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Artículos - enero 2011

# lunes, 31 de enero de 2011 10:50

Héroes desafortunados en el amor

Una de las leyes (no escritas) más antiguas y sagradas del séptimo arte afirma que “el héroe debe llevarse a la chica”. Una ley que salvaguarda nuestra fe en el amor y en la justicia. Sin embargo, hay ocasiones en las que el patrón se resquebraja, dando como resultado una apesadumbrada estirpe de héroes con el corazón roto. De hecho, haciendo un repaso a nuestros héroes favoritos, vemos que el infortunio en el amor no es algo tan excepcional. Así, de la mano de la web UGO.com, os presentamos a los miembros más ilustres y heroicos del “club de las calabazas”.

1. Bruce Wayne/Batman. No contento con ser uno de los miembros más torturados y oscuros de la galaxia superheroica, el pobre Batman debe sumar a sus desdichas sus fracasos amorosos. Para destacar un par de ellos, empezamos remontándonos hasta Batman Returns, de Tim Burton, en la que el Batman interpretado por Michael Keaton cometía la imprudencia de enamorarse de Selina Kyle (Michelle Pfeiffer), la mujer detrás de Catwoman. La cosa no podía acabar bien. Como tampoco terminó en El caballero oscuro, en el fallido intento de relación entre Bruce (ahora Christian Bale) y Rachel (Maggie Gyllenhaal). Un amor enturbiado por el cruel y despiadado Joker. 

2. Jay (Will Smith) en Hombres de negro II (2002). Alguien debería de haber advertido al Agente Jay que no es recomendable enamorarse de las princesas perdidas del espacio exterior. Sin embargo, el bueno de Jay aprende la lección demasiado tarde, cuando ya ha quedado prendado de Laura (Rosario Dawson), que es en realidad la Luz de Zartha, la principal fuente de energía del universo. Ahí es nada. Al final, como era de esperar, Laura deberá regresar a su planeta y Jay se quedará más sólo que la una, mirando las estrellas en plan melancólico.

3. Jack Sparrow en la saga de Piratas del Caribe. Una noche a solas en un paradisíaco “resort” pirata tendría que haber sido suficiente para que Jack (Johnny Depp) pudiera hacerse con los favores de la bella Elizabeth Swann (Keira Knightley). Sin embargo, el romance de esta última con Will Turner (Orlando Bloom) termina revelándose como inquebrantable. Que se le va a hacer. Además, el bueno de Jack pasa demasiado tiempo luchando contra fantasmas y el compromiso no es su fuerte.

4. Harry (Jeff Daniels) y Lloyd (Jim Carrey) en Dos tontos muy tontos (1994). Qué decir de este par de idiotas redomados. Después de arruinar todas sus posibilidades con sus “amores del alma”, el dúo se echa a la carretera blandiendo sus penas al viento. Sin embargo, en un imposible giro del destino, hace aparición un autobús lleno de supermodelos con aspecto de conejitas de Playboy. Sin embargo, en una nueva demostración de estupidez y ceguera, Harry y Lloyd despachan al autobús de bombones en dirección a la ciudad más próxima. Vaya par.

5. James Bond (Daniel Craig) en Quantum of Solace (2008). Desde la muerte de Vesper Lind (Eva Green), su verdadero amor, Bond parece negado de cara al romance. El tipo sigue echándose sus canitas al aire, pero cuando se trata de algo serio, el tipo parece haber perdido el magnetismo de antaño. De hecho, en su última aventura hasta la fecha, Bond deja que la heroína de turno, la dura, pero vulnerable Camille (Olga Kurylenko), se le escape de las manos. Algo impensable hace menos de una década.

6. Luke Skywalker (Mark Hamil) en la saga de Star Wars. En esta ocasión, es incluso de agradecer que el héroe de la función no conquistara a la heroína. Después de la revelación de que Luke y Leia (Carrie Fisher) eran hermanos, un hipotético triunfo del amor nos hubiese sumergido en el espinoso terreno del incesto. En fin, que al final el irresistible Han Solo (Harrison Ford) puso las cosas en su sitio robando el corazón de Leia y llevando el equilibrio a la galaxia.

7. Kal-El/Clark Kent/Superman (Brandon Routh) en Superman Returns (2006). El más popular y querido de los superhéroes regresa de Krypton (su planeta natal) para encontrar que su novia, Lois Lane (Kate Bosworth) se ha casado con otro hombre, Richard White (James Marsden). No sólo eso, sino que encima Lois tiene un hijo, probablemente engendrado por el hombre de acero. Así, aunque resulta evidente que Lois todavía ama a Superman, la familia termina imponiéndose en su dilema vital, dejando a nuestro héroe compuesto, con hijo y sin novia.

8. Ryan Bingham (George Clooney) en Up in the Air (2009). A veces, perder a la chica puede ser el toque de atención que necesita un héroe para despertar de un letargo existencial. Ese el caso de Ryan Bingham, un hombre cegado por los centelleantes lujos de la sociedad de consumo. Experto en lavar los trapos sucios de las grandes empresas (notificando despidos en persona) y adicto a la vida nómada (de avión en avión), Ryan Binghan termina encontrando a su media naranja en la bellísima Alex Goran (Vera Farmiga). Sin embargo, el destino terminará haciendo de las suyas y poniendo a nuestro héroe en su lugar.

9. Martin Riggs (Mel Gibson) en Arma letal 2 (1989). De partida, Vorstedt (Derrick O'Connor) asesina a la mujer de Riggs, el carismático y alocado protagonista de la saga de Arma letal. A eso se le llama jugar con fuego. Pero es que, además, a Vorstedt se le ocurre ahogar a la nueva chica de Riggs. Eso ya es pasarse de la raya. Así que, después de dislocarse el hombro para huir de una muerte bajo el agua, Riggs emprende la venganza definitiva, aunque su soledad parece ya una condena insalvable.

10. Mark Zuckerberg (Jesse Eisenberg) en La red social (2010). Desde la primera escena de La red social, queda claro que Mark Zuckerberg está condenado a gozar de su multimillonaria juventud en solitario. Un misántropo de mucho cuidado, Zuckerberg debe luchar contra enemigos con pedigrí y ex-amigos con ganas de revancha. Parece tenerlo todo controlado. Sin embargo, de fondo sigue resonando el recuerdo de Erica (Rooney Mara), la demostración palpable de su progresivo aislamiento, de su desconexión del mundo real.

# miércoles, 26 de enero de 2011 10:39

De embarazos, partos y paternidades

Se sea cinéfilo o no, resulta imposible esquivar la gran noticia del día: Penélope Cruz y Javier Bardem, nuestros actores más internacionales, ya son papás. Tras los rigurosos nueve meses de espera, la pareja más admirada, envidiada y discreta de nuestro cine ya puede celebrar la llegada de su retoño. Y nosotros, para sumarnos a la fiesta, hemos decidido regalarles una de nuestras listas. En este caso, un Top 10 con películas protagonizadas por madres (y padres) embarazad@s, sus partos y sus bebés.

El plan B (2010). Sin lugar a dudas, la comedia romántica es el género por antonomasia de los embarazos de cine. Plagadas de relaciones sentimentales y batallas amorosas, la zigüeña nunca anda lejos de este subgénero proclive a la fórmula. En este caso, la madre en cuestión es la “divísima” Jennifer López, que interpreta a Zoe, una mujer que, cansada de no encontrar al hombre de sus sueños, decide tener un niño acudiendo a una clínica de inseminación artificial... el mismo día en que se le ocurre tropezar con el amor, encarnado en la figura de un guaperas Alex O’Loughlin. ¿Cómo será el inicio del amor y el romance con embarazo de por medio?

Lio embarazoso (2007). En este caso, podría parecer que estamos ante otra previsible y edulcorada comedia romántica con embarazo. Sin embargo, esta irreverente y chispeante película dirigida por Judd Apatow, el nuevo padrino de la comedia americana, nos acerca a las dudas que despierta la paternidad desde un punto de vista desenfadado, sin hacerle feos a los espacios en sombra del asunto. De hecho, el protagonista, el joven y rechoncho Ben Stone (Seth Rogen), es un vago profesional que prefiere mantener una distancia prudencial con todo aquello que suene a responsabilidad o compromiso. Sin embargo, su vida dará un vuelco radical cuando deje embarazada, en una noche de locura, a Allison Scott (Katherine Heigl), una periodista de 24 años.

Hijos de los hombres (2006). En contadas ocasiones, el tema de la maternidad se ha extendido más allá de las fronteras de la comedia. Aquí, una joven embarazada se convierte en el centro dramático de esta película de ciencia ficción dirigida por Alfonso Cuarón y basada en la novela de P. D. James. Año 2027: el ser humano afronta su posible extinción. Sin saber el por qué de la infertilidad que afecta a todas las mujeres del planeta, la humanidad ha perdido la capacidad de procrear. En un mundo sumergido en el caos, Theo (Clive Owen), un desilusionado ex-activista radical de Londres convertido en burócrata, es contratado por Julian (Julianne Moore) para ser el protector de la persona más buscada sobre la faz de la Tierra...

Nueve meses (1995). De vuelta en la comedia, nos reencontramos con uno de los esquemas clásicos del cine con bebé: las inseguridades y neurosis que despierta en los padres la llegada de su retoño. En este caso, es el psicólogo infantil Samuel Faulkner (un Hugh Grant encasillado en el papel de niño grande) el que no sabe cómo reaccionar cuando su espléndida novia, la profesora de baile Rebecca Taylor (Julianne Moore), le da la gran noticia. A partir de ahí, acosado por un mar de dudas, Faulkner tendrá nueve meses para meditar sobre las responsabilidades de la paternidad.

Shrek tercero (2007). Las tribulaciones generadas por la paternidad han terminado llegando al cine de animación, como demuestra Shrek tercero, donde el carismático ogro de Dreamworks recibe de su amada Fiona la noticia de que van a ser padres. Así, en su particular odisea, en busca de un heredero para el trono, Shrek sufrirá unas terribles pesadillas en las que se verá superado por una tropa de bebés ogro. En esta delicada tesitura, será Asno el que intente calmar a su desesperado y verdoso amigo. En fin, el clásico vértigo que acompaña a los nueve meses de tensa espera.

Juno (2007). Como en el caso de Lío embarazoso, esta se trata de una comedia diferente sobre la maternidad. En primer lugar, porque está protagonizada por una chica de 16 años: la ingeniosa, culta, descarada y sarcástica Juno (Ellen Paige). En todo caso, el tema de la maternidad adolescente está tratado sin ningún tipo de sensacionalismo, sino más bien con tacto y ternura. Finalmente, Juno decide tender el niño y darlo en adopción. Pero entonces debe encontrar unos padres adoptivos adecuados. Mark (Jason Bateman) y Vanessa (Jennifer Garner) parecen los padres ideales. Pero resulta que Mark y Juno comparten demasiadas aficiones y parecen entenderse muy bien desde el principio.

Mira quién habla (1989). Cómo olvidar esta descacharrante comedia (que daría pie a un trilogía) que tenía como mayor atractivo la posibilidad de escuchar los pensamientos del bebé protagonista: una de las voces en off más recordadas de los ochenta. En cuanto a la trama del filme, Mollie (Kirstie Alley) se ha quedado embarazada de un hombre casado. Entonces decide criar sola a su hijo y buscar para él un padre perfecto. Pero el niño tiene sus propias opiniones al respecto, y no se priva de hacer todo tipo de comentarios sobre los posibles candidatos. Él quiere como padre al taxista (John Travolta) que le ayudó al nacer.

