Si ya es tarea difícil identificar las mejores secuelas de algunos
los éxitos de cine de todos los tiempos, imaginad lo complicado es
elegir la mejor tercera parte en una saga. Así que
como consideramos que esta es una tarea que roza lo
imposible, vamos a hacer algo mucho más fácil: señalar con el dedo de
la vergüenza a las peores terceras películas del cine.
¿Qué
es lo que una película tiene que tener para estar en esta lista de
las 10 de las peores? Dos cosas indispensables: en primer lugar, haber
dejado por los suelos el listón de calidad establecido por la primera o
las dos primeras películas de la saga. Y, en segundo, deben ser también
culpables de haber perdido el foco central de su historia
o directamente a su personaje principal.
10. Terminator 3: La rebelión de las máquinas
Terminator 2 basaba toda su premisa en la prevención y el temor al
Día del Juicio Final; sin embargo, la tercera
parto evitó este tema por completo. O al menos eso creemos. Terminator 3
establece la idea de que el Día del Juicio Final ha sido simplemente
aplazada, y que es inevitable. Si este es el caso... ¿no niega la
importancia y el significado de las dos películas anteriores?
Sin embargo, por el bien de argumento, digamos que aceptamos esa
premisa aunque contradiga su propia mitología. Pero es que nos
encontramos con que la ejecución de la historia no es mejor. El nuevo
modelo de Terminator, T-X es, simple y llanamente, una porquería.
El único avance tecnológico importante con el que cuenta es
que es una mujer, y una bastante 'hot', por cierto. En principio,
parece capaz de controlar todo tipo de máquinas y armas, pero en
realidad sólo es capaz de sacar partido a su doble flexibilidad
articulada en batalla. El T-1000 habría sido mejor enemigo, aunque
fuera una repetición.
9. Blade Trinity
La tercera película de la saga Blade es en sí misma un manual para niños sobre cómo no hacer una secuela.
Uno podría pensar que es de idiotas enfrentar a Blade contra
Drácula, aunque al menos así se mantendría la diversión que nos
proporcionó la segunda parte. Pero en lugar de eso, lo que tenemos es
una muestra impresionante de la ineptitud de su director, David Goyer,
y a un Drácula parece un cadáver en busca bronceado urgente.
La película no podía haber sido mayor fracaso, aunque
siendo justos, hay que tener en cuenta que no hay mucho que sacar de cualquier película de la saga Blade, excepto ver al propio Blade haciendo polvo a
otros vampiros y seguir pareciendo 'cool' mientras lo hace. Pero es que
el objetivo de esta secuela era proporcionar un trampolín para llevar a
cabo un 'spin-off' de los Nightstalkers (interpretados por Ryan
Reynolds y Jessica Biel); el problema fue que esto supuso
que Blade fuera relegado a un segundo plano y que la escena
de su muerte fuera menos convincente que Ana Obregón en 'Ana y los
siete'. Blade era un héroe y, por tanto, deberiá haber muerto como
tal.
8. Regreso al futuro III
Sinceramente, nosotros preferiríamos escuchar
toda la discografía de Kenny G. antes que volver a
ver esta película. Y es una pena, porque aunque la idea de
McFly en el salvaje Oeste tuviera bastante
posibilidades, comprobamos que ninguna fue considerada a la hora de hacer la
película.
'Regreso al futuro III' se olvida totalmente de dar una
continuación digna a la narrativa de la segunda, y eso, por decir
algo. Vamos, que va a su bola. Aunque reconozcámoslo: poco más se
podía hacer. Sencillamente, esta tercera parte, sobraba.
7. Alien III
Renny Harlin y Vincent Ward fueron elegidos en un principio
para dirigir esta continuación de la historia de Ripley, pero no
pudieron por diversas razones, de manera que el trabajo
recayó definitivamente en David Fincher. El director de 'El
curioso caso de Benjamin Button' se las tuvo que ver con un guión sin
una historia sólida, una fecha límite y un montón de ejecutivos
del estudio presionándole, así que no es de extrañar que el
resultado final fuera un capricho tan decepcionante.
Ripley termina abandonada en un 'planeta prisión'; está rodeada de
reclusos y llena de piojos, lo que le obliga a afeitarse la cabeza. Y
todos sabemos que hay un problema cuando el pelo (o la falta de él) del
personaje principal en una película gana más atención que los
acontecimientos en sí... 'Alien 3' adolece fundamentalmente de ser muy
episódica con sus emociones y sus temores, pero hay que reconocer que
es muy coherente con su mediocridad, aunque por supuesto esto
decepcione muchísimo a los amantes de las dos primeras películas.
Ripley merecía una buena película que cerrara la trilogía, y lo que
obtuvo fue esto y, por si fuera poco, después vino 'Alien:
Resurrección'.
6. Piratas del Caribe: En el fin del mundo
Nos encanta Jack Sparrow y creemos Johnny Depp pueden
interpretar cualquier papel. Pero no nos gusta que una franquicia
basada en el tremendo éxito y reacción que entre el público tuvo el
personaje de Sparrow se olvide de que esa es su razón de ser. No nos
gusta una tercera película que antepone la épica historia de amor entre
Elizabeth y Will a las payasadas de Sparrow. Y nos disgusta
seriamente una película que hace de Sparrow una caricatura de sí
mismo.
