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Artículos - junio 2011

# miércoles, 29 de junio de 2011 10:54

Películas que los famosos no quieren que veas

Aunque por lo general tenemos una imagen idealizada de las estrellas de cine, la realidad es que la mayoría de ellas esconde en su currículum películas de las que no se sienten particularmente orgullosos. Y si se trata de grandes estrellas, con grandes sumas de dinero en sus cuentas, lo más probable es que se esfuercen por intentar ocultar su pasado a golpe de talonario. Sin embargo, aquí estamos nosotros para desenmascarar los platos sucios (cinematográficos) de las estrellas. Así, de la mano de la web Cracked, os presentamos diez películas que las estrellas de Hollywood y del mundo de la música no quieren que veáis. Pasen y vean. 

10. Matthew McConaughey y Renee Zellweger: Texas Chainsaw Massacre: The Next Generation (1994). Si miráis con atención en la sección de películas de terror de vuestro video-club, es probable que os encontréis con esta lamentable y soterrada secuela de la mítica Matanza de Texas original. Lo sorprendente del caso es que el filme fue protagonizado por dos grandes estrellas de Hollywood, que sin embargo lucharon de lo lindo para arruinar el estreno de la cinta. La cuestión es que en el momento del estreno, en 1995, tanto McConaughey (que estaba a punto de rodar Amistad con Steven Spielberg) como Zellweger (que estaba a punto de saltar a la fama gracias a Jerry Maguire) estaban convencidos de que la película dañaría su imagen pública, nada extraño si tenemos en cuenta que él interpretaba a un psicópata con una pierna robótica y ella se limitaba a chillar de forma neurótica durante la mayor parte del filme. Al final, la película tuvo un estreno reducido en 1997, aunque el estudio se salió con la suya y consiguió distribuirla en DVD.

9. Leonardo DiCaprio y Tobey Maguire: Don's Plum (1995). En este caso, la presión ejercida por DiCaprio y Maguire para bloquear el estreno de la película llegó a los juzgados. Las dos estrellas decidieron denunciar al director argumentando que aceptaron aparecer en la película como un favor personal, pero a cambio de que el filme jamás se estrenara (sólo se presentara en festivales de cine). En cualquier caso, durante el impás de espera se estrenó Titanic, lo que terminó de certificar la muerte de Don’s Plum. ¿Pero qué demonios había en la película que tanto atemorizaba a los actores? Durante un tiempo, corrieron rumores que apuntaban a desnudos integrales y personajes bisexuales. Finalmente, se reveló que la película era un típico filme indie en blanco y negro con todos los tópicos del cine independiente de los noventa: tipos charlando como cotorras acerca de drogas y sexo, pero sin practicar ninguna de las dos cosas.

8. Los once cortometrajes censurados de la Warner Bros. He aquí una de las mayores leyendas negras de Hollywood. Once cortometrajes animados en los que los artistas de la Warner Bros. demostraron cómo el racismo campó a sus anchas durante la primera mitad del siglo XX en Estados Unidos. Un buen ejemplo lo encontramos en el corto de 1937 Clean Pleasures, en el que una versión negra de San Pedro, preocupado por la ausencia de negros en el cielo, envía a un ángel en busca de afroamericanos. Los encuentra en el barrio de Harlem, en Nueva York, pero no consigue convencerlos de las bondades del paraíso, hasta que baja del cielo una banda de jazz que consigue el cometido. Lo dicho, clichés racistas para dar y tomar. Luego está el clásico de Bugs Bunny, All This and Rabbit Stew, en el que Bugs se dedica a hacerle la vida imposible a un cazador negro que encarna el estereotipo de afroamericano pueblerino. Warner Bros. lleva décadas ocultando estos cortos, que jamás han sido editados en DVD.

7. The Rolling Stones: Cocksucker Blues (1972). Este documental fue concebido para ofrecer un retrato fidedigno de lo que ocurría en el backstage de una gira de los Stones en la década de los setenta. Y aunque la misión se cumplió, la recepción no fue la esperada. Cuando los miembros de la banda vieron el resultado final, se escandalizaron tanto que demandaron al director para prohibir su distribución. No es para menos. En la película, aparecen todos los miembros de la banda consumiendo drogas, Jagger aparece en una cama retozando con una chica, y en una de las escenas más memorables, miembros del séquito de la banda montan una orgía con groupies mientras los Stones miran y tocan instrumentos de percusión. Increíble. El documental nunca fue estrenado de forma oficial y, debido a una orden judicial, sólo puede ser exhibido en público una vez al año, con la obligada presencia del director en la sala. Curioso.

6. Kiss: Kiss Meets the Phantom of the Park (1978). Otro ejemplo de banda musical arrepentida de su viaje a la gran pantalla. En este caso, fue el manager de los Kiss quién los convenció, a finales de los setenta, de que habían tocado techo en el mundo de la música y debían probar otras “formas artísticas”. Así apareció un lamentable cómic de la factoría Marvel, en el que los miembros del grupo se convertían en superhéroes. Aunque la joya de la corona es la película Kiss Meets the Phantom of the Park, en la que la banda debe enfrentarse a un grupo de robots asesinos que desatan su furia en un parque de atracciones. La película, filmada con un presupuesto risible, tuvo un sinfín de problemas durante su producción, la mayoría de ellos relacionados con la nula experiencia o talento actoral de los miembros de la banda. A pesar de todo, la película fue un verdadero hit en su estreno televisivo en 1978. Pero aun así, la banda se sintió estafada al considerar que, en la película, se les presentaba como bufones.

5. The Beatles: Let It Be: The Film (1970). Y más cine musical. En este documental es posible asistir, de forma bastante detallada, a la desintegración de la banda más mítica de todos los tiempos. La película muestra a los Beatles trabajando en el álbum Let It Be, que sería el último del grupo. Y aunque el montaje intenta disimularlo, la tensión y hostilidad latente en el estudio es más que palpable. Por un lado, tenemos a Paul McCartney y George Harrison discutiendo acaloradamente. En la siguiente secuencia, Harrison desaparece de escena. De hecho, abandonó la banda por unos días hasta que le convencieron para volver a cambio de aceptar a su colega Billy Preston como si se tratara de un quinto Beatle. Y luego, está John Lennon, rodeado por Yoko Ono en prácticamente todas sus apariciones. La situación no deja de ser un tanto patética, ya que todo el mundo parece ignorar a Yoko, menos John, claro. La película ha sido vetada en incontables ocasiones. El último intento por publicarla en DVD ocurrió en 2008, pero McCartney y Ringo Starr consiguieron bloquear su distribución. 

4. Lil Wayne: The Carter (2009). Terminamos el trayecto por el cine musical de la mano del polémico rapero Lil Wayne. Este documental, que fue aclamado por la crítica, se muestra a Wayne desatado durante una gira. El tipo no esconde nada: demuestra con pelos y señales su adicción a la marihuana y al jarabe para la tos, mientras relata orgulloso su primera experiencia sexual a los 11 años. Finalmente, tras ver la película, el entorno del rapero, decidió denunciar al director y los productores, que contraatacaron con una denuncia en la que afirmaban que Wayne había intentado convencer a la gente de la MTV para que no emitieran la película. A todo esto, Wayne fue condenado a ocho meses de prisión por tenencia ilícita de armas. Desde entonces, el tipo ha intentado limpiar su imagen, y claro, The Carter no forma parte de sus mejores recuerdos.

3. Mad Magazine: Up the Academy (1980). Aunque el título de la película hace referencia a la mítica revista satírica norteamericana, el director de MAD, William Gaines, se escandalizó tanto al ver la película terminada que decidió pagar 30.000 dólares de su bolsillo a Warner Bros. para borrar del filme toda referencia a la revista. La película trata sobre un grupo de chavales que decide asistir a una academia de policía, y al parecer la mayor parte del “humor” proviene de un instructor al que le atraen sexualmente sus pupilos. Gaines no fue el único personaje que intentó borrar su huella del filme. El actor Ron Leibman (al que hemos visto en Friends o Los Soprano) también consiguió que su nombre fuera borrado por completo de los títulos de crédito de la cinta.  

2. Robin Williams: Can I Do It ... 'Til I Need Glasses? (1977). En esta secuela del clásico del humor grueso If You Don't Stop It ... You'll Go Blind!!! (Si no paras… ¡te vas a quedar ciego!, 1975) Robin Williams apareció en dos sketches que, aparentemente, eran tan malos que no llegaron a pasar el corte de montaje final. Sin embargo, la cosa cambió por completo cuando, dos años después, Williams se había convertido en una gran estrella del humor. En ese momento, los productores decidieron que era hora de relanzar la película con un nuevo remontaje (en el que aparecían las dos escenas con Williams, que no superaban el par de minutos) y un nuevo póster en el que relucía con letras gigantes el nombre de la estrella. La estrategia tuvo su efecto, aunque Williams contraatacó denunciando a los productores de la película.

1. Jerry Lewis: The Day the Clown Cried (1972). Y llegamos finalmente a la joya de la corona de los proyectos vergonzantes. Un drama protagonizado por la leyenda del humor Jerry Lewis en el que el que cómico interpreta a un payaso alemán que, después de pasar por un campo de concentración nazi, es utilizado por el régimen para atraer a niños hacia los trenes que conducen a Auschwitz. Sí, es tan diabólico como suena. Lewis interpreta a un payaso que, cual maquiavélico flautista de Hamelin, mete a un montón de niños en un tren de la muerte. Debido a una serie de complicaciones financieras, la película nunca fue estrenada, aunque es probable que los productores se dieran cuenta de que lo que tenían en las manos era una bomba de relojería. Por su parte, Lewis, que en un primer momento defendió la película a capa y espada, ha terminando renegando de ella, hasta el punto de que corre el rumor de que el actor guarda la única copia que existe en VHS en la caja fuerte de su oficina.

# martes, 28 de junio de 2011 8:42

Cuarentones en crisis en la gran pantalla

Una mala noticia: nos hacemos viejos. Nadie escapa a esta ley universal de la naturaleza. Aunque claro, hay quien se lo toma mejor que otros. Por lo general, se tiene la impresión que los hombres suelen lidiar peor que las mujeres con el paso del tiempo, sobre todo si nos situamos en esa brecha terrorífica que son los cuarenta años. Una época de dudas, de cuestionamientos existenciales, de reproches internos, de arrepentimiento y reconsideración. Una fase vital a la que el cine ha prestado especial atención, consciente de la magnitud de la tragedia. De hecho, actores como Greg Kinnear, Jack Nicholson, Bill Murray, Michael Douglas o Nicolas Cage parecen haberse especializado en dar vida a cuarentones (o hombres más mayores) que atraviesan terribles crisis vitales. El último en sumarse a esta lista ha sido Mel Gibson, que nos ha ofrecido la cara más patológica de la crisis de la mediana edad en la comedia dramática El castor. Si un día, al despertar, descubrís que estáis cumpliendo órdenes de un muñeco/títere con aires chulescos y espíritu dictatorial, está claro que tenéis motivos para preocuparos. Para que tengáis una idea más general de lo que hablamos, os presentamos, de la mano de la revista británica Empire, una serie de características que han definido a los cuarentones más carismáticos del cine.