La semilla del diablo (1968). Las inquietudes, dudas y ansiedades que suele provocar la llegada de un bebé también han sido aprovechadas por el cine de terror. De hecho, esta mítica película de Roman Polanski tiene como protagonista a Rosemary (la delicada Mia Farrow), una mujer que queda embarazada poco después de su llegada, junto a su marido, a un edificio situado frente al Central Park de Nueva York. El único problema es que, según un amigo de la pareja, sobre la casa pesa una maldición. De hecho, poco después de la gestación del bebé, Rosemary empieza a tener unas extrañas visiones/recuerdos en los que se ve haciendo el amor con una extraña criatura. Algo extraño ocurre con su embarazo. Terror total.

Junior (1994). Si se trata de rizar el rizo en el marco de la comedia de embarazos, aquí tenemos el apogeo de lo freak: una película en la que el embarazado no es sólo un hombre, sino que está interpretado por el tosco y corpulento Arnold Schwarzenegger. Arnie interpreta al doctor Alex Hesse, un científico serio y disciplinado que ha inventado una droga llamada Esperana que facilita el embarazo. La trama se enreda cuando Alex y su socio Larry Arbogast (Danny DeVito) deben esconder un óvulo fecundado cuando son amenazados con el cierre de su programa de investigación. Y claro, no encuentran otro lugar mejor que el cuerpo de Alex. Lo de Schwarzenegger atravesando los síntomas clásicos del embarazo y feminizando progresivamente su carácter no tiene precio.

Algo casi perfecto (2000). Terminamos con otra película a caballo entre la comedia romántica y el drama. El mayor atractivo de la cinta es ver a Madonna en pantalla. Aunque cabe reconocer que se trata de una Madonna en declive, casi tanto como su partennaire en la cinta, el olvvidado Rupert Everett. Abbie Reynolds (Madonna) es una profesora de yoga que desea ser madre, pero su novio, Kevin (Michael Vartan) acaba de dejarla. Abbie cuenta con el apoyo de Robert (Everett), un gay que es su mejor amigo. Después de una alocada noche de pasión, bajo los efectos del alcohol, Abbie queda embarazada de Robert. Deciden cuidar juntos al hijo, pero las cosas no son tan fáciles como esperaban.

# miércoles, 26 de enero de 2011 9:37

Claves de las nominaciones a los Oscar

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ESPECIAL OSCAR 2011

Ayer conocimos las nominaciones a los Oscar que, exceptuando las ya esperadas candidaturas de Javier Bardem y Colin Firth, volvieron a dejarnos un año más con muchas preguntas sin respuesta. Pero tras un breve sondeo, la revista Empireonline, trata de contestar algunas de las más candentes que que se plantean:

1. ¿Por qué 'Toy Story 3' está nominada a un Oscar al mejor Guión Adaptado?
Resulta un poco extraño que una historia original sea candidata en esta categoría. Sin embargo, los académicos han considerado que es, en cierta medida, adaptada, ya que los personajes están basados en los de la película original. Esto es algo habitual en las secuelas y también en películas tipo 'Borat' o 'In The Loop', donde los personajes tenían su origen en una serie de televisión, y del estilo de 'Distrito 9', basadas en un corto.

2. ¿Por qué no está Christopher Nolan nominado al Mejor Director?
¿Quién puede saber lo que pasa en la mente de los que hacen las votaciones de los Oscar? Es justo decir, sin embargo, que tienen tendencia a valorar películas pequeñas, con guiones locuaces, por encima de las grandes superproducciones tipo 'Origen'. Aunque Nolan hizo un trabajo increíble en la película, tiene la desventaja de que está considerada un 'blockbuster' de verano, y este hecho no pudo superar el 'snobismo' de la Academia sobre estas cuestiones.

3. ¿Por qué la gente habla del Oscar al Mejor Montaje como si realmente le importara a alguien?
La de Mejor Montaje es una categoría extrañamente importante. Desde 1981, todas y cada una de las ganadoras como Mejor Película han tenido también una nominación al Mejor Montaje, y la mayoría se han llevado a casa el premio. Así que parece que si tienes una nominación a Mejor Montaje y Mejor Director, tienes más oportunidades (estadísticamente hablando) de ganar el premio a la Mejor Película. A 'Valor de ley (True Grit)'  le falta este año esta candidatura al Montaje, por lo tanto, es un mal presagio para sus posibilidades en la gran noche.

4. ¿Por qué Hailee Steinfeld ('True Grit') está nominada a Mejor Actriz de Reparto en lugar de a Mejor Actriz?
Hailee Steinfeld tenía sólo 13 años y prácticamente nada de experiencia en la gran pantalla cuando rodó esta película de los hermanos Coen, pero es en ella sobre la que recae todo el peso de la película. La historia se cuenta a través de sus ojos, el título se refiere tanto a su personaje como al de Jeff Bridges, y además, aparece en casi todas las escenas. ¿Por qué es considerada actriz de reparto? Muy fácil: alguien está jugando sus cartas y calculando sus probabilidades de ganar.

Todo el mundo en Hollywood sabe que las posibilidades de que una adolescente se lleve a casa el premio a la Mejor Actriz son prácticamente nulas (en particular en un año tan fuerte como este), mientras que ganar como secundaria es mucho más sencillo. Es algo parecido a lo que pasó con Kate Hudson en 'Casi Famosos'. Además, por otro lado, no es raro que las actrices de una misma película se repartan las categorías: por ejemplo, Natalie Portman fue nominada a Mejor Secundaria en 'Closer' en lugar de principal, aunque estaba en escena tanto como Julia Roberts, a la que se consideró en las nominaciones a muchos premios como la actriz principal.

5. Y siguiendo con lo anterior... ¿por qué es Jeff Bridges está nominado a Mejor Actor en lugar de a Mejor Actor de Reparto?
Lo mismo pasa otra vez, pero al revés, aunque es más difícil de argumentar en este caso, ya que aunque en realidad el papel de Jeff Bridges en 'Valor de Ley (True Grit)' es secundario respecto a Steinfeld, él es claramente el protagonista masculino de la película. Así que en ese sentido la candidatura está bien. Lo mismo sucedió con Reese Witherspoon en 'En la cuerda floja': su papel era secundario respecto al de Phoenix, pero era la protagonista femenina.

Sin embargo, se sospecha que parte de la razón en el caso de Bridges es que el año pasado ganó el premio como Mejor Actor del año pasado y no podían descenderle a la categoría de secundario ahora, de modo que la productora lanzó su candidatura como principal.

6. ¿Por qué últimanente sólo hay tres candidatas Mejor Película de Animación?
En este caso todo depende de las películas de animación que se hayan estrenado en el año correspondiente, ya que las reglas en esta categoría establecen que, si hay 15 o menos películas consideradas 'nominables', sólo se podrán seleccionar tres candidatas. Así que si hubiera 16 o más, habría 5 nominadas.

7. ¿Por qué a 'Biutiful' la consideran mexicana cuando en España nos están vendiendo constantemente que es española?
Bueno, esto es bastante fácil de entender: el director, Alejandro González Iñárritu, es mexicano y la película ha sido producida por él, Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro, bajo el paraguas de Cha Cha Chá Producciones. Así que el hecho de que fuera rodada en Barcelona y protagonizada por un español, Javier Bardem, no la hace española. Así que la pregunta ahora es, ¿por qué en España nos la han intentado vender como española?

8. ¿Dónde está la nominación de Mark Wahlberg por 'The Fighter'?
Buena pregunta: su interpretación es tan buena como la de Christian Bale, y él sí está nominado a Actor de Reparto. Pero, su personaje es tan discreto que no sorprende que la Academia lo haya pasado por alto. Wahlberg es la calma en medio de la tormenta que suponen los personajes de su novia (Amy Adams), su madre (Melissa Leo) y su hermano (Christian Bale) y, aunque es una lástima, ellos se han llevado toda la gloria (los tres está nominados), mientras que él ha quedado fuera. Aunque no creemos que esté disgustado: Wahlberg es el productor de la cinta, nominada también a Mejor Película.

9. ¿Por qué no está nominada 'Tron Legacy' a los Mejores Efectos Especiales?
Es una de las preguntas más difícil de responder; que digan lo que quieran sobre la trama, pero los efectos aquí son excelentes. De hecho, este podría ser el mayor error por omisión del año. La Sociedad de Efectos Especiales la nominó, y el hecho de que 'Alicia en el País de las Maravillas' y 'Iron Man 2' sí hayan obtenido sendas candidaturas en esta categoría resulta un poco vergonzoso.

10. ¿Por qué no está 'True Grit' nominada a la Mejor Música Original?
La Academia se pronunció hace unas semanas sobre la admisibilidad de las bandas sonoras candidatas, y decidió que la de Carter Burwell era elegante, pero demasiado parecida a los himnos siglo XIX que utilizó como base como para considerarla original. Lo mismo sucedió con la de Clint Mansell en 'Cisne Negro': demasiado Lago de los Cisnes de Tchaikovsky.

# martes, 25 de enero de 2011 11:57

Nominaciones Oscar 2011

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ESPECIAL OSCAR 2011

Finalmente, se confirmaron los pronósticos y Javier Bardem ha conseguido la muy ansiada nominación al Oscar y 'También la lluvia' se ha quedado fuera. La tercera candidatura que consigue  Bardem ha sido en la categoría de Mejor Actor por 'Beautiful', nominada también a Mejor Película Extranjera.

El actor se verá las caras por el galardón con Colin Firth (El discurso del Rey), James Franco  (127 horas), Jesse Eisenberg (La Red Social) y Jeff Bridges (True Grit).

En cuanto a mejor película se han cumplido todos los pronosticos, y las 10 elegidas son: El discurso del Rey, 127 horas, Cisne negro, The fighter, Origen, Valor de ley, Winter's bone, Toy story 3, La red social, Los chicos están bien. En total, El discurso del rey ha conseguido 12 candidaturas; Valor de ley, 10; Origen y La red social, ocho, mientras que Toy Story 3 ha conseguido doble candidatura: mejor película y mejor película de animación.

