A medida que nos vamos
acercando al final de año, la sombra de los Oscar, los premios más mediáticos del
Planeta Cine, se extiende como un tsunami sobre la cartelera. Con la
llegada del otoño, se dio (extraoficialmente) el disparo de salida a la
denominada “carrera
por el Oscar”, una competición en la que la calidad de las
interpretaciones cuenta tanto como las campañas de marketing, las modas y
las tendencias. Para ir abriendo boca de lo que será una larga travesía de
premios (de todo tipo de asociaciones de críticos y academias), os
presentamos a los actores
y actrices que, de partida, parecen mejor situados para llevarse el
gato al agua el próximo 26 de febrero de 2012.
Daniel Craig y Rooney Mara por El
hombre que no amaba a las mujeres. Millones de lectores (y espectadores) no pueden estar
equivocados. La historia del periodista Mikeal Blomkvist y de la hacker
Lisbeth Salander
es una de las más populares de los últimos tiempos. La trilogía de
novelas fue un best-seller literario colosal, mientras la
trilogía de películas llegó mucho más lejos de lo que sería normal para
una producción sueca. Ahora, bajo el sello Hollywood, nos llega esta
adaptación dirigida por David Fincher (Seven, El club de la lucha, La red social) y
protagonizada por el último James Bond (Craig) y uno de los valores emergentes de la meca del cine (Mara). Para los
que piensan que una película tan tétrica no tiene opciones en los Oscar, vale la
pena recordar el caso de El silencio de los corderos, que arrasó en los premios de
la Academia.
Michelle Williams por My Week with Marilyn.
Interpretar a un icono
del mundo del espectáculo suele dar resultado de cara al Oscar; si no,
que se lo pregunten a Jamie Foxx (que venció por Ray), Marion Cotillard (La vie en rose) o
Cate Blanchett
(El aviador).
Ahora, Michelle
Williams, que ya tiene dos nominaciones por sus trabajos en Brokeback Mountain
y Blue Valentine,
se destapa dando vida a la gran Marilyn Monroe en My Week with Marilyn
(Mi semana con Marilyn), que relata la tensa relación entre la
bomba rubia y Laurence
Olivier durante el rodaje de El príncipe y la corista. Por de pronto, la actriz ya ha ganado el premio en el festival de cine de Hollywood y en el festival de palm Springs.
Ralph Fiennes por Coriolanus. Además de
protagonizar esta versión fílmica de la obra de Shakespeare, Fiennes se estrena aquí
como director. Lo cierto es que, a no ser que seas el nuevo Orson Welles, es
improbable que la Academia
te nomine como director a las primeras de cambio. Sin embargo, como
actor, Fiennes
tiene una buena oportunidad para llevarse su primera estatuilla. La
película sigue la historia de Coriolanus, un político de
la antigua Roma que decide levantar un ejército contra la ciudad
después de ser desterrado por la clase política dominante.
Jodie Foster, John C. Reilly, Cristoph Waltz y
Kate Winslet
por Un Dios salvaje. Cuando
la obra de teatro de Yasmina Reza en la que se basa la nueva película de Roman Polanski se
estrenó en Brodway
en 2009, los cuatro protagonistas fueron nominados a los premios Tony (los Oscars de Broadway). La
jugada podría repetirse y el cuarteto de estrellas podría acaparar
cuatro nominaciones a los Oscar. Tres de ellos, Winslet, Waltz y Foster, ya han triunfado
anteriormente en los premios de la Academia. Quizás sería
hora para que el bueno de Reilly se llevara su merecido galardón.
Jeremy Irvine por Caballo de batalla.
El más joven y
desconocido actor de la lista tiene sus opciones gracias al poder
mediático y artístico del gran Steven Spielberg que, al
parecer, se ha propuesto arrasar en los Oscar de este año con este drama
lacrimógeno ambientado en la Primera Guerra Mundial y protagonizado por
un chico y su caballo. Es hora de que el director de E.T. se
quite de encima la espina de Salvar al Soldado Ryan
(perdió contra Shakespeare in love en el 98) y se reencuentre con
el éxito de La
lista de Shindler.
