Espacio publicitario
terra.es Blogs Oficiales

Artículos - febrero 2012

# miércoles, 29 de febrero de 2012 10:55

Estrellas en horas bajas... que buscan la salvación

Existen pocas cosas más resbaladizas e imprevisibles que la fama. Que se lo digan a los actores y actrices de Hollywood. La meca del cine es una de las selvas más salvajes y competitivas del planeta, y el menor resbalón puede provocar la expulsión fulminante del Olimpo de los Dioses. En este contexto, es realmente difícil encontrara a estrellas que se hayan mantenido en lo alto de la industria, de forma continuada, durante largas temporadas. De hecho, es normal tener altibajos, aunque en algunos casos dichos altibajos son más bien batacazos de los que cuesta recuperarse. Hoy, de la mano de la web Hit Fix, os presentamos una lista de diez grandes figuras de Hollywood que pasan por sus horas más bajas. Intentan, a toda costa, recuperar la fama perdida, pensando, quizá, que el que tuvo retuvo. ¿Lo conseguirán?

 

HALLE BERRY

Punto álgido de su carrera: la combinación de Monster’s Ball y Muere otro día.

Punto más bajo: Dark Tide

Cómo recuperarse: A principios de siglo, Berry era una superestrella, pero todo empezó a venirse abajo después de Catwoman, en 2004. Después de dos intentos fallidos por reeditar su “asalto al Oscar” con las olvidadas Things We Lost in the Fire y Frankie & Alice, Berry se tomó tres años sabáticos para dedicarse a su vida familiar. Su intento de regreso por la puerta grande, en Noche de fin de año, ha sido un sonado fracaso de taquilla y su próxima película, Dark Tide, será estrenada directamente en DVD. ¿Qué opciones le quedan a Berry? Podría intentarlo con un buen thriller o quizás con su rumoreada participación en la película experimental de ciencia ficción Cloud Atlas.

NICOLAS CAGE

Punto álgido de su carrera: Leaving Las Vegas

Punto más bajo: El actual

Cómo recuperarse: Existen dos corrientes de pensamiento enfrentadas en torno a la figura de Nicolas Cage. Unos piensan que es un actor magnífico que, en la actualidad, se ve obligado a aceptar papeles en películas infumables para pagar sus deudas patrimoniales. Y luego, por otra parte, están los que piensan que Cage es un actor mediocre que tuvo la chiripa de entregar una buena interpretación en Leaving Las Vegas, lo que le llevó a ganar un Oscar y solidificar su condición de mito. Lo único que resulta incontestable es que la última década de su carrera se halla saturada de infumables incursiones en el peor cine de género de serie B, cuando no en superproducciones facturadas sin el menor brillo. A Cage le vendría bien olvidarse por un momento de sus deudas, echar mano de una cierta discriminación (en la elección de proyectos) y apostar por algún buen director para formular su regreso al cine de calidad.

MEL GIBSON

Punto álgido de su carrera: Arma letal, Braveheart

Punto más bajo: El castor

Cómo recuperarse: No son pocos los que piensan que la carrera de Mel Gibson no tiene arreglo. Demasiados comentarios racistas, sexistas, homófonos y antisemitas (por no hablar de las acusaciones de violencia doméstica que han planeado sobre la cabeza de Mel). Y no se trata únicamente de una cuestión de imagen pública. Las dos últimas películas de Gibson han sido sonados fracasos de taquilla. Al límite y El castor consiguieron dejar al espectador fuera de juego, incluso cuando los papeles de Mel fueron bien acogidos por la crítica. Uno sin arreglo.

KATE HUDSON

Punto álgido de su carrera: Casi famosos

Punto más bajo: Una novia para dos

Cómo recuperarse: El destino de la estrella es imprevisible. Un día te levantas y eres la sensación del momento: todo el mundo adora tu papel en la nueva película de Cameron Crowe ('Casi famosos') y no ganas el Oscar por los pelos. Y luego, años después, vuelves a levantarte y te has convertido en la protagonista habitual de comedias románticas que la gente rehúsa ver incluso en los aviones. Intentas algo diferente, como el musical Nine, y la cosa no funciona. ¿Una solución? ¿Intentar volver a trabajar con Cameron Crowe? La cosa parece difícil: no parece que Crowe la tenga muy presente, y el último trabajo del director, 'Un lugar para soñar', tampoco ha funcionado especialmente bien.

GEORGE LUCAS

Punto álgido de su carrera: la trilogía original de Star Wars

Punto más bajo: la trilogía/precuela de Star Wars

Cómo recuperarse: Aunque mucha gente afirma que la saga de Star Wars es un juguete roto de imposible reparación, la saga animada de Clone Wars ofrece un pequeño halo de esperanza. Y lo cierto es que esa esperanza surge principalmente del hecho de que Lucas es sólo el supervisor de la serie animada, en ningún caso su director (la historia ha demostrado que Lucas es mucho mejor productor que realizador). Una posible salida para Lucas seria plantear una nueva trilogía de Star Wars (ya desligada de la familia Skywalker) y dejar la dirección de los filmes en manos de buenos directores. ¿Cómo lo veis?

LINDSAY LOHAN

Punto álgido de su carrera: Chicas malas

Punto más bajo: el actual

Cómo recuperarse: Este es otro de los casos en los que todo parecería perdido. Sin embargo, la juventud de Lohan y el talento que demostró al inicio de su carrera permiten soñar con un regreso a la primera plana de Hollywood (y no por un nuevo altercado con la ley). Quizás posar para la revista Playboy no sea la mejor maniobra para llamar la atención de los productores de Hollywood. Lo que pinta bien es la próxima aparición de Lohan como presentadora del programa de humor en directo Saturday Night Live, de la televisión americana. En el pasado, cuando triunfaba como niña-actriz-prodigio, Lohan ya dejó varios grandes momentos en la historia del programa. Es hora de regresar a él por la puerta grande.

EDDIE MURPHY

Punto álgido de su carrera: Superdetective en Hollywood

Punto más bajo: Dr. Doolittle 2

Cómo recuperarse: Eddie Murphy ha convertido su obsesión por el control creativo en una eficaz arma de autodestrucción. Durante la última década, le hemos visto interpretar la mayoría de los personajes de sus películas, embutido en bochornosos disfraces de látex y gomaespuma (cuando no enfrentado a una tropa de animales parlanchines). Es más, los directores de sus películas son, en realidad, secuaces a su servicio. Ya sería hora de que Murphy se atreviera a poner su (cuestionable) talento humorístico (o dramático) al servicio de directores interesantes. Quién sabe, podría llegar a seguir la pista de Tom Cruise, un actor que ha sabido reinventarse en muchas ocasiones de la mano de grandes directores (Brian de Palma, Stanley Kubrick, Paul Thomas Anderson).

SARAH JESSICA PARKER

Punto álgido de su carrera: Sexo en Nueva York

Punto más bajo: Tentación en Manhattan

Cómo recuperarse: Hay actores y actrices que parecen nacidos para encajar en un papel que los lleva al estrellato. El problema surge cuando ese parece el “único” papel para el que sirven. Ese parece ser el caso de Sarah Jessica Parker, una actriz que inició su carrera con películas no demasiado llamativas y que luego se encaramó a lo más alto convirtiéndose en la icónica Carrie Bradshaw de Sexo en Nueva York. El problema volvió a surgir cuando la serie y la saga fílmica bajaron el telón. Películas como ¿Qué fue de los Morgan? o Tentación en Manhattan, sonados fracasos de taquilla, han puesto de manifiesto los límites de la estelar Parker, que haría bien en intentar exprimir al máximo el recuerdo de sus años de gloria. De no ser así, no encontramos más alternativas, la verdad.

M. NIGHT SHYAMALAN

Punto álgido de su carrera: El sexto sentido, El protegido

Punto más bajo: El incidente, The Last Airbender

Cómo recuperarse: La historia de Shyamalan debería servir como una clara advertencia acerca de cómo es posible perder el norte creativo a manos del narcisismo y la autosuficiencia. A pesar de las advertencias de la taquilla (que ya empezó a traicionarle en La joven del agua), Shyamalan lleva más de un lustro empeñado en erigirse en una suerte de nuevo mesías de la ficción cinematográfica: visionario y hitchcockiano, amanerado y ridículo. ¿Es posible que su nueva película, After Earth, protagonizada por Will Smith, pueda devolvernos al director de El sexto sentido? ¿No sería hora de que Shyamalan se planteara contentar a sus fans con la muy deseada secuela de El protegido? El tiempo dirá.

HILARY SWANK

Punto álgido de su carrera: La consecución de su segundo Oscar por Million Dollar Baby.

Punto más bajo: El estreno (en Estados Unidos, directo a DVD) de su última película, La víctima perfecta.

Cómo recuperarse: En un momento de su carrera, Hilary Swank erró el camino. Alguien la convenció de que era una superestrella que podía capitanear cualquier nave-película con la fuerza de su presencia. La realidad es que Swank es una “actriz de personaje”. Su brillo está en su capacidad para camuflarse en la gruesa piel de personajes atormentados psicológicamente. Swank debería dejar a un lado las comedias románticas y los filmes de terror y volver al redil del cine de autor. Y, por cierto, también debería dejar de aceptar invitaciones pagadas a fiestas de cumpleaños de dirigentes políticos de sospechoso pasado.

# martes, 28 de febrero de 2012 11:05

Los actores más 'raritos' de Hollywood

Archivado en: ,

¿Qué rostro imagináis cuando pensáis en una estrella de Hollywood? Lo más probable es que lo primero que os venga a la mente sean las facciones de Brad Pitt, George Clooney, Angelina Jolie o Scarlett Johansson. Está claro, el Star System de la meca del cine se alimenta de guapos y guapas que se ajustan, o incluso definen, los cánones de belleza del momento (tenemos muy reciente la gala de los Oscar, que lo demuestra). Sin embargo, también resulta evidente que muchos de los personajes que pueblan las pantallas requieren de actores cuyo look se distancia notablemente de la norma. Son los “raritos” de Hollywood: actores cuya peculiar apariencia los hace idóneos para los papeles de villano o de friki. En este caso, cabe advertir que estos actores han conseguido hacerse un lugar en la industria 'a pesar' de su físico, lo que nos indica que estamos ante profesionales de gran talento. Como homenaje a esta estirpe de grandes y sacrificados actores, os presentamos una lista, cortesía de la web Unreality, con ocho grandes “raritos” de Hollywood. ¿Cuál es vuestro preferido?

1. Steve Buscemi. ¿Qué decir de Buscemi? Para todos aquellos cuya cinefilia se forjó a fuego durante la década de los noventa, Buscemi es todo un icono. El tipo raro de Reservoir Dogs (el señor rosa), el asesino despiadado de Fargo, el Donny de El gran Lebowski… Él es la gran demostración de que se puede tener una gran carrera sin ser un sex symbol. Eso sí, lo más probable es que acabes siendo conocido como el mejor secundario de HollywoodComo protagonista, lo tienes realmente crudo.