Gore Verbinksi es, en el mejor de los casos,
un irregular narrador que tuvo suerte con el inesperado éxito de
la primera película. Antes de 'Piratas del Caribe' no tenía
experiencia en blockbusters de éxito. Eso explica muchas cosas,
especialmente que en la segunda y, sobre todo, en la tercera parte
de la saga, se centrara tanto en los efectos especiales y tan poco
en ese encanto de Depp que hizo tan popular y divertida la primera.
5. Batman Forever
La franquicia Batman llevó a cabo un significativo cambio en cuanto a enfoque, tema, público y prioridades con 'Batman Forever'.
Los espectadores todavía estaban asimilando 'Batman Vuelve', con un
protagonista muy oscuro y un pingüino muy gordo, y en el
estudio querían sacudirse ese recuerdo. Salió Tim Burton y entró Joel
Schumacher. El siempre estoico Batman de las dos primeras partes fue
sustituido por una especie de hombre de plástico, interpretado por
Val Kilmer. Pero peor que esto es lo que la película le hace al
propio Batman: le quita su razón de ser metiendo a Bruce Wayne en una
búsqueda absurda de los motivos que le hacen salir de noche vestido de
murciélago. ¿No había quedado ya claro en las dos primeras partes?
'Reloaded'
no era la bomba, pero tampoco dejó tan mal a los hermanos Wachowski
como para no arriesgarse con hacer una tercera parte. Sin embargo, ellos
mismos se encargaron de fastidiarla totalmente
Hay quien dice que el principal problema de las secuelas es que muchas
veces no están justificadas, ya que todo lo que da miga al asunto ha
quedado claro en la original. Así que imaginad si ya hablamos de una
tercera parte. En el caso de 'Matrix', Neo demostró en las dos primeras que era un observador pasivo de su propia película, así que no necesitábamos que 'Revolutions'
nos lo volviera a confirmar. Por otro lado, la lucha final con Mr.
Smith no aporta absolutamente nada; además, si la primera vez que peleó
con él, Neo no tuvo ningún problema en derrotarlo metiéndose,
literalmente, dentro de él, ¿por qué no hace lo mismo aquí?
En
el momento que Bryan Singer abandonó la franquicia, esta película se
convirtió en un problema. Y cuando lo hizo Matthew Vaughn, todos se echaron a
temblar. Sin embargo, en apariencia no había motivos para preocuparse,
ya que el trailer parecía impresionante. ¿Qué pasó entonces?
Estamos, sin duda, ante la peor película de la trilogía:
entretenida en algunos momentos, pero con una pésima actuación de Halle
Berry, una música que deja mucho que desear y los cásicos cliches y, lo
peor de todo, demasiados personajes. ¿Quién no se volvería loco
intentando sacar provecho a unos, digamos, 20 personajes?
'X-men: La decisión final' es una película sumamente ridícula. Lo sentimos por Brett Ratner, su finalmente elegido director; pero, sin duda, Bryan Singer la habría hecho mucho mejor.
2. Spider-Man 3
'Spider-Man' trataba sobre un empollon que se hace con un gran poder, y
con él, una gran responsabilidad. 'Spider-Man 2' va del sacrificio de
nuestro héroe a causa de esa responsabilidad. Y
'Spider-Man 3' es
sobre... algo, suponemos, que se perdió en medio de todas las
secuencias de efectos especiales.
Al igual que 'X-Men 3', la historia esta vez sufre de tener
múltiples y exagerados argumentos
que ni siquiera se llegan a desarrollar. El papel de Venom como villano
parece un largo cameo, incluido para atraer fans a las salas. Funcionó,
pero esto no hizo feliz a nadie, igual que tampoco gustó que se hiciera de
alguna manera responsable a Sandman de la muerte del tío Ben. Cambiar
el origen de la historia sólo para que la tercera película acabara
llamando a la primera no era necesario, especialmente cuando tenemos al
pobre Spider-Man haciendo frente a las consecuencias que en su
vida amorosa le supone ser un hombre y un héroe, y a Harry decidiendo
cómo vengarse de su amigo.
1. Superman IIIEn la primera película, Superman se las ve con Lex Luthor, el mayor
criminal de todos los tiempos. En la segunda, con tres visitantes de
Krypton. Por tanto, ¿con quién había que enfrentarle en su tercera
película? ¿Cómo solventaron los responsables esta peliaguda cuestión?
De la peor manera posible: metiendo a Richard Pryor, convertido en un
experto informático obligado a destrozar el mundo.
Y es precisamente este toque cómico que le impregna no sólo Pryor, sino
otras muchas cosas (que Superman ponga derecha la torre de Pisa, por
ejemplo), lo que se carga la película. Dejó de ser una película de
superhéroes para convertirse en
una comedia y en un gran despropósito.
Y vosotros, ¿Qué opináis? ¿Cuál creéis que es la tercera peor parte que se ha hecho? ¿Añadiríais alguna a esta lista?