La actriz Mo'Nique y el presidente de la Academia de Hollywood, Tom Sherak, han anunciado los candidatos a los Oscar 2011. Estos son:

Mejor película

 -
El Discurso del Rey

- Cisne Negro

- La Red Social

- Toy Story 3

- The Winter's Bone

- The Fighter

- True Grit

- Origen

- 127 horas

- The Kids Are All Right

 

Mejor director

- Darren Arofnosky - Cisne Negro

- David Fincher   - La Red Social

- Joel and Ethan Coen  - True Grit

- David O. Russell  - The Fighter

- Tom Hooper  - El Discurso del rey

 

Mejor actor

- Colin Firth - El Discurso del Rey

- Javier Bardem - Biutiful

-  Jesse - La Red Social

-  James Franco - 127 horas

-  Jeff Bridges - True Grit

 

Mejor actriz

- Natalie Portman - Cisne Negro

- Annette Bening - The Kids Are All Right

- Nicole Kidman - Rabbit Hole

- Jennifer Lawrence -  Winter's Bone

- Michelle Williams - Blue Valentine

 

Mejor actor secundario

- Christian Bale - The Fighter

- Mark Ruffallo - The Kids are allright

- Geofrey Rush - El Discurso del Rey

- John Hawkers - Winter's Bone

- Jeremy Renner - The Town

 

Mejor actriz secundaria

- Amy Adams - The Fighter

- Helena Bonham Carter - El discurso del rey

- Melissa Leo - The Fighter

- Jacki Weaver -  Animal Kingdom

- Haile Stanfield - True Grit

 

Película de animación

-
Toy Story 3

- The Illuionist

- Cómo entrenar a su dragón

 

Película de habla no inglesa

- Biutiful - México

- In A Better World - Dinamarca

- Incendies - Canadá

- Hors la Loi - Argelia

- Dogtooth - Grecia

 

Diseño de vestuario

- Alicia en el País de las Maravillas

- I am Love

- El Discurso del Rey

- The Tempest

- True Grit

 

Dirección artística

-
Alicia en el País de las Maravillas

-
True Grit

-
El Discurso del Rey

-
Origen

- Harry Potter y las Reliquias del la Muerte

 

Maquillaje

-
The Way Back

-
Hombre Lobo

-
El Mundo Según Barney

 

Montaje

-  Cisne Negro

-  The Fighter

- El Discuros del Rey

- 127 Horas

- La Red Social

 

Canción original

- Coming Home - Country Song

- I see The light - Tangled

-  If I Rise - 127 horas

-  We Belong Together  - Toy Story 3

 

Banda sonora

-  Cómo entrenar a tu dragón

-  Origen

-   El Discurso del Rey

-  127 horas

-  La Red Social

 

Cortometraje (Animación)

- Day & Night

- The Gruffalo

- Let's Pollute

- The Lost Thing

- Madagascar, carnet de voyage

 

Cortometraje (Acción real)

- The Confession

- The Crush

- God Of Love

- Na Wewe

- Wish 143

 

Edición de sonido

- Origen

- Toy Story 3

- Tron Legacy

- True Grit

- Unstoppable

 

Mezcla de sonido

- Origen

- El discurso del rey

- Salt

- La Red Social

- True Grit

 

Efectos visuales

- Alicia en el País de las Maravillas

- Harry Potter y las Reliquias de la muerte

- Más allá de la vida

- Origen

- Iron Man 2

 

Guión original

-  Another Year

- The Fighter

-  Origen

-  The Kids Are Allright

-  El Discurso del Rey

 

Guión adaptado

-  127 Horas

-  La Red Social

-  Toy Story 3

-  True Grit

-  Winter's Bone

 

Documental

- Exit Through The Gift Shop

- Gasland

- Inside Job

- Restrepo

- Waste Land


Documental (Cortometraje)

- Killing in The Name

- Poster Girl

- Strangers No More

- Cun Come Up

- The Warriors of Qiugang

 

Fotografía

- Cisne Negro

- Origen

- El Discurso del Rey

- La Red Social

- True Grit

ESPECIAL OSCAR 2011

Hoy se conocen los nominados a los premios más importantes del cine, y últimamente las ceremonias han sido un tanto sosas, así que, gracias a la web Goldderby, os proponemos diez cosas que harían que los Oscar se animaran un poco.

1- Hailee Steinfeld como Mejor Actriz por 'Valor de ley'. Una de las apuestas más comunes en las quinielas de los Oscar es en qué categoría estará incluida esta actriz. Aunque tiene el papel protagonista en la película de los hermanos Coen, la productora le ha colocado el cartel de actriz de reparto. De todas formas, las votaciones podrían incluirla en la carrera por Mejor Actriz Principal, como ya hicieran con Kate Winslet en 'El lector' hace dos años. Después de todo, Los BAFTA ya lo han hecho.

2- Paul Giamatti como Mejor Actor por 'Barney's Version'. Definitivamente, merece un Oscar.

3- Llegan las británicas. ¿Pueden las nominadas al BAFTA Lesley Manville ('Otro año') o Miranda Richardson ('Made in Dagenham') poner su nombre en las nominadas a Mejor Actriz de Reparto? ¿Y qué decir de Olivia Williams, ganadora del premio de la Asociación de Críticos por 'El escritor'?

4- Mejor Película en Habla No Inglesa. Este año, dos anteriores ganadores del Oscar esperan estar nominados en esta categoría: Javier bardem, por 'Biutiful' en representación de México, y Tilda Swintin, por el melodrama italiano 'Yo soy amor'.

5- Mejor Director. La Academia no suele repetir nominaciones, exceptuando casos como Daid Lynch ('Mullholland Drive'), Fernando meirelles ('Ciudad de Dios'), Pedro Almodóvar ('Habel con ella') y Mike Leigh ('Vera Drake'). Joel y Ethan Coen ('Valor de ley'), Danny Boyle ('127 horas') o Roman Polanski ('El escritor') podrían ser la excepción.

6- Pete Postlethwaite nominado como Mejor Actor de Reparto por 'The Town. Ciudad de ladrones'. La industria está conmocionada por la reciente pérdida de este gran actor, una vez nominado por su trabajo en 'El Nombre del Padre'. Ha sido ya reconocido con su nominación en los BAFTA por su increíble trabajo en 'The Town'. Pudiera ser reconocido también, junto con su compañero Jeremy Renner, en una de las categorías más impredecibles de este año.

7- Noomi Rapace como Mejor Actriz por 'Los hombres que no amaban a las mujeres'. La actriz que protagonizó la versión sueca de la adaptación de la saga literaria de Stieg Larsson ha sido infravalorada. ¿Puede que estén esperando al remake de David Fincher? Después de todo, Rapace ya ha convencido a los críticos y ha ganado un BAFTA.

8- Animación. 'Toy Story 3' y 'Cómo entrenar a tu dragón' están consideradas las mejores propuestas animadas. Pero existen más posibilidades. 'Desplicable Me' ha conseguido una nominación a los BAFTA, y se le podría dar un reconocimiento incluso a 'Ga'Hoole: La Leyenda de los Guardianes'.

9- Barbara Hershey como Mejor Actriz de Reparto por 'Cisne negro'. Simplemente, está fantástica en la película. Sería una nominación muy justa.

10- Guionistas y adaptadores. Los que más probabilidades tienen de ser nominados son Robert Harris y Roman Polanski por 'El escritor' y Michael Konyves por 'Barney's Version'; y Armando Bo, Nicolas Giacobone y Alejandro González Iñárritu por su guión original de 'Biutiful'. Totalmente justos.

# lunes, 24 de enero de 2011 11:18

Las nuevas caras del cine de acción

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¿Qué opinión os merece la nueva generación de actores del cine de acción? No resulta difícil reconocerlos. Casi todos lucen un recortado cabello castaño claro (o rubio oscuro, según se mire), lucen más sex appeal que músculo y predominan los de ojos claros. De hecho, podría decirse que tienen algo de clónico, parecen sacados de una industria de producción en serie. Nada que ver con los tipos duros de los años ochenta, cuando triunfaban figuras tan dispares como las de Bruce Willis, Arnold Schwarzenegger o Sylvester Stallone. Pero el tiempo pasa y la nueva generación hace tiempo que ha conquistado la gran pantalla. Es hora de repasar sus nombres, rostros e historial. ¿Cuál es vuestro favorito? ¿Cuál apunta mejores maneras como actor? ¿Cuál es el más atractivo? ¿Puede alguno de ellos llegar a estar a la altura de las grandes leyendas del cine de acción?

Chris Hemsworth (Nacido en 1983). En el último mes, este australiano, famoso en su país por su participación en la serie Home and Away, ha saltado a la primera plana de la prensa rosa gracias a su matrimonio con Elsa Pataky. En cuanto a su currículum fílmico, Hemsworth se dio a conocer en 2009, gracias al papel de George Kirk, el padre de James T. Kirk, en la nueva entrega de la saga de Star Trek (en realidad una precuela), dirigida por J. J. Abrams. También se le ha podido ver en películas como Ca$h o A Perfect Getaway, aunque su primer gran reto actoral se verá en 2011, cuando se estrene Thor, la adaptación del cómic de la factoría Marvel, donde interpretará al poderoso El Dios Nórdico del Trueno. 

Sam Worthington (1976). Una prueba más de que los actores australianos son la última sensación de Hollywood. Y, de hecho, Worthington es el más popular de todos. No todo el mundo puede decir que en su currículum consta haber protagonizado la película más taquillera de todos los tiempos: Avatar, de James Cameron. Además, este actor de facciones esculturales también ha protagonizado otras grandes superproducciones como Terminator Salvation o la nueva versión de Furia de Titanes, dos pequeños fracasos en una carrera que no deja de ser claramente ascendente.

Chris Pine (1980). Uno de los actores más consolidados de su generación, Pine inició su carrera, en 2003, de la mano de la serie de televisión Urgencias, y ese mismo año apareció en CSI: Miami. Su primer papel de relevancia en la gran pantalla fue junto a Lindsay Lohan en la comedia Devuélveme mi suerte, aunque el momento clave de su carrera llegó en 2008, cuando dio vida al Capitán James T. Kirk en el relanzamiento de la saga de Star Trek. Desde entonces, le hemos podido ver en el filme de terror y suspense Infectados, dirigido por los hermanos Álex y David Pastor, así como codeándose con Denzel Washington en el thriller de acción Imparable, dirigido por Tony Scott. 

Garrett Hedlund (1984). Pese a su juventud, Hedlund es un rostro habitual del cine juvenil y de acción de Hollywood. Su bautizo como actor llegó en 2004 con Troya, donde dio vida a Patroclus, primo de Aquiles. En 2005, compartió cartel con Mark Wahlberg en Cuatro hermanos y en 2006 se hizo con el papel del misterioso Murtagh en Eragon. En cualquier caso, el impulso definitivo a su carrera llegó en 2010, cuando protagonizó la película Tron Legacy, dando vida a Sam Flynn, el hijo de Kevin Flynn (Jeff Bridges). De cara al futuro, Hedlund ha sido elegido para ser el Dean Moriarty de la versión fílmica de En la carretera, la mítica novela de Jack Kerouak que dirigirá el brasileño Walter Salles 

Liam Hemsworth (1990). Hermano menor de Chris Hemsworth, el australiano Liam Hemsworth también ha tenido su cuota de protagonismo en el seno de la prensa rosa gracias a su intermitente noviazgo con la estrella pop Miley Cyrus. De hecho, junto a ella, rodó su película más exitosa hasta la fecha, la romántica La última canción. También se le ha visto en filmes como Knowing o Triangle, y estuvo a punto de compartir cartel con Sylvester Stallone en Los mercenarios, pero su papel fue eliminado en el último momento. Su potencial como estrella de acción será puesto a prueba en 2011 gracias a su papel protagonista en la película en 3D de acción, drama y aventura Arabian Nights.

Chris Evans (1981). Otra cara habitual del cine de acción, Evans se dio a conocer en 2001 gracias a la comedia No es otra estúpida película americana. Luego, el joven actor empezó a acercarse al thriller de la mano de películas como The Perfect Score y Cellular, y finalmente el éxito definitivo le llegó en la piel de la Johnny Storm/Antorcha Humana, el personaje del cómic, en la adaptación cinematográfica de Los Cuatro Fantásticos. Sus últimos éxitos han sido las películas Push, junto a Dakota Fanning y Camilla Belle, y Scott Pilgrim contra el mundo, de Edgar Wright. En 2011 le veremos convertido en el Capitán América en The First Avenger: Captain America, sin duda, el mayor reto de su carrera.