2. Jackie Earle Haley. La carrera de Earle Haley se inició cuando, siendo un chaval, encarnó al carismático Kelly Leak de los Bad News Bears (1976). Luego, su imagen se perdió entre papeles televisivos. Sin embargo, en el año 2006, y gracias a su terrible papel de antiguo agresor sexual en Little Children, su carrera volvió a despuntar. Hoy las marcadas facciones del huesudo rostro de Earle Haley vuelven a poblar la gran pantalla: fue el Rorschach de la versión fílmica de Watchmen y lo hemos visto convertido en el Freddy Krueger de la nueva Pesadilla en Elm Street.

3. Robert Knepper. Otro gran talento oculto tras una pinta bastante llamativa. Knepper, cuyo currículum se halla plagado de papeles televisivos, saltó a la fama gracias al personaje del peligroso T-bag en la serie Prison Break. Desde entonces, Knepper ha sido lo único potable de las últimas temporadas de Héroes y su mayor papel fílmico ha sido el de villano en la tercera parte de la saga de Transporter. Este talentoso actor todavía espera el papel que le catapulte a la fama hollywoodiense.

 4. Willem Dafoe. No hay duda posible: estamos ante uno de los mejores actores de Hollywood. No son sólo las películas en las que ha participado (de Platoon a La última tentación de Cristo, de Spiderman a Anticristo), sino su amplísimo registro interpretativo. Dafoe es capaz de ser creíble como Jesucristo y como Diablo, como Nosferatu y como cazador de vampiros. En sus manos, la realidad se moldea a su antojo. Es uno de los grandes.

5. Christopher Walken. Hay actores capaces de forjar una suerte de género a su medida. Ese es el caso del gran Christopher Walken. Su aire desgarbado y extravagante, su peculiar forma de hablar, arrastrando las palabras hasta el infinito, su mirada lunática… es probablemente el gran 'rarito' de Hollywood. En 1978, Walken protagonizó la película por la que será recordado eternamente: El cazador. El papel de soldado atrapado en la desquiciada vorágine vietnamita le valió un Oscar. En los últimos años, Walken ha explotado su vis cómica en películas como Hairspray o Click, papeles a su medida. Aunque la joya de la corona de la filmografía de Walken se encuentra en la pequeña pantalla: el videoclip de Weapon of Choice de Fatboy Slim, dirigido por Spike Jonze, en el que Walken se marca uno de los bailes más memorables de la historia, volando (literalmente) por los amplios salones de un hotel de lujo.

6. Crispin Glover. Otro de los grandes frikis de Hollywood. Glover saltó a la popularidad cuando interpretó al padre de Michael J. Fox en la mítica saga de Regreso al futuro. El papel le venía a la medida, sin embargo, Glover se ha pasado el resto de su carrera intentando liberarse del peso de George McFly. Le hemos visto en Willard y en la saga de Los ángeles de Charlie, y hemos disfrutado de sus excentricidades en la Alicia en el país de las maravillas de Tim Bruton. Aunque la verdadera pasión de Glover es la dirección de películas underground (como It Is Fine. Everything Is Fine! y What Is It?), en la que vuelca todo su siniestro y perturbador universo interior.

7. William Fichtner. Hablamos aquí de uno de esos casos paradigmáticos en los que un actor se convierte en “ese actor” que has visto en multitud de películas y series de televisión haciendo de secundario, pero del que nunca has sabido el nombre. Fichtner tiene una mirada inconfundible, unos ojos saltones que llaman la atención. Últimamente se le ha visto en El caballero oscuro, haciendo de manager de un banco, y en la serie Prison Break. Le seguiremos viendo de forma habitual, seguro, pero probablemente habremos olvidado su nombre.

8. Michael Emerson. Otro 'rarito' de la pequeña pantalla que corre el riesgo de encasillarse definitivamente en un personaje que le ha catapultado a la gloria. Se trata, claro está, del Benjamin Linus de Lost (Perdidos), el villano más atormentado de la televisión. Dentro de los márgenes de la maldad, Emerson ha conseguido llenar de matices el personaje de Ben, convirtiéndolo en un ser enigmático y torturado. Esperamos que, una vez terminada la serie, podamos seguir disfrutando del trabajo de Emerson en la gran pantalla. Se lo merece.

¿Cuáles fueron los momentos más emotivos de la gala?

Como suele suceder, fueron los actores los que añadieron el punto de emotividad a la gala… por algo son actores. Octavia Spencer, premio a la mejor actriz secundaria por Criadas y señoras, consiguió agradecer su premio, entre sollozos, “a todo el mundo”. Por su parte, el veterano Christopher Plummer (mejor actor secundario por Beginners) inició su magnífico discurso mirando a los ojos del galardón y espetando: “Sólo tienes dos años más que yo (era la 84ª ceremonia de los Oscar y Plummer tiene 82 años)… ¿dónde has estado toda mi vida?”. Por último, haciendo justicia a su condición de gran dama, diva total de la galaxia hollywoodiense, Meryl Streep montó un gran show: primero, aspavientos de sorpresa, y, luego, un conmovedor discurso en el que este gran mito de la interpretación decidió agradecer el premio a su marido y a todos los amigos que ha hecho durante su más de 35 años en las pantallas.

¿Por qué no se nombra a Billy Crystal presentador vitalicio de la gala?

El que sabe, sabe… y, si de lo que se trata es de presentar los Oscar, hay pocos que sepan tanto como Billy Crystal. Puede que la de este año no fuera su ceremonia más espléndida. El recuerdo de sus escarceos con Jack Palance son simplemente insuperables, y los años pesan un poco cuando se trata de dar ritmillo al número musical de arranque. Sin embargo, Crystal estuvo correctísimo en todas sus apariciones: cachondeándose de la controversia sobre el nombre del antiguo Teatro Kodak o de la (elevada) edad de algunos de los nominados. Alegre, chispeante y con el show bajo control, Crystal consiguió que, por momentos, olvidáramos el fiasco de la edición del año pasado.

¿Qué sería de los Oscar (y de Hollywood) sin Brangelina?

Habrá quien los odie o envidie, pero es incontestable que nadie sabe insuflar glamour a Hollywood como Brad Pitt y Angelina Jolie, la única pareja de hoy que puede compararse a las más míticas del cine: Katharine Hepburn y Spencer Tracy, Humphrey Bogart y Lauren Bacall, Richard Burton y Liz Taylor… Primero desfilaron por la alfombra roja de punta en blanco; luego, en primera fila, encajaron con mucho pundonor las bromas a las que los sometió el presentador; y, por último, Angelina (con un look delgadísimo… demasiado huesuda a nuestro parecer) presentó el Oscar al mejor guión mostrando pierna a lo Jessica Rabbit.

¿Por qué la Academia de Hollywood se empeñó en celebrar el cine como “experiencia comunal”?

En los Oscar, nada pasa porque sí. Y, aunque durante la ceremonia, a pesar de algún chiste de Billy Crystal, no se hizo práctica mención a “la crisis”, la preocupación de la industria del cine pudo palparse en la insistente celebración del cine como experiencia colectiva y vital. El mensaje estaba claro: “¡Todos al cine! ¡Todos a comprar entradas!”. No cabe duda de que los hábitos del espectador de cine se están modificando. Cada vez es más la gente que opta por ver el cine en casa o incluso en la pantalla de su ordenador (legal o ilegalmente). Para la Academia de Hollywood, esta es una cuestión de supervivencia. Con lo cual, no extraña su clara reivindicación de la gran pantalla y la sala oscura.

¿Existe algo más eficaz que el humor?

Después de que el año pasado a la gala le faltara humor, este año lo hubo para dar, tomar y disfrutar. Funcionó a la perfección el corto de la panda de Chistopher Guest parodiando los “test screenings” (las proyecciones de prueba con público); Robert Downey Jr. bordó su presentación del Oscar al mejor documental mientras filmaba un “documental en directo”; Will Ferrell y Zach Galifianakis hicieron de las suyas presentando a bombo y platillo el premio a la mejor canción; el reparto de 'La boda de mi mejor amiga' se lo pasó en grande sobre el escenario; y Emma Stone estuvo sublime en su cara a cara con Ben Stiller. Magnífico.

¿Quién dijo que Harvey Weinstein pasaba por horas bajas?

Después de protagonizar más de un escándalo con sus nada limpias campañas de promoción de películas como Shakespeare in Love o Chicago (dos de las peores cintas en ganar el Oscar a la mejor película), la Academia creó una suerte de “ley anti-Weinstein” que ponía límite a dichas campañas de márketing. Sin embargo, este año Weinstein ha vuelto a salirse con la suya. Ha conseguido que The Artist (una película francesa y muda) fuera la gran vencedora de la noche, mientras que el documental Undefeated, también distribuido por la compañía de Weinstein, se impuso en su categoría.

 

¿Alguien duda de la popularidad de Penélope Cruz y Javier Bardem en Hollywood?

 

Es así: Penélope y Javier son estrellas de Hollywood de pleno derecho. Penélope es una habitual de la gala. Este año, presentó junto a Owen Wilson el premio a la mejor banda sonora. En algún otro momento, la realización se centró en ella y su vestido causó furor entre las presentadoras de televisión norteamericanas. Por su parte, Bardem también estuvo curiosamente presente en la gala. En su discurso de agradecimiento por el premio al mejor guión adaptado, Alexander Payne (Los descendientes) comentó que había traído a su madre a la ceremonia porqué esta le había reprochado una vez que, cuando ganó su primer Oscar (por Entre copas) no se lo dedicó a ella “como lo había hecho Javier Bardem con su madre”.

 

 

¿Por qué el final de la gala siempre termina haciéndose cansino?

No sabemos exactamente cuál es la razón. Quizás es porque las presentaciones de los premios al mejor actor y actriz se hacen demasiado largas (a pesar de los intentos de Natalie Portman y Colin Firth por resultar emotivos) o que, como viene siendo la norma desde hace unos años, los premios gordos están cantados desde hace meses. Este año no ha sido una excepción. ¿Alguien dudaba de que The Artist se llevaría el gato al agua? En realidad, el filme francés ha hecho historia a nivel mundial, cosechando premios en todas las grandes entregas de galardones: los Globos de Oro, los BAFTA británicos, los César franceses, e incluso nuestros Goyas. Es indiscutiblemente el año de The Artist y la nostalgia cinéfila.

¿Para cuándo un premio al “mejor actor animal”? 