Brad Pitt y Jonah Hill por Moneyball. Aparte de Rocky, lo cierto
es que las películas 'deportivas' no suelen tener demasiada fortuna de
cara a los Oscar; sin embargo, Moneyball está siendo
promocionada como algo más que una película sobre deportes. Centrada en
el Manager General del equipo de Baseball de Oakland (al que da vida Pitt), el filme
sigue la trayectoria de este pequeño equipo que revolucionó el deporte
con la aplicación de la ciencia y la estadística al diseño de su equipo y
de su estrategia. Por su parte, Hill se estrena en un
papel dramático y no es descartable que pueda hacerse con una nominación
como actor secundario.
Gary Oldman por El topo. Muchas miradas
estarán puestas sobre Oldman cuando esta película del sueco Tomas Alfredson (el
director de Déjame
entrar) se presente en el Festival de Venecia. En el filme, una
adaptación de la célebre novela de John LeCarré, Oldman da vida a George Smiley, un
espía al que le encargan la misión de dar con un agente-doble ruso
infiltrado en el MI6.
Sería una buena oportunidad para que la Academia de Hollywood
redimiera a un actor de gran talento, pero de trayectoria tremendamente
irregular.
Meryl Streep por La
Dama de Hierro. Desde que se
anunció que la Streep
iba a interpretar a Margaret Thatcher, la dama de hierro, en un biopic,
la nominación al Oscar estaba adjudicada. De hecho, Meryl Streep es la actriz
más nominada de la historia. 16 candidaturas certifican una trayectoria
impecable. Sin embargo, hace ya 28 años que la gran dama de Hollywood no se lleva un Oscar a casa.
Quizá es el momento de que Meryl se reencuentre con el sabor de la victoria.
Charlize Theron por Young Adult. Desde su Oscar por Monster, la carrera de Theron ha pasado
por algún alto y numerosos bajos. Ahora, bajo la dirección de Jason Reitman, la
suerte puede volverle a sonreír. De hecho, las dos anteriores películas
de Reitman (Juno y Up in the Air)
llevaron a sus protagonistas hasta las puertas del Oscar. Esta vez, Theron tendrá que
ganárselo por el papel de una escritora que regresa a su pueblo natal
para intentar recuperar a su ex (Patrick Wilson), que ahora
vive felizmente casado. No parece un personaje particularmente
simpático, pero Aileen
Wuornos, la protagonista de Monster, tampoco lo era.
Michael Fassbender por Shame. Es uno de los actores de moda. Se dio a conocer al gran público con su papel del joven Magneto en X-Men: Primera generación, aunque ya había conseguido papeles menores en títulos como Malditos bastardos o Centurión. Pero fue tras la película sobre el origen de los mutantes cuando ha empezado a compartir cartel con actores de la talla de Viggo Mortensen y Keira Knightley (Un método peligroso) y estará en Prometheus, lo nuevo de Ridley Scott, junto a Charlize Theron. Su brillante y feroz interpretación de alguien que no puede controlar ni disfrutar su vida sexual en Shame, junto a Carey Mulligan, puede suponer su primera nominación (y, quién sabe) estatuilla dorada.
Ryan Gosling por Idus de Marzo. Otra de las nuevas estrellas de Hollywood. Fue un niño prodigio, como tantos otros, pero Ryan ha sabido reconducir su carrera hasta llegar cerca de la cima, donde se encuentra ahora. Es uno de los nuevos galanes de la industria. Ya ha compartido créditos con Steve Carell, Julianne Moore, Emma
Stone, Kevin Bacon y Marisa
Tomei (Crazy, Stupid, Love), con Carey Mulligan y Christina Hendricks (Drive) y con George Clooney, Paul Giamatti y Philip Seymour Hoffman en la película por la que le puede caer su primera asistencia al Kodak Theatre como nominado. Su composición de un joven e idealista asesor de campañas políticas es muy convincente.
Otros nombres que siempre hay que tener en cuenta, aunque ya no son ninguna sorpresa, son los de Leonardo DiCaprio por su increíble actuación en J. Edgar, de Clint Eastwood, y la del propio George Clooney en Los descendientes, de Alexander Payne. En cuanto a la mejor película, Terrence Malick podría repetir nominación (ya la consiguio con La delgada línea roja) con su alabada El árbol de la vida. Y la sorpresa podría venir con The artist, una película muda y en blanco y negro que ha cautivado a los críticos.
¿Cuáles son las películas que más te han gustado este año? ¿Crees que nos olvidamos a alguien? ¿Habrá sorpresas?