Andrew Garfield (1983). En voz baja, Andrew Garfield se ha ido haciendo un hueco en el cine de Hollywood. Primero le vimos, en 2007, en Leones por corderos, donde compartió cartel con Robert Redford. Luego vinieron Las hermanas Bolena y El imaginario del Doctor Parnassus, de Terry Gilliam. Aunque la fama le alcanzó de forma definitiva en 2010 de la mano de una de las películas del año: La red social, donde interpretó a Eduardo Saverin, co-fundador de Facebook. Sin embargo, más que ninguno de sus papeles hasta la fecha, el gran momento de la carrera de Garfield llegó el año pasado cuando se anunció que el joven actor interpretaría a Spider-man en el relanzamiento de la saga en 2012. Desde entonces, Garfield acapara toda la atención de la industria y los fans del cómic.

Alex Pettyfer (1990). He aquí otra de las caras más jóvenes y emergentes del panorama fílmico actual. Pettyfer inició su carrera como modelo para marcas como GAP o Ralph Lauren, hasta que en 2005 fue elegido para interpretar al espía del MI6, Alex Rider, en la película Operation Stormbreaker, basada en la novela de Anthony Horowitz. Luego llegaría Megapetarda, donde compartió cartel con su novia de aquel entonces, Emma Roberts. En 2011 le veremos en dos prometedoras películas: el thriller de ciencia-ficción I Am Number Four y Beastly, filme basado en la novela de Alex Flinn.

Jason Mamoa (1979). Aquí tenemos a la excepción exótica del plantel de rubitos que forman la nueva generación de héroes de acción. Mamoa es hijo de un nativo de Hawái y una alemana-irlandesa. Se inició como modelo en Hawái aunque pronto se desplazó a la Norteamérica continental para aparecer en series como Los vigilantes de la playa o Stargate Atlantis. Su potencial como estrella del cine de acción será puesta a prueba en 2011, cuando le veamos convertido en la nueva encarnación de Conan, el bárbaro, el guerrero medieval al que diera vida Arnold Schwarzenegger. Una gran responsabilidad.

# viernes, 21 de enero de 2011 12:21

El cine te ayuda a superar la depresión

En una época de crisis como la que atravesamos, el cine se antoja como una vía de escape perfecta. La ficción nos puede arropar en mundos de fantasía, entretenidos universos evasivos. Sin embargo, el cine, como arte del presente, también se debe a la realidad. De hecho, a lo largo de la historia (tanto en tiempos de bonanza como de precariedad), el séptimo arte ha prestado su voz a los pobres, los desafortunados, los desesperados. Por ello, este puede ser un buen momento para rememorar, en un tono desenfadado, de qué forma el cine nos ha enseñado a lidiar con el infortunio. Así, de la mano de la web cinematical, os presentamos siete maneras para superar la depresión según el cine.

1. Canta, eso parece ser lo que hace todo el mundo. En tiempos de penurias y tristeza, entregarse a las mieles del musical puede resultar una red de salvación. Un buen ejemplo de ello son los huérfanos de la película Annie, o los atolondrados protagonistas de O Brother!, liderados por un grasiento George Clooney y abonados a la música folclórica norteamericana. Y es que la Gran Depresión americana de los años 30 ha dado para muchas muestras musicales, como demuestra la fundacional Soy un vagabundo, protagonizada por Al Jolson. Por último, cómo olvidar las canciones que acompañan al melodramático musical Bailar en la oscuridad, donde la frágil Selma, interpretada por la cantante Bjork, se sumerge sin freno en el pozo de la ceguera.

2. Cuando la vida se complica, distráete con un poco de amor... y una carrera criminal. Esa parece la tétrica lección que nos deja Bonnie y Clyde, uno de los clásicos modernos que, a finales de los 60, inauguró el Nuevo Cine Americano. Clyde Barrow (Warren Beatty) y Bonnie Parker (Faye Dunaway) viven en la abulia y la miseria, en el corazón rural de la Gran Depresión. Y como respuesta, deciden lanzarse a la carretera a convertirse en los ladrones de bancos más célebres de la historia. Cargada de un crudo nihilismo, la película es también todo un canto al romanticismo: antes de morir, Bonnie escribe un poema sobre Clyde para que todo el mundo le recuerde; mientras Clyde se encarga de dejar claro que Bonnie es “algo más que una simple camarera”. Eso es amor.

3. Ten fe en que los buenos no siempre terminan perdiendo. Cuando “los Bob” se infiltran en la vida de un grupo de ingenieros informáticos anunciando drásticos recortes en la empresa, cada uno de los protagonistas de Trabajo basura se toman las cosas a su manera. Para empezar, Peter (Ron Livingston) se abona a la hipnoterapia. Por su parte, Michael (David Herman) y Samir (Ajay Naidu) deciden hackear el sistema de cuentas de la empresa. Y por último tenemos a Milton (Stephen Root), un tipo que fue despedido hace años pero al que nadie se lo comunicó en su momento. Condenado a habitar, junto a las cucarachas, el subterráneo de las oficinas, Milton termina prendiendo fuego al edificio y largándose a México con la pasta de la compañía.

4. Considera todas tus opciones. En momentos de desesperación, nunca se sabe de dónde puede llegar el billete o el cheque que te sirva de válvula de oxígeno. La solución puede estar en tus puños. Esa es la opción elegida por Jim Braddock (Russell Crowe), en Cinderella Man, la película de Ron Howard. Sumido en la agonía de la Gran Depresión, Braddock saca fuerzas de flaqueza y exprime al máximo, hasta la extenuación, unos puños lesionados y agotados por el trabajo como obrero. Otro que también sabe de ganarse la vida a tortazos es el Chaney (Charles Bronson) de El luchador, también ambientada en la Gran Depresión, el escenario por excelencia de esta lista de títulos.  

5. Libera tu ira. Aunque no es en absoluto recomendable, la catarsis puede ser la última de las salidas a la desesperación. Eso sí, se trata de un camino que conduce a la tragedia. Que se lo pregunten al estresado y alterado Michael Douglas de Un día de furia, un hombre común que, atrapado por las circunstancias, estalla como una bomba de relojería. De forma no tan violenta, aunque igualmente airada, es como responde el Howard Beale (Peter Finch) de Network al predecible cierre de su programa informativo. En pleno directo, Beale se entrega a un indignado monólogo en el que carga contra la telebasura y la creciente estupidez del conjunto de la sociedad. Impagable.

6. Ve al cine. Volvemos al principio: las películas pueden ser la mejor cura evasiva para los malos tiempos. Una oportunidad perfecta para aislarse del mundo real por un par de horas. Un buen ejemplo de ello lo podemos encontrar en La rosa púrpura del Cairo, la entrañable película de Woody Allen. Allí, Cecilia (Mia Farrow) es una mujer atrapada en un infeliz matrimonio en la época de la Gran Depresión. La protagonista parece tenerlo todo en contra, sin embargo, termina convirtiendo su afición por el cine en una dulce e inquietante red de salvación. En una de sus visitas a la sala oscura, el personaje de una película (Jeff Daniels) sale de la pantalla y la interpela. Entonces surge el romance, solapado con la verdadera relación que entablan Cecilia y Gil (también Daniels), el actor “real”. ¿Quién dijo que los sueños no pueden hacerse realidad?

7. Tener fe en que Clarence tenía razón. ¡Qué bello es vivir! fue estrenada después del fin de la Gran Depresión, pero la inquietud y el desasosiego provocados por la quiebra de bancos, el desempleo y la falta de vivienda planean por todo el filme. El protagonista, George Baley (Jimmy Stewart) es un hombre decente y trabajador al que una mala jugada financiera deja en la cuneta. Desesperado, George decide acabar con su vida, pero entonces se le aparece un ángel llamado Clarence (Henry Travers) que le muestra cómo sería el mundo si él desapareciese. Convencido del auténtico valor de la vida, George regresa a casa y descubre que sus conciudadanos están dispuestos a ayudarle en sus penurias. Clarence desaparece de escena dejando una lección esencial: “Ningún hombre es un fracasado mientras tenga amigos”.

# viernes, 21 de enero de 2011 12:04

Los reyes de lo paranormal

Esta semana llega a nuestras pantallas 'Más allá de la vida', lo nuevo de Clint Eastwood, que supone la primera incursión del actor y director en el cine sobrenatural. Matt Damon es su protagonista, e interpreta a un ciudadano norteamericano capaz de comunicarse con los muertos. Este estreno nos da la excusa para repasar todas esas ocasiones en las que el cine, siempre interesado en recorrer los límites de lo imposible, nos ha dejado una larga lista de personajes con poderes paranormales, los mentalistas de la gran pantalla. Como homenaje a estas criaturas fantásticas, os presentamos, de la mano de la web Only Good Movies, una lista con los reyes de lo paranormal. ¿Cuál es vuestro favorito?

Darryl Revok (Michael Ironside) en Scanners: Su solo pensamiento podía matar (1981). Darryl Revok es un físico empeñado en crear un ejército de mentalistas bautizados como Scanners. Para demostrar su poder en público, el maquiavélico Revok acude a una rueda de prensa y decide aniquilar a uno de sus Scanners haciéndole estallar la cabeza. A eso se le llama “no andarse con chiquitas”. Revok continúa con su plan maestro, reventando cabezas a su paso. Sin embargo, un Scanner con corazón se interpondrá en su camino. De hecho, el enfrentamiento final entre Revok y su rival, Cameron Vale, un auténtico festival de venas hinchadas y combustiones espontáneas, marca uno de los grandes hitos del cine paranormal.

Neo (Keanu Reeves) en la saga de Matrix. Si nos ponemos puristas, podríamos reclamar que los poderes de Neo no tienen nada que ver con la realidad. Enfrentado a un enemigo real (fuera de Matrix) Neo es tan frágil como cualquiera de los mortales. Es dentro del mundo virtual, es decir, dentro de su cabeza, que “el elegido” es capaz de poner en jaque las leyes de la física. Aun así, su poderoso despliegue mental es tan vistoso (nadie sabe esquivar o detener disparos como él) que no hemos podido evitar la tentación de incluirlo en la lista de los reyes de lo paranormal.

Carrie White (Sissy Spacek) en Carrie (1976). La pobre Carrie White ha crecido en brazos de una fanática religiosa para la que la menstruación es un pecado, sus profesores se burlan de ella y los compañeros de clase la odian. Lo que nadie sabe es que Carrie esconde un tétrico as bajo la manga: unos poderes paranormales que le permiten manejar a placer todo aquello que la rodea. De hecho, cuando los compañeros de clase deciden hacerle la jugarreta definitiva (rociarla en público con sangre de cerdo), Carrie pone en marcha una vorágine de fuerza paranormal que no deja títere con cabeza. Todo un clásico del terror adolescente.

George Malley (John Travolta) en Phenomenon (1996). George Malley no es más que un simple mecánico que aspira a vivir tranquilamente en su pueblo de la América profunda. Sin embargo, en el día de su 37 cumpleaños, George asiste asombrado a la aparición de un haz de luz en el cielo que termina proyectándose sobre su cuerpo. Tras el incidente, nuestro protagonista empieza a desarrollar un sinfín de poderes mentales, que van desde el crecimiento exponencial de su memoria hasta la capacidad para mover objetos con la mente, la siempre resultona telequinesis. El problema es que esta sobredosis de inteligencia terminará teniendo unas terribles consecuencias sobre el cuerpo de George, aunque para entonces ya se habrá convertido en el hombre más sabio del planeta.