No nos engañemos, la gran estrella de la temporada fílmica 2012 ha sido un perro llamado Uggie. El co-protagonista de The Artist, el perro mejor adiestrado, más inteligente y expresivo de la gran pantalla, nos ha robado el corazón y con toda seguridad su hubiese llevado un hipotético Oscar al “mejor actor animal”. Sus dos breves apariciones en la gala se contaron como unos de los grandes momentos de la velada. Ya les gustaría a muchos actores humanos poseer el carisma y dominio de la escena que despliega el bueno de Uggie. Un consuelo: este año se ha creado el Golden Collar Award, que, por supuesto, se ha llevado este adorable perrito.

¿Cómo es posible que sigan invitando a Sacha Baron Cohen a estos eventos?

Al final, fue invitado, apareció y la lió. Sacha Baron Cohen, el creador de Borat y Bruno, experto e incontrolable agitador mediático, se dejó ver por la alfombra roja del festival vestido con la indumentaria del personaje al que encarna en su nueva película, The Dictador (El dictador). En la piel del dictador africano General Aladeen, fue entrevistado por algunos medios; aunque el momento cumbre llegó al ser entrevistado por un periodista del canal de moda y tendencias E! Cohen llevaba consigo una urna en la que supuestamente iban depositadas las cenizas de Kim Jong-il. En un momento de despiste del presentador, Cohen le ha tirado por encima las supuestas cenizas, provocando el asombro y disgusto del estirado presentador. Nada mejor que unas dosis de Sacha Baron Cohen para animar la previsible y engolada fiesta de Hollywood.

# viernes, 24 de febrero de 2012 10:22

Grandes actrices (del cine reciente) sin Oscar

Con cada nueva gala de los Oscar, llega el momento de echar la vista atrás para rememorar momentos míticos, curiosidades y brillantes ganadores. Al mismo tiempo, resulta inevitable recordar el sinfín de injusticias que figuran en las listas de ganadores de las estatuillas doradas. En algunos casos, llama la atención el exiguo brillo o talento de los ganadores, aunque lo más sorprendente y escandaloso emerge cuando atendemos a los profesionales olvidados por el Oscar. Hay muchos ejemplos clásicos (Hitchcock, Cary Grant, Greta Garbo); sin embargo, queremos centrarnos en el cine reciente. Por ejemplo, repasar, de la mano de la web Listverse, a algunas de las mejores actrices del cine actual que merecerían tener un Oscar, pero que no han tenido suerte en su asalto a la estatuilla. 

10. Keira Knightley por Expiación: más allá de la pasión (2007). Arrancamos esta lista con Keira Knightley como la Cecilia Tallis de Expiación, la película basada en la célebre novela de Ian McEwan y el segundo trabajo de la actriz británica a las órdenes de Joe Wright. Puede que la carrera de Knightley sea algo irregular (London Boulevard y la saga de Piratas del Caribe son claramente olvidables), pero cuando se le da la oportunidad de brillar, gracias a guiones literarios y densos (como en Un método peligroso), la joven actriz demuestra que posee un talento inusual. En Expiación, Knightley muestra su mejor cara, otorgando una gran profundida psicológica a un personaje que parecía abocado al cliché.

9. Kelly Macdonald por No es país para viejos (2007). En su momento, esta interpretación pasó bastante desapercibida, una injusticia dada la sutilidad desplegada por Macdonald en una película forjada con trazo grueso. Ella interpreta a la mujer de Josh Brolin y en su personaje confluyen varios arquetipos: la esposa sumisa, el objeto de distensión cómica, la mujer de armas tomar dispuesta a todo para intentar salvar a su marido… Su cara a cara con Anton Chigurh (inolvidable Javier Bardem) es uno de los grandes momentos de este filme dirigido por los hermanos Coen.

8. Julianne Moore por Los chicos están bien (2010). Qué decir de Julianne Moore, además de que es una de las actrices más brillantes del último par de décadas. Magnolia, Boggie Nights, El gran Lebowski… En la película dirigida por Lisa Cholodenko, donde interpreta a la pareja de Annette Bening, Moore nos regala otro personaje cargado de contradicciones, a ratos contenida, pero capaz de estallar dramáticamente cuando las condiciones lo requieren. Hay pocas actrices capaces de pasar con tanta facilidad de la risa al llanto… y hacerlo de forma creíble.

7. Evan Rachel Wood por Los idus de marzo (2011). Después de sus notables papeles en películas como Thirteen (2003), siendo sólo una niña, y El luchador (2008), siendo ya una jovencita; Evan Rachel Wood necesitaba una oportunidad para demostrar a Hollywood que era capaz de dar vida a un personaje adulto. En Los idus de marzo, el último filme dirigido por George Clooney, el deseo se hace realidad: Wood entrega una interpretación de altura en la piel de una joven becaria atrapada en un sistema político hipócrita y corrupto, y atrapada también por su ingenuidad y sus intentos por convertirse en una suerte de femme fatale. Su cara a cara con Ryan Gosling es de altura.

6. Toni Collette por Un niño grande (2002). La mayoría de cinéfilos recuerdan a Toni Collete por sus papeles en La boda de Muriel (la película que la proyectó a la escena internacional) y en El sexto sentido (la película por la que fue nominada a un Oscar como mejor actriz secundaria). Sin embargo, nosotros queremos reivindicar su papel en Un niño grande, donde interpreta a la atribulada madre de un chico de doce años. Algunos podrían considerar que Colette se ha terminado encasillando en papeles de “madre coraje” (repitió en Pequeña Miss Sunshine), pero lo cierto es que no nos cansamos del talento de esta actriz para esquivar la afectación y el manierismo en las situaciones más dramáticas. Ella es capaz de conferir dignidad y fuerza a mujeres terriblemente magulladas por la vida.

5. Hope Davis en American Splendor (2003). Otra gran actriz secundaria de Hollywood que merece ser reivindicada por todo lo alto. En películas como About Schmidt, Synecdoche, New York o Historia de un crimen, Davis ha demostrado su delicada aproximación al registro dramático. En American Splendor, donde comparte cartel con Paul Giamatti, Davis demuestra que incluso un personaje sumido en un “nerviosismo crónico” puede tener un rico trasfondo sicológico, lleno de matices y ternura.

4. Maggie Gyllenhaal por Secretary (2002). Puede que no sea tan famosa como su hermano Jake, pero la interpretación de Maggie Gyllenhaal en Secretary demuestra que la chica va sobrada de valentía y talento. En el filme, ella interpreta a la secretaria del excéntrico abogado al que da vida James Spader. Entre ambos se desata un juego de poder y sumisión que estalla en un carrusel de sadomasoquismo. La película es lo suficientemente inteligente como para no juzgar a los personajes, y Maggie otorga toda la dignidad y complejidad a un personaje abocado a una sumisión que llegará a poner en peligro su autoestima.

3. Samantha Morton por Minority Report (2002). A primera vista, el papel de Morton en la película de Steven Spielberg podría parecer algo caricaturesco: ella es una de las criaturas que predicen los crímenes futuros que resuelve la unidad de Pre-crimen dirigida por Tom Cruise. Lo cierto es que, después de su presentación como un ser reducido a la condición de ameba humana (incapaz de interactuar socialmente), la Agata a la que da vida Morton va ganando en consistencia y termina desplegando una emotiva dimensión dramática, encarnando toda la mezquindad de un futuro aterrador.

2. Mila Kunis por Cisne negro (2010). Aunque Natalie Portman se llevó todos los galardones, elogios y flashes de las cámaras, Mila Kunis, su alter ego en el thriller psicológico dirigido por Darren Aronofsky, merecería haber visto recompensada su notable actuación. En un gran despliegue de sensualidad y desatada villanía, Kunis se convertía en la gran femme fatale de la película, compensando el agarrotado puritanismo del personaje de Portman. Para la historia queda el tórrido encuentro sexual entre las protagonistas del filme.

1. Scarlett Johansson por Lost in Translation (2003). Está claro que, desde que irrumpió en la escena de Hollywood, Johansson ha alternado proyectos interesantes (Match Point, La dalia negra) con decisiones absolutamente fallidas (como aparecer en películas mediocres como La isla, Diarios de una niñera, Las hermanas Bolena, The Spirit). Lo innegable es que su entrada en la meca del cine se dio por la puerta grande en Lost in Translation. Su cara a cara con Bill Murray, compartiendo crisis existencial en la noche febril y agitada de Tokio, se cuenta como una de las relaciones más emotivas, encantadoras y magnéticas del cine del nuevo siglo. Una interpretación de Oscar (que nunca fue) para un filme inolvidable.

ESPECIAL OSCAR 2012

Como todos sabemos, un día al año, las estrellas de Hollywood se reúnen en Los Ángeles para premiar a las mejores películas y los mejores profesionales del cine. Son los cacareados Oscar, las estatuillas más preciadas del planeta. Lo curioso del caso es que, más allá del 'glamour' y la etiqueta, la historia de los Oscar nos ha dejado momentos de auténtica locura, acontecimientos sorprendentes, por imprevistos o por imposibles. En homenaje a esa historia delirante de los Oscar, os presentamos un 'ránking' con los momentos más asombrosos de los Oscar.

15. La evidencia fotográfica de que Judd Nelson sigue vivo. Sí, cuando la Academia decidió juntar a algunos de los miembros más ilustres de la pandilla de estrellas juveniles formada por John Hughes (Jon Cryer, Anthony Michael Hall, Molly Ringwald), una extraña presencia acaparó toda la atención. Se trataba de Judd Nelson, el mítico chico malo de El club de los cinco, desaparecido en combate durante décadas. Además de su presencia, su look, desgarbado y desaliñado (como teletransportado desde los años 60 con una máquina del tiempo) también sorprendió a propios y extraños.

14. Unos Oscar de baratillo. Tiempos desesperados requieren de medidas desesperadas, incluso en Hollywood. Así, durante la Segunda Guerra Mundial, aunque la gala se mantuvo casi intacta, la Academia decidió poner en marcha una serie de medidas de austeridad. La más sonada, fue la decisión de entregar estatuillas de yeso en lugar de galardones de metal bañados en oro. El objetivo era conservar metal para la guerra. Los ganadores de 1942 guardan un souvenir realmente curioso de aquella gala.

13. El Oscar para el grupo de rap Three Six Mafia. Martin Scorsese llevaba desde los años 70 haciendo referencia al mundo de la mafia en sus películas y, después de incontables derrotas, el Oscar le llegó por Infiltrados. Por su parte, el grupo de rap Three Six Mafia apareció por primera vez en la gala para cantar el tema It’s Hard Out Here for a Pimp, de la película Hustle & Flow, y se llevó el gato al agua. La sensación general de asombro ante los aullidos de los raperos fue sonada.

