¿Hay algo más aterrador que la figura de un niño poseído por el mal? Se trata de una combinación (infancia + maldad) que activa de forma automática nuestros sensores de alerta, ya que lo habitual es que los niños sean símbolos de ingenuidad, inocencia y dulzura. Conscientes de ello, muchos directores del cine de terror han utilizado la figura de los niños para invocar de forma perturbadora fuerzas infernales y maléficas. La lista de ejemplos es larga, pero guiados por la gente de la web Cinematical, os presentamos un TOP 7 abierto a la discusión. ¿Os parece que falta algún título esencial? ¿Cuál os parece el niño/a más terrorífico/a?
1-
La mala semilla (1956). Empezamos con un clásico. La película fue dirigida por Mervyn LeRoy, aunque el nombre en el que piensa todo el mundo al recordar la película es el de Patty McCormack, la joven actriz que dio vida a Rhoda, la niña de ocho años con tendencias psicóticas que pone patas arriba la plácida tranquilidad de un pueblo de la América profunda. El gran trabajo de McCormack llegó a ser reconocido por la Academia de Hollywood, que la nominó al Oscar a la mejor actriz secundaria. Para el recuerdo quedan las infantiles coletas de Rhoda, sus vestidos de muñeca y, sobre todo, su habilidad para convertir su adorable inocencia en la más pura maldad.
2- El pueblo de los malditos (1960 / 1995). En el poblado de Midwich, todas las personas caen desmayadas de forma simultánea… y al despertar, las mujeres del poblado han quedado embarazadas. El resultado es el nacimiento de unos niños rubios e impasibles con habilidades telepáticas y telekinéticas. Situaciones similares se detectan en otros poblados, con resultados macabros. Aparece entonces un profesor (George Sanders en la versión original, Christopher Reeve en el remake) que intenta comunicarse con los niños (los malditos) y reconducir su conducta, aunque finalmente el enfrentamiento es inevitable. En este caso, no eran uno, sino varios niños, siempre juntos y organizados para dominar la vida de los adultos y el destino de la humanidad. Terrorífico, sin duda.
3- La profecía (1976 / 2006). Tenía que llegar. Su nombre: Damien. Su misión: convertirse en la encarnación del Anticristo. Para ser justos, cabe reconocer que Damien no asesina a nadie con sus propias manos. Sin embargo, todos los que le rodean corren el riesgo de, en cualquier momento, ser empalados, decapitados o abatidos por la policía. En cuanto a lo estrictamente cinematográfico, cabe felicitar a los directores de casting de las dos versión del filme, ya que tanto Harvey Stephens (el Damien original) como Seamus Davey-Fitzpatrick (el Damien del remake contemporáneo) realizaron interpretaciones inolvidables.
4- El hijo del mal (2007). Algunos padre nunca aprenden, en concreto Vera Farmiga. Después de enfrentarse a los tormentos sociopáticos de su hijo Joshua (Jacob Kogan) en El hijo del mal, ahora Vera a decidido luchar cuerpo a cuerpo con una niña que promete maldad a raudales, Esther (Isabelle Fuhrman), la protagonista de Orphan, la película de terror de Jaume Collet-Serra, recientemente estrenada en EEUU. De hecho, es divertido imaginar juntos a Joshua y Esther, haciendo la vida imposible a todo aquel que se aventure a llevarles la contraria.
5- El buen hijo (1993). Un tiempo después del aplastante éxito de Solo en casa, el agente de Macaulay Culkin decidió que era hora de mostrar la otra cara del actor: la malvada. Y lo hizo en El buen hijo, película en la que Culkin se dedicaba a atormentar al bonachón Elijah Wood (que en el futuro vencería a Culkin demostrando que es posible ser un niño-actor-prodigio y no perderse en el intento). En todo caso, tenía su gracia ver al angelical Culkin provocar accidentes múltiples de tráfico mientras esbozaba una cruel sonrisa.
6- Home Movie (2008). Este filme no ha visto la luz en nuestro país y de hecho tampoco ha tenido un gran éxito en EEUU, aunque sí pudo verse en el pasado Festival de Sitges. La película, opera prima de Christopher Denham, nos ofrece la perspective de dos padres (Adrian Pasdar y Cady McClain) enfrentados a la creciente psicopatía de sus retoños, aficionados a los mordiscos y otro tipo de barbaridades. Filmada como si se tratara de un pseudo-documental, estamos ante una de las últimas grandes incursiones en el universo de los renacuajos terroríficos.
7- The Ring (1998 - 2002). Aquí, la niña en cuestión tenía en realidad un buen motivo para convertirse en una portavoz del mal (aunque no revelaremos el secreto central del filme). El problema es que arrastrada por sus ansias de venganza, su listado de víctimas comprende a todo tipo de inocentes fanáticos del VHS, que arrastrados por la curiosidad contemplan un terrorífico video que tiene la capacidad de imponer una trágica condena a muerte sobre el espectador. Nanako Matsushima en el original japonés y Naomi Watts en el remake norteamericano encarnaron a las valientes reporteras que deciden rebuscar en el misterio que reside tras la cinta de VHS asesina.