Gillian Bellaver (Amy Irving) en La furia (1978). Durante la mayor parte de este filme, la inocente Gillian asiste incrédula a la avalancha de intereses cruzados que se desatan a su alrededor. Sin embargo, cuando todos aquellos que se preocupan por ella han perecido, la adolescente a la que da vida la encantadora Amy Irving deberá echar mano de sus poderes. Enfrentada al malo de la película, un agente secreto interpretado por John Cassavetes, Gillian le sentenciará con un beso de la muerte que sumirá al villano en un festival de espasmos que culminará en su brutal estallido. Y en este caso no sólo revienta la cabeza, como en Scanners, sino que explosiona todo el cuerpo.  

Charlie McGee (Drew Barrymore) en Ojos de fuego (1984). Dos años después de aparecer en E.T., el extraterrestre, la pequeña Drew Barrymore se metió en la piel de la temible Charlie McGee, una niña capaz de prender un fuego con la mirada. Acompañada por su padre, que también es un mentalista, Charlie escapa de los miembros de The Shop, un siniestro organismo gubernamental que pretende estudiar el potencial militar de sus poderes. Sin embargo, los miembros de The Shop subestiman la capacidad de Charlie, que los conduce hasta una trampa de fuego de la que resulta imposible escapar.

Jeremy Reed (Sean Patrick Flanery) en Powder - pura energía (1995). Encerrado en un sótano por sus abuelos, un joven y bondadoso albino (llamado Jeremy, pero conocido como Powder) es liberado por los Servicios Sociales y enviado al mundo real. No pasará mucho tiempo antes de que uno de sus profesores descubra que Jeremy posee un coeficiente intelectual estratosférico y de que posee la habilidad de leer la mente de los que le rodean. Además, Jeremy guarda en su interior una poderosa carga electromagnética. Todos estos factores combinados hacen que Powder pueda hacer estallar bombillas, revivir a compañeros de clase muertos o hacer que un cazador sienta el miedo de un ciervo agonizante. No está mal.

Tetsuo Shima en Akira (1988). Miembro de una banda de motoristas, el joven Tetsuo vive una relación de admiración/odio con su amigo Kaneda, algo que lo sume en un frustrante complejo de inferioridad. Aunque todo esto sucede antes de que sus poderes psíquicos empiecen a materializarse. Unos poderes colosales que ponen en peligro la vida de los millones de habitantes de Neo-Tokio. En un momento determinado del filme, las autoridades deciden acabar con Tetsuo utilizando un poderoso rayo disparado desde un satélite. Indignado tras perder un brazo, este semi-dios tecnológico vuela hasta el espacio exterior, destruye el satélite y se pone manos a la obra en la reconstrucción de su brazo. Eso son poderes, sí señor.

Darth Vader (David Prowse) en la saga de La Guerra de las galaxias. La saga galáctica creada por George Lucas está plagada de momentos icónicos, pero los fans de Darth Vader, uno de los grandes villanos de la historia, guardamos en un rincón privilegiado de nuestra memoria aquel en el que el rey del “lado oscuro” castiga a un súbdito incompetente estrujándole el pescuezo a distancia. No os dejéis engañar. El bueno de Yoda os intentará convencer de que “la fuerza” es una herramienta de equilibrio, armonía y paz; pero puestos a pasarlo en grande nada mejor que disfrutar con los alardes paranormales de Darth.

# viernes, 21 de enero de 2011 9:06

Los mejores zombies del cine

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¡Oh, los zombies! Cuantas horas de entretenimiento debemos a esta estirpe de no muertos. Ahora vuelven a estar de moda gracias a 'The Walking Dead', la serie de televisión que ha arrasado en Estados Unidos y que en España se emite en La Sexta, así que vamos a repasar los que más nos han marcado. Sea en su forma clásica (como figuras putrefactas y cojeantes) o en su versión moderna (veloces y enrabietados) los zombies forman parte de nuestro imaginario terrorífico, una amenaza procedente del territorio desconocido por excelencia: la muerte. En todo caso, cabe distinguir entre diferentes tipos de zombie. Y no puede negarse que hay algunos de ellos que resultan poco carismáticos, algo soseras. Dentro de la caracterización del zombie, parece difícil que un actor consiga dar vida y complejidad al monstruo; sin embargo, en ocasiones se produce el milagro y el zombie consigue resaltar por encima de la jauría de la que forma parte. Presentamos aquí un Top 10 con los mejores zombies de la historia del cine.

 

10. Vera Cosgrove (Elizabeth Moody) en Tu madre se ha comido a mi perro (1992). Este clásico de culto del responsable de la trilogía de El señor de los anillos, Peter Jackson, nos presenta una de las premisas argumentales más interesantes del universo zombie: cuando el no-muerto es un ser querido, en este caso, una “entrañable” mamá. Aunque aquí lo de “ser querido” es quizás un tanto exagerado, si se tienen en cuenta los instintos asesinos de la señora Vera Cosgrove. 

 

9. Brad (Allan Kayser) en El terror llama a su puerta (1986). La elección de Brad tiene mucho que ver con el odio visceral que este repugnante personaje nos provoca (antes incluso de convertirse en zombie). De hecho, una de los goces indiscutibles de las películas con zombies es que, habitualmente, los personajes más detestables son atrapados y convertidos al lado oscuro, lo que posteriormente garantiza su brutal ejecución a manos de los vivos.

 

8. Ed (Nick Frost) en Zombies Party (2004). Antes de nada, debemos expresar nuestro desmedido entusiasmo por esta película británica, que a golpe de sátira y acción, ha conseguid dar nuevos aires al cine de zombies. En este caso, Ed no es un zombie por mucho tiempo. De hecho, cuando su mejor amigo descubre su conversión en no-muerto toma la cuestionable decisión de atarlo con un collar y convertirlo en un "animado" compañero de partidas de video-juegos.

 

7. Jason Voorhees (C.J. Graham) en Viernes 13 VI: Jason vive (1986). Esta es la película de la saga de Viernes 13 en la que Jason se convierte en un zombie. A partir de aquí, sus tendencias maníacas provocadas por su trastorno psíquico se convierten en una incontenible e irracional sed de sangre humana. Además, a partir de esta película queda claro que es imposible acabar con Jason. Mola.

 

6. Danny (Graham Sibley) en Zombie Honeymoon (2004). No sería justo considerar esta película un clásico del cine de zombies, sin embargo, hay en su interior un episodio realmente notable: la conversión de Danny. Se trata de una de las más repugnantes (y por ello geniales) transformaciones, provocada por su novia en la película, que vomita “jugo zombie” sobre la boca de Danny. Después de ver esto, lo del mordisco en el cogote parece un mal menor.

 

5. Nemesis (Matthew G. Taylor) en Resident evil: El apocalípsis (2004). Varios son los elementos que hacen de Nemesis una máquina de muerte fascinante. En primer lugar, su nombre ya de por sí le da carisma. Y luego está el hecho de que antes de convertirse en un no-muerto, era Matt Adison, el compañero de Alice (Mila Jovovich), lo que le añade morbo al asunto.

 

4. Bub (Sherman Howard) en El día de los muertos (1985). Entremos en la zona caliente del ranking. Y qué mejor manera de hacerlo que rindiendo homenaje al padre de los zombies cinematográficos, el gran George A. Romero. En su tercera entrega de la saga de los muertos vivientes, Romero revolucionó el concepto mismo de zombie a través del personaje de Bob, un zombie capaz de obedecer y mostrar inteligencia. Sin Bob, es probable que ninguno de los zombies de nuestro Top 3 hubiese existido.

 

3. Big Daddy (Eugene Clark) en La tierra de los muertos vivientes (2005). Es difícil llegar a sentir afecto por un granjero de la América profunda convertido en zombie, sin embargo, Romero lo consiguió en su magistral cuarta entrega de la serie sobre los muertos vivientes. La capacidad de Big Daddy para aprender a defender y cuidar a sus compañeros zombies (en realidad, representantes de las clases sociales desfavorecidas) es realmente conmovedora.

 

2. Fido (Billy Connolly) en FIDO (2006). El concepto del zombie ansioso por reinsertarse en la sociedad es realmente interesante, más aún cuando va acompañado de importantes dosis de humor negro. Más aún, el comediante Billy Connolly borda el papel de Fido y consigue darle toda la humanidad que el personaje requiere. Fido es listo, voluntarioso, agresivo, amable, rabioso, simpático y terriblemente encantador. ¿Qué más se puede pedir de un zombie?

 

1. Julie Walker (Melinda Clarke) en Mortal Zombie (1993). La pobre Julie sólo quiere ser una buena chica y una buena novia para Curt. Sin embargo, el sueño de normalidad queda destruido cuando Julie muere en un accidente de moto. Pero claro, Curt, que tiene acceso a la tecnología que permite reanimar a muertos, devolverá a Julie a la “vida”. Lo increíble es el modo en que Julie, una vez convertida en no-muerta, sigue empecinada en dar placer a Curt (mediante la práctica de sexo sadomasoquista).

# lunes, 17 de enero de 2011 11:18

Los superhéroes y sus supervehículos

No es justo. No contentos con tener superpoderes, llevarse a las chicas de calle y, como norma general, pasárselo en grande, los superhéroes de turno gozan además del placer de conducir los más bellos y potentes vehículos que uno pueda imaginar. Equipadas con armas de todas las formas y calibres, estas joyas de la ingeniería fantástica sitúan a nuestros superhéroes favoritos en una dimensión inalcanzable de los cool. Sobre cuatro o dos ruedas, los héroes del cómic y la gran pantalla nos enfrentan a un dilema casi imposible: ¿Con que nos quedaríamos: con su poder o con su carro? Y por cierto, de los supervehículos que os presentamos en la siguiente lista, cortesía de la revista británica Empire, ¿cuál es vuestro favorito?

El Fantasticar en Los 4 fantásticos y silver surfer (2007). Propiedad del Dr. Reed Richards, alias Mr. Fantastic (Ioan Gruffudd), el Fantasticar, además de poseer el nombre más vacilón de la historia de los supervehículos, contiene nada más y nada menos que un “acelerador de fotones” y un “generador de iones”. Está claro que cuando se trata de impresionar al personal, la jerga científica siempre da buenos resultados. Además, por si fuera poco, esta bestia motora puede volar y tiene la apariencia de un huevo frito de plata (que no está mal). Aunque, si nos ponemos en plan práctico, la característica clave del Fantasticar es que puede albergar el súper-peso de La Cosa y aún así desplegar toda su potencia y velocidad.

El Batmóvil de la serie de TV original (1966-1968). Aquello de que “los clásicos nunca mueren” nos sirve para presentar esta auténtica joya del vintage superheroico. Diseñado alrededor de un mastodóntico Lincoln Futura, algunas de las líneas de este bólido descapotable están inspiradas en el “tiburón mako”. El resto es cosa de murciélagos. Y en cuento a los gadgets de a bordo, incluyen, láseres, cohetes, un Bet-teléfono, radar, un Bat-ordenador portátil, un emisor de gases adormecedores, una cámara trasera, dos paracaídas (útiles para los giros de 180 grados), un control de voz y, claro está, el Bat-rayo, capaz de todo y mucho más. 