12. Sylvester Stallone flirtea/pelea con Muhammad Ali. Está claro que Sylvester Stallone nunca se imaginó que Rocky, película que escribió y protagonizó, se convertiría en un “filme de Oscar”. Antes de aquello, Sly era un pobre actor italo-americano perdido en Hollywood y fanático de Muhammad Ali. Así que cuando tuvo la oportunidad de encontrarse cara a cara con su héroe, Sly no perdió la oportunidad de marcarse un bailecito de boxeo con el mítico púgil.

11. El cerebro de Robin Williams interpreta la canción 'Blame Canada'. Los organizadores de la gala del año 2000 se encontraron con un pequeño problema: ¿qué hacer con la canción 'Blame Canada' de la película South Park: Más grande, más largo y sin cortes? Se trataba de una canción soez e irreverente interpretada por un sinfín de personajes a los que pusieron voz Matt Stone y Trey Parker, los artífices de la serie South Park. Pues bien, los productores del evento dieron con una interesante (e hilarante) solución: encargarle el trabajo a Robin Williams, famoso por su talento transformista. Su caótica y descerebrada interpretación consta como uno de los hitos lunáticos de los Oscar.

10. Adrien Brody se lleva a casa el premio gordo. Cuando se llevó el Oscar en 2002 por su papel en El pianista, Adrien Brody se convirtió en el intérprete más joven en alzarse con el premio al Mejor Actor. Dispuesto a celebrarlo a lo grande y a pasarles el premio por la cara a todos los veteranos de Hollywood, Brody aceptó el premio y procedió a hacer realidad el sueño de la mayoría de hombres del planeta: plantarle un besazo en los labios a Halle Berry.   

9. Cuba Gooding Jr. aterroriza al personal con un aullido atronador. Desde el momento en que se anunció que el premio al Mejor Actor de Reparto iba a parar a las manos de Gooding Jr., por su papel en Jerry Maguire, se sabía que el joven actor afroamericano la iba a armar. Todo el mundo esperaba un discurso exaltado y festivo. Sin embargo, la alegría colectiva pronto se transformó en auténtico pavor cuando Gooding Jr. estalló en un incontenible éxtasis aullador, acompañado de los más extremos aspavientos. Todo tiene su límite, Cuba.  

8. Kojak+Miyagi+DeLuise. En 1987, los organizadores de los Oscar reunieron a tres super-estrellas del momento para presentar los Oscar: Chevy Chase, Goldie Hawn y Paul Hogan (sí, Cocodrilo Dundee). Sin embargo, a los productores de la ceremonia les pareció que había que meter más leña en el fuego y decidieron tirar la casa por la ventana montando una versión musical a tres voces de la mítica canción 'Fugue of Tinhorns' del musical Guys ans Dolls. Lo curioso del caso es que las tres voces escogidas fueron las de Telly Savalas (el mítico Kojak), Pat Morita (el inolvidable Sr. Miyagi) y Dom DeLuise (un habitual de las comedias de Mel Brooks).  

7. Jack Palance demuestra que es el tío más macho de la sala. Puede que su Oscar por Cowboys de ciudad fuera uno de esos premios que se dan como homenaje encubierto a toda una carrera; sin embargo, cuando subió a recoger el galardón, Jack Palance quiso demostrarle a la muchachada de Hollywood que seguía siendo el gallo más bravo del corral. Así que, después de su discurso, Palance se tiró al suelo y se marcó unas inolvidables flexiones a una mano. Histórico.

6. El vestido más excéntrico de la historia. Se supone que la alfombra roja de los Oscar es uno de los mayores escaparates del 'glamour', el buen gusto y la alta costura. Sin embargo, cada año asistimos asombrados al excéntrico gusto de las estrellas, que muchas veces parecen competir con afán por el premio al peor vestido/vestida. En este sentido, la ceremonia de 2001 marcó un hito insuperable de la mano de la cantante y actriz Björk, que se plantó en la gala luciendo un vestido con forma de cisne que descolocó a propios y extraños.

5. Hollywood sabe perdonar/olvidar. En 1988, el actor Rob Lowe se vio metido en un sonoro escándalo sexual cuando saltó la noticia de la existencia de un vídeo en el que la emergente estrella aparecía teniendo relaciones con una menor. Para sorpresa de todos, sólo un año después, en la ceremonia de 1989, Lowe apareció en escena para marcarse un número musical de lo más 'kitsch' con una aniñada Blancanieves. En fin.

4. Roberto Benigni monta el número. Con Benigni ocurrió algo parecido que con Gooding Jr. En cuanto se leyó su nombre como ganador del premio al Mejor Actor por La vida es bella se supo que el show estaba servido. Aún así, muy pocos podían imaginar que el actor y director italiano se pondría de pie sobre su butaca y se pasearía dando tumbos por encima de otras sillas antes de lanzarse en tromba sobre el escenario. Entre la emoción y el bochorno.

3. Marlon Brando decide liarla desde la distancia. En 1973, Marlon Brando ganó el Oscar al Mejor Actor por su papel en 'El padrino'. El actor no asistió a la gala y envió en su lugar a Sacheen Littlefeather, una mujer apache y presidenta de la Asociación por la Imagen Positiva de los Indios Americanos. Littlefeather subió al escenario y explicó a la audiencia que el afamado actor no podía aceptar el premio debido a la imagen negativa de los indios americanos que se promovía en el cine de Hollywood. Entre silbidos y gritos de apoyo, la joven Littlefeather dejó un momento para la historia polémica de los Oscar.

2. El streaker más famoso de la historia. Eran los años 70, en concreto 1974, y corrían aires de liberalismo en Hollywood, aun cuando el hippismo ya parecía cosa del pasado. En otros tiempos, la aparición de un tipo desnudo en el escenario de los Oscar podía haber generado un escándalo mayúsculo (de hecho, el regreso del puritanismo se pudo comprobar con el escándalo que acompañó al “pecho al aire” de Janet Jackson en la Superbowl de 2004). Sin embargo, el famoso momento streaker de los Oscar es tan recordado por el desnudo como por el gesto despreocupado y cómico del presentador David Niven.

1. La dedicatoria de Angelina a su hermano. Podría haber sido un simple y afectuosa dedicatoria de Angelina Jolie a su querido hermano. Pero cuando Angie subió al escenario a recoger el premio por 'Inocencia interrumpida', su agradecimiento sonó más a una declaración de amor que a un reconocimiento fraternal. La cosa sonó todavía más extraña después de precedentes fotográficos como el que acompaña a este texto.

¿Qué os parecen estos momentos? ¿Risibles o bochornosos o un poco de las dos cosas? ¿Recordáis alguno que hayamos pasado por alto, digno de formar parte de esta lista?

# jueves, 23 de febrero de 2012 11:50

Actores y actrices que merecen mejores papeles

Archivado en: ,

Es uno de los grandes placeres del cinéfilo: ir a ver una película de la que no tienes demasiada información y, sin preaviso alguno, descubrir a un actor que te entrega todo aquello que esperas del cine: emoción, intensidad, entrega, talento… Luego, en el peor de los casos, mientras esperas volver a ver a ese deslumbrante talento interpretativo, van pasando los años sin noticias desde el frente. Lo que debía haber sido una carrera meteórica hasta el panteón de los grandes actores se disuelve en un pantanal de olvido y de personajes mediocres que no permiten que el artista brille en su justa medida. Rascando un poco en la superficie del Hollywood actual, la gente de la web IFC ha dado con siete casos como el que acabamos de comentar. Siete actores cuyo talento está claramente desaprovechado. Siete actores que merecen conseguir mejores papeles.

Paul Bettany. Durante un tiempo, parecía que la carrera de Bettany avanzaba en la dirección correcta: sacando partido de la gran química que compartía con Russell Crowe, al que acompañó en la magnífica Master and Commander y la interesante Una mente maravillosa. Bettany siguió brillando en películas como Destino de caballero o Dogville. Sin embargo, su suerte pareció esfumarse y a partir de un cierto momento su carrera se concentró en torno a olvidables proyectos marcados por el debate religioso: de El código Da Vinci a Creation (biopic de Charles Darwin), pasando por el caos teológico de Legion o El sicario de Dios, en el que interpreta a un cazador de vampiros. ¿Cuándo volveremos a ver al mejor Bettany?

Winona Ryder. ¿Os acordáis de la Winona Ryder que supo dar vida a todo el espectro de jóvenes norteamericanas? Fue la chica gótica de Bitelchus, la reina de las animadoras en Eduardo Manostijeras, la rebelde de Heathers y la modosita de Sirenas. Luego se convertiría en musa de la Generación X gracias a Reality Bites. Y después, entre adicciones y escándalos, su aura mágica desapareció. Poco puede destacarse de sus últimos diez años de trabajo. Y es que a pesar de unos pocos momentos de brillo (A Scanner Darkly) su estatus actual queda bien retratado en su cameo en la nueva entrega de Star Trek, donde interpretó a la madre de Spock. Muy poquita cosa. La cosa pareció mejorar un poco con un papelito en Cisne Negro, donde nos volvió a dar lo mejor de sí, pero seguimos sin noticias de nuevos proyectos.

Thora Birch. Del mismo modo que sus jóvenes compañeros de reparto de American Beauty (Wes Bentley y Mena Suvari), el ascenso de Thora Birch a la fama interpretativa fue igual de fulgurante que su caída. Tras protagonizar la ácida y oscarizada película de Sam Mendes, Birch apostó por el cine indie en la notable Ghost World. Sin embargo, algunos escándalos sonados, como su despido del set de Election por desconformidades con el director Alexander Payne, dieron al traste con la carrera de Birch, que ha terminado protagonizando telefilmes o películas como la lamentable Dragones y mazmorras.

Thomas Haden Church. Estamos ante uno de los actores más talentosos y más injustamente tratados por la industria. Allí por donde pasa, independientemente de la calidad general del producto, Haden Church demuestra su genio interpretativo, particularmente dotado para la comedia. Fue la más digno de comedias olvidables como George de la jungla o Loca obsesión, y llegó a insuflar humanidad a una película tan mediocre como Spider-Man 3. Cuando participó en Entre copas, por la que estuvo nominado al Oscar, parecía que había llegado el momento de su gran reivindicación; pero aquello fue un simple espejismo. Su única aparición relevante desde entonces ha sido en Un lugar para soñar, protagonizada por Matt Damon y Scarlett Johansson. Ya es hora de que alguien le dé a Haden Church la oportunidad que se merece.

Julia Stiles. En 1999, Stiles protagonizó, junto a Joseph Gordon-Levitt y Heath Ledger, la interesante comedia adolescente 10 razones para odiarte. Con los años, sus compañeros de reparto lograron hacerse un hueco en películas notables, mientras Stiles se ha visto forzada a arrastrarse por olvidables comedietas de segunda fila: Esta chica me pone, Cosas de tíos, La sonrisa de Mona Lisa… Ni siquiera sus papeles como secundaria en la saga de Bourne le han valido el reconocimiento que merece. Por nuestra parte, no perdemos la esperanza de verla como protagonista de una película que haga justicia a su talento.