1. Tu guardarropa está lleno de ropa deportiva de los 70. Haber pasado los cuarenta no debería repercutir en el guardarropa masculino, como lleva décadas demostrando el bueno de James Bond. De hecho, habría que dejar claras algunas reglas referentes al vestuario. Por ejemplo, nada de sombreros, a no ser que tengáis menos de veinte o que seáis los Beastie Boys. Y con esto llegamos al gran Bill Murray en la no menos grande Flores rotas, de Jim Jarmusch, en la que Murray sirve en bandeja de plata una de las crisis existenciales más resonantes del cine reciente. Equipado con una asombrosa variedad de chándales vintage de la marca Fred Perry, Murray deambula por la película con demasiado tiempo libre y demasiadas ex-novias candidatas a ser la madre de su hijo. Murray consigue lo imposible: que una crisis vital parezca de lo más cool. En cualquier caso, no lo intentéis en vuestra casa.

2. Tienes demasiado tiempo libre. Un evento traumático puede desatar con facilidad una crisis de la mediana edad. En un momento estás felizmente empleado y al siguiente te has convertido en un parado sin ninguna ilusión. Eso es lo que le sucede al bueno de Greenberg, en el drama homónimo dirigido por Noah Baumbach. Ben Stiller, en un sorprendente cambio de registro, da vida a este hombre sumergido en las aguas de la abulia y el aburrimiento. Una situación parecida a la que vive el Bob Harris de Lost in Translation, un veterano actor de segunda que hunde sus penas entre el alcohol, el lujo de un hotel japonés y la compañía de una jovencita tan desconcertada como bella (una inolvidable Scarlett Johansson). Cerramos el círculo con el Marcello Mastroianni de Fellini 8½, otro tipo al que la única motivación que parece quedarle es retozar con mujeres de vértigo.

3. La gente piensa que tu novia es tu hija. Las relaciones marcadas por la diferencia de edad pueden ser otro síntoma de una vejez complicada. De hecho, la sexualidad de los maduritos no suele lucir de forma favorable en la gran pantalla. Ahí están los ejemplos del veterano policía interpretado por Richard Gere en Los amos de Brooklyn, aficionado a las prostitutas jovencitas, o el desquiciado Kevin Spacey de American Beauty, obsesionado con la mejor amiga de su hija. La cosa se complica todavía más si metemos en la coctelera una dosis extra de adicción a las drogas y una larga estela de corrupción. El resultado es el Harvey Keitel de Teniente corrupto, uno de los puntos más bajos de la masculinidad cinematográfica.

4. Te has convertido en una mente criminal. Es más sencillo de lo que podría parecer. Ahí está el ejemplo del Peter Gibons de Trabajo basura, que harto de soportar las miserias de su trabajo de oficina, termina fabricando un sofisticado (y fallido) plan para robarle a su empresa. Y es que la crisis puede surgir en el momento más inesperado: en medio de un atasco de tráfico, como le sucede el desquiciado Michael Douglas de Un día de furia; o después de perder un trabajo para olvidar, como le ocurre al Dennis Hopper de Speed, al que, como venganza, no se le ocurre nada mejor que hacer volar por los aires el transporte público de Los Angeles. Demasiado drástico, no hay duda.

5. Te ves metido en un viaje iniciático por error. Las películas de carretera se han convertido en una suerte de imán para los hombres en crisis. Para empezar, pensemos en el Jack Nicholson de A propósito de Smith, que decide lanzarse a la carretera en busca de respuestas. Luego tenemos al Paul Giamatti de Entre copas, un escritor que esconde su bloqueo creativo bajo una sospechosa afición al vino. Y también está la patética tropa de Cerdos salvajes: John Travolta, Tim Allen y compañía en un intento por lucir como moteros salvajes cuando ya hace tiempo que se les pasó el arroz.

6. Descubres un nuevo hobby. La urgencia por hacer alguna locura (como comprarse un deportivo, construir un barco o invadir Polonia) suele ser un signo claro de que las cosas no van del todo bien en la vida de un hombre. Y de hecho, las películas están llenas de cuarentones y cincuentones decididos a realizar cambios radicales en su vida. Pongamos el caso del Humphrey Bogart de Sabrina, al que le hacen falta demasiados días para decidir que trasladarse a Paris con Audrey Hepburn es mejor que continuar con su trabajo como industrialista. También está el inolvidable Woody Allen de Hannah y sus hermanas, que probará todas las religiones habidas y por haber antes de descubrir que sólo hay una manera de afrontar el absurdo de la vida: reírse de él, a poder ser, viendo Sopa de ganso de los hermanos Marx. Y por último, tenemos a David Spritz, el protagonista de El hombre del tiempo, un Nicholas Cage que pone todo su histrionismo al servicio de un personaje que se aficiona al tiro con arco, y que decide ir por el mundo con su arco a lo Guillermo Tell.

7. Quieres hacer del mundo un lugar mejor. Por muy admirable que sea este propósito, el cine suele demostrarnos que los buenos deseos pueden llevar a los peores resultados. El clásico de la comedia Los viajes de Sullivan, protagonizada por un director de comedias dispuesto a pasarse al cine serio para redimir su alma, nos demuestra que el espíritu de buen samaritano no se puede simular. Por su parte, tenemos el inmejorable ejemplo de Bob Parr, el Sr. Increíble, un hombre con el corazón de un superhéroe, pero la cintura de un jugador de dardos, cuestión que se revelará como una seria dificultad a la hora de enfundarse de nuevo el traje increíble.

8. Te sientes identificado con los protagonistas de Niños grandes. En la vida del hombre maduro, puede llegar un momento en el que mear en una piscina o hacer chistes sobre abuelas con flatulencia puede parecer algo gracioso. Tranquilos, lo más probable es que el mal sea pasajero. De hecho, una manera de liberarse de esta afección psicológica podría ser ver Niños grandes, la olvidable comedia de Adam Sandler. Sentirse identificado con sus protagonistas puede ser la experiencia más aterradora de vuestras vidas.

# lunes, 27 de junio de 2011 9:40

El cine te enseña a manejar tus finanzas

¿Vale la pena fiarse del cine? ¿Podemos encontrar en la gran pantalla las soluciones a la funesta crisis que atraviesa el planeta? Seguramente no. Sin embargo, echando un vistazo a un dispar grupo de películas, podemos comprobar que el cine no se ha mantenido al margen de los excesos y locuras que inspira el dinero. Incluso, visto desde un punto de vista constructivo (aunque nada serio), la gran pantalla puede ofrecernos unas cuantas lecciones maestras sobre qué hacer (o no hacer) cuando nos enfrentamos a problemas financieros. Y así, sin más dilación, os presentamos, de la mano de la web británica Top10Films, una lista de consejos sobre cómo manejar vuestras finanzas.

10. Nunca dejes a Steven Seagal pagar con tarjeta: The Glimmer Man (John Gray, 1996). Entre las muchas frases lapidarias pronunciadas por el siempre impertérrito Steven Seagal, se incluye una de las más atemorizantes que uno pueda imaginar. Enfrentado a un grupo de secuaces, el bueno de Steven se marca la sobrada del siglo: “Tengo miles de dólares en bolsillo trasero del pantalón. ¿Lo queréis en metálico? ¿O quizás preferís plástico?”. Acto seguido, ni corto ni perezoso, el brutote Seagal saca su targeta de crédito y se cobra las gargantas de cinco rivales con sendos “targetazos”. Inolvidable.

9. Asegúrate de estar asegurado: Entre pillos anda el juego (John Landis, 1983). En esta magnífica sátira del mundo de las finanzas (comedia ochentena memorable), un par de adinerados abueletes deciden pasar el rato jugando con los destinos de Eddie Murphy (un vagabundo) y Dan Aykroyd (un alto ejecutivo). Después de intercambiar los roles de estos dos pobres mortales, los magnates deberán sobrellevar el peso de la venganza, que caerá sobre ellos bajo la forma de una treta financiera que los hundirá en la bancarrota. Un consejo paralelo podría ser el de “nunca jugar con el destino de un ser humano desesperado”. 

8. Nunca le prestes tu tarjeta de crédito a un chaval de 16 años: Atrápame si puedes (Steven Spielberg, 2002). En la autobiografía de Frank Abergnale, que después le sirvió a Steven Spielberg para hacer una de sus películas más chispeantes, el protagonista describe su primer timo: un simple fraude a crédito realizado con una tarjeta con la que el padre de Frank pagaba en las gasolineras. Los que hayan visto la película, protagonizada por un convincente Leo DiCaprio, ya conocerán el resto de la historia: una intensa vida de timos, la cárcel y finalmente la redención.

7. No te hagas una tarjeta si no estás cualificado: Solo contra el hampa (Frank Tashlin, 1963). Algunas compañías demuestran tener la manga demasiado ancha cuando se trata de repartir tarjetas de crédito. En esta comedia de los sesenta, el Diner’s Club, la primera compañía independiente de tarjetas de crédito del mundo, le entrega una tarjeta a Foots Pilardos (Telly Savalas), uno de los gángsteres más rufianes de los Estados Unidos. Cuando el empleado del banco se da cuenta del desaguisado, se inicia una delirante persecución en busca de la tarjeta maldita.

6. Algunos ricos no poseen el don del buen consumidor: Gigi (Vincente Minnelli, 1958). Este musical del Hollywood clásico, dirigido por uno de sus grandes maestros, ofrece algunas interesantes lecciones sobre el modo que tiene los ricos de gastar el dinero. En una escena, la joven Gigi admira un impresionante anillo de esmeraldas y le pregunta a su tía: “¿Quién regala ese tipo de joyas?”. A lo que la tía responde: “¿Quién? Pues los tímidos, los orgullosos y los nuevos ricos… piensan que es un signo de cultura. Al final, no importa quién te lo regale, mientras no se te ocurra llevar joyas de segunda”. Parece evidente que, en ocasiones, los príncipes más ricos no regalan las esmeraldas más preciosas.

5. Respira hondo si sientes que se te está a punto de ir la olla: Trabajo basura (Mike Judge, 1999). Liberarte de las presiones del trabajo monótono y las obligaciones de la vida cotidiana es un sueño que puede hacerse realidad, como demuestra el Peter de esta soberbia sátira sobre las miserias del trabajo de oficina. El problema es que, después de que su hipnotizador muera antes de sacarlo de un trance de ultra-relax, Peter se ve envuelto en un fraude contra su empresa que sale todo lo mal que podría ir. Eso sí, como compensación, el tipo se liga a Jennifer Aniston.

4. Lee la letra pequeña e intenta no naufragar en una montaña de crédito: Confesiones de una compradora compulsiva (P.J. Hogan, 2009). Convertida en una compradora compulsiva y perseguida por las agencias de crédito de todo Nueva York, Rebecca Bloomwood (Isla Fisher) revela su credo en un resonante monólogo: “Tu tarjeta de crédito es como una chaqueta de cachemira rebajada al 50%. La primera vez que la ves, te promete que va a convertirse en tu mejor amiga. Entonces, cuando la miras más de cerca, te das cuenta de que no es auténtica cachemira. Y luego, cuando llega el invierno, descubres que tu chaqueta es un fraude absoluto. Deberías haber leído la letra pequeña”.

3. No te dejes llevar por la avaricia: El tesoro de Sierra Madre (John Huston, 1948). Seguimos con los monólogos inolvidables. En este caso, pronunciado por Howard, el personaje interpretado por Walter Houston en la memorable película protagonizada por Humphrey Bogart en la piel de un desesperado buscador de oro: “¡Ah, el oro, esa cosa diabólica! Cuando empiezas, te dices a ti mismo que te darás por satisfecho si consigues 25.000 dólares. Dies te bendiga. Luego, después de meses de sudar sangre, pasar hambre y no encontrar nada, das con 15.000, y luego diez más. Pero entonces, lo único que se te ocurre es pedirle a Dios 5.000 más, con la promesa de que será la última vez”.