The Black Beauty en The Green Hornet (2011). Siguiendo en la línea Vintage, nos encontramos con esta maravilla de la ciencia motora: un Chrysler Imperial de 1964-1966 que no tiene parangón en la historia de las super-4-ruedas. De hecho, en la película dirigida por Michel Gondry, cabría considerarlo tan protagonista como Seth Rogen y Jay Chou, un poco a la manera del siempre añorado Kit de la serie El coche fantástico. Y el protagonismo no es para menos: Esta Belleza Negra posee un arsenal de mini-metralletas envidiable, por no hablar de los 12 misiles delanteros y traseros, o el potente lanzallamas que le sirve de vistosa carta de presentación. Simplemente memorable.

El Batmóvil de la era Burton, en Batman (1989) y Batman Returns (1992). He aquí la joya de la corona del art-deco superheroico. Obra de la mente gótica de Tim Burton, el primer Batmóvil cinematográfico contiene varios detalles que lo hacen único. De partida, su poderosa super-protección anti-balas, un escudo mil veces imitado por otras franquicias superheroicas, a la que cabe añadir una colosal turbina de gas cuyo poder de tracción es sólo igualable a su capacidad de destrucción de la frágil capa de ozono. Además, como demostró en Batman Returns, este Batmóvil puede convertirse en una suerte de alargado Batmisil capaz de colarse por los más estrechos callejones. ¡Temblad, villanos!

La moto de Lobezno en X-Men (2000) y Wolverine: Origins (2009). En principio, se trata de una simple moto, aunque una de esas que hace brrrrmm muy fuerte. En todo caso, hay que aclarar que la moto sobre la que cabalga Lobezno en las películas de la saga de los X-Men no es suya, sino del bueno de Cíclope, a quién se la roba en un momento de necesidad (nada nuevo tratándose de Lobezno). Y bueno, en cuanto a la moto en sí, más allá de su espectacular diseño, guarda una carta oculta: un botón que al apretarse activa el modo súper-brrrmmm de la motocicleta en cuestión.

The Hell Cycle en Ghost Rider (2007). Continuamos en el universo de las dos ruedas, esta vez subidos a lomos de The Hell Cycle al lado del Motorista Fantasma (un esperpéntico y semi-melenudo Nicolas Cage). Según el productor de la película, Avi Arad, esta moto es “el epítome de lo divertido que puede llegar a ser el infierno”. No está mal como concepto. Y lo cierto es que el resultado se ajusta a la premisa: una monstruosidad (en el mejor sentido de la palabra) formada por metal y hueso capaz de escalar edificios y de sumergirse en agua sin perder su lustrosa capa de fuego ardiente.

El Incredi-Mobile en Los increíbles (2004). De las dos ruedas del cine de acción real saltamos a las cuatro de la animación más selecta, y llegamos a Los increíbles, la maravilla superheroica de la factoría Pixar. A primera vista, el Incredi-Mobile puede parecer una simple réplica de los clásicos sedan americanos, sin embargo, el increíble vehículo del Sr. Increíble tiene poco de convencional. Para empezar, este coche tiene la capacidad de transformar literalmente a Bob Parr en un Increíble: es decir, que es el coche el que le cambia la indumentaria al heroico patriarca. Además, por si fuera poco, el vehículo tiene espacio para albergar a la inquieta familia increíble al completo, una tarea nada, nada fácil.

El Batman Tumbler / La Batpod en Batman Begins (2005) y El caballero oscuro (2008). Sí, es Batman otra vez, esta vez en su última resurrección de la mano del reputado Christopher Nolan. Para empezar, cabe advertir que el carro del nuevo Batman no responde al nombre de Batmóvil, sino que, en una búsqueda de glamour extra, se hace llamar el Tumbler (algo asó como El acróbata). Según sus diseñadores, el bicho es una suerte de “cruce entre un Lamborghini y un tanque”, aunque a nosotros nos parece un escarabajo multi-capa de ruedas gigantes. Lo mejor del caso es que, cuando surgen problemas serios (como el momento en el que el Tumbler es abatido por un proyectil del Joker), del exterior del coche surge una súper-moto (la Batpod) capaz de transitar con desenvoltura por los más intricado y laberínticos pasillos. Vaya fenómeno.

El Red Mist-Mobile en Kick-Ass (2010). En su afán maléfico, el villano de la irreverente Kick-Ass, el inconfundible y semi-ridículo Niebla Roja, construyo uno de los monstruos sobre ruedas más rotundos del universo superheroico. Eso sí, la efectividad y el potencial de la máquina en cuestión son algo menores de lo que sugiere su impecable look, en resplandeciente negro y rojo. A la práctica, se trata de un potente deportivo con gadgets que ya pueden encontrarse en muchos coches de serie. Sin embargo, el ingrediente maestro es inconfundible: el coche es capaz de dejar a su paso una tupida niebla roja. ¿Qué más se puede pedir?

El “Otto Mobile” del Capitán Nemo de La liga de los hombres extraordinarios (2003). Para terminar, os ofrecemos una joya. Así, tal cual: una joya. Y es que, de hecho, el “Otto Mobile” no posee ningún super-gadget, sino que lo que lo hace extraordinario es su elegancia, su imponente silueta, sus seis ruedas y, ante todo, la capa de marfil y plata que lo recubre por completo. Si eso no es una joya...

# viernes, 14 de enero de 2011 12:02

Las fiestas más salvajes del cine

¿Qué sería de la vida sin las fiestas locas? Las necesitamos para distraernos, para evadirnos de la fatiga que provoca la rutina, para fortalecer nuestras amistades e intensificar nuestra vida social, y también, en ocasiones, para olvidarnos que somos gente civilizada. El cine no le ha dado la espalda a esta realidad y ha recurrido una y otra vez al escenario de las fiestas más salvajes. En ellas solemos encontrar desmesuradas dosis de alcohol y celebraciones de lo políticamente incorrecto. Hablamos de auténticos monumentos al desmadre. Para rendir cuentas con estas celebraciones, os presentamos, de la mano de la web Ugo.com, un ranking con las fiestas más salvajes del cine.

15- La última noche (2002). No seremos nosotros los que hagamos apología de la utilización de sustancias estupefacientes para uso recreativo. En esta fatídica radiografía del Nueva York post 11 de septiembre, encontramos a la joven Anna Paquin volando sobre una anestesiante y brumosa nube de éxtasis. La chica parece estar pasándoselo de lo lindo, agitando los brazos cuales hélices de avión, sin embargo, el encuentro con su ya madurito y apocado profesor, interpretado por Philip Seymour Hoffman, la devolverá a las miserias de la realidad.

14- Supersalidos (2007). ¡Ah, el poder de un carnet falso! Tan poderoso y peligroso como el anillo de Sauron, capaz de endiosar a los fuertes y corromper a los débiles. Cuando el bueno de Forgell se transforma en el enrollao McLovin (gracias a un improbable y ridículo carnet falso), se abre la caja de Pandora de las fiestas de instituto. Así, lo que empieza como un simple viaje a una licorería, terminará convertido en un imprevisible tour nocturno con la policía, incluida una parada en una fiesta de lo más salvaje, en la que McLovin pondrá en juego sus nuevas dotes de seducción. 

13- Chicas malas (2004). ¿Alguien recuerda la época en la que Lindsay Lohan era la más prometedora de las jóvenes estrellas de Hollywood? Esta película es la demostración de que aquel tiempo existió. Uno de los momentos cumbre de este brillante filme, escrito por Tina Fey, acontece durante la fiesta de Halloween, a la que Cady (Lohan) acude inoportunamente disfrazada de novia cadáver. Después de algunos tragos de más, y cara a cara con el chico de sus amores, Cady lanza de un proyectil de vómito, al estilo Exorcista. Inolvidable.

12- Eyes Wide Shut (1999). Cambiamos de registro para sumergirnos en un mundo más lúgubre, siniestro y morbosos. Dejando atrás las fiestas para adolescentes, Tom Cruise, impulsado por un sentimiento de desasosiego y venganza (contra su mujer, interpretada por su ex, Nicole Kidman), decidirá acudir a una fiestecita que pronto se revelará como una suerte de festival orgiástico celebrado en el corazón de la adinerada burguesía. Y, claro está, llevar máscara es totalmente obligatorio.

11- Todo sobre mi desmadre (2010). El título de la película no podía dejarlo más claro. Así, cuando Aldous Snow (Russell Brand) y Aaron (Jonah Hill) cruzan su senda de desmadres con el no menos fiestero Diddy, nada menos que en Las Vegas, el resultado es totalmente imprevisible. Para colmo, Diddy está en posesión de la droga más intensa jamás fabricada, conocida como Jeffrey: una combinación de marihuana, opio, heroína, éxtasis, morfina, Clorox y “un poco de polvo de ángel”. Una combinación absolutamente letal. 

10- El señor de los anillos: La comunidad del anillo (2001). Volvemos a cambiar de tercio y nos trasladamos hasta el habitualmente apacible poblado de los hobbits, una de las razas más civilizadas de la Tierra Media. Sin embargo, cuando se trata de beber cerveza y montar un festín, los hobbits también son capaces de desmadrarse. En la celebración del 111 aniversario de Bilbo Bolsón, la fiesta crece hasta proporciones impensables, estallando en un muy peligrosos festival de fuegos artificiales.

9- Aquellas juergas universitarias (2003). De nuevo en el mundo real, vemos como los yankis se lo saben montar de lo lindo. El grupo de protagonistas de esta película de Todd Phillips, que años después nos regalaría Resacón en Las Vegas, cumplen uno de los sueños de todo joven norteamericano: montar una fraternidad universitaria después de temrinar los estudios. Sin clases a las que asistir o exámenes para los que estudiar, ya sólo queda una cosa que hacer: sumergirse en un festival de fiestas non-stop. ¿Alguien da más?

8- Clueless: fuera de onda (1995). Una gran fiesta posee todos los ingredientes para convertirse en una puerta de entrada a la cultura pop de su época. Se trata de una estampa antropológica: sea en la corte de un rey, rodeado por un séquito de fiesteros súbditos, en un elegante salón de te británico o en el corazón de una fraternidad, donde la gente se reúne para beber tragos de tequila del ombligo de la animadora más sexy del campus. En este caso, Clueless, una notable sátira del pijerío de Beverly Hills, nos transporta hasta lo más hondo de los 90, una década ya convertida en clásico.

7- El padrino (1972). Estamos seguramente ante la boda más rimbombante de la historia del cine. No es para menos: se casa la hijísima del Don (inolvidable Marlon Brando). Y mientras la mayoría de invitados beben, bailan y se lo pasan de lo lindo, algunos elegidos reciben el mayor de los regalos, una audiencia con el Padrino, que si está de buen humor, y le caes en gracia, puede hacer realidad tus mayores deseos.

6- Celebración (1998). Mientras la mayoría de fiestas de esta lista nos ofrecen un paisaje de entretenimiento y frenesí, aquí nos encontramos con su reverso oscuro: la celebración a la que nadie querría asistir. ¿La razón? Es el sesenta aniversario del patriarca de la familia y sus hijos, ya mayorcitos, están dispuestos a vengarse por los abusos sexuales de antaño. Una patética, decadente y burguesa postal convertida en infierno familiar.  

5- Starship troopers: Las brigadas del espacio (1997). Imaginad el siguiente panorama. Vivís en una sociedad militarizada y proto-fascista. El planeta Tierra vive bajo la amenaza permanente de razas de bichos del espacio exterior. Decididos a convertiros en héroes, apostáis por enrolaros en el ejército y dedicar el resto de vuestra vida a la exterminación de gusanos alienígenos. Entonces, lo menos que el gobierno puede hacer es montaros una mega-fiesta, ¿no os parece? ¿Os gusta el panorama? Pues echadle un vistazo a la magnífica Starship Troopers.