Seth Green. Un caso curioso. Green es el creador de la serie animada de culto Robot Chicken y la voz de Chris Griffin en Padre de familia. Si juntamos estos dos factores con sus papeles en la saga de Austin Powers y en la serie Buffy, la cazavampiros, deberíamos estar hablando de uno de los jóvenes actores más exitosos del momento. Sin embargo, la carrera de Green en la gran pantalla parece haber tomado el camino de la caída libre: de Perdidos al río a Sex Drive, pasando por Dos canguros muy maduros. La cosa no se aguanta por ningún sitio. Ya es hora de que los creativos de Hollywood diseñen una comedia para el justo lucimiento del siempre extravagante y delirante Green.

Elizabeth Banks. En este caso, estamos ante un problema de injusto encasillamiento. Los ejecutivos de Hollywood parecen haberse puesto de acuerdo en darle a Banks papeles de rubita aburrida y más bien sosa, cuando en realidad su potencial es mucho mayor. Lo demostró dando vida a Laura Bush en el biopic sobre George W. que realizó Oliver Stone. Además, evidenció su enérgica vis cómica ensombreciendo por completo a Seth Rogen en ¿Hacemos una porno? Es de esperar que algún director atienda al amplio espectro interpretativo de Banks y componga un personaje que le permita explorar su fresca versatilidad. De momento, la podremos ver en Al borde del abismo, junto a Sam Worthington , Jamie Bell y Ed Harris, y en la adaptación cinematográfica de Los juegos del hambre, con Jeremy Renner y Jennifer Lawrence.

# jueves, 23 de febrero de 2012 11:01

Pósters de escándalo

El cartel es, como el rostro para los seres humanos, la primera carta de presentación de una película. A través de su póster, un filme puede contarnos infinidad de cosas acerca de la cinta a la que presenta y representa. Puede hablarnos del género del filme, de sus protagonistas, de sus personajes, de su trama e incluso de sus herencias y pretensiones. Entre esas posibilidades, está siempre presente el deseo de acaparar la atención del público, y, como bien sabe todo responsable de márketing, una de las mejores estrategias para venderse es montar un buen escándalo.

 

Sí señores, hoy queremos repasar algunos de los pósters más escandalosos de los últimos tiempos. Pósters que pretenden epatar al personal, despertar su morbo, sus instintos básicos, para empujarlo así hasta el interior de la sala de cine. El reciente estreno de la película Los infieles, una cinta francesa protagonizada por el actor candidato al Oscar por The Artist, Jean Dujardin, provocó un gran revuelo en el país galo, hasta el punto de que los productores se vieron obligados a retirarlo.

 

Recordamos también el caso hace unos años de una película 'menor', en el sentido de desconocida, no comercial, sin demasiada repercusión (quizá el cartel se la dio), llamada Cashback, que se presentó ante los espectadores con un contundente póster en el que resplandece una jovencita de buen ver que luce su escultural cuerpo en el seno de un vulgar supermercado. Dos buenos puntos de partida para nuestro repaso a los pósters de escándalo.

 

Como bien apuntan este par de ejemplos, una de las grandes herramientas que han utilizado los diseñadores de pósters para llamar la atención del personal son las sinuosas y deliciosas curvas del cuerpo femenino. Con mayor o menor grado de exhibicionismo, desparpajo y elegancia, directores de todo el mundo, pero sobretodo de Estados Unidos, han explotado a fondo el perfil más sexy de sus películas. Ejemplos los hay para llenar las habitaciones de un hotel de diez plantas, pero aquí nos quedaremos con algunos que nos llaman la atención por su clase y buen gusto, como podría ser el caso de la Femme Fatale de Brian de Palma, donde Rebecca Romijn se nos presenta en el cenit de su exhibicionista belleza. También nos sedujeron, desde diferentes pósters promocionales, las chicas del Sin City de Robert Rodríguez: Jessica Alba y Rosario Dawson entre las más destacables. Y cómo olvidar esos clásicos que nos regaló Adrian Lyne en los 80 (la Kim Bassinger de 9 semanas y media o la Glenn Close de Atracción fatal) y en los 90 (la jovencita Dominique Swain de Lolita). Hay incluso ocasiones en que los pósters se convierten en el recipiente de mítos eróticos, como en el caso de Instinto básico 2, en cuyo cartel Sharon Stone jugaba a reproducir el escandaloso cruce de piernas del filme original.

 

Luego, en otro orden de polémicas, cabría abordar los escándalos relacionados con lo político, lo social o lo simbólico. Ahí está el caso de Cloverfiel, en el que se expone como elemento publicitario la imagen decapitada de la Estatua de la Libertad de Nueva York, o el ejemplo de un filme como World Trade Center de Oliver Stone, que optó por romper de raíz con el tabú de la imagen de las Torres Gemelas de Nueva York, situándolas en el centro de su cartel. También provocó bastante escándalo el póster de la película de Milos Forman, El escándalo de Larry Flynt. Allí, Woody Harrelson, que encarnaba en el filme al creador de la revista porno Hustler, aparecía “crucificado” sobre un tanga gigante que hacía las veces de cruz. Quizás menos subversivo, pero igual de divertido, es el póster que se los ocurrió diseñar a los responsables de la película Las reglas del juego, un filme sobre jóvenes pasados de vueltas y aficionados a las “fiestas locas”. El cartel mostraba a unos tiernos ositos de peluche marcándose un buen puñado de posiciones del Kamasutra. Brillante.

 

 

Otros escándalos han nacido más de la ola de puritanismo y corrección política que barre nuestra sociedad que por el contenido concreto del póster. Me refiero a casos como los de Pulp Fiction de Quentin Tarantino o Romance and Cigarretes de John Turturro. En ambos, la figura de una chica ligerita de ropa y (¡oh, escándalo!) fumándose un cigarro, escandalizó a más de una asociación conservadora. Luego tenemos casos más extremos, como la crueldad explotada en su máxima expresión en el poster de Hostel de Eli Roth en el que aparece un tipo al que le están metiendo un taladro por la garganta. Aunque puestos a buscar un poster irreverente, resulta muy interesante observar el provecho que le sacaron los creadores de La joya de la familia (The Family Stone), película de 2005 con Diane Keaton y Sarah Jessica Parker, a la imagen de un anillo de compromiso sobre una mano nada “complaciente”. Brillante.  

 

¿Qué os parece nuestra selección de pósters de escándalo? ¿Cuál es vuestro favorito? ¿Nos hemos dejado alguno que os parezca fundamental?

# miércoles, 22 de febrero de 2012 9:47

Las reglas de oro para agradecer un Oscar

Y ya están aquí los Oscar. Quedan pocos días para que la Academia de Hollywood vuelva a imprimir la leyenda de su cine con la entrega de los galardones más preciados del Planeta Cine. Será el 26 de febrero: una noche de glamour, oropel, espectáculo, reconocimiento… y discursos, muchos discursos. Es uno de los aspectos más delicados de la gran noche de Hollywood. Un buen discurso, plagado de emotividad, puede convertir el show en un evento memorable; mientras que los discursos monótonos e interminables pueden arruinar por completo el ritmo de la gala. Muchas son las cosas a tener en cuenta a la hora de agradecer un Oscar, muchas son las reglas de oro. Helen O’Hara, una de las columnistas de la revista británica Empire, ha diseccionado lo que se debe y, sobre todo, lo que no se debe hacer sobre el escenario de los Oscar.

1. Tomarse un momento para besar y abrazar a los acompañantes… pero sólo un momento. Las reglas de la Academia dan a cada ganador 45 segundos para dar las gracias por el premio. Y en total, desde el momento del anuncio del ganador, hay un tiempo límite de dos minutos para montar el numerito. Así que lo recomendable es perder el tiempo justo besando, abrazando o estrechando la mano de los allegados más próximos y salir disparado/a hacia el escenario. El tiempo es oro.

2. No subirse a las butacas del auditorio. En principio, y confiando en el sentido común del respetable, no debería ser necesario comentar esto. Toda madre o padre enseña a su hijo o hija que es de mala educación pasearse por encima de las sillas cuando se va a casa de amigos, familiares o conocidos. Sin embargo, hay casos (sobre todo el infame estallido de alegría de Roberto Benigni cuando ganó el Oscar al mejor actor) que hacen necesaria esta advertencia. Es comprensible que, ante la perspectiva de haber ganado un Oscar, el ganador quiera expresar abiertamente su alegría y para eso está el escenario.

3. No envíes a un representante a recoger el Oscar. Desde que Marlon Brando envió a la india Sacheen Littlefeather a recoger su Oscar por su interpretación en El padrino en 1972, la Academia ha prohibido enviar a representantes a recoger el Oscar. Así que si se desea realizar un gran gesto en nombre de una causa justa, se debe hacer en primera persona. Por otra parte, aprovechar la gala para realizar comentarios, defensas o soflamas políticas puede quedar muy bien, pero también se corre el riesgo de ser abucheado, como le ocurrió a Michael Moore cuando recogió su galardón por Bowling for Columbine.

4. No llorar demasiado. Soltar alguna lágrima de emoción sobre el escenario puede ser un buen golpe de efecto, algo entrañable. Sin embargo, todo tiene un límite. Cuando el lloro se descontrola y el discurso de agradecimiento se convierte en un balbuceo incomprensible, se entra en la esfera del bochorno más absoluto. El límite lo demarca a la perfección el lloro desatado de Gwyneth Paltrow cuando se llevó el Oscar por Shakespeare in Love. ¿Alguien se acuerda de algo de lo que dijo Paltrow? No, era imposible distinguir las palabras entre el festival de lloriqueo y sorbeteo.

5. Memorizar una frase ingeniosa por si aparece un streaker (tipo desnudo) sobre el escenario. En 1974, cuando el streaker Richard Opel cruzó el escenario de los Oscar en pelota picada, el presentador David Niven soltó una de las frases más memorables de la historia de los premios: “¿No es fascinante pensar que las únicas risas que, probablemente, provocará este hombre en su vida serán por quitarse la ropa y mostrar sus partes íntimas?”. Muchos afirman que todo el suceso fue planeado y que la frase estaba ensayada. Pero qué más da. El espectáculo es lo primero.

6. No olvides dar las gracias a tu marido/esposa. Tom Cruise advirtió a Cuba Gooding Jr. que si se llevaba el Oscar por Jerry Maguire no debía olvidar dar las gracias a su mujer. Palabras sabias: algunas grandes rupturas han sido atribuidas a los olvidos de las parejas en los agradecimientos al recoger el Oscar. No olvidarse de la pareja garantiza pasar una formidable semana post-Oscar y ofrece la oportunidad de demostrar al mundo lo buen marido/esposa/novio/novia que se es. 

