Oliver Stone ha sorprendido a todos con sus comentarios durante su presentación en la Mostra de Venecia de su último documental, 'Al Sur de la Frontera'. Parece que el director se ha convertido a la causa de la 'revolución bolivariana' comandada por Hugo Chávez.
‘Vuestro Rey debería callarse’ espetó el señor Stone a unos periodistas tras identificarse como representantes de un medio español. En 'South of the Border' el director realiza un repaso a los cambios producidos en Latinoamérica desde 1999, año en el que Hugo Chávez llegó al poder. La revolución bolivariana debe de haber encandilado al directo de ‘Wall Street’ ya que se ha vuelto un ferviente defensor de la causa. Ante los argumentos esgrimidos por los periodistas españoles contestó : ‘Di a tus colegas que vayan a esos países: a Argentina, a Nicaragua, a Venezuela, y que luego lo cuenten. No te creas lo que leas en la prensa, ni en la europea ni en la estadounidense’.
Pocos directores se han mostrado tan convencidos por sus producciones, aunque sí que más de uno ha generado polémica con su obra o sus declaraciones. El danés Lars Von Trier no se quedó corto cuando, en la presentación de su última cinta, se autoproclamó como ‘el mejor director del mundo’. Resulta curioso, ya que después de obras tan valoradas como ‘Dogville’ o ‘Los idiotas’, ‘Antichrist’ ha sido recibida con algún que otro abucheo por crítica y público.
Otro momento peculiar de su carrera fuel el rodaje de 'Baliando en la Oscuridad'. Aunque la película fue todo un éxito, su relación con la actriz y cantante Björk fue muy sonada. Ella estuvo a punto de romper su contrato en mitad de la producción de la película, y él la sometió a un nivel de exigencia casi insoportable.
Precisamente 'Antichrist', la película de Lars Von Trier más reciente le recuerda a muchos a David Lynch. Un director que con cada una de sus películas ha creado controversia. Desde Twin Peaks su eclecticismo no ha sido aceptado por parte de la crítica, por su tratamiento poco comprensible de los argumentos de sus películas.
No menos detractores consiguió Sacha Baron Cohen en 2006 cuando presentó ‘Borat’. Una película en la que se burla de las asociaciones feministas y de los judios, a través de un periodista de Kazajistán que viaja a EEUU a hacer un documental. 
El contraste de los tópicos que se asocian a ambas culturas fue objeto de controversia. La polémica fue tal que el gobierno de Kazajistán escribió a la cadena HBO para que despidiese a Sacha.
Tim Burton, el genial director de la revisión de 'Alicia en el País de las Maravillas', que se estrenará próximamente, también tiene su lado oscuro. No hace mucho que ha sido objeto de escarnio al decir que 'un poco de miedo es bueno para los pequeños. Sin embargo, hoy en día es difícil que a un menor se le permita ver cosas susceptibles de asustarle. De hecho, hasta los cuentos clásicos se ven puestos en entredicho: los padres actuales se plantean si Pinocho da miedo o no, obviando que a los niños les gusta ser asustados'.
En nuestro país el último director en llevar sobre su cabeza las nubes de la polémica fue Javier Fresser, con su film ‘Camino’. La película, que refleja el sufrimiento de una menor víctima debido a las creencias religiosas de sus padres, recibió fuertes críticas por parte de varias congregaciones religiosas como el Opus Dei.
Pero quizá la figura más excéntrica de nuestro repertorio de directores sea Pedro Almodóvar. Tras su pasado musical y transgresor en que cantaba aquello de 'me gusta ser una zorra', ha dado mucho de lo que hablar. Su relación con Carmen Maura, con la que pasó de ser íntimos amigos a no dirigirse la palabra, o sus tajantes respuestas a las críticas negativas a algunos de sus films.