Aunque por lo general tenemos una imagen idealizada de las estrellas de cine, la realidad es que la mayoría de ellas esconde en su currículum películas de las que no se sienten particularmente orgullosos. Y si se trata de grandes estrellas, con grandes sumas de dinero en sus cuentas, lo más probable es que se esfuercen por intentar ocultar su pasado a golpe de talonario. Sin embargo, aquí estamos nosotros para desenmascarar los platos sucios (cinematográficos) de las estrellas. Así, de la mano de la web Cracked, os presentamos diez películas que las estrellas de Hollywood y del mundo de la música no quieren que veáis. Pasen y vean.
10. Matthew McConaughey y Renee Zellweger: Texas Chainsaw Massacre: The Next Generation (1994). Si miráis con atención en la sección de películas de terror de vuestro video-club, es probable que os encontréis con esta lamentable y soterrada secuela de la mítica Matanza de Texas original. Lo sorprendente del caso es que el filme fue protagonizado por dos grandes estrellas de Hollywood, que sin embargo lucharon de lo lindo para arruinar el estreno de la cinta. La cuestión es que en el momento del estreno, en 1995, tanto McConaughey (que estaba a punto de rodar Amistad con Steven Spielberg) como Zellweger (que estaba a punto de saltar a la fama gracias a Jerry Maguire) estaban convencidos de que la película dañaría su imagen pública, nada extraño si tenemos en cuenta que él interpretaba a un psicópata con una pierna robótica y ella se limitaba a chillar de forma neurótica durante la mayor parte del filme. Al final, la película tuvo un estreno reducido en 1997, aunque el estudio se salió con la suya y consiguió distribuirla en DVD.
9. Leonardo DiCaprio y Tobey Maguire: Don's Plum (1995). En este caso, la presión ejercida por DiCaprio y Maguire para bloquear el estreno de la película llegó a los juzgados. Las dos estrellas decidieron denunciar al director argumentando que aceptaron aparecer en la película como un favor personal, pero a cambio de que el filme jamás se estrenara (sólo se presentara en festivales de cine). En cualquier caso, durante el impás de espera se estrenó Titanic, lo que terminó de certificar la muerte de Don’s Plum. ¿Pero qué demonios había en la película que tanto atemorizaba a los actores? Durante un tiempo, corrieron rumores que apuntaban a desnudos integrales y personajes bisexuales. Finalmente, se reveló que la película era un típico filme indie en blanco y negro con todos los tópicos del cine independiente de los noventa: tipos charlando como cotorras acerca de drogas y sexo, pero sin practicar ninguna de las dos cosas.
8. Los once cortometrajes censurados de la Warner Bros. He aquí una de las mayores leyendas negras de Hollywood. Once cortometrajes animados en los que los artistas de la Warner Bros. demostraron cómo el racismo campó a sus anchas durante la primera mitad del siglo XX en Estados Unidos. Un buen ejemplo lo encontramos en el corto de 1937 Clean Pleasures, en el que una versión negra de San Pedro, preocupado por la ausencia de negros en el cielo, envía a un ángel en busca de afroamericanos. Los encuentra en el barrio de Harlem, en Nueva York, pero no consigue convencerlos de las bondades del paraíso, hasta que baja del cielo una banda de jazz que consigue el cometido. Lo dicho, clichés racistas para dar y tomar. Luego está el clásico de Bugs Bunny, All This and Rabbit Stew, en el que Bugs se dedica a hacerle la vida imposible a un cazador negro que encarna el estereotipo de afroamericano pueblerino. Warner Bros. lleva décadas ocultando estos cortos, que jamás han sido editados en DVD.
7. The Rolling Stones: Cocksucker Blues (1972). Este documental fue concebido para ofrecer un retrato fidedigno de lo que ocurría en el backstage de una gira de los Stones en la década de los setenta. Y aunque la misión se cumplió, la recepción no fue la esperada. Cuando los miembros de la banda vieron el resultado final, se escandalizaron tanto que demandaron al director para prohibir su distribución. No es para menos. En la película, aparecen todos los miembros de la banda consumiendo drogas, Jagger aparece en una cama retozando con una chica, y en una de las escenas más memorables, miembros del séquito de la banda montan una orgía con groupies mientras los Stones miran y tocan instrumentos de percusión. Increíble. El documental nunca fue estrenado de forma oficial y, debido a una orden judicial, sólo puede ser exhibido en público una vez al año, con la obligada presencia del director en la sala. Curioso.