4- Iron Man 2 (2010). Si estás un poco alicaído, al borde de la depresión, y decides desfogarte a lo grande en tu fiesta de cumpleaños, lo más recomendable es no llevar puesto un traje que tiene el potencial de un tanque del ejército. Esa es la situación a la que se ve abocado un descentrado Tony Stark, que está a punto de hacer volar por los aires una de sus mansiones. Por suerte, el colega de Tony, Máquina de Guerra, está ahí para pararle los pies.

3- Dieciséis velas (1984). Lo mejor de las mega-fiestas del cine es que casi nunca tienes que preocuparte por ordenar el desaguisado en el que queda convertido el lugar de celebración. Pero hay excepciones. En este himno a la adolescencia firmado por el maestro John Hughes, el bueno de Jake Ryan (Michael Schoeffling) asiste desolado al lamentable estado en el que ha quedado su casa después de una fiesta supuestamente memorable. ¿Tiene algún sentido ser el rey de la fiesta cuando estás lejos de tu amor verdadero?

2- Desmadre a la americana (1978). El Faber College es una Universidad privada de EE.UU que presume de ser una institución respetable. De hecho, el clasismo es la norma en el seno, hasta el punto de que en sus actividades extraescolares, los alumnos se dividen claramente en dos partes: la Casa Omega, integrada por estudiantes serios y estirados, y la Casa Delta, que simbolizan todo lo contrario, el lado oscuro, fiestero y desmadrado. Está claro quienes son los protagonistas de la función.

1- Ya no puedo esperar (1998). En la mayoría de ejemplos de esta lista, nos encontramos con secuencias festivas que son los clímax de sus respectivos filmes. En este caso, estamos ante una fiesta que ocupa toda una película. De hecho, esta película podría describirse como el apogeo definitivo de la comedia festiva juvenil. Aglutinando todos los tópicos del subgénero (proclamaciones de amor, sexo en el baño, karaokes alcoholizados), Ya no puedo esperar consigue ordenarlos y ejecutarlos con tal maestría que la proclamamos la fiesta más salvaje del cine. Que no es poco.

Johnny Depp fue el actor favorito en Estados Unidos en 2010, según una encuesta realizada por Harris Interactive entre el público estadounidense, que ha situado al artista por delante de Clint Eastwood, el ganador del año anterior.

A partir de los datos extraídos de una encuesta entre 2.331 ciudadanos realizada en diciembre de 2010 y difundida hoy, esa entidad deduce que entre los diez actores favoritos de los estadounidenses figuran también, por este orden, Denzel Washington, que subió un puesto respecto al año anterior, y John Wayne, que en 2009 ocupaba en séptimo puesto.

Este último actor, conocido como The Duke ("El duque"), es el único que desde 1994 figura en este peculiar listado todos los años, pese a que hace ya más de tres décadas que falleció.

El cuarto puesto lo ocupa Harrison Ford, un actor que vuelve a formar parte del ránking, tras un año de ausencia, gracias a su popular personaje de "Indiana Jones".

Lo mismo le ocurre a Angelina Jolie ("Lara Croft", "Salt"), que se sitúa en el quinto puesto, seguida de Tom Hanks ("Forrest Gump", "Philadelphia"), que ocupa el sexto lugar de la lista de los actores favoritos de Estados Unidos, compartiendo plaza -con el mismo número de votaciones- con George Clooney y Julia Roberts.

Completan este listado Clint Eastwood, que cae del primero al noveno puesto, y Sandra Bullock, quien en 2009 ocupaba la cuarta posición.

La incorporación de Angelina Jolie y de Harrison Ford ha hecho que desaparezcan del listado Meryl Streep -que en 2009 ocupaba el octavo lugar- y Morgan Freeman -el noveno-.

Si los resultados obtenidos en la encuesta se dividen en función del género de los consultados, se observa que el actor favorito de los hombres es Denzel Washington, mientras que las mujeres prefieren a Johnny Depp.

Este último también es el favorito entre los estadounidenses de entre 18 y 33 años, mientras que a partir de esa edad y hasta los 64 años gana Denzel Washington. Entre los mayores el elegido es John Wayne.

Por regiones se distinguen claramente los gustos de los ciudadanos del oeste del país, que eligen como favorito a Johnny Depp, mientras que en todas las demás zonas del país apuestan por Denzel Washington.

En cuanto a las tendencias políticas, resulta que los liberales prefieren a Johnny Depp, los moderados a Denzel Washington y los conservadores a John Wayne.

# miércoles, 12 de enero de 2011 13:07

Los mejores cameos del cine

¿Qué tendrán los cameos que nos fascinan tanto? Sumergidos en los océanos de la ficción, de repente asistimos a la irrupción en la pantalla de un personaje conocido, que acapara toda nuestra atención de forma fugaz, muchas veces sin siquiera interrumpir la trama, pero dejando una huella imborrable en la película, muchas veces hilarante. Todos recordamos los míticos y breves cameos de Alfred Hitchcock en sus películas, o los de su pretendido sucesor, M. Night Shyamalan. Aunque debemos decir que sentimos una particular debilidad por aquellos cameos en los que las estrellas se interpretan a sí mismos/as, haciendo estalla la ficción en un volcán de realidad. Como homenaje a estas apariciones, os presentamos, de la mano de la web Pajiba, un ranking con siete cameos inolvidables.

7. Dustin Diamond en Crimen desorganizado (2001). La pareja de humoristas formada por Vince Vaughn y Jon Favreau (quien terminaría convirtiéndose en el director de Iron Man), protagonizaron en 2001 esta comedia con trasfondo de cine negro. En la escena cumbre del filme, Vaughn y Favreau intentan entrar en un selecto club nocturno, pero se encuentran con la clásica negativa del segurata del lugar. La desesperación de ambos estalla cuando ven que Dustin Diamond, más conocido como el Screech de la serie Salvados por la campana, entra en el club como Pedro por su casa (atended al minuto 1:10 del siguiente vídeo). Magnífico.

6. Mike Tyson en Resacón en Las Vegas (2009). Uno de los cameos más ilustres y recientes. El gran peso pesado de las últimas décadas decidió limpiar su degradada imagen sumándose al festín de despropósitos que les suceden a los asombrados protagonistas de Resacón en Las Vegas. En esta memorable escena, el bueno de Mike se marca un super-karaoke de la canción In the air of the night de Phil Collins. Está claro que Mike lo tiene difícil para ganar un Grammy.

5. Topher Grace en Ocean's Twelve (2004). Después de aparecer brevemente en Ocean’s Eleven, donde apareció participando en una partida de póker junto a George Clooney, en la segunda parte de la saga le encontramos convertido en una estrella consentida que, tras una ruptura sentimental, decide poner patas arriba la habitación de su hotel (todo un clásico entre la fauna de Hollywood). El ingrediente autoparódico de la aparición funciona a las mil maravillas, y el toma y daca entre Grace y Brad Pitt tiene mucha gracia.

4. Matt Damon, Ben Affleck y Gus Van Sant en Jay y Bob el Silencioso contraatacan (2001). En este gran monumento a la autoparodia, los colegas Damon y Affleck se ríen del rumbo entre comercial y surrealista que han tomado sus respectivas carreras. Les vemos rodando una secuela de El indomable Will Hunting, en la que Gus Van Sant (el director) está demasiado distraído contando billetes y en la que el drama es sustituido por acción hiperbólica. Eso es tener sentido del humor, sí señor.

3. Kareem Abdul-Jabbar en Aterriza como puedas (1980). Un clásico entre los clásicos. En una de sus geniales y descabelladas ideas, el trío formado por Jim Abrahams, David Zucker, Jerry Zucker, decidieron que el copiloto del avión más inestable del espacio aéreo mundial fuera la super-estrella de la NBA Kareem Abdul-Jabbar. Lo curioso del caso es que nadie en el avión parece advertir la coincidencia, sólo el pequeño Joey, que aprovecha la ocasión para criticar sin piedad el juego defensivo de Abdul-Jabbar. Simplemente genial.

2. Bill Murray en Bienvenidos a Zombieland (2009). En otra demostración de su magnífico sentido del humor, Bill Murray aceptó aparecer en esta comedia de terror interpretándose a sí mismo y ofreciendo su versión más desenfadada y fiestera. De hecho, el momento cumbre de este cameo, dejando a parte la sensacional muerte del personaje, llega cuando Murray, Woody Harrelson y Emma Stone se marcan una sensacional recreación de una de las secuencias más míticas de Los cazafantasmas. ¿Se puede pedir más?

 

1. Neil Patrick Harris en 2 colgaos muy fumaos (2004). Aunque si de lo que hablamos es de cameos cachondos, el que se lleva la palma es el bueno de Neil Patrick Harris (hoy idolatrado por su papel de Barney Stinson en la serie Cómo conocí a vuestra madre), que en 2 colgaos muy fumaos nos muestra su cara más desfasada. Además, como no podía ser de otra manera, hay unas cuantas referencias a su estrellato infantil como el Dr. Doogie Howser en Un médico precoz. De hecho, cabe reconocer que la aparición de Patrick Harris va más allá del cameo. Es uno de los secundarios, o casi protagonistas, del filme.

# lunes, 10 de enero de 2011 23:38

Los mejores policías encubiertos del cine

El baile de identidades es uno de los juegos favoritos del séptimo arte. En el terror, proliferan los asesinos con múltiples personalidades; en el cine de suspense, los agentes secretos; y en los dramas, las crisis de identidad. En esta misma línea, encontramos uno de los perfiles más apasionantes del cine: el del policía encubierto, capaz de transformar su acento, vestuario o incluso el físico para infiltrarse entre toda clase de criminales o mafiosos. Dispuestos a homenajear a esta estirpe de complejos personajes, os presentamos, de la mano de la web Onlygoodmovies, una lista con los mejores policías encubierto del cine.

Poli de guardería (1990). Si bien es cierto que esta película dirigida por Ivan Reitman (Cazafantasmas, Los gemelos golpean dos veces) no es ninguna maravilla del séptimo arte, el atractivo de ver al grandullón Schwarzenegger codearse con una tropa de incontrolables diablillos tiene un encanto indudable. De hecho, Arnie interpreta a John Kimble, un tipo duro con placa y revolver que se hace pasar por profesor de guardería para proteger al hijo y a la esposa de un peligroso traficante de drogas. En resumen, el inicio del lavado de cara que llevó a Arnie hasta el sillón de Gobernador del estado de California.

Donnie Brasco (1997). Los fans de las películas de gángsters que todavía no hayan visto esta película deberían salir corriendo al video-club más cercano. Basada en una historia real, Johnny Depp da vida al personaje que da título al filme, un agente de policía infiltrado en la mafia italiana de Nueva York. Al Pacino pone la guinda del pastel al interpretar al veterano mentor de Donnie, Lefty Ruggiero, un personaje tan carismático como patético, tan mezquino como entrañable. 

Le llaman Bodhi (1991). Todo un hito del cine de acción ochentero, esta película dirigida por Kathryn Bigelow, flamante ganadora del Oscar por The Hurt Locker, exprime a fondo la idea del poli infiltrado que termina simpatizando con el supuesto enemigo. En esta línea, resulta difícil olvidar la mítica escena en la que Johnny Utah (Keanu Reeves), subyugado por la fascinación que siente por Bodhi (Patrick Swayze), decide disparar al aire en lugar de ejecutar al temerario ladrón/gurú del surf. 

