilla obliga a los grandes estudios a renovar sus
campañas de publicidad.
Las apuestas son especialmente altas durante este verano, cuando
películas de alto presupuesto como "Harry Potter y el Misterio del Príncipe",
que se estrenó el miércoles, apuntan a una joven audiencia con acceso a Internet.
Los observadores de la taquilla sostienen que Twitter, un servicio de
micro-bitácoras que permite a cualquiera publicar al vuelo ironías
visibles en todo el mundo, es la última arma en el arsenal de teléfonos
móviles y ordenadores que el público usa para criticar rápidamente las
películas.
A menudo las publicaciones son realizadas cuando la gente todavía está
sentada en el cine.
Ese tipo de publicidad, de espectador a espectador, puede impulsar o ahogar las ventas de
entradas. "¿Se ha acelerado todo? la respuesta es sí", dijo Adam Fogelson, presidente de marketing y distribución de los estudios Universal.
"Dependiendo de lo grande haya sido la asistencia durante el día de estreno, los comentarios comienzan a ser un factor de
inmediato", explicó.
Los promotores de películas observan las caídas en las ventas de
entradas durante la semana para definir los comentarios de los
espectadores.
En los últimos años las "caídas" han crecido
considerablemente debido a que la comunicación se ha acelerado gracias
a Internet y servicios sociales más recientes como
Twitter y Facebook.
Durante el verano, que representa la temporada más lucrativa y puede
recaudar cerca del 40 por ciento de la taquilla anual, las ganancias en
taquilla de las películas nuevas han caído un 51 por ciento de media
entre la primera y la segunda semana.
Estas cifras sólo se dieron en 2007, según la empresa de control Box
Office Mojo.
"Si a la gente no le gustó la película este viernes, puede estar muerta para el sábado", explicó Paul Dergarabedian, presidente de la firma Hollywood.com Box Office.
El viernes pasado, la comedia del actor Sacha Baron Cohen
"Bruno" tuvo un impresionante estreno que hizo 14,4 millones de dólares
(unos 10 millones de euros) en las taquillas de Estados Unidos y
Canadá. Al día siguiente
sufrió la mayor caída en un día, un 39 por ciento, es decir 8,8 millones de dólares.
En la prensa se especuló con que "Bruno" había sufrido el "efecto
Twitter",
que significa que el público reaccionó rápidamente ante las groseras
imágenes de sexo y desnudos, que logran asustar a la gente.