2. Recorta gastos innecesarios. Puedes seguir adelante con menos de lo que imaginas y dedicar el dinero a aquello que realmente te motive: El libro de la selva (Wolfgang Reitherman, 1967). Aunque puede ser arriesgado, siempre nos queda seguir los consejos de un oso salido de una película de Disney: “Cuando descubras que puedes vivir sin ello, y seguir adelante sin darle muchas vueltas, te digo que las necesidades básicas de la vida vendrán a ti”. Así recitaba la mítica canción del clásico de la animación. Aunque, claro, puede que el mundo sea algo más complicado que una película para niños.

1. Al final del día, se supone que las cosas más valiosas no se pueden comprar. Aunque tener dinero no viene mal por si las cosas se tuercen: Niño rico (Donald Petrie, 1994). Esta película es en sí misma toda una advertencia sobre los caprichosos destinos del dinero. El filme apareció cuando Macaulay “Solo en casa” Culkin estaba en la cumbre del estrellato. Todo parecía irle de cara y su sonrisa parecía una garantía de millones en la taquilla. Sin embargo, los productores no calcularon que ver al niño más rico de Hollywood convertido en el niño más rico de la ficción podía ser la pesadilla de todo espectador con dos dedos de frente. La película fue un fracaso de taquilla, aun cuando el reparto incluía a una despampanante Claudia Schiffer.

# viernes, 24 de junio de 2011 11:48

Películas para ellas... que triunfan también entre ellos

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Cuando se quiere a una chica, y se comparte la vida con ella, hay que saber que eso tiene cosas buenas y cosas malas. Una de esas cosas malas puede ser tener que pasar con ellas dos horas viendo películas que les hacen soñar con los chicos de sus sueños, deleitándose con las cosas bonitas y dulces que hace el guapo protagonista por amor. Sí, a ellas les gustan esas cosas.

Y puede ser peor: puede que ellas esperen que vosotros sintáis el mismo hormigueo que sienten ellas y quieran hablar de sus sentimientos durante largo tiempo. No podemos evitar que os hagan eso, pero, de la mano de la web dailytop10, os podemos ofrecer una serie de películas que a ellas les harán sentir eso que les encanta, y que vosotros podéis ver con ellas sin perder vuestra masculinidad.

Buscando a Susan desesperadamente. Es Madonna, así que todo es bastante masculino, ¿no? Fuera bromas, antes de 'Resacón en Las Vegas', ya existía este clásico, y lo es por una buena razón. La relación entre dos mujeres, que se comunican por anuncios por palabras en un diario de Nueva York, se mezcla con una serie de acontecimientos relacionados con identidad equivocada, amnesia y farsa. Además, una de las protagonistas se convierte en una voyeur en un argumento estilo 'Alicia en el país de las maravillas', todo enredado con la búsqueda de un par de pendientes de la época egipcia. No suena mal, ¿eh?

La verdad sobre perros y gatos. Puede que sea la única película en la que el chico termina con la chica menos guapa. Eso nos da esperanzas a muchos de nosotos...

Alicia ya no vive aquí. Este es otro clásico y la película en realidad trata sobre la violencia doméstica y cómo las mujeres sufren esta lacra porque no pueden dejar de ser dependientes de otras personas.Puede resultar muy instructiva para todo hombre que la vea.

Thelma y Louis. Dos mujeres que llevan unos pantalones más cortos incluso que su ropa interior, y que se ponen unas camisetas que marcan toda su anatomía, y cuyo objetivo es acabar con todo hombre repugnante que se encuentren. Esta premisa ya promete una buena película. Y si encima nos enteramos de que la cinta ha sido incluida en las listas de 'Las 100 mejores películas de todos los tiempos', puede que realmente se una buena película (aunque ya se sabe que esto no es fiable al cien por cien). El argumento es decente y lnuestra chica quedará encantada con la imagen del poderío femenino que desprende este filme.

Desayuno con diamantes. Para sentarse dos horas a ver esta película bastaría con decir que Audrey Hepburn es preciosa y está especialmente adorable en este papel. Puede que muchos no sean conscientes del gran drama interior que afecta a los personajes. Muchos puede que se queden en una parte mucho más superficial, y no puedan disfrutar ni concentrarse en la interpretación de la psique de los personajes, y cómo sus miserables vidas les arrastran a hacer lo que hacen. La historia tiene un look gracioso y divertido, pero en realidad es bastante triste si se piensa en ello.

Pretty woman. Otro clásico, una de las mejores películas 'de chicas' que se pueden ver. Si alguien piensa que puede ser una pérdida de tiempo, está totalmente equivocado.

El Diario de Bridges Jones. Renee Zelwegger está realmente guapa en la película y, además, su personaje es muy divertido. Este es un aspecto que los hombres agradecen: como mínimo, el personaje femenino tiene que resultar divertido.

Cuatro bodas y un funeral. Moraleja: La chica termina dándose cuenta de que el hombre no está hecho para el matrimonio. Interpretadlo como vosotros queráis. Película realmente entretenida y muy aleccionadora.

Las vírgenes suicidas. El título ya es suficientemente atractivo como para que llame la atención masculina. Las hermanas viven con su estricto pade toda su vida, un padre que no las dejaba ni respirar. Así que deciden suicidarse. Ese es un comportamiento que no entiende de sexos, así que la película es perfecta para verla en pareja.

La teniente O'Neil. Una excelente ocasión para contemplar a Demi Moore en su etapa anterior a ser la señora de Ashton Kutcher. Si las mujeres aprendieran a utilizar sus músculos como lo hace Demi en esta película, y tuvieran su actitud quizá el mundo sería mejor para todos.

No son las únicas películas que puedan gustar  tanto a ellos como a ellas, pero es una lista con películas bastante interesantes, y que se pueden ver juntos. ¿Qué pensáis vosotros? ¿Estáis de acuerdo o añadiríais alguna más?

# miércoles, 22 de junio de 2011 12:44

Las mejores comedias... de lo que llevamos de siglo

Cada uno tiene su género favorito, pero la comedia es universal. ¿Conocéis a alguien al que no le guste reír? Bueno, quizá sí, pero la mayoría de la gente disfruta con una buena comedia que le haga pasar un buen rato. Y si consigue sacarnos unas carcajadas, lo más probable es que la veamos más de una vez, y nos reiremos como el primer día.

En esta última década, la primera del nuevo siglo XXI, hemos asistido a la aparición de cineastas como Adam McKay o Judd Apatow y actores como Seth Rogen y Zach Galifianakis, que han pasado de ser unos absolutos desconocidos a engrosar la lista de los más taquilleros, y estar en la agenda de todos los productores de Hollywood. Repasamos las comedias más divertidas del nuevo milenio. Podréis discutir el orden, pero lo que no podéis negar es que con todas nos hemos reído... mucho.

1. Virgen a los 40 (2005). La historia de un hombre de mediana edad y su búsqueda del primer polvo sigue siendo la mejor película de Apatow. Steve Carrell interpreta a este tipo entrañable, un friki que verías sólo en el cine cualquier fin de semana. La cinta podría ser una burla fácil, pero consigue que el personaje nos resulte simpático. La escena de la depilación del pecho sigue siendo una de las más tronchantes de los últimos años.

2. Borat (2006). El cómico británico Sacha Baron Cohen ha creado un género en sí mismo. Una película en gran parte improvisada, cuenta la historia de un periodista de Kazajistán que viaja a Estados Unidos para entrevistar a los ciudadnos de ese país y mostrarlos sin disfraz. Una mezcla perfecta de arte de alta y baja calidad.

3. Tropic Thunder, una guerra muy perra (2008). Una parodia crítica sobre los agentes zafios, productores tramposos y la actores que se toman demasiado en serio su método de interpretación. La transformación de Robert Downey Jr. creó cierta controversia, pero al final se aceptó como una crítica de hasta qué punto un actor puede llegar para bordar el papel que interpreta. Una muestra más del genio de Ben Stiller, responsable del filme.

4. Zoolander (2001). Sobre el papel, una historia con Ben Stiller y Owen Wilson como modelos masculinos debería ir directamente a DVD. En la práctica, la cinta no sólo es una sátira sobre nuestra obsesión incendiaria acerca de la belleza y lo superficial, sino que es una obra maestra del absurdo, llena de frases brillantes y estúpidas. No hay que ser demasiado racional. Sólo hay que reírse.

5. Resacón en Las Vegas (2009). Una de las películas más taquilleras, que ha convertido a su director Todd Philips y a sus protagonistas -sobre todo a Bradley Cooper- en verdaderas estrellas. La desternillante historia de una despedida de soltero incluye un diente perdido, un colchón en la azotea de un hotel, un bebé extraviado, líos con la policía y un brazalete de hospital. Hemos visto Las Vegas en muchas películas, pero nunca como en esta. Este fin de semana se estrena la secuela, Resacón 2: ¡Ahora en Tailandia!, que promete ser una digna sucesora.

6. Chicas malas (2004). Es curioso cómo los proyectos de 'Saturday Night Live' son más divertidos cuando no están basados en uno de los personajes habituales del show televisivo (exceptuando 'El mundo de Wayne'). Tina Fey, guionista del programa, escribió una historia sobre una marginada social (el mejor papel de Lindsay Lohan) que entabla amistad con el grupo de pijas de su nuevo instituto, a las que finalmente rechaza, y convirtió la cinta en una crítica a los clichés de las películas de adolescentes. Además, muestra a Rachel McAdams y Amanda Seyfried en sus primeros papeles de importancia.

7. Road Trip (Viaje de pirados) (2000). Tanto el género de cine de adolescentes como el de viajes por carretera los hemos visto miles de veces en el cine. Pero el director Todd Phillips le da un valor extra a estos géneros creando una película contemporánea inolvidable. La historia de un tipo que viaja de Nueva York a Texas para evitar que su novia vea un vídeo incriminatorio no es más que un telón de fondo para desplegar todo su potencial humorístico.

8. Bad Santa (2003). El protagonista, interpretado por Billy Bob Thornton, es alcohólico, grosero, misántropo, misógino y, sí, es el tipo que te puedes encontrar haciendo de Santa Claus en el centro comercial más cercano. Pero un guión con frases realmente ingeniosas hace que merezca la pena verla varias veces.

9. Rumores y mentiras (2010). Hablar sobre la 'angustia del instituto' siempre ha funcionado en la comedia hollywoodiense. ¿Por qué no volver a contar esa historia de nuevo, añadiendo el elemento de la 'letra escarlata'? Una gran actuación de Emma Stone y un buen guión del responsable del de 'Juno', pero más realista, dan un gran resultado. Añadimos a Stanley Tucci y Patricia Clarkson como los mejores padres que se pueden tener y el éxito está asegurado.

10. Los padres de ella (2000). Otra vez Ben Stiller. Si uno de los puntos de referencia de una buena comedia es hacer lo personal algo universal y viceversa, es fácil comprender por qué esta película tuvo tan buena acogida cuando se estrenó. ¿Quién no ha temido ese primer encuentro con los padres de su querida novia? Ese torpe intento de comportarse como es debido, o como ellos esperan, el aterrador miedo a decir algo estúpido o, mucho peor, accidentalmente ofensivo. Y todo eso se multiplica cuando al que tienes que impresionar es Robert de Niro, con esa mirada de acero y en alerta continua ante el que pretende 'robarle' a su niña.

Se podrán incluir otras películas en la lista: Los otros dos, Paso de ti, Los rompebodas, Lío embarazoso, Zombies party (una noche... de muerte), Aquellas juergas universitarias o El reportero; pero lo que no se puede negar es que estas películas consiguen su objetivo: hacernos reír.

¿Qué os parece? ¿Nos hemos dejado alguna con la que os hayáis partido de risa? ¡Dadnos vuestra opinión!