Cara a cara (Face/Off) (1997). Tras varios proyectos de encargo, Hollywood decidió darle un voto de confianza al cineasta chino John Woo, que respondió con un trepidante thriller cargado de cámaras lentas, épica desbocada, rimbombantes tiroteos y un festival de sobreactuación a cargo de Nicolas Cage y John Travolta. Mediante sendos transplantes de cara (made in Hollywood), el buen policía (Travolta) y su nemesis (un desfasadísimo Cage) terminan cruzando sus rostros e identidades. Un sensacional y pirotécnico cruce de caminos que dio nuevas alas al cine policíaco de finales de los noventa.

Infiltrados (2006). Martin Scorsese se llevó el ansiado Oscar de Hollywood al mejor director y película gracias a este remake de la película hongkonesa Infernal Affairs, en el que la policía y la mafia de Boston intercambian a uno de sus mejores hombres, que es enviado a espiar las intenciones del otro bando. Billy Costigan (Leonardo DiCaprio) es el joven y ambicioso agente de policía que se presenta voluntario para infiltrarse entre el grupo mafioso liderado por el inclemente Costello (Jack Nicholson). Por su parte, Colin Sullivan (Matt Damon) se introduce en el cuerpo de policía como informante de Costello. La batalla definitiva de infiltrados.

El clan de los irlandeses (1990). Terry Noonan (Sean Penn) regresa a Hell’s Kitchen, el mítico barrio de Nueva York, donde es recibido por sus dos grandes amigos de la infancia: Jackie (Gary Oldman) y Frankie Flannery (Ed Harris). Jackie y Frankie forman parte de la mafia irlandesa, que campa a sus anchas por la ciudad; sin embargo, Terry esconde un inquietante secreto: en los años transcurridos desde su marcha, se ha convertido en un policía. Una interesante película sobre la lealtad, el amor y el tráfico de alcohol.  

Training day: Día de entrenamiento (2001). El policía de Los Angeles, Jake Hoyt (Ethan Hawke), quiere llegar a ser un oficial de la unidad de narcóticos, así que decide lanzarse a las calles bajo la supervisión del temerario y aguerrido detective Alonzo Harris (Denzel Washington). Ambos se sumergirán en las catacumbas criminales de la gran ciudad, saltándose todas las reglas habidas y por haber. ¿Qué hacer cuando aquel que debería protegerte se convierte en tu peor enemigo?

Promesas del este (2007). Viggo Mortensen interpreta a Nikolai, un miembro de la mafia rusa en Londres. Cuando no está distraído cortejando a la bella Anna Khitrova (Naomi Watts), Nikolai se dedica a descuartizar cuerpos y vigilar al violento e impredecible Kirill (Vincent Cassel), el hijo de su jefe. En el clímax violento del filme, Nikolai demuestra que incluso estando desnudo es capaz de funcionar como una eficaz máquina de matar. Sin embargo, el protagonista guarda un comprometedor secreto: es un infiltrado del servicio secreto ruso, que trabaja en colaboración con la policía británica.

Reservoir Dogs (1992). Quentin Tarantino se estrenó en la dirección con esta sangrienta historia de un atraco a un banco que termina en brutal carnicería. Un fantástico combinado de inolvidables personajes liderado por un policía infiltrado (Tim Roth), un psicópata con corazón de bailarín (Michael Madsen) y un ladrón tan eficiente como profesional (Harvey Keitel). Rociada con unas buenas dosis de cultura pop y ultra-violencia, Reservoir Dogs puso patas arriba el panorama del cine independiente norteamericano, poniendo en el mapa al que sería gran emblema de la cinefilia del nuevo siglo: Tarantino, como no.

# lunes, 10 de enero de 2011 12:36

Adictos a la muerte

Hoy os presentamos un post que saciará la curiosidad más mórbida de los cinéfilos. Suele decirse que uno de los mayores retos a los que puede enfrentarse un actor es el de morir en la gran pantalla. Sea de forma fulminante, por culpa de un disparo certero, o tras una larga agonía, la muerte parece el examen definitivo por el que tienen que pasar todas las grandes estrellas. Lo curioso es que muchas de ellas han decidido repetir la tarea más de una vez, convirtiéndose finalmente en auténticos adictos a la muerte fílmica. Investigando la materia, la gente de la web Chacha.com ha elaborado una suculenta lista en la que se responde una inquietante pregunta: ¿Cuáles son los actores que han fallecido más veces en el cine? A continuación, os presentamos dicha lista, no sin antes advertiros de la abundancia de SPOILERS en los que se revelan detalles cruciales de la trama de diversos filmes.

1- Robert De Niro. Pues sí, el gran De Niro (aunque lo de “grande” no tiene en cuenta su lamentable última década) es el rey de la muerte escénica. Le hemos visto perecer hasta en 14 películas. Murió como el impulsivo Johnny Boy de Malas calles, su primera colaboración con Martin Scorsese, como el monstruoso Frankenstein que dirigió Keneth Branagh, como el matón de poca monta de Jackie Brown y como el policía de 15 minutos, entre muchas otras encarnaciones. Como dato curioso, cabe advertir que De Niro fue asesinado por Al Pacino en la película Heat, mientras que Pacino fue aniquilado por De Niro en Asesinato justo. Dulce venganza.

2- Bruce Willis. 11 son las veces que el bueno de Willis ha testado el más allá a lo largo de su ajetreada carrera cinematográfica. Fue un muerto muy vivo en La muerte os sienta tan bien, acometió su mayor sacrificio en Armageddon, fue abatido en Chacal y dio vida al fantasma más célebre del cine de los noventa en El sexto sentido. Curiosamente, Willis fue asesinado en dos ocasiones por su ex-mujer, Demi Moore, en Pensamientos mortales y en Los Angeles de Charlie - Al limite. Eso es amor.

3- Johnny Depp. En el tercer lugar de la lista nos encontramos a la estrella más excéntrica del firmamento de Hollywood. De partida, hay que advertir que Depp sostiene el record de la muerte más sanguinaria de toda la lista: ¿recordáis el volcán de sangre que dejó a su paso después de desaparecer en la primera parte de la saga de Pesadilla en Elm Street? Más tarde, el chaval volvió a perecer como soldado en Platoon, como vaquero con alma de poeta en la memorable Dead Man, de Jim Jarmusch, como el peor director de la historia en Ed Wood, de Tim Burton, e incluso como el Capitán Jack Sparrow en la segunda entrega de la saga de Piratas del Caribe. 10 son las muertes que atesora en su haber.

4- Dustin Hoffman. Volvemos a los clásicos. En este caso, Dustin Hoffman dejó una estela agónica en el cine de los setenta de la mano de sus grandes interpretaciones en Cowboy de medianoche y Lenny, donde dio vida al humorista Lenny Bruce. Luego, en los ochenta, se dejó la piel en la adaptación televisiva de Muerte de un viajante, y más tarde estrenó la década de los noventa dejándose engullir por un cocodrilo reanimado como el envejecido Capitán Garfio de Hook. Y la historia no acaba ahí. Recientemente, le hemos visto perecer en películas como El perfume o Mr. Magorium y su tienda mágica. En total: 9 muertes.

5- Al Pacino. Otro mito viviente que ha hecho de la muerte una de las señas de identidad de su ilustre carrera. Pacino, como Hoffman, ha muerto en 9 ocasiones, entre las que cabe destacar su icónico desfallecimiento en la tercera entrega de El padrino, o su trágico asesinato en Atrapado por su pasado, por no hablar de su muerte más brutal: acribillado a tiros, entre aullidos de furia en la memorable El precio del poder (Scarface), de Brian de Palma. A eso se le llama morir con estilo.

6- Jack Nicholson. Seguimos con las leyendas. En este caso, con 9 muertes, Nicholson se lleva la palma a la acumulación de fallecimientos violentos. No es para menos, teniendo en cuenta su predilección por personajes situados en los límites de la sociedad. Ahí está el mafioso Jimmy Hoffa, o el Jocker del Batman de Tim Burton, o el borrachín de Easy Ryder. Buscando mi destino. Luego tenemos su imagen petrificada por el frío en el final de El resplandor o la que es probablemente la más trágica de sus muertes, la del desesperado R.P. McMurphy en Alguien voló sobre el nido del cuco.

7- Brad Pitt. La tercera gran estrella con 9 muertes en su haber, algo que tiene mucho mérito si tenemos en cuenta la juventud de Pitt, comparada con la veteranía de Nicholson y Pacino. Pitt murió trágicamente en El río de la vida y Leyendas de pasión, con mucha épica en Troya y de forma ridícula en Quemar después de leer. En otras ocasiones, la muerte ha sido el centro absoluto de sus películas, como en el caso de la super-sentimental ¿Conoces a Joe Black?, la romántica El curioso caso de Benjamin Button o la agónica El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford. Como curiosidad, cabe apuntar que Pitt murió tanto en Cool world: una rubia entre dos mundos como en El club de la lucha, aunque en la primera revivió como un dibujo animado y en la segunda nunca existió realmente.

8- Denzel Washington. Ocho son las veces que el carismático Denzel Washington ha probado las mieles de la muerte. Murió como el valiente soldado negro de Tiempos de gloria, dando vida al legendario Malcolm X, como el policía corrupto de Training Day y como el detective enfrentado al diablo en Fallen.

9- Christian Bale. Pese a su juventud, Christian Bale a demostrado una notable predilección por los personajes abocados al abismo de la muerte. Hasta 8 veces a muerto en pantalla. Primero en la televisiva Anastasia: The Mystery of Anna, más tarde en la shakespeariana Enrique V de Keneth Branagh, y más tarde en El prestigio, donde murió más de una vez, y en el western El tren de las 3:10, entre otras.

10- George Clooney. Cerrando el Top 10, con 5 muertes, nos encontramos al siempre piropeado George Clooney, que ha catado la extremaunción hasta en cinco ocasiones, como el bravo pescador de La tormenta perfecta, como un agente de la CIA en Confesiones de una mente peligrosa, y de nuevo como agente secreto en Syriana. Se ve que a George le va el peligro.

11- Robert Downey Jr. El protagonista de Iron Man podría haber entrado en el Top 10 si la secuencia del suicidio de El detective cantante no hubiese sido una simple alucinación. En realidad, su cuenta de muerte se queda en cinco, desde su papel de joven desquiciado en Menos que cero al agente especial Royce de U.S. Marshals, la secuela de El fugitivo 

12- Mel Gibson. En el caso de Gibson, muerto tres veces en la gran pantalla, lo curioso es la acumulación de títulos en los que su personaje ha sido torturado. De Arma letal a Payback, pasando por Conspiración, Braveheart (donde murió de la form más trágica y épica imaginable) y Mad Max: Más allá de la cúpula del trueno. Las otras dos muertes de Gibson sucedieron en Hamlet y la olvidada Mrs. Soffel.

Fuera de la lista, por no ser una estrella del calibre de las demás, encontramos el caso de Sean Bean, al que se le han contabilizado hasta 20 muertes en el cine, un record realmente difícil de superar. Le vimos morir en Equilibrium, en La comunidad del anillo, en Golden Eye y muchas más. El dato curioso nos lleva hasta la película Juego de patriotas, de la que Bean, que interpretaba a un terrorista irlandés, se llevó una cicatriz sobre el ojo que le provocó Harrison Ford mientras rodaban una de las escenas de acción del filme.

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