Sandra Bullock triunfa en cartelera con The Blind Side, una película basada en la vida real de Michel Oher, un jugador profesional de fútbol americano. La historia es fiel al relato original, pero no todas las que tienen esa etiqueta cumplen.
Es imposible no dejarse impresionar por la etiqueta “basada en hechos reales”. Como seres compasivos que somos, nuestra percepción se transforma al imaginar que lo que vemos en pantalla responde a una vivencia real, normalmente un drama conmovedor. Pero, ¿cómo se utiliza este sello? ¿Se respeta la fidelidad a los “hechos reales” o suele Hollywood amoldar los acontecimientos a su sentido del espectáculo? La respuesta es previsible y la confirmamos, de la mano de la web Cracked, con 7 ejemplos de películas que traicionan cualquier pretensión de verismo.
7. En busca de la felicidad (2006)
La versión de Hollywood: Chris Gardner (Will Smith) es un tipo trabajador que lo único que desea es conseguir un trabajo para sostener a su pobre hijito. Tras pasar meses durmiendo en el metro y en iglesias acompañado de su hijo, Gardner consigue milagrosamente un puesto en una de las empresas financieras más prestigiosas de Estados Unidos, Dean Witter.
En la realidad: De partida, cabe decir que durante el periodo retratado por la película Gardner no vivía con su hijo, que residía con su madre, Jackie. Además, Gardner, ex-comerciante y consumidor de cocaína, fue acusado en una ocasión de maltratar a su mujer. En fin, que el retrato dista bastante de la angelical figura encarnada por Smith.
6. 21 Blackjack (2008)
Hollywood: Ben Campbell es un genio de las matemáticas (que estudia en el MIT) que es reclutado por su profesor, Kevin Spacey, para formar parte del Equipo de Blackjack del MIT. Una vez preparados, expertos en el arte de contar cartas, los chicos viajan a Las Vegas y, como no, revientan la banca. Eso sí, el tiempo les mostrará que con Las Vegas no se juega.
Realidad: El cambio más flagrante introducido por los creadores del filme atañe a una cuestión racial. En la realidad, el equipo de Blackjack estaba formado enteramente por chicos y chicas asiáticos. Incluso el profesor que dio pie al personaje de Spacey era asiático, y por cierto, solía vestirse de mujer para poder entrar a los casinos sin ser reconocido.
5. Escuela de rebeldes (1989)
Hollywood: Ante el peligro de caer en manos del control estatal, un instituto de la zona de este de Nueva Jersey decide contratar al tiránico y expeditivo Joe Clark (Morgan Freeman), un tipo equipado con un magnetófono que no tiene problemas para repartir leña si algún alumno se revela contra sus agresivos métodos. Como no podía ser de otra forma, Clark consigue elevar el nivel del instituto.
Realidad: Una cosa es cierta: un hombre llamado Joe Clark dirigió el citado instituto durante un breve periodo a finales de los 80. También es verdad que el estado nunca amenazó con tomar la dirección del centro y que las notas de los estudiantes no mejoraron bajo la dirección de Clark.
4. Rudy: Reto a la gloria (1993)
Hollywood: Había una vez, a finales de los años 70, un joven bajito y regordete que soñaba con jugar a fútbol americano para la Universidad de Notre Dame. El joven se esforzó, lucho como el que más y cuando su sueño parecía imposible, debido en gran parte a las malas artes de Dan Devine, un entrenador sin corazón, consiguió salir al terreno de juego cuando sus compañeros de equipo amenazaron con abandonar el campo.
Realidad: Dan Devine era un gran amigo de Rudy y fue él quién insistió para que jugara en el partido final de su carrera. Era tan buen amigo, que permitió a los guionistas convertirlo en el malo de la película para engrandecer la figura de Rudy.
3. Evasión o Victoria (1981)
Hollywood: Durante la Segunda Guerra Mundial, un grupo de presos aliados, entre los que se encuentran Pelé, Michael Caine y Sly Stallone, son convocados para jugar un partido de fútbol contra un equipo nazi. Los aliados aceptan con la intención de aprovechar el bullicio generado por el partido para escapar. Sin embargo, la opción de victoria anula el plan de escape. La dignidad se impone a la libertad.
Realidad: Nunca hubo un quipo aliado. El equipo estaba formado enteramente por ucranianos, que por cierto, se hartaron de apalizar al equipo nazi. La historia real, sin embargo, concluye de forma trágica, ya que, como represalia, los jugadores ucranianos fueron torturados y terminaron muertos o en campos de trabajo.
2. Good Morning, Vietnam (1987)
Hollywood: Un disc jockey de Detroit aterriza en Vietnam y se convierte en un símbolo del cuestionamiento a las autoridades a través de su programa de radio, en el que se dedica a ridiculizar a sus superiores y a denunciar el absurdo de la guerra.
Realidad: El personaje de Adrian Cronauer fue modificado completamente para encajar en la piel de Robin Williams. Si la película fuese fiel a los acontecimientos, Cronauer habría sigo juzgado por la ley marcial. Además, cabe poner en duda el progresismo del personaje. No en vano, Cronauer se declaró en varias ocasiones un republicano convencido, hasta el punto de llegar a ocupar la vice-secretaría de la campaña presidencial de George Bush Jr. en 2004.
1. Huracán Carter (1999)
Hollywood: La película narra la historia del Huracán, prometedor peso medio, falsamente acusado de un triple homicidio y convertido en emblema gracias a una mítica canción de Bob Dylan. Tras 20 años en prisión, el Huracán es salvado por un grupo de abogados canadienses que destapan las irregularidades de un sistema legal corrupto y racista.
Realidad: El escenario idealizado que presenta la película dista mucho de la verdad. En un principio, las evidencias contra Carter fueron más que convincentes y el mismo Huracán no superó la prueba del detector de mentiras. Para rematar el asunto, en un segundo juicio, varios de los testimonios que habían probado la coartada de Carter afirmaron haber sido presionados para mentir. Sin poner en duda la inocencia de Carter, es evidente que la película decidió mostrar una única cara de la realidad.