# lunes, 20 de junio de 2011 11:53

Las resacas más memorables de la gran pantalla

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Corre el rumor de que el presidente norteamericano Benjamin Franklin dijo una vez que la cerveza era la prueba de que Dios amaba al ser humano y que deseaba su felicidad. De la misma manera, podría derivarse que las bebidas alcohólicas de alta graduación son la prueba de que Satán existe y se ríe de nosotros la mañana siguiente a una borrachera. Es la resaca, ese detestable estado de in-humanidad. Algo que, por otra parte, ha inspirado un buen número de películas de los más variados géneros: del drama existencial a la comedia juvenil. Pues bien, como se aproxima el estreno del segundo resacón más gordo visto en el cine, os presentamos aquí una selección de las 8 más memorables del cine. ¿Cuál es vuestra favorita? ¿Cuál os ha causado más sonrisas o lágrimas? ¿Se nos pasa alguna que os parece fundamental? 

1. Leaving las Vegas (Mike Figgis, 1995). No podía faltar en esta lista la más dramática, trágica y deprimente aproximación al mundo del alcoholismo. En la película, Nicholas Cage se entregaba, en plan kamikaze, a los efectos aniquiladores de la bebida, sumido en un camino de autodestrucción a través de la adicción. Sin rodeos ni final feliz, Mike Figgis creo la película más odiada por los directivos de hoteles de la capital mundial del despilfarro. Y por cierto, Cage se llevó un Oscar por la película, premio al que no ha vuelto a acercarse ni por asomo.

2. 28 días (Betty Thomas, 2000). Utilizaremos esta película para transitar del horror del alcoholismo a la comedia sobre borracheras, ya que 28 días no es otra cosa que una tragicomedia. En el filme, Sandra Bullock interpreta a una adicta que desea rehabilitarse y que en la secuencia más memorable de la película tiene una notoria crisis en la boda de su hermana. Como siempre que hablamos de una comedia con aspiraciones serias, lo complicado del asunto es mantener el equilibrio, algo a lo que no ayuda un personaje como el de Viggo Mortensen, que interpreta a, atención, un adicto a las drogas, el alcohol y el sexo. 

3. Resacón en Las Vegas (Todd Philips, 2009). Una comedia gamberra que sigue las peripecias de cuatro amigos en su noche más salvaje. Se trata de la última propuesta de Todd Phillips, un realizador que se ha especializado en el género con títulos como "Road Trip (viaje de pirados)" o "Starsky and Hutch". Phillips, como el resto de responsables, explota al máximo el filón de los tópicos sobre las despedidas de soltero, pero esta vez le añade misterio. Así, los flashbacks hacen que el espectador descubra lo sucedido esa noche al mismo tiempo que sus personajes. Lo mejor: el repaso a las fotografías de la noche al final. Añadimos también a la lista su secuela:

4. Resacón 2: ¡Ahora en Tailandia! (2011), en la que vuelven a experimentar la 'amnesia' post-borrachera, llena de situaciones embarazosas y cómicas.

5. Colega, ¿dónde está mi coche? (Danny Leiner, 2000). Esta película suele citarse, de forma totalmente injusta, cuando se habla de bodrios fílmicos. Además de ser un gran ejemplo de diversión e incorrección, la película es un auténtico e inagotable tour de force en el que estallan al unísono todas las fuerzas (instintos, desviaciones, fascinaciones) de la adolescencia, entre ellas el alcohol, claro. Además, para rematar el asunto, qué mejor que una invasión adolescente. Una película a reivindicar ante la nula originalidad de la que hace gala Hollywood.

6. Withnail y yo (Bruce Robinson, 1987). Un clásico del cine de borrachos completa e injustamente olvidado. Dicen que los británicos son unas fieras de la resistencia etílica. Este filme lo pone de manifiesto y también nos muestra sus consecuencias.

7. El gran Lebowski (Joel y Ethan Coen, 1998). No hay duda posible: el Nota (Jeff Bridges) es el borrachín más entrañable de la historia del cine. Imposible no empatizar con su filosofía vital: tomarse las cosas con calma, disfrutar de lo que tienes, “don’t worry, be happy”. Curiosamente, durante las dos horas de película, nunca vemos al Nota realmente borracho o resacoso, sin embargo es imposible mantenerse sobrio cuando uno absorbe, cual esponja, un “Ruso Blanco” tras otro.

8. El libertino (Laurence Dunmore, 2004). John Wilmot, poeta británico del siglo XVII interpretado por Johnny Depp, nos permite cerrar el círculo de bebedores, que arrancaba con el drama de Nicholas Cage y que cerramos con este aproximación nada apologética sobre el mundo de la bebida. Wilmot ingirió a lo largo de su vida incontables litros de vino, escribiendo al mismo tiempo poemas y piezas teatrales que han pasado a la historia como obras maestras. Una ironía de la historia rematada por un final trágico. No podía ser de otra manera.

# sábado, 18 de junio de 2011 12:04

Las mejores escenas de sexo del cine

De forma demasiado habitual, el sexo en el cine se ve reducido a juegos de luz, una suave música pop, un poco de toqueteo y un trabajo de cámara más bien mediocre. En otro orden de cosas, tenemos, claro está, el cine porno. Sin embargo, cuando una película le encuentra el punto justo a una escena de sexo, el resultado puede ser deslumbrante. Puede ser tierno, extraño, kinky o apasionado… y de forma frecuente, todas estas cosas a la vez. Con esta receta en mente, la gente de la web MovieFone ha publicado un ranking con las escenas de sexo más logradas de la historia del cine. Aquí os ofrecemos nuestra particular selección. ¿Cuál es vuestra favorita? ¿Os parece que nos dejamos alguna fundamental?

10. Desperado (1995). Empezamos con un poco de fogosidad latina. Esta fue la película con la que el público americano descubrió el talento (y las vertiginosas curvas) de la neumática Salma Hayek. En el filme, Salma interpreta a la propietaria de una librería que decide ayudar al bueno de Antonio Banderas en su búsqueda de venganza. Al final, como es bien sabido, este dúo estelar termina retozando de forma salvaje entre sábanas blancas y un calor asfixiante. Una escena que obliga a recalibrar el concepto de lo “tórrido”.

9. Brokeback Mountain (2005). La fuerza de una escena de sexo debe medirse por varias variables. Primero está la elegancia, el estilo. Luego debe estimarse cuánto de explícita es dicha secuencia. Y, por último, hay que atender a la fuerza icónica del momento. En esta tarcera variable, la escena de sexo entre Jake Gyllenhaal y Heath Ledger en Brokeback Mountain no tiene competidor posible. En realidad, era impensable que la película de los “cowboys gays” no tuviera una escena de sexo y el director Ang Lee resolvió la situación con una secuencia tan escueta como directa e impactante.

8. Boogie Nights (1997). Tratándose de una película sobre el mundo del porno, la elección parecería evidente. Sin embargo, la escena de sexo a la que nos referimos no tiene demasiado que ver con el sexo impersonal y animal de cine X. Se trata de la primera escena que ruedan Dirk Diggler (Mark Whalberg) y Amber Waves (Julianne Moore). Tras superar las dudas iniciales, la pareja se sumerge en un encuentro cálido y tierno. La dulzura de Amber bordea lo maternal, mientras Dirk se preocupa porque la escena quede sexy. Simplemente memorable.

7. Juegos Salvajes (1998). ¿Existe algo más hot que la imagen de las bellas y sexys Denise Richards y Neve Campbell montándoselo con el bueno de Matt Dillon? Pues sí, y la escena en cuestión puede encontrarse en la misma Juegos salvajes. Se trata del “momento piscina” entre las dos chicas de la función. Un hito casi imbatible del sexo lésbico en la gran pantalla. La única escena que podría borrar el recuerdo de la ridícula escena de sexo en la piscina de Showgirls.

6. Monster's Ball (2001). Leticia Musgrove (Halle Berry) y Hank Grotowski (Billy Bob Thornton) encuentran una vía física para sobrellevar el dolor que atenaza sus vidas (el esposo de ella murió en el corredor de la muerte, su hijo pereció en un accidente de coche, y él es un guardia que trabaja en el corredor de la muerte y al que se le suicidó un hijo). En un principio, sus encuentros sexuales son animalísticos, salvajes. Parece claro que la idea que tiene Leticia de pasar un buen rato es bastante particular. El impactante trabajo interpretativo de Berry le valió un merecido Oscar a la mejor actriz.

5. Infiel (2002). En este caso, la elección fue difícil. ¿Decantarse por el ilícito encuentro en el baño o por el encuentro final en el pasillo? Al final decidimos apostar por el primero, en el que Diane Lane como Connie Sumner y Olivier Martinez como Paul Martel retozan en un baño mientras las amigas de ella la esperan para tomar algo en el café de al lado. La tensión y fogosidad del momento deben celebrarse como hitos del erotismo moderno. A pesar de que, en su conjunto, la película sea simplemente olvidable.

4. Secretary (2002). La modosita y apocada Lee Holloway (Maggie Gyllenhaal) y su controlador jefe E. Edward Grey (James Spader) dedican las horas de oficina a “compenetrarse” en una relación sadomasoquista tan retorcida como fascinante. De hecho, cuando Edward admite finalmente su amor por Lee, bañándola en su bañera y poseyéndola en una cama cubierta de césped, parece obvio que la conexión entre ambos trasciende el juego de azotes y mordazas.

3. Mulholland Drive (2001). Atendiendo al buen número de escenas lésbicas y homosexuales de la lista, parece claro que el cine se ha ido modernizando a un ritmo casi más rápido que el del conjunto de la sociedad. En este caso, el alto voltaje lo ponen las deslumbrantes Rita (Laura Elena Harring) y Betty (Naomi Watts) de la obra maestra de David Lynch. Esta historia de sueños (cumplidos y rotos al mismo tiempo), pasión, rencor y traición contiene uno de los encuentros más ardientes y sensuales de la historia reciente del cine. Una verdadera oda al top-less de vértigo.

2. Nueve semanas y media (1986). Esta claro que a los aventureros y temerarious John (Mickey Rourke) y Elizabeth (Kim Basinger) les gusta el sexo. De hecho, lo practican con asiduidad y entrega. Sin embargo, son los previos de dichos encuentros lo que realmente ha quedado grabado en la memoria cinéfila colectiva: fresas, olivas, pasta, gelatina… todo adquiere su función dentro de la creatividad erótica del dúo. Seguramente el momento más mítico de todos es aquel en el que él le venda los ojos a ella y deshace cubitos de hielo en su cuerpo. ¡Viva la creatividad!

1. Y Tu Mamá También (2001). Terminamos como empezamos, con una Buena dosis de erotismo latino. Zapata (Gael García Bernal) y Tenoch (Diego Luna) son dos buenos amigos de diecisiete años que deciden lanzarse a la carretera en compañía de la bella Luisa (Maribel Verdú), de 28 años. Por el camino, cada uno de ellos descubre su sexualidad de la mano de la experta maestra, aunque el momento culminante llega durante una noche de borrachera, en la que el trío decide sexualizar del todo su relación.  

# sábado, 18 de junio de 2011 10:34

Las chicas más sexys del cine deportivo

Como demuestra semanalmente la revista Sports Illustrated (leída por 23 millones de norteamericanos), el deporte se lleva muy bien con el exhibicionismo femenino. De hecho, el famoso número especial que la revista dedica, cada año, a los trajes de baño (preferiblemente bikinis) es esperado y recibido como un acontecimiento nacional. Siguiendo esta línea de pensamiento (y calentamiento), no es difícil terminar sumergido en las películas de temática deportiva, en las que no suele faltar el acompañamiento femenino de rigor, a poder ser super-sexy y ligerito de ropa. Las chicas hot del cine deportivo son ya un emblema del séptimo arte. Para demostrarlo, os presentamos, de la mano de la web Bleacher Report, un Top 10 con las chicas más sexys del cine deportivo.

10. Dakota Burns (Milla Jovovich)

Película: Una mala jugada

Deporte: Basketball

Cuando Spike Lee decidió meter dentellada en el mundo del baloncesto, lo hico con una historia profundamente emotiva, la de un ex-convicto (Denzel Washington) que intenta reemprender la relación con su hijo (Ray Allen), un joven jugador por el que suspiran los equipos de todo el país. Acompañando a Denzel, encontramos al personaje de Dakota, interpretada por una bellísima y frágil Milla Jovovich. La actriz y modelo brilla en la piel de una prostituta con un corazón de oro.

9. Jules Paxton (Keira Knightley)

Película: Quiero ser como Beckham

Deporte: Fútbol

Antes de ganarse el corazón del público de medio mundo con su papel de Elizabeth Swann en la saga de Piratas del Caribe, Keira Knightley dio sus primeros pasitos hacia el estrellato de la mano de este filme independiente en el que interpretó a una joven futbolista que sueña con triunfar practicando el deporte que ama. Además de una trama que conmovió a un buen número de espectadores, la película dejó para la posteridad la inolvidable estampa de la joven Keira enfundada en un top reducido a su mínima expresión.

8. Charlene Fleming (Amy Adams)

Película: The Fighter

Deporte: Boxeo

Entramos en una zona fascinante, la de las chicas del cine más masculino, es decir, el cine de boxeo o de lucha en general. Por lo general, se trata de personajes afligidos o atormentados (hay que estar hecha de una pasta especial para decidir salir con un boxeador, ¿no?). Pero al mismo tiempo, suelen ser personajes fuertes y carismáticos, que empujan al protagonista cuando le fallan las fuerzas. La Amy Adams de El luchador es el ejemplo perfecto de este arquetipo: una chica de armas tomar que no tiene miedo a enfrentarse a la temible familia de su chico para ayudarle en su carrera.

7. Kate Veatch (Christine Taylor)

Película: Cuestión de pelotas

Deporte: Balón prisionero

En un giro hacia el absurdo cómico, nos teletransportamos a una liga en la que un puñado de adultos descerebrados luchan por el cetro de campeones de balón prisionero, un deporte/juego más propio de la infancia. Entre este grupo de adultos aniñados nos encontramos con una de la féminas más sexys del cine deportivo, una atrevida Christine Taylor. Esposa de Ben Stiller en la vida real, la Taylor da vida a una abogada que ayuda a Vince Vaughn y sus colegas a salir victoriosos de esta ridícula empresa deportiva.

6. Cassidy (Marisa Tomei)

Film: El luchador

Deporte: Lucha libre

Aunque podría abrirse un debate acerca de si la lucha libre es un deporte o un espectáculo circense, lo que nos interesa aquí es el memorable personaje de Cassidy, al que dio vida Marisa Tomei en este drama dirigido por Darren Aronofsky y protagonizado por el malogrado y resurgido Mickey Rourke. Como la Amy Adams de The Fighter, Cassidy, una bailarina de striptease, es prácticamente el único remanso de paz en la turbulenta existencia del viejo luchador al que da vida Rourke.

5. Missy Pantone (Eliza Dushku)

Película: A por todas

Deporte: Cheerleading

Sí, lo de considerer el cheerleading como un deporte podría considerarse una licencia; pero vale la pena tomarse esta libertad para incluir en la lista a la despampanante Eliza Dushku, que en esta película interpreta a la animadora mala, que llega desde Los Angeles para agitar las cosas en un pueblerino instituto de Orange County. La escena del túnel de lavado se ha convertido en una de las más míticas de la historia del cine de animadoras.

4. Yvette Denslow (Jenny McCarthy)

Película: BASEketball

Deporte: BASEketball

He aquí una de las películas más lunáticas de la historia del cine deportivo. Sólo hay que atender al título y al deporte que se practica en ella: una mezcla surrealista de baseball y basketball. La película está protagonizada por Trey Parker y Matt Stone, los creadores de South Park, aunque la joya de la corona del casting es la siempre explosiva Jenny McCarthy, que se limita a hacer lo que sabe: se la chica florero más despampanante de la función.

3. Tenley Parrish (Jessica Biel)

Película: ¡Vaya partido!

Deporte: Baseball

La escena de la piscina de ¡Vaya partido! es, para los que crecieron en los noventa, el equivalente de lo que la escena de Phoebe Cates en Aquel excitante curso es para los que atravesaron su juventud en los ochenta. En resumen, un hito erótico-juvenil de proporciones dantescas. De hecho, Jessica nos ha regalado un sinfín de estos momentos a lo largo de su carrera, un erotismo fino cuyo efecto se ve todavía más incrementado por la simpatía natural de esta gran actriz. Para certificar el potencial de la Biel es suficiente con recordar sus apariciones en Os declarado marido y marido: una oda al desparpajo y a la ropa interior que no tiene parangón en el cine contemporáneo.

2. Claudia (Vanessa Angel)

Película: Vaya par de idiotas

Desporte: Bolos

Nos situamos de Nuevo en los límites de lo que se puede entender por un deporte. Las partidas de bolos son el hilo conductor de las delirantes aventuras de la patética y ridícula pareja que forman Woody Harrelson y Randy Quaid. Eso sí, completando el obligado trío, encontramos a la siempre soberbia Vanessa Angel. Cualquier excusa es buena para incluirla en nuestras listas y sus tórridas apariciones en esta película le garantizan un puesto de honor en este ranking.

1. Darcy Sears (Ali Larter)

Película: Juego de campeones

Sport: Fútbol Americano universitario

Hay cosas que no se pueden superar. Un bikini hecho de nata montada se encuentra en la lista dorada de conceptos insuperables y la Ali Larter de Juego de campeones luce dicha pieza con un estilo y morbo inigualables. No hay duda posible: Ali es la reina más sexy del cine deportivo.

# viernes, 17 de junio de 2011 11:03

Estrellas al borde del secuestro

La prensa del corazón de medio mundo se hace eco del intento de secuestro de la estrella de la música británica Joss Stone. Al parecer, el ataque fue desarticulado cuando los secuestradores ya lo tenían todo preparado para el asalto. Una equipación consistente en pasamontañas, una bolsa gigante, mapas detallados de la casa de la cantante y ¡espadas! (seguramente, el detalle más escabroso o ridículo de la noticia). Este suceso nos ha hecho recordar que la amenaza del secuestro también ha circulado sobre las cabezas de un buen número de estrellas cinematográficas, amenazadas por psicópatas obsesivos, expertos criminales e incluso ¡miembros de al-Qaeda! Como ejemplo de todo esto, os presentamos, de la mano de la web ScreenJunkies, una lista con los intentos de secuestro más sonados del mundillo cinematográfico.

Russell Crowe. Seguramente, el caso más asombroso de todos. Según el FBI, Crowe fue, en 2001, víctima de un intento de secuestro por parte de al-Qaeda, la organización terrorista más temida del mundo entero. Al parecer el secuestro formaba parte de una amplia operación para “desestabilizar culturalmente” a los Estados Unidos. Hasta cierto punto, la historia parece un tanto rocambolesca, sobre todo teniendo en cuenta que Crowe es australiano. Finalmente, la amenaza no se cumplió, aunque ese mismo año aconteció el traumático atentado del 11-S. Se cuenta que, durante un tiempo, Crowe recibió protección de parte de agentes del Servicio Secreto, aunque su misión nunca se explicó de forma clara. De hecho, en una entrevista a la revista GQ, Crowe afirmó que “nunca entendí del todo qué demonios estaba pasando”.

Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones. Al parecer, esta pareja de celebridades estaba tan asustada ante la posibilidad de que sus hijos sufrieran un secuestro que contrataron a ex-miembros de la Fuerzas Especiales para garantizar su seguridad. A más de uno, esta decisión le puede parecer desproporcionada. Sin embargo, la cuestión resulta más comprensible si atendemos al intento de secuestro que sufrió Michael Douglas, a las puertas de la casa de su padre (Kirk Douglas), a la edad de seis años. Por suerte, el pequeño Michael consiguió zafarse del su secuestrador y se escondió hasta que el criminal desistió de sus intenciones.

Frank Sinatra Jr. Mientras cenaba en un restaurant del Lago Tahoe, Frank Sinatra Jr. fue secuestrado, metido en una furgoneta y llevado hasta Los Angeles. Dos días más tarde, Sinatra fue liberado tras el pago de 240.000 dólares por parte de su padre. Los criminales fueron atrapados y el dinero finalmente devuelto. Lo más triste del caso es que, durante un tiempo, corrieron rumores que apuntaban a que Sinatra, padre, podía estar detrás de todo el asunto, como parte de una estrategia para conquistar una atención pública que declinaba a marchas aceleradas. Finalmente, el rumor fue desmentido, aunque todo el asunto perjudicó a la imagen del legendario cantante y actor.

Steven Spielberg. No todos los secuestros tienen un móvil económico. En ocasiones, el espíritu criminal surge del fondo de una mente patológica. Ese es el caso de Jonathan Norman, un hombre afectado de esquizofrenia paranoica que convirtió su admiración por el director de Tiburón y E.T. En un morboso deseo criminal. Norman fue atrapado mientras intentaba acceder a la propiedad de Spielberg e iba equipado con fotografías del director, cinta adhesiva, esposas y un cuchillo casero. En su testimonio ante la policía, Norman admitió que su intención era secuestrar y violar al afamado director. Realmente espeluznante.

Madonna. La conversión de la “material girl” a la Kabbalah no fue suficiente para mantenerla a salvo en Tierra Santa. De hecho, en el año 2004, la cantante y actriz recibió un serie de letras amenazantes enviadas por un grupo terrorista palestino. En dichas cartas, aparecía información detallada sobre los hijos de la reina del pop. Finalmente, en un comprensible estado de alarma, Madonna canceló una serie de conciertos que se iban a celebrar en Israel.

# jueves, 16 de junio de 2011 11:31

Las mujeres más dominantes en las películas de Hollywood

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Conseguir grandes papeles femeninos es tremendamente difícil. No hay más que preguntar a cualquier actriz de Hollywood. Y es especialmente difícil para las actrices maduras, que además ven cómo sus compañeros masculinos todavían consiguen papeles con gracia y en producciones de cierta calidad.

Pero a veces ocurre, un gran papel cae en sus manos, y entonces es importante aprovechar la oportunidad y sacar el máximo provecho de ella. Poderosos personajes femeninos en las películas de Hollywood se han convertido en algunos de los más interesantes de los últimos tiempos.

Con la ayuda de top10films, presentamos una selección de actrices y sus respectivas interpretaciones, que suponen la poderosa presencia de un personaje femenino en la historia. Películas y personajes donde la mujer tiene poder sobre los hombres. Si es su víctima, les supera y se convierte en la que domina. Si ya es la que controla la situación, se muestra invencible y sólo se rinde tras una dura lucha, y por la astucia del protagonista.

En estas películas, el hombre está a menudo subordinado a las mujeres: ellas son 'el ojo que todo lo ve', las que mandan. ¿Quiénes son tus favoritas?

10. Melanie Griffith en Algo salvaje (1986). Interpreta a Audrey Hankel, una mujer que embarca al inseguro hombre de negocios Jeff Daniels a través de una aventura de autodescubrimiento campo a través, con sus buenas dosis de sexo, crimen y violencia.

9. Ruth Gordon en Harold y Maude (1971). El joven suicida Harold encuantra una razón para vivir y amar la vida en la maravillosamente excéntrica Maude. Ella encarna el lado positivo del personaje femenino dominante.

8. Sigourney Weaver en la saga Alien. ¿Qué decir de la teniente Ripley? Se ha convertido en un icono del poder femenino en todo el cine de Hollywood.

7. Louise Fletcher en Alguien voló sobre el nido del cuco (1975). El iluso Kack Nicholson cree que puede burlar la vigilancia de la enfermera Ratched, pero se equivoca y es ella quien gana, quien ría la última.

6. Anne Bankcroft en El graduado (1967). Las clases de educación sexual nunca han sido tan buenas o instructivas como una noche con la señora Robinson. Dustin Hoffman interpreta al graduado universitario que todos desean ser.

5. Sissy Spacek en Carrie (1976). Carrie White tiene algo que otras mujeres no tienen: el poder de la telequinesis. Es una gran ayuda cuando planeas vengarte de las personas que abusaron de ti en el colegio.

4. El cadáver de la madre de Norman Bates en Psicosis (1960). No existe en el cine mujer más dominante que la madre de Anthony Perkins en esta película. Le mete en numerosos problemas y el hecho es que está muerta.

3. El ordenador central  de Alien, el octavo pasajero (1979). No tiene aspecto de mujer, pero el computador de este filme no deja de ser una mujer dominante. Este cerebro del espacio tiene voz femenina, y el sexo del personaje queda bien definido al llamarle 'madre'. Definitivamente, una dominante que da miedo.

2. Kathy Bates en Misery (1990). En una de las mejores actuaciones de todos los tiempos, la Annie Wilkes de Bates es una descirpción aterradora de la obsesión fanática y de la psicosis. La actriz está magnífica en su papel de una enfermera que cuida a un joven novelista que ha sufrido un accidente de coche cerca de su apartada casa. Pero, antes de que pueda recuperarse completamente, le rompe las dos piernas en una escena horrible que filmó, en toda su gloria sangrienta, el director Rob Reiner, y le obliga a escribir un nuevo libro, donde su personaje favorito no muere.

1. Sharon Stone en Instinto básico (1992). Para muchos hombres no hay una mujer más dominante en el universo cinematográfico que esta Catherine Tremell interpretada por Stone. Como un retorcido sueño, ella te dará la mayor experiencia sexual de tu vida, y entonces te mata. No sólo te sacará los sesos, sino que además lo hará con un picahielos. Sharon Stone no podría haber sido mejor elegida: encana perfectamente a la asesina seductora: hermosa, intelectual, de fuerte carácter y peligrosa.

¿Con que personaje os quedáis vosotros? ¿Y qué actriz está mejor en su papel?


# miércoles, 15 de junio de 2011 11:14

Los peores profesores del cine

Bad Teacher, la nueva película de Cameron Diaz (que se estrenará en nuestro país el 8 de julio), tiene como protagonista a una profesora que está lejos de ser un modelo de conducta. La chica abusa del alcohol y las drogas y está a punto de casarse por dinero; aunque el plan se va al carajo cuando el prometido de Diaz decide suspender el enlace. La idea del “mal profesor”, responsable de la mala educación de sus pupilos, puede parecer novedosa, sin embargo, la historia del cine está plagada de profesores a los que les vendría bien una terapia de rehabilitación, tanto de su conducta como de su moral. Como ejemplo de esta ácida tradición fílmica, os presentamos, de la mano de la web ScreenJunkies, una suculenta lista con los peores profesores de la gran pantalla.

El profesor de economía (Ben Stein) de Todo en un día (1986). Por norma general, los malos profesores del cine han sido utilizados para ridiculizar el sistema educativo. Se trata de profesores mediocres, normalmente desmotivados, que la suelen emprender con el héroe de la película. En este caso, el profesor de economía al que dio vida Ben Stein en ese hito del cine adolescente titulado Todo en un día ha pasado a la historia por su desesperado grito de guerra: Bueller, Bueller, Bueller. En referencia, claro está, a Ferris Bueller, el tipo más suertudo y carismático de la película de John Hughes, un ídolo juvenil al que dio vida Matthew Broderick, que como veremos más adelante, terminó interpretando a otro mal profesor.

Sam Lombardo (Matt Dillon) en Juegos salvajes (1998). En realidad, Sam Lombardo no es un profesor, sino más bien un consejero educacional. Aun así, Lombardo, al que dio vida Matt Dillon, merece ser incluido en esta lista por varios motivos, el más sonado de todos su ligoteo con dos de sus estudiantes, las fogosas Neve Campbell y Denise Richards. De hecho, la escena más memorable de la película es la del trío que se marca Dillon con esos dos mitos del erotismo juvenil. Y por si esto no fuera suficiente, Lombardo está metido en un elaborado fraude que tiene como objetivo el robo de millones de dólares. Ahí es nada.

Dan Dunne (Ryan Gosling) en Half Nelson (2006). Una de las películas más interesantes de la lista. A primera vista, la historia de este profesor podría parecer un relato de heroísmo. No es para menos, teniendo en cuenta que se echa a la espalda la misión de sacar adelante a un grupo de conflictivos chicos que viven en un barrio marginal. Sin embargo, rascando un poco en el interior del personaje veremos que, en sus ratos libre, Dan Dunne tiene la costumbre de consumir crack dentro de los límites del instituto. ¿Estamos realmente ante un mal profesor?

Phil (Bradley Cooper) en Resacón en Las Vegas (2009). Un buen actor es capaz de despertar nuestra simpatía por el más monstruoso de los personajes. En este caso, no estamos ante un demonio, pero está claro que el Phil de Resacón en Las Vegas tampoco es ningún angel. De hecho, el tipo no tiene reparos en robar del fondo para el viaje de fin de curso de sus alumnos con el objetivo de pasarlo en grande con sus colegas en Las Vegas.  Aun así, Cooper consigue dotar de simpatía y carisma al bueno de Phil, que se verá envuelto en las mil y una peripecias después de una noche loca en el paraíso del exceso.

Sr. Lawson (Eric Stoltz) en Las reglas del juego (2002). Una de las leyes universales del buen profesor consiste en no tener relaciones sexuales con sus estudiantes. Por otra parte, cuando hablamos de profesores de universidad, los límites se vuelven más difusos, ya que los/las estudiantes ya son adultos/as. Sin embargo, en este caso, el Sr. Lawson es un hombre casado y con hijos. Y para más inri, el tipo utiliza las drogas para intentar seducir a sus alumnas más vulnerables. Lo dicho, directo a la lista.

El detective John Kimble (Arnold Schwarzenegger) en Poli de guardería (1990). Cuando el detective John Kimble se infitra de incógnito como profesor de un parvulario, todo parece apuntar hacia el desastre. Después de todo, una película sobre un poli que se convierte en un profesor ejemplar tendría bastante poca gracia. En cualquier caso, el peor “momento educativo” de esta comedia tan mítica como mediocre es aquel en el que el bueno de Arnie manda callar a sus pupilos. En principio, un simple grito no debería causar mayor revuelo, pero tratándose del desesperado aullido de un ex-Mister Universo la cosa tiene miga.

Jim McAllister (Matthew Broderick) en Election (1999). El camino al infierno está marcado por las buenas intenciones. Ese podría ser el lema de esta película en la que Matthew Broderick dejó atrás su mítico papel de alumno chulito de Todo en un día y se convirtió en profesor modelo. El problema es que la honestidad del Sr. McAllister se va al traste en su enfrentamiento contra la inclemente y pizpireta Tracy Flick (magníficamente interpretada por Reese Witherspoon). Un combate a muerte que terminará corrompiendo al profesor, que será pillado amañando unas elecciones para la junta escolar.

Profesor Snape (Alan Rickman) en la saga de Harry Potter. En Harry Potter y la orden del Fénix, Dumbledore le pide al Profesor Snape (el veterano y siempre magnífico Alan Rickman) que le de a Harry lecciones de “oclumencia” para protegerlo contra los juegos mentales de Lord Voldemort. En una jugada realmente mezquina, Snape traiciona a Dumbledore y tortura a Harry con dolorosos y traumáticos recuerdos, cuando en realidad debería estar fortaleciendo su mente.

The Faculty (1998). Todos los profesores de esta lista son malos, en mayor o menor medida. Pero no hay duda de que los profes de The Faculty son los peores de todos. ¿Por qué? Pues porque además de malos educadores son alienígenas asesinos del espacio exterior. Lo cierto es que tiene su punto ver reunidos en una película a Salma Hayek, Elijah Wood, Jon Stewart y Robert Patrick. Pero aún así, el conjunto de la película no es más que un “mal momento”.

# lunes, 13 de junio de 2011 11:02

Los mejores thrillers psicológicos

Algunos sectores de la cinefilia han encendido la alarma: ¿está próxima la extinción de los thrillers psicológicos? En una época en la que el séptimo arte parece dominado por las piruetas del cine de acción y las virguerías visuales del 3D, ¿queda lugar para el misterio surgido del interior de la mente humana? Y es que, en el thriller psicológico, la fuerza física juega un papel secundario en detrimento de la inteligencia y la fortaleza mental. De hecho, los protagonistas de estas películas deben batallar contra sus oponentes o contra sí mismos utilizando su psique como principal arma arrojadiza. De ese juego de voluntades es de donde surge el suspense, esa materia prima esencial del cine que hoy en día parece desvirtuada por la avalancha de efectos especiales y otras formas de pirotecnia visual. Como recordatorio de que otro tipo de cine es posible, os presentamos, de la mano de la web DailyTop10, una lista con 10 de los grandes thrillers psicológicos de la historia. ¿Cuál es vuestro favorito?

10. El truco final (El prestigio) (2006). Para muchos, Christopher Nolan (El caballero oscuro) es el último miembro de la estirpe de grandes maestros del thriller psicológico. Un cineasta que ha sabido adaptar las viejas normas del género al universo sin límites del audiovisual contemporáneo. Con este propósito, han surgido películas como El truco final, en la que dos maestros del ilusionismo (Hugh Jackman y Christian Bale) batallan por imponer su talento e ingenio. La propuesta no carece de ambición: poner en pantalla la lucha entre la realidad y la ilusión, disolviendo sus límites hasta hacerlos imperceptibles.  

9. De entre los muertos (Vertigo) (1958). Sin más dilación, acudimos al origen de todo, a las enseñanzas del gran maestro del thriller psicológico. Nos referimos, claro está, a Alfred Hitchcock. En esta odisea de pasión, obsesión y traición, un detective de San Francisco (inmenso James Setwart) cae preso del magnetismo de la esposa de un antiguo amigo (Kim Novak), a la que se le ha contratado para que persiga. Convertida en un enfermizo juego de deseo, miedo y frustración, la película nos acerca a los límites de la cordura, que entra en crisis cuando la realidad se empeña en hacernos ver fantasmas de otro tiempo.

8. Cisne negro (2010). En realidad, puede que Nolan no sea el único cineasta actual que todavía muestra un ápice de fe en el valor del suspense y la psicología. Darren Aronofsky también ha demostrado que sabe moverse con agilidad entre los pliegues de la psicología más enfermiza y atormentada. La dualidad moral del ser humano, su división entre el bien y el mal, se convierte en el eje vertebrador de este thriller en el que una bailarina (interpretada por la oscarizada Natalie Portman) cae víctima de un trastorno de doble personalidad. Atrapada por alucinaciones e inseguridades, Portman pone en escena una perturbadora y salvaje lucha contra sí misma. Aterrador.