6. Kiss: Kiss Meets the Phantom of the Park (1978). Otro ejemplo de banda musical arrepentida de su viaje a la gran pantalla. En este caso, fue el manager de los Kiss quién los convenció, a finales de los setenta, de que habían tocado techo en el mundo de la música y debían probar otras “formas artísticas”. Así apareció un lamentable cómic de la factoría Marvel, en el que los miembros del grupo se convertían en superhéroes. Aunque la joya de la corona es la película Kiss Meets the Phantom of the Park, en la que la banda debe enfrentarse a un grupo de robots asesinos que desatan su furia en un parque de atracciones. La película, filmada con un presupuesto risible, tuvo un sinfín de problemas durante su producción, la mayoría de ellos relacionados con la nula experiencia o talento actoral de los miembros de la banda. A pesar de todo, la película fue un verdadero hit en su estreno televisivo en 1978. Pero aun así, la banda se sintió estafada al considerar que, en la película, se les presentaba como bufones.
5. The Beatles: Let It Be: The Film (1970). Y más cine musical. En este documental es posible asistir, de forma bastante detallada, a la desintegración de la banda más mítica de todos los tiempos. La película muestra a los Beatles trabajando en el álbum Let It Be, que sería el último del grupo. Y aunque el montaje intenta disimularlo, la tensión y hostilidad latente en el estudio es más que palpable. Por un lado, tenemos a Paul McCartney y George Harrison discutiendo acaloradamente. En la siguiente secuencia, Harrison desaparece de escena. De hecho, abandonó la banda por unos días hasta que le convencieron para volver a cambio de aceptar a su colega Billy Preston como si se tratara de un quinto Beatle. Y luego, está John Lennon, rodeado por Yoko Ono en prácticamente todas sus apariciones. La situación no deja de ser un tanto patética, ya que todo el mundo parece ignorar a Yoko, menos John, claro. La película ha sido vetada en incontables ocasiones. El último intento por publicarla en DVD ocurrió en 2008, pero McCartney y Ringo Starr consiguieron bloquear su distribución.
4. Lil Wayne: The Carter (2009). Terminamos el trayecto por el cine musical de la mano del polémico rapero Lil Wayne. Este documental, que fue aclamado por la crítica, se muestra a Wayne desatado durante una gira. El tipo no esconde nada: demuestra con pelos y señales su adicción a la marihuana y al jarabe para la tos, mientras relata orgulloso su primera experiencia sexual a los 11 años. Finalmente, tras ver la película, el entorno del rapero, decidió denunciar al director y los productores, que contraatacaron con una denuncia en la que afirmaban que Wayne había intentado convencer a la gente de la MTV para que no emitieran la película. A todo esto, Wayne fue condenado a ocho meses de prisión por tenencia ilícita de armas. Desde entonces, el tipo ha intentado limpiar su imagen, y claro, The Carter no forma parte de sus mejores recuerdos.
3. Mad Magazine: Up the Academy (1980). Aunque el título de la película hace referencia a la mítica revista satírica norteamericana, el director de MAD, William Gaines, se escandalizó tanto al ver la película terminada que decidió pagar 30.000 dólares de su bolsillo a Warner Bros. para borrar del filme toda referencia a la revista. La película trata sobre un grupo de chavales que decide asistir a una academia de policía, y al parecer la mayor parte del “humor” proviene de un instructor al que le atraen sexualmente sus pupilos. Gaines no fue el único personaje que intentó borrar su huella del filme. El actor Ron Leibman (al que hemos visto en Friends o Los Soprano) también consiguió que su nombre fuera borrado por completo de los títulos de crédito de la cinta.
2. Robin Williams: Can I Do It ... 'Til I Need Glasses? (1977). En esta secuela del clásico del humor grueso If You Don't Stop It ... You'll Go Blind!!! (Si no paras… ¡te vas a quedar ciego!, 1975) Robin Williams apareció en dos sketches que, aparentemente, eran tan malos que no llegaron a pasar el corte de montaje final. Sin embargo, la cosa cambió por completo cuando, dos años después, Williams se había convertido en una gran estrella del humor. En ese momento, los productores decidieron que era hora de relanzar la película con un nuevo remontaje (en el que aparecían las dos escenas con Williams, que no superaban el par de minutos) y un nuevo póster en el que relucía con letras gigantes el nombre de la estrella. La estrategia tuvo su efecto, aunque Williams contraatacó denunciando a los productores de la película.
1. Jerry Lewis: The Day the Clown Cried (1972). Y llegamos finalmente a la joya de la corona de los proyectos vergonzantes. Un drama protagonizado por la leyenda del humor Jerry Lewis en el que el que cómico interpreta a un payaso alemán que, después de pasar por un campo de concentración nazi, es utilizado por el régimen para atraer a niños hacia los trenes que conducen a Auschwitz. Sí, es tan diabólico como suena. Lewis interpreta a un payaso que, cual maquiavélico flautista de Hamelin, mete a un montón de niños en un tren de la muerte. Debido a una serie de complicaciones financieras, la película nunca fue estrenada, aunque es probable que los productores se dieran cuenta de que lo que tenían en las manos era una bomba de relojería. Por su parte, Lewis, que en un primer momento defendió la película a capa y espada, ha terminando renegando de ella, hasta el punto de que corre el rumor de que el actor guarda la única copia que existe en VHS en la caja fuerte de su oficina.