¡Ah, la taquilla! Hablamos del templo que ansía conquistar toda superproducción de Hollywood. Cada día más, la taquilla marca las reglas del cine mundial: fija las fechas de estreno, organiza los rodajes, perfila a las estrellas, consagra y destruye carreras… Todo empieza y acaba en las recaudaciones. No es nada nuevo. Lo más nuevo es seguramente el tratamiento que tiene la taquilla en los medios de comunicación: cada lunes, como si se tratara de los resultados de una liga de fútbol, o más bien de una carrera hípica, conocemos los “resultados de taquilla” del fin de semana. Los ganadores celebran la victoria y la posibilidad de una posible secuela. Los perdedores esconden el descontento y van en busca del próximo bombazo. Dado que el negocio del cine se ha convertido en uno de los juegos favoritos del cinéfilo, ¿por qué no echar un repaso histórico a las películas más taquilleras de todos los tiempos?
9. Alicia en el país de las maravillas (2010). Un caso curioso y representativo de cómo funciona actualmente el negocio de Hollywood. ¡Qué levante la mano si alguien conoce a alguna persona a la que le gustase esta película! Concebida como una indigesta sobredosis de pirotecnia digital, la Alicia de Tim Burton fue denostada abiertamente por todo el mundo: crítico y espectadores por igual. Y, sin embargo, después de arrasar en taquilla, gracias a una descomunal campaña de marketing, la película ocupa el noveno lugar en la lista de películas más taquilleras de todos los tiempos. El poder de la industria, del star system (Johnny Depp tiene tirón) y del director-power (la legión de fans de Burton demostró aquí una gran fidelidad).
8. Piratas del Caribe: En mareas misteriosas (2011). Un caso relativamente parecido al de Burton. En este caso el público demostró su fidelidad no hacia un director, sino hacia una saga y unos personajes. Desde el año 2003, la saga pirata más provechosa de todos los tiempos lleva desembarcando en pantalla desencadenando frenesí tras frenesí en la taquilla mundial. La presencia de Johnny Depp (por segunda vez en la lista, esta vez disfrazado de pirata con el look de Keith Richards), nos vuelve a demostrar la fuerza del star system de la meca del cine. Tema aparte es la calidad del filme, que aunque intentó darse un baño dignificador en su estreno en el Festival de Cannes, no pudo evitar ser denostado por la amplia mayoría de la crítica.
7. Toy Story 3 (2010). Por fin nos encontramos con una película que aúna calidad y potencial de taquilla. Es la magia de Pixar, una factoría animada que ha sabido dotar de sustancia, emoción genuina y virtuosismo narrativo sus entretenidas aventuras animadas. De hecho, en un tiempo en el que parece que lo hayamos visto todo (la tecnología digital ha anulado por completo nuestra capacidad de sorpresa), las películas de Pixar siguen asombrando por su perfecta combinación de emoción, acción y pericia digital. La saga de Toy Story, junto a la maravillosa Wall-E, es una buena muestra de ello. La tercera entrega de la saga, un carrusel narrativo en el que se cruzaban aventuras, melodrama y cine de terror, consta como la séptima película más taquillera de la historia. Y desde aquí lo celebramos.
6. Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto (2006). Esta entrada de la lista nos genera menos entusiasmo que la anterior. Es la segunda entrega de la famosa saga de los piratas de Disney. De hecho, el origen de estas películas se encuentra en una atracción del parque temático DisneyWorld, en Orlando. De ahí es de donde hoy en día surgen las grandes producciones de Hollywood. En fin.
5. El Señor de los Anillos: El retorno del rey (2003). Otra dosis de dignidad para esta lista supertaquillera. El cambio de siglo tuvo una invitada de excepción: la saga de aventuras “medievales” (por la de la Tierra Media) de Peter Jackson. ¿Recordáis los meses previos al estreno de la primera parte de la ya mítica trilogía? ¿Recordáis el escepticismo y recelo que existía ante el gran reto que afrontaba Jackson (intentar llevar a la gran pantalla unas novelas que parecían imposibles de adaptar)? Al final, todo terminó en triunfo: la victoria de un cineasta megalómano, adepto a los proyectos colosales y suicidas. Con la tercera parte de la saga, Jackson tocó el cielo de la taquilla. El retorno del rey todavía resiste como la quinta película más taquillera de la historia.
4. Transformers: El lado oscuro de la luna (2011). A un lado Peter Jackson, un hombre ambicioso y visionario, uno de esos cineastas que no hubiesen desentonado en los tiempos del cine mudo o en la era dorada de Hollywood: un pionero. Por el otro lado Michael Bay, el nuevo Rey Midas de la meca del cine, otro pionero, a su manera: un tipo adicto a la chulería del macho y a la dominación de la hembra (sus películas funcionan como desfiles de lencería con mucha acción y pirotecnia digital). Un tipo que descubrió su gran filón en los míticos coches de juguete de la compañía Hasbro. De ahí extrajo una saga de películas creadas por una mente sumergida en un severo trastorno por déficit de atención. ¿Alguien se entera de algo de lo que ocurre en las escenas de acción de las películas de Bay? Nosotros no.
3. Harry Potter y las Reliquias de la Muerte - Parte 2 (2011). En la era de los grandes seriales fílmicos, no podía faltar en esta lista un representante de la saga de sagas. Durante diez años (¡diez!), Harry Potter, el aprendiz de mago, convocó delante de las pantallas de todo el mundo a hordas de fanáticos de la fantasía cinematográfica. Algunos de los que se aficionaron a la saga siendo niños, asistieron a su final siendo ya jóvenes; los que empezaron jóvenes, la terminaron como adultos, quizás compartiendo su pasión por Harry con sus retoños. A la postre, la última entrega de la saga quedará como la más exitosa de todas, hasta el punto de ser, a fecha de hoy, la tercera película más taquillera de todos los tiempos.
2. Titanic (1997). Las grandes historias nunca mueren… todavía más si las cuenta James Cameron. Antes nos referíamos a Peter Jackson como un cineasta megalómano; pero hay que reconocer que Jackson se queda en la categoría de aprendiz al lado de ese monstruo de la dirección que es Cameron. El tipo entiende el cine como una tarea suicida. Para Titanic, decidió construir una gigantesca reproducción del verdadero crucero y tuvo a sus actores sumergidos en el agua durante extensas jornadas de rodaje (al parecer, nada comparado con el infernal rodaje de Abyss). Al final, el titánico esfuerzo (chiste fácil) valió la pena: Titanic se convirtió en un éxito arrollador; la gente acudía en masa a ver la película… y muchos repetían. Es la única manera de entender que la película siga siendo la segunda más taquillera de la historia, cuando en la actualidad los precios de las entradas son mucho más altos que en 1997.
1. Avatar (2009). ¿Qué más puede decirse de James Cameron? Con Avatar no se llevó un porrón de Oscars (los premios se los quitó su ex mujer Kathryn Bigelow con En tierra hostil), pero cambió para siempre el panorama del cine comercial. Fanático de las nuevas tecnologías, Cameron tenía en mente hacer la primera gran película en 3D de la historia del cine… y, claro está, lo hizo. Para ello tuvo que inventar nuevas cámaras y adaptar su estilo al nuevo formato, que exigía un dominio total de la tecnología digital. Además, fabricó una historia con todos los puntos fuertes del relato clásico: la historia de amor, la historia de superación, la resistencia heroica… y también unos toques de espiritualismo new age. Todo esto se convirtió en la receta del éxito definitivo; los ingredientes de la película más taquillera de todos los tiempos.