7. La ventana indiscreta (1954). Alfred Hitchcock, capítulo 2. Como en el anterior caso, con James Stewart como protagonista, aunque aquí postrado en una silla de ruedas, desde la que sacia su sed de voyeur mirando por la ventana más famosa de la historia del cine. Todo parece ir bien. El pasatiempo de Stewart parece inofensivo… hasta que, como es norma en el universo de Hitchcock, el crimen hace aparición en el seno de la existencia más cotidiana y común. ¿Quién dijo que la mirada no es un arma de doble filo? Y qué decir de una cámara de fotos… ¿podría la luz de un flash salvarte la vida?

6. Instinto básico (1992). En su momento, este estupendo thriller dirigido por el holandés Paul Verhoeven fue apreciado (o más bien despreciado) únicamente por el alto voltaje de las escenas sexuales entre Michael Douglas y Sharon Stone. El alarmismo de las denuncias contra la supuesta homofobia del filme, cegaron a gran parte del público, que no pudo apreciar el suculento juego psicológico de engaños y dominación que funciona como motor del filme. De hecho, no sería descabellado apuntar que el personaje de Sharon Stone es una de las grandes femmes fatales de los noventa. Y qué decir de los míticos cruces de piernas. 

5. Extraños en un tren (1951). ¿Y si un extraño te propusiera un “intercambio de asesinatos”? La posibilidad de liberarte de tu peor enemigo a cambio de tener que asesinar a un desconocido. En el futuro, la promesa de la libertad y la impunidad ante la justicia. El sueño del crimen perfecto. Ese es el plan del maquiavélico Bruno Anthony (Robert Walker), un ricachón aburrido y traumatizado por una conflictiva relación paterno-filial al que se le ocurre un pasatiempo muy criminal. En el otro lado de la ecuación, el inocente Farley Granger sufrirá la persecución de un psicópata tan cruel como elegante.  El mal también puede esconderse detrás de la sonrisa más encantadora.

4. Memento (2000). Volvemos con el bueno de Christopher Nolan, un tipo cuya ambición parece no tener límite. Cuando todavía no era un cineasta popular y respetado, el joven Nolan se lanzó a realizar el más difícil todavía: un thriller psicológico contado al revés y protagonizado por un hombre (Guy Pierce) incapaz de generar nuevos recuerdos, por lo tanto, sumido en un océano de amnesia.  ¿Cómo plantear una investigación criminal en estas condiciones? ¿Cómo orientar al espectador dentro de este caos temporal e identitario? Ahí está la maestría del milimétrico guión de Nolan, el último gran prestidigitador de Hollywood.

3. Psicosis (1960). Puestos a hablar de viajes al corazón de la demencia, ¿por qué no rastrear el thriller con psicópata más popular de la historia del cine? Norman Bates (Anthony Perkins) es uno de los reyes indiscutibles de la demencia fílmica. Un hombre asediado por los traumas familiares y por deseos sexuales reprimidos. El horror hecho piscología y retratado por el más grande, Alfred Hitchcock, en su ¡cuarta! aparición en la lista.

2. El resplandor (1980). Como siempre que hablamos de géneros cinematográficos, hay que tener en cuenta las impurezas de rigor. En este caso, el thriller psicológico se encuentra muchas veces solapado por el cine de terror. Este es un buen ejemplo de ello. El resplandor, la adaptación de la novela de Stephen King dirigida por el gran Stanley Kubrick, es una de las películas más angustiantes y perturbadoras de la historia. Hay pocas cosas más inquietantes que observar a un hombre común perder la cordura de forma gradual e imparable. En el sutil realismo de la propuesta se esconde su fuerza. ¿Quién no se volvería loco después de un encierro de meses en un gigantesco hotel abandonado y preso de un funesto bloqueo creativo?

1. El silencio de los corderos (1991). Cuando parecía que se había dicho todo sobre los asesinos psicópatas, llegó el bueno de Hannibal Lecter. Encarnado por Anthony Hopkins, encarado por Jodie Foster (en la piel de la agente Starling) y dirigido por Jonathan Demme, Lecter aportó nuevas dosis de fiereza, magnetismo y autocontrol a la figura del serial killer, aquí reconvertido en demente caníbal. La fuerza de los thrillers psicológicos puede medirse por el impacto popular de sus tramas y personajes, y en este sentido existen pocos personajes tan icónicos como el terrorífico Hanibal Lecter.

# viernes, 10 de junio de 2011 10:49

Los mitos eróticos del cine adolescente

Mucha gente recuerda su adolescencia como una época traumática. No es para menos, si tenemos en cuenta que son los años del despertar sexual y sentimental, de la abulia juvenil (es decir, “la edad del pavo”), la época en la que los amigos se convierten en inclementes dictadores y en que todo parece conspirar contra uno. El “cine adolescente” (las conocidas como teen movies) ha dado suficiente cuenta del lado amargo de este periodo vital, sobre todo si atendemos a las películas de directores como John Hughes (El club de los cinco, La chica de rosa…). Sin embargo, el cine teen también nos ha enseñado a apreciar la cara amable de la adolescencia: la ausencia de obligaciones, los sueños de felicidad, la libertad para pensar en el futuro… y, claro, la belleza femenina adolescente. Y es que las teen movies están repletas de chicas super-hot, monumentos juveniles que han quedado grabados en nuestra memoria y que nos devuelven al trasiego hormonal de aquella época. Os presentamos aquí, de la mano de la web UGO, un Top 10 con los mitos femeninos del cine adolescente.

10. Hayden Panettiere. La conocimos gracias a la serie Héroes, donde interpretaba a la joven cheerleader que descubría que tenía super-poderes auto-curativos. Aquel papel nos descubrió el encanto natural de Hayden, su desparpajo, su voz quebradiza y sensual, sus curvas hipnóticas… Luego la reencontramos en la injustamente olvidada La noche de su vida, una teen movie más que digna. Finalmente, su talento se ha visto reconocido en la gran pantalla gracias a Wes Craven, que le dio uno de los papeles principales de la cuarta entrega de Scream.

9. Phoebe Cates. El cine adolescente no es un invento nuevo. De hecho, los “clásicos” del género pertenecen a la añorada década de los ochenta. Uno de ellos es la memorable Aquel excitante curso, en la que Sean Penn se paseaba por la pantalla enfundado en la piel del incorregible Jeff Spicoli. Aunque lo que nos interesa aquí es una escena en la que no aparece Penn. Nos referimos al sueño en el que Judge Reinhold imagina que la inolvidable Phoebe Cates sale de la piscina y revela al mundo su juvenil delantera. Historia en mayúsculas del cine teen.

8. Sarah Michelle Gellar. Con explicar que Sarah fue la encargada de dar vida televisiva a Buffy, la cazavampiros, podría quedar todo dicho. Sin embargo, hay más. Por ejemplo su aparición en la saga de Sé lo que hicisteis el último verano o, sobre todo, su magnífico trabajo en la insólitamente perversa Crueles intenciones, adaptación al universo teen de la trama de Las amistades peligrosas. En ella, Michelle Gellar nos mostraba su cara más cruel y déspota, extendiendo sus pérfidos tentáculos por un colegio mayor de Manhattan.

7. Elisha Cuthbert. Cuando pensamos en Elisha, y en sus vertiginosas curvas, solemos recordar sus apariciones en la serie 24, en la que interpretaba a la hijísima de Jack Bauer. Temporada a temporada, Cuthbert nos fue deleitando con una presencia que fue ganando en atractivo y sensualidad. Aunque para disfrutar de ella en todo su esplendor, nada mejor que echar un vistazo a La chica de al lado, en la que el bueno de Emile Hirsch consigue convencer a su vecinita (una Cuthbert en plan super-hot) para que le acompañe al baile de graduación.

6. Jennifer Connelly. Se hace difícil pensar en Jennifer Connelly como en una actriz adolescente teniendo en cuenta su delicado y deslumbrante proceso de maduración (cómo olvidar papeles como los de Una mente maravillosa, que le valió el Oscar, o el de Réquiem por un sueño). Sin embargo, vale la pena echar la vista atrás para encontrarse con una película como Destinos opouestos, en la que nuestros mayores sueños húmedos se hacen realidad en la estampa de Jennifer enfundada en una ajustada camiseta de tirantes. ¿Se puede pedir más?

5. Alicia Silverstone. El paso del tiempo y su desgraciado paso por las sagas de Batman y Scooby-Doo pueden haber malogrado la memoria que tenemos de Alicia Silverstone. Sin embargo, si nos embarcamos en un suculento viaje en el tiempo podremos rememorar los tiempos en los que Alicia no sólo brillaba como musa de los Aerosmith, sino que ponía patas arriba la frivolidad teen con su trabajo en Clueless: Fuera de onda, de 1995.

4. Jessica Alba. Como en el caso de la Connelly, la carrera posterior de Jessica Alba (de su paso por Sin City a su papel en Los 4 fantásticos, pasando por Machete) nos ha hecho olvidar su trabajo en el seno del cine adolescente. Craso error. Ya que, para muchos, su aparición en El diablo metió la mano se encuentra entre las más destacadas de su carrera. De hecho, en nuestra opinión, la Alba no ha vuelto a brillar de la misma manera. En el cenit de su juventud, con un corte de pelo muy favorecedor, Jessica se ganó nuestra eterna devoción.

3. Lindsay Lohan. La pregunta, en la línea Mou, sería “¿por qué?”. Sí, ¿por qué, Lindsay? ¿Por qué echar por la borda una carrera tan prometedora? Casi hace daño recordar la época en la que Lindsay Lohan se perfilaba como una de las actrices más prometedoras del Hollywood actual. De hecho, con su estupendo papel en la no menos estupenda Chicas malas, Lohan se posicionó como el valor más seguro del cine teen. Lamentablemente, todos conocemos lo que vino después: los excesos con el alcohol y las drogas, los procesos de rehabilitación, las recaídas, los escándalos públicos, los arrestos… historia negra y triste de una estrella.

2. Emma Stone. A día de hoy, Emma es todo lo que Lindsay prometió en su día… y más. Además, Stone parece tener los pies bien puestos sobre la Tierra. No se le conoce ningún escándalo público y, si escuchamos hablar de ella, es a propósito de sus nuevos proyectos, como su esperada aparición en la nueva entrega de Spider-man. Emma Stone es la actriz del momento. La descubrimos como la chica soñada de Supersalidos, luego demostró ímpetu y desparpajo en la salvaje y divertidísima Zombieland y, como remate, se salió en la descarada Rumores y mentiras. Una gran apuesta de futuro.

1. Shannon Elizabeth. La adolescencia puede ser muy complicada o la mar de sencilla. Si eres un chaval con las hormonas aceleradas, es probable que lo único que tengas en mente sea retozar con la chica de tus sueños. En este sentido, el paso de Shannon Elizabeth por la comedia teen es simplemente PERFECTO. En la piel de una improbable estudiante de intercambio, Shannon agitó los instintos básicos de los chavales de medio mundo con las escenitas más sexys de American Pie. Curvas vertiginosas, una inocencia muy picante y una disposición a mostrar mucha carne. Gracias a estos ingredientes básicos, encumbramos a Shannon Elizabeth como reina del cine adolescente.

# miércoles, 08 de junio de 2011 9:55

Películas para recuperarse de una ruptura sentimental

Romper con la pareja es una de las experiencias traumáticas por excelencia. El momento es delicado: el sistema inmunitario emocional está por los suelos y el abismo de la depresión espera en cada esquina. Tanto el bueno (el dejado) como el malo (el que deja) de la película quedan tocados, sumergidos en el pozo de la culpa o la aflicción, el rencor o el odio. En momentos así, todos necesitamos una vía de escape, sea un amigo atento a nuestras confidencias o un familiar que asiste pacientemente a nuestro derrumbe. Una tercera posibilidad se encuentra en las películas, donde podemos encontrar todo tipo de bálsamos para nuestra frágil situación. Quizás nos venga bien vernos identificados en una ficción (dramática o cómica) o quizás encontremos un alivio en el retrato de una venganza con la que soñamos secretamente. Como ejemplo de todo esto, os presentamos, de la mano de la web ScreenJunkies, una lista con películas que os pueden ayudar a recuperaros de una ruptura sentimental.

Casablanca (1942). Empecemos con un clásico, la película de rupturas más emblemática de la historia. La mítica película protagonizada por Humphrey Bogart e Ingrid Bergman trata sobre una pareja que rompe no porque ellos quieran, sino por el bien de toda una nación. Bogart es Rick Blaine, el propietario de un bar de mala muerte que se reencuentra con su antigua amante (Bergman), que sigue loquita por sus huesos. El problema es que ella esta casada con una figura clave de la resistencia contra los nazis y dejarle significaría un duro golpe para la lucha contra el gran enemigo. Al final, Rick sacrifica su amor por el bien del mundo libre.

Paso de ti (2008). En ocasiones, va bien verse a uno mismo en el reflejo deformante de la comedia. No hay cosa más saludable que reírse de las propias miserias. En este sentido, esta sensacional comedia, dirigida por Nicholas Stoller y protagonizada por Jason Segel (de Cómo conocí a vuestra madre), se ríe con desparpajo e ingenio de la deriva depresiva que puede tomar una ruptura sentimental. Peter (Segel) es un comositor de bandas sonoras de televisión al que su afamada novia, la actriz Sarah Marshall (Kirsten Bell), deja por una ridícula rock-star (el delirante Russell Brand). La cosa explosionará cuando Peter y Sarah se reencuentren en un resort hawaiano plagado de bichos raros. Memorable.

De entre los muertos (1958). Este clásico dirigido por Alfred Hitchcock debe entrar en la lista del “cine de rupturas” porque el romance principal del filme está, desde el primer momento, condenada al fracaso. James Stewart interpreta a un detective al que le encargan perseguir a una bella mujer (Kim Novak) de la que queda prendado. El problema es que ella cae de la torre de una iglesia y él cae en una suerte de coma post-traumático. La cosa se complica todavía más cuando, al despertar, él se enamora de una mujer que parece la doble de la primera… Y pensabais que vuestra relación era complicada.

Doce del patíbulo (1967). No nos engañemos. Normalmente, al terminar con la pareja, lo último que queremos ver es una película sobre rupturas. El problema es que incluso las películas de Hollywood aparentemente menos sentimentales suelen tener una subtrama romántica. Imaginemos que, escapando del drama amoroso, os ponéis una peli de acción. Matrix, por ejemplo. Y va y os dais de bruces con la tortuosa relación de Neo y Trinity. En fin, todo parece perdido. Pero entonces, al rescate, aparece Doce del patíbulo, el legendario filme bélico dirigido por Robert Aldrich y protagonizado por Lee Marvin y Charles Bronson. Lo más cercano a una escena romántica que encontraréis será el intento de violación de Telly Savalas a una mujer nazi. Y si consideráis eso romántico ya podéis ir pidiendo hora con el psicólogo.

Taxi Driver (1976). Después de una ruptura puede venir bien ver una película sobre un tipo literalmente destrozado: sentimental, económica y moralmente. Al menos os animará saber que vosotros estáis mejor que él. El tipo, llamado Travis Bickle (e interpretado por un insuperable Robert De Niro) siente un afecto especial por una prostituta adolescente (Jodie Foster) y queda prendado de una elegante señorita (Cybill Shepherd), a la que pierde después de llevarla, en la primera cita, a un cine porno. Mala idea Travis. Lo dicho, pero, imposible.

Dos hombres y un destino (1969). Después de romper con el novio o novia, es recomendable olvidar la vida en pareja y pasar más tiempo con los amigos. Dicho esto, tiene mucho sentido que una de las mejores películas post-ruptura sea una de los mejores filmes “de colegas” de la historia. Por la gracia de Paul Newman y Robert Redford, pasaréis un buen rato, echaréis unas risas y pensaréis que lo mejor que hay en la vida es la amistad. Una buena terapia.

Annie Hall (1977). Sí, como en el caso de Paso de ti, esta es una comedia en la que la pareja protagonista termina separándose. La cuestión es que Woody Allen consigue retratar el dolor post-ruptura con una sensacional mezcla de ironía, acidez y ternura. Annie Hall es una de esas películas que deja en el espectador un misterioso poso de alegre melancolía. Además, echaréis unas risas, veréis al mejor Allen (el más neurótico y delirante) y alucinaréis con el encanto y sensibilidad de la gran Diane Keaton.

La noche de Halloween (1978). En el universo de las películas slasher (sobre asesinatos en serie), el sexo equivale a la muerte, como nos recordaban los protagonistas de la saga Scream. Una filosofía que no os vendrá nada mal si acabáis de pasar una ruptura. Y si estáis de bajón, ¿por qué no olvidarse de todo viendo el clásico fundacional del cine slasher? La noche de Halloween, dirigida por un soberbio John Carpenter y protagonizada por una magnética Jaime Lee Curtis os dará todo lo que necesitáis. Eso sí, ni se os ocurra tomar al psicópata Michael Myers como ejemplo a seguir.

Kill Bill (2003-2004). Cuando “la Novia” (inmensa Uma Thurman) decide dejar a su compañero, el temible Bill (David Carradine), por otro tipo, el primero no se lo toma demasiado bien. Y con este, queremos decir que Bill asesina a todos los invitados a la boda de su ex y luego la deja en coma. Años después, cuando “la Novia” recupera la conciencia, decide que su tragedia debe ser vengada. Es la hora de “kill Bill” (matar a Bill). Después de asistir a este baño de sangre, os alegraréis de que haber sobrevivido a vuestra ruptura.

# martes, 07 de junio de 2011 11:55

Las jovencitas más letales del cine

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Esta semana se estrena en nuestro país Hanna, protagonizada por la joven Saoirse Ronan, la historia de una chica de 16 años criada por su padre con el fin de convertirse en una despiadada asesina. En un viaje alrededor del mundo en una misión vengativa, Hanna descubrirá la amistad, aunque por el camino no desaprovechará la ocasión de utilizar todo tipo de armas (arco y flecha, cuchillos, rifles...) para aniquilar a sus enemigos. Así, Hanna se suma a la larga estirpe de aguerridas jovencitas que han poblado la gran pantalla. Chicas (o incluso niñas) reconvertidas en implacables 'killers' debido a las circunstancias o por la voluntad de mentores con muy poca moral. Como homenaje a estas lolitas de armas tomar, os presentamos unas lista con las jovencitas más letales del cine. ¿Cuál es vuestra favorita?

Mathilde (Natalie Portman) en Leon, el profesional (1994). Mathilde tiene doce años y acaba de quedar huérfana. Perdida y desencantada de la vida, pasea por su edificio en busca de distracciones. Es entonces cuando encuentra a Leon (Jean Reno), un frío y calculador asesino a sueldo aficionado a la leche y al cuidado de sus plantas. Leon y Mathilde forjarán una amistad muy especial, una relación de mentor y aprendiz en la que el killer transferirá a la pequeña muchos de sus conocimientos sobre artillería pesada. Inquietante, sí señor.

Hit-Girl (Chloe Moretz) en Kick-Ass (2010). Si la figura de Mathilde nos sumergía en las aguas de lo perturbador y lo políticamente incorrecto, en el caso de Hit-Girl la cosa se va de madre. Y es que mientras Mathilde era una aprendiz de asesina, Hit-Girl es ya toda una especialista. Educada por un padre traumatizado, paranoico y aficionado a las armas (Nicolas Cage) Hit-Girl es una justiciera sin un ápice de clemencia y con un sentido de la justicia bastante salvaje.

Frigga/Madeleine (Christina Lindberg) en They Call Her One Eye (1973). Ojo al panorama: traumatizada a una edad trempana, la muda Frigga se descubre drogada y secuestrada, su ojo mutilado y, por si todo esto fuera poco, obligada a prostituirse. No hace falta decir que la chica tiene muchos motivos para emprender su salvaje odisea vengativa. Un festival de asesinatos que escandalizó a la censura sueca, que, en su momento, decidió prohibir el estreno de este filme de culto recientemente reivindicado por Quentin Tarantino.

Azumi (Aya Ueto) en Azumi (2003). Nos trasladamos al continente asiático para descubrir a la japonesa Azumi, una jovencita entrenada desde niña para funcionar como una engrasada máquina de matar. El problema es que Azumi se siente atrapada en un carrusel de violencia y muerte y desea abrazar una vida normal. Al final, para encontrar la paz, nuestra heroína deberá enfrentar una última misión, en la que se verá enfrentada a un sinfín de ninjas y otros señores de la guerra.

Claudia (Kirsten Dunst) en Entrevista con el vampiro (1994). Junto a la Mathilde de Natalie Portman, la Claudia a la que dio vida Kirsten Dunst es una de las Lolitas más recordadas de los noventa, dos grandes papeles para actrices que han sabido superar la maldición de las niñas prodigio. En este caso, Dunst dio vida a una joven vampiro que, bajo su halo de inocencia angelical, esconde un rencor infinito hacia su condición y hacia aquel que la convirtió en lo que es: el Lestat interpretado por Tom Cruise. Una aflicción que la convierte en una asesina inclemente e insaciable.

Eli (Lina Leandersson) en Déjame entrar (2008). Como Claudia, Eli es una veterana vampira encerrada en el cuerpo de una niña, aunque en este caso existe una cierta controversia sobre su sexo. En todo caso, la segunda asesina sueca de la lista es probablemente la más poderosa. Su descomunal fuerza física le permite acabar con sus presas con una facilidad y brutalidad sin parangón, sobre todo si se trata de los acosadores de su nuevo amiguito, el asombrado Oskar (Kåre Hedebrant).

Carrie White (Sissy Spacek) en Carrie (1976). En este clásico de culto, basado en una novela de Stephen King y dirigido por Brian de Palma, la angelical Sissy Spacek da vida a la ingenua y afligida Carrie, una chica con poderes telequinéticos acosada por sus crueles compañeros de clase y una madre fanática de la religión. En el clímax de la película, ridiculizada en público durante la fiesta de promoción, Carrie desatará toda su furia contra aquellos que la han lastimado, provocando un inolvidable vendaval de fuego y muerte. Un hito setentero para enmarcar.  

Charlie McGee (Drew Barrymore) en Ojos de fuego (1984). No abandonamos el universo de las chicas con poderes paranormales. Charlie es todavía más joven que Carrie, sin embargo, su dominio de la telequinesis es mayor: puede provocar la combustión espontánea de todo aquello que se cruce en su camino, sea una tienda de campaña, una bala disparada al aire o una persona. Si os encontráis con Charlie en un callejón sin salida, es mejor tenerla de vuestro lado.

Ami (Minase Yashiro) en The Machine Girl (2008). Cuando su hermano es asesinado, la apacible Ami decide emprender su venganza y pierde un brazo en el intento. Muchos, ante esta tesitura, hubiesen optado por retirarse amarga y resignadamente. Sin embargo, la salvaje Ami decide sustituir su brazo cercenado por un fusil de ocho cilindros y golpear todavía más fuerte, acabando con todo yakuza o ninja que se cruce en su camino.

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