7. Ser encantador. Este es seguramente la más importante de las recomendaciones. Hay que resultar encantador a toda costa: hay que ser divertido, agradecido, elegante, distinguido… lo que mejor le funcione a cada cual. En resumidas cuentas, nada de “¡Soy el rey del mundo!” (el bochornoso momento Titanic protagonizado por James Cameron) y mucho John Wayne: “Esta noche no me siento muy listo, ni muy ocurrente. Sólo me siento agradecido, humildemente. Quiero dar las gracias a tanta, tanta gente”.

8. No sacar a nadie del armario. Cuando Tom Hanks mencionó a su profesor del instituto, Rawley Farnsworth, en su discurso de agradecimiento por su Oscar por Philadelphia, muchos pensaron que Hanks había revelado al mundo uno de los secretos mejor guardados de Mr. Farnsworth. Lo cierto es que el agradecimiento estaba pactado y el profesor había salido del armario hacía tiempo. Sin embargo, no está de más ser extra-cauteloso cuando uno se refiere a otras personas en público, más aún si lo que está en juego es un gran secreto. 

9. ¡Divertirse! A fin de cuentas, los discursos de agradecimiento que major funcionan no son aquellos en los que el premiado recuerda a su abogado; sino aquellos en los que abunda la alegría y un cierto grado de originalidad. ¿Quién no recuerda las flexiones (¡a una mano!) de Jack Palance? ¿O a un Cuba Gooding Jr. desbocado declarando su amor (repetidas veces) a todos los presentes en la sala? ¿Y qué hay del agradecimiento de Peter Jackson a todo el pueblo de Nueva Zelanda, o el baile improvisado de Stanley Donen al ritmo del “Heaven, I’m in heaven…”? Si se consigue hacer algo así y no resultar absolutamente ridículo, se tiene garantizado un sitio de honor en la historia de los Oscar de Hollywood.

# martes, 21 de febrero de 2012 16:00

Los grandes favoritos de los Oscar 2012

La 84ª edición de los Óscar presenta una lucha abierta por la estatuilla más preciada, la de mejor película, una categoría en la que varias de las nueve obras nominadas cuentan con grandes posibilidades para alzarse con el triunfo, según la crítica especializada.

LA INVENCIÓN DE HUGO: Una carta de amor de Scorsese al cine repleta de fantasía

Se trata de la primera película de Martin Scorsese en 3D y parte como máxima favorita a los premios de la Academia de Hollywood, con 11 candidaturas: película, director, dirección artística, fotografía, vestuario, edición, banda sonora original, edición de sonido, mezcla de sonido, efectos visuales y guión adaptado.

La cinta se alzó previamente con el Globo de Oro al mejor Director, el premio a la mejor película del año por parte de la National Board of Review y el del Instituto del Cine Americano (AFI).

'La invención de Hugo', basada en la novela de Brian Selznick The Invention of Hugo Cabret y ambientada en el París de los años treinta, cuenta la historia de un niño huérfano con mucha imaginación que intenta pasar inadvertido hasta que un día se ve envuelto en la resolución de un misterio legado por su padre.

THE ARTIST: Muda pero con mucho que decir

Es francesa, y se podría convertir en la primera obra no estadounidense o británica que se alza con la estatuilla dorada a la mejor película.

Parte como la segunda máxima contendiente, con 10 nominaciones: película, director (Michel Hazanavicius), actor (Jean Dujardin), actriz de reparto (la argentina Bérénice Bejo), dirección artística, fotografía, vestuario, edición, banda sonora original y guión original.

Hasta ahora se ha hecho con tres Globos de Oro (mejor comedia o musical, mejor actor en ese campo y mejor banda sonora original). También se alzó con siete BAFTA, entre ellos los de mejor película, mejor actor, mejor director y mejor guión original.

El filme, rodado en varias localizaciones de Los Ángeles, narra el ir y venir de fama y fracaso que se establece entre los dos protagonistas, George Valentin y Peppy Miller, estrellas entre la emergencia y la decadencia en la fugaz constelación de Hollywood.

WAR HORSE (CABALLO DE BATALLA): La mano maestra de Spielberg que nunca falla

La Academia de Hollywood ha recompensado a la cinta con 6 candidaturas: película, fotografía, banda sonora original, edición de sonido, mezcla de sonido y dirección artística.

No se ha alzado con ningún premio BAFTA y ningún Globo de Oro, por lo que los expertos consideran que sus opciones pasan por llevarse el gato al agua en alguna de las categorías técnicas en las que es candidata.

La cinta, un sólido ejercicio del cine más clásico, plasma una historia ambientada en la Primera Guerra Mundial sobre la amistad entre un caballo llamado Joey y un muchacho, Albert, que se encarga de domesticarlo y entrenarlo.

MONEYBALL: ROMPIENDO LAS REGLAS: Emoción a través de la estadística y el deporte

El tirón de Brad Pitt le ha valido también 6 nominaciones: película, actor (Pitt), actor de reparto (Jonah Hill), edición, mezcla de sonido y guión adaptado.

La película, dirigida por Bennett Miller y que además incluye a Philip Seymour Hoffman o Robin Wright, está basada en la historia real de Billy Beane, el gerente general del equipo de béisbol profesional Atléticos de Oakland, que diseñó un innovador sistema en el mundo del béisbol profesional para competir en igualdad de condiciones con los grandes.

No consiguió ninguno de los tres Globos de Oro a los que aspiraba y no entra en los pronósticos de los expertos para dar la sorpresa en la categoría de mejor película.

LOS DESCENDIENTES: Globo de Oro al mejor drama y posible tapada

La película de Alexander Payne podría ser la posible tapada en los Óscar. Se hizo con la estatuilla al mejor drama en los Globos de Oro y la Academia de Hollywood ha valorado su dramatismo con 5 candidaturas: película, director, actor, edición y guión adaptado.

La cinta cuenta la historia de un hombre de negocios (Clooney) que trata de reforzar los lazos con sus hijas después de que su mujer, a la que apenas veía, quedase en coma tras sufrir un accidente. Y mientras trata de recomponer su vida familiar, también debe enfrentarse a la venta de la herencia de sus antepasados.

CRIADAS Y SEÑORAS: ¿La gran sorpresa?

Cuenta con un director novel (Tate Taylor), un poderoso elenco de actrices femeninas -tres de ellas nominadas como mejor actriz (Viola Davis) y mejor actriz de reparto (Octavia Spencer y Jessica Chastain)- y una historia con mensaje frente al racismo capaz de emocionar a cualquiera. ¿Será la gran sorpresa de los Óscar?

La cinta cuenta con 4 nominaciones a los premios de la Academia de Hollywood, pero por el camino ha dejado un reguero de galardones, el Globo de Oro y el BAFTA entre ellos.

MIDNIGHT IN PARIS: El regreso de la magia de Woody Allen

El regreso de Woody Allen a su mejor cine se ha saldado con 4 nominaciones a los Óscar: película, dirección, guión original y dirección artística. Previamente se hizo con el Globo de Oro al mejor guión original (Allen).

Se trata de una comedia romántica sobre una pareja a punto de casarse (Owen Wilson y Rachel McAdams) a la que le cambia la vida tras vivir una serie de experiencias en París, una urbe que recibe en este caso el mismo trato exquisito que el realizador dispensó a su Nueva York natal en obras como 'Manhattan'.

El ÁRBOL DE LA VIDA: El reconocimiento al cine único de Malick

Esta obra de Terrence Malick, Palma de Oro en la 64ª edición del Festival de Cannes y protagonizada por Brad Pitt, Jessica Chastain y Sean Penn, es el quinto filme en la carrera de casi 40 años del cineasta. Aspira a hacerse con 3 Óscar: película, director y fotografía.

El realizador ofrece una poética y personal reflexión sobre el sentido de la existencia con una peculiar historia que salta desde los años cincuenta hasta la actualidad, y en la que aborda temas como la creación del mundo, todo ello a través de los ojos de una familia de Texas.

TAN FUERTE, TAN CERCA: el recuerdo del 11-S

El filme de Stephen Daldry ("Billy Elliot"), con guión de Eric Roth ("El buen pastor") y protagonizado por Thomas Horn, Tom Hanks y Sandra Bullock, cuenta con 2 nominaciones a los Óscar: película y mejor actor de reparto, para Max Von Sydow.

La cinta, la primera que aborda el dolor que entre los neoyorquinos causaron los ataques contra las Torres Gemelas hace más de diez años, opta por detallar el sufrimiento causado a través de un niño (Horn) diagnosticado con síndrome de Asperger y los esfuerzos de su madre (Bullock) por superar la muerte de su esposo (Hanks).

Mejor Actor

GEORGE CLOONEY: La sonrisa del triunfador

Actor de sonrisa fácil y apariencia cercana, George Clooney se ha labrado una exitosa carrera a base de personajes que, de una forma u otra, representan la imagen del éxito. Curiosamente, el único Óscar logrado hasta ahora por el popular interprete de 50 años ha sido por encarnar a un hombre corriente, entrado en kilos y con barba a quien someten en "Syriana" (2005) a una tortura indigna. Ni por su papel de abogado en "Michael Clayton" (2007) ni por su rol de ejecutivo impenitente en "Up in the Air" (2009), sus otras dos nominaciones de actuación hasta este año, ha logrado el prestigioso galardón.

En 'Los Descendientes', Clooney hace de padre de familia que descubre que su mujer le era infiel cuando ésta cae en coma, una situación que le lleva a buscar reconciliarse con sus dos hijas mientras sus parientes le presionan para que tome una seria decisión económica. Ya ha conseguido el Globo de Oro.

JEAN DUJARDIN: Un Óscar para Francia

Nunca hasta la fecha un galo -sí Marion Cotillard- ha conseguido el Óscar de mejor actor. Ni Jean-Paul Belmondo, ni Alain Delon ni Gérard Depardieu lograron la ansiada estatuilla, algo que quiere subsanar Jean Dujardin, cuyo nombre era desconocido en Hollywood hasta que protagonizó "The Artist". Dujardin se impuso a Clooney en los premios del sindicato de actores (SAG).

BRAD PITT: El actor tras la cara bonita

Más allá de su vida en las portadas de las revistas, Pitt se ha ganado el respeto de sus compañeros de profesión a pulso y atesora ya tres candidaturas interpretativas a los Óscar, la primera por el joven trastornado de "Doce monos" (1995) y la segunda por rejuvenecer hasta morir en "El curioso caso de Benjamin Button" (2008).

La tercera por "Moneyball: rompiendo las reglas" ha llegado con un personaje sin estridencias cuya única particularidad es su afición a mascar tabaco mientras se devana los sesos tratando de convertir a un equipo de béisbol de perdedores en el ganador del campeonato.

DEMIÁN BICHIR: La nominación es el premio

Con una película independiente sobre el drama de la inmigración ilegal que muestra el lado menos glamuroso de la ciudad de Los Ángeles, Demián Bichir, de 48 años, logró el más difícil todavía al conquistar la nominación de mejor actor por "Una vida mejor". Lo hizo gracias a una soberbia interpretación, que consiguió abrirse camino entre los grandes nombres de la meca del cine. Por eso estar entre los cinco finalistas es ya, de por sí, un éxito, más aún si cabe que estrellas como Leonardo DiCaprio ("J. Edgar") se quedaron atrás.

GARY OLDMAN: La cuota británica.

Para Oldman, de 53 años, esta de 'El topo' es su primera candidatura a una estatuilla tras una extensa carrera en la que ha dado vida a numerosos e icónicos personajes como a 'Drácula' en la película homónima dirigida por Francis Ford Coppola en 1992 o el mago Sirius Black en la popular saga "Harry Potter".

Mejor Actriz

MERYL STREEP: En busca de su tercer Óscar

La gran dama estadounidense del cine suma su decimoséptima candidatura -récord absoluto- y busca su tercer Óscar ("Kramer contra Kramer" y "La decisión de Sophie"), una marca sólo alcanzada por Ingrid Bergman, Jack Nicholson y Walter Brennan y superada únicamente por Katharine Hepburn, con cuatro estatuillas doradas.

Streep da vida en "La dama de hierro" a Margaret Thatcher, la primera mujer en llegar a ser líder del Partido conservador británico y a entrar en Downing Street como primera ministra, cargo que ostentó durante más de 11 años. Ya se alzó con el Globo de Oro a la mejor actriz de drama por su papel en este filme, al igual que el galardón de la Asociación de Críticos de Cine de Nueva York.

VIOLA DAVIS: El factor racial

Davis es la principal cara del elenco coral de "Criadas y señoras", un drama dirigido por el debutante Tate Taylor por el que desfilan los rostros de Octavia Spencer (favorita al Óscar como mejor actriz de reparto), Emma Stone, Jessica Chastain, Bryce Dallas Howard, Allison Janney y Sissy Spacek.

La actriz, que encarna en el filme a la sirvienta Aibileen Clark, disfruta aquí de su segunda candidatura al Óscar. Previamente fue nominada como mejor intérprete de reparto por "La duda" (2008), donde precisamente compartió escenas con Streep, su gran rival en la presente edición de los premios de la Academia. Davis ha conseguido el premio del Sindicato de Actores de Estados Unidos como mejor actriz por su trabajo en esta cinta.

GLENN CLOSE: La tercera en discordia

Con "Albert Nobbs" consigue su sexta candidatura, la tercera como mejor actriz tras las obtenidas por "Atracción fatal" (1987) y "Las amistades peligrosas" (1988). Las otras tres fueron como mejor actriz de reparto por "El mundo según Garp" (1982), "Reencuentro" (1983) y "El mejor" (1984).

Close, candidata a los Globos de Oro y a los premios del Sindicato de Actores de Estados Unidos, se hizo con el premio de interpretación femenina del Festival de Cine Internacional de Tokio, así como con el galardón a la mejor canción original por la letra de "Lay Your Head Down", que aparece en la cinta y que fue compuesta por la actriz junto a Brian Byrne.

MICHELLE WILLIAMS: Con el glamour de Marilyn por bandera

El papel de Marilyn Monroe de Williams en "Mi semana con Marilyn" le ha deparado la actriz su tercera candidatura a los Óscar, tras las conseguidas por "Brokeback Mountain" (2005) y "Blue Valentine" (2010). El filme de Simon Curtis propone una revisión de las tensiones íntimas entre la gran diva de Hollywood y el actor Laurence Olivier durante el rodaje de "El príncipe y la corista". Williams se hizo con el Globo de Oro a la mejor actriz de comedia o musical por su papel en el filme.

ROONEY MARA: La ilusión de la novata

Es la única candidata novel en estas lides, pero su papel en "Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres" es testigo del nacimiento de una estrella, al menos en palabras de su compañero de reparto Daniel Craig. El personaje de Mara es Lisbeth Salander, una "hacker" punk con un pasado muy turbio que pasa por ser una de las grandes heroínas de la literatura popular del siglo XXI.

# martes, 21 de febrero de 2012 9:34

Hipótesis de terror... que dan pavor

Por lo general, solemos pensar que los iconos del cine siempre estuvieron ahí, les otorgamos el valor de imágenes eternas. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. En muchas ocasiones, esa unión casi sagrada entre personaje y actor es el resultado de un delicado equilibrio del que participa, en gran medida, el azar. Los ejemplos de actores que rechazaron papeles que luego se revelaron como icónicos son múltiples; igual que los de actores que alcanzaron el estrellato casi de rebote. Aquí, de la mano del website Cinematical, os presentamos siete grandes ejemplos de cómo se forja el destino de un personaje, lo cual nos permite hacer cábalas del tipo: “¿Y si Robin Williams hubiese aceptado protagonizar El resplandor?”. Y como los siete ejemplos hacen referencia a películas de terror, nada mejor que titular el post como “Hipótesis de terror”, cuando no “hipótesis terroríficas”.

 

1. Melanie Griffith / Sissy Spacek (Carrie). Aunque hacía tiempo que había cumplido los 20 años, la fragilidad y el aspecto juvenil de Spacek la hicieron la elección perfecta para el papel de Carrie. Tanto, que se hace difícil imaginar a otra actriz en el papel. Sin embargo, Melanie Griffith estuvo a punto de hacerse con el personaje. Tenía 18 años y ya había causado sensación en películas como La noche se mueve, Con el agua al cuello o Sonríe. Llegó a audicionar para el papel y cautivó al director, Brian de Palma, que aunque terminó optando por Spacek, más adelanté la contrató para protagonizar Doble cuerpo.

 

2. Sally Field / Adrienne King (Viernes 13). Una de las delicias de Viernes 13 es observar la naturalidad y vigor de la interpretación de Adrienne King. Sin embargo, resulta entre morboso y placentero imaginar en la piel de Alice a Sally Field, una super-estrella experta en sufrimiento (ver No sin mi hija como demostración). Lo cierto es que se hace difícil imaginar que una actriz ganadora de un Oscar pudiera competir por un papel en una película de terror de bajo presupuesto, pero como así lo indica IMDB, pues lo aprovechamos para una de nuestras terroríficas hipótesis.

 

3. Anne Lockhart / Jamie Lee Curtis (Halloween). Dicen los rumores que Lockhart (E.T., Desafío total) fue la primera elección del director John Carpenter para el papel de Laurie Strode en la fundacional Halloween. Lockhart era quizás un poco mayor para el papel, pero su aire juvenil la convertían en una buena elección. Finalmente, Carpenter descubrió a un diamante en bruto, Jamie Lee, que se reveló como la perfecta Laurie.

 

4. Robin Williams / Jack Nicholson (El resplandor). Sin duda, el caso más sorprendente de todos. ¿Cómo se le pudo ocurrir a Stanley Kubrick pensar en Robin Williams para el papel de Jack Torrance? Por suerte, Kubrick terminó considerando que Williams le daría al personaje un aire demasiado “psicótico” y lo descartó. Lo curioso es que antes de dar con Jack Nicholson, consideró para el papel tanto a Robert De Niro como a Harrison Ford.

 

5. Veronica Cartwright / Sigourney Weaver (Alien). Al ser contratada, Cartwright pensó que interpretaría a Ripley hasta que la llamaron para una prueba de vestuario para el papel de Lambert. En realidad, Cartwright encaja a la perfección en el papel de Lambert, aunque su interpretación en La invasión de los ladrones de cuerpos de Philip Kaufman permite imaginarla en el papel de Ripley, la heroína, un personaje que la hubiese catapultado al estrellato. Finalmente, se impuso Weaver, que demostró su valía y su fuerza icónica.

 

7. Drew Barrymore / Neve Campbell (Scream). Después de que Molly Ringwald y Reese Witherspoon desestimaran el papel de Sydney Prescott, Drew Barrymore fue elegida para el papel; pero entonces la actriz decidió optar por un papel mucho más breve, el de la desvalida Casey Becker. El culebrón no acaba ahí. Antes de que Neve Campbell aceptara el papel, otra estrella televisiva, Melissa Joan Hart, conocida por su encarnación de Sabrina, la bruja adolescente, estuvo a punto de hacerse con el papel.

 

6. Jackie Earle Haley / Johnny Depp (Pesadilla en Elm Street). La historia cuenta que Johnny acompañó a Jackie a una audición para un papel en la película. Wes Craven, el director, vio a Johnny y le pidió que participara en el casting. Johnny consiguió el papel y Jackie tuvo que contentarse con una olvidada película titulada The Zoo Gang. Hollywood puede ser tan cruel. Aunque cabe apuntar que Jackie se ha desquitado, ya que encarnó al mismísimo Freddy en el remake que Samuel Bayer dirigió en 2010, aquella que llevó el añadido de 'El Origen'.

 

Un año más, y ya van 26, llegó la gran fiesta del cine español. Y la gran triunfadora de esa fiesta fue No habrá paz para los malvados, que se llevó 6 premios, entre ellos los de mejor película, mejor director, mejor actor y mejor guión original, imponiéndose a las otras candidatas, 'La piel que habito', 'Blackthorn' y 'La voz dormida'.

Jose Coronado se alzó con el Goya como mejor intérprete masculino, arrebatándoselo al mismísimo Antonio Banderas. Ambos eran los grandes favoritos. Elena Anaya, por su parte, cumplió los pronósticos que le daban como segura vencedora como mejor intérprete femenina.

La sorpresa -relativa, eso sí- de la noche se produjo al final de la gala, con los Goya a mejor dirección y mejor película: no es que Enrique Urbizu no estuviera en las quinielas, pero todo apuntaba a que Pedro Almodóvar sería el vencedor de esa edición. Por el contrario, fue la gran noche de Urbizu, Coronado y su trabajo en 'No habrá paz para los malvados'.

Fue una gala algo más entretenida que la de años anteriores, presentada por la humorista Eva Hache, en la que destacó la presencia de Antonio Banderas, Melanie Griffith y Salma Hayek, que dieron un toque más de glamour si cabe a la ceremonia, ese toque Hollywood que todo el mundo desea para que la fiesta sea más que completa.

La gala tuvo momentos memorables, como el rap que se marcaron El Langui, Juan Diego, Antonio Resines, Javier Gutiérrez y Tito Valverde. O la emotiva reaparición de Silvia Abascal, recuperada de un ictus cerebral que sufrió hace unos meses.

Algunos de los nombres más ilustres del panorama cinematográfico patrio han sido los encargados de presentar los galardones: Marisa Paredes, Jorge Sanz, Ana Álvarez, Belén Rueda, Verónica Forqué, Carlos Saura, Icíar Bollaín...

Pero entre todos ellos destacó Santiago Segura, que provocó algunas de las carcajadas más sonadas de la noche (Antonio Banderas no podía parar en su asiento), recordando que su película, Torrente 4, a pesar de ser la cinta española que más dinero recaudó el año pasado, no fue nominada en ninguna de las numerosas categorías de los premios.

Los galardones que todos ellos presentaron fueron a parar a las siguientes manos:

Mejor Película: 'No habrá paz para los malvados'

Mejor Director: Enrique Urbizu, por 'No habrá paz para los malvados'

Mejor Actor: Jose Coronado, por 'No habrá paz para los malvados'

Mejor Actor Revelación: Jan Cornet, por 'La piel que habito'

Mejor Actriz: Elena Anaya, por 'La piel que habito'

Mejor Director de Fotografía: Juan Ruiz Anchía, por 'Blackthorn (Sin destino)'

Mejor Director Novel: Kike Maíllo, por 'Eva'

Mejor Actor de Reparto: Lluís Homar, por 'Eva'

Mejor Actriz de Reparto: Ana Wagener, por 'La voz dormida'

Mejor Actriz Revelación: María León, por 'La voz dormida'

Mejor Dirección Artística: 'Blackthorn (Sin destino)'

Mejor Diseño de Vestuario: 'Blackthorn (Sin destino)'

Mejor Guión Original: Enrique Urbizu y Míchel Gaztambide, por 'No habrá paz para los malvados'

Mejor Guión Adaptado: 'Arrugas'

Mejor Dirección de Producción: 'Blackthorn (Sin destino)'

Mejor Película Iberoamericana: 'Un cuento chino' (Argentina)

Mejor Película Europea: 'The Artist '(Francia)

Mejor Película Documental: 'Escuchando al juez Garzón', de Isabel Coixet

Mejor Película de Animación: 'Arrugas'

Mejor Canción Original: 'Nana de la hierbabuena', de 'La voz dormida'

Mejor Música Original: Alberto Iglesias, por 'La piel que habito'

Mejor Sonido Directo: 'No habrá paz para los malvados'

Mejor Cortometraje de Ficción: 'El barco pirata', de Fernando Trullols

Mejor Cortometraje Documental: 'Regreso a Viridiana', de Pedro González

Mejor Cortometraje de Animación: 'Birdboy', de Alberto Vazquez Rico y Pedro Rivero

Mejor Maquilleje y Peluquería: 'La piel que habito'

Mejores Efectos Especiales: 'Eva'

Mejor Montaje: Pablo Blanco, por 'No habrá paz para los malvados'

# viernes, 17 de febrero de 2012 9:40

Las nuevas reinas de la comedia romántica

¿Cuáles son los ingredientes fundamentales para la creación de una buena comedia romántica? Varios. De partida, se necesita una historia de amor que enganche. También es recomendable que la trama tenga un giro inesperado que reúna a los protagonistas, la oportunidad perfecta para reconectar y dejarse llevar por la pasión. Sí, la historia es importante; aunque no lo son menos los protagonistas de dicha historia. ¿Qué sería de la comedia romántica sin actores como Cary Grant o Richard Gere, y actrices como Katharine Hepburn o Julia Roberts? Las estrellas de la comedia romántica son la materia prima del subgénero, la gasolina que agita y enternece nuestros corazones. Además, cabe apuntar que cada generación tiene a sus propios reyes y reinas de la comedia romántica. Para ponernos al día en la materia os presentamos, de la mano de la web Moviefone, un ranking con las actuales reinas de la comedia romántica. Pasen, vean y opinen en la sección de comentarios.

10. Natalie Portman. La importancia de Natalie en el contexto del cine actual trasciende claramente los márgenes de la comedia romántica, como bien demuestra su reciente Oscar por su papel de bailarina chiflada en Cisne negro. Sin embargo, repasando su trayectoria, podemos ver que la Portman domina a la perfección el registro dramático. De hecho, muchos la descubrimos como la joven y encantadora Lolita de Beautiful Girls. Últimamente, ha hecho gala de su gusto por el género romántico en la comedia Sin compromiso y en la película de superhéroes Thor.   

9. Amanda Seyfried. Sin lugar a dudas, una de las actrices más prometedoras de la joven camada de estrellas de Hollywood. La descubrimos como la modosita protagonista de Mamma Mia! y luego se ha dejado ver en algunas comedias románticas de perfil bajo, como Cartas a Juliet y Querido John. A pesar de que no ha tenido demasiada suerte hasta el momento en el género romántico, la chica rebosa de talento y no tenemos dudas de que nos deslumbrará en el futuro, quizás como la protagonista de la adaptación fílmica del musical Los miserables, o quizás en su esperado papel protagonista en Lovelace, biopic de la célebre pornstar. 

8. Jessica Alba. A pesar de su juventud, la Alba es ya toda una veterana en la meca del cine. Algunos la recuerdan por sus incursiones en el cine de superhéroes (Los 4 fantásticos) o de acción (Sin City, Machete); pero nosotros preferimos quedarnos con la versión más dulce y encantadora de Jessica, aquella que resplandece en el seno de la comedia romántica, en películas como Valentine’s Day, Good Luck Chuck, Nunca me han besado o El gurú del sexo. No son películas extraordinarias, pero la presencia de Jessica es siempre un bálsamo para los sentidos.

7. Scarlett Johansson. Como en el caso de Natalie Portman, el peso de Scarlett en el cine contemporáneo va mucho más allá del género romántico. Sin embargo, rastreando en su suculenta filmografía podemos encontrar títulos románticamente curiosos, como las dos colaboraciones junto a Woody Allen, en Scoop y Match Point; la más bien olvidable Qué les pasa a los hombres; y, por último, la memorable Lost in Translation. La historia de amor no consumada entre Scarlett y Bill Murray en la película de Sofia Coppola es uno de los verdaderos hitos del cine romántico del nuevo siglo.

6. Emma Stone. ¿Qué decir de Emma Stone? Pues, para empezar, que es nuestra actriz favorita entre los jóvenes talentos de Hollywood. Su encanto y naturalidad no tienen parangón y su potencial es perfectamente visible en películas como Rumores y mentiras o la reciente Crazy, Stupid, Love. Además, si hacemos memoria, la recordaremos en notables papeles secundarios en Supersalidos, Los fantasmas de mis ex-novias o en Una conejita en el campus. Pronto la veremos como “la chica” de la nueva película de Spider-man. En fin, que Emma es un valor de futuro más que seguro.

5. Jessica Biel. Junto a la otra Jessica de esta lista (Alba), la Biel posee unas dotes naturales que la hacen la protagonista perfecta de una comedia romántica: belleza, encanto, simpatía, una sonrisa deslumbrante y unas curvas de vértigo. Una combinación de factores de la que hemos podido disfrutar en títulos como Valentine’s Day, Noche de fin de año, Yo os declaro marido y marido o Elizabethtown. Si la carrera de Biel no es más deslumbrante es seguramente porque la comedia romántica no pasa por su mejor época.

4. Reese Witherspoon. Cuando la rubia más carismática del cine americano se llevó el Oscar por En la cuerda floja, muchos pensaron que Witherspoon aprovecharía el éxito para apostar por papeles de mayor riesgo en el marco del cine de autor. Al contrario, Reese se ha dedicado a fortificar, orgullosamente, su condición de reina de la comedia romántica con películas como Ojalá fuera cierto, Como en casa en ningún sitio y ¿Cómo sabes si…? Títulos que se suman al díptico de Una rubia muy legal. La chica tiene madera de estrella, sí señor.

3. Anne Hathaway. El próximo verano la veremos como la temible Catwoman del nuevo Batman; sin embargo, la mayoría recordamos a la Hathaway por sus perfectos papeles protagonistas en el marco de la comedia romántica. Se estrenó en la gran pantalla como la protagonista de Princesa por sorpresa; luego vino Hechizada; y más tarde Guerra de novias, Amor y otras drogas (donde se jugueteaba con el melodrama, el otro registro favorito de Anne) y One Day: Siempre el mismo día. Tenemos Hathaway para rato.

2. Rachel McAdams. Lo confesamos: sentimos debilidad por McAdams. Con una de sus resplandecientes sonrisas, nos derrite de pies a cabeza. Además, su naturalidad desprende un halo absolutamente genuino. Es una de esas actrices capaz de hacerte olvidar que estás delante de una pantalla. La recordamos por sus papeles en Chicas malas, De boda en boda, La joya de la familia, Morning Glory o Midnight in Paris. Aunque los auténticos fans del cine romántico, le tienen reservado un pedestal eterno por su papel en El diario de Noa.

1. Katherine Heigl. La Heigl suele generar encendidos debates. Sus detractores la acusan de ser un producto prefabricado sin personalidad, ni brillo. Sin embargo, los hechos hablan por sí solos. Desde que en 2007 el gran público la descubrió gracias a Lío embarazoso, Heigl se ha convertido en el rostro más omnipresente de la comedia romántica: 27 vestidos, La cruda realidad, Killers, Como la vida misma, Noche de fin de año. Y todo esto en sólo un lustro. Es innegable: su sonrisa arrastra a las masas y las mujeres de todo el mundo parecen tener facilidad a la hora de identificarse con ella. Es la nueva reina de la comedia romántica.

# jueves, 16 de febrero de 2012 13:56

El minuto a minuto de los Goya

0:56 - Eva Hache despide la velada con un nuevo modelito (un vestido estampado cual smoking) y celebrando los Goya como “la gran antesala de los Oscar”.

0:53 - Iciar Bollaín, Agustí Villalonga y Carlos Saura presentan el premio a la mejor película. Y el Goya es para… No habrá paz para los malvados. Finalmente, este ejemplo del mejor cine negro español se consagra como la gran vencedora de la noche. Seis premios que reconocen el talento de Enrique Urbizu.

 

0:48 - Isabel Coixet, Alex de la Iglesia y Juan Antonio Bayona aparecen en escena para entregar el Goya a la mejor dirección. La entrada del video de los nominados ha conseguido disimular la aparición de un nuevo espontáneo en la gala. Y el Goya es para… Enrique Urbizu por No habrá paz para los malvados. Parece que se va perfilando la gran ganadora de la noche.

0:44 - Eva Hache se mete ahora entre las imágenes de La piel que habito. Los videos han ido perdiendo gracia a medida que avanzaba la gala.

Llega otro de los momentos más esperados de la noche: Salma Hayek presenta el premio al mejor actor protagonista. Y el Goya es para… José Coronado por No habrá paz para los malvados. “Veinticinco años me ha costado…”. Un emocionado Coronado agradece su merecido Goya.

0:36 - Y el Goya a la mejor película europea es para The Artist.

Ricardo Darín y Angie Cepeda presentan el premio al mejor largometraje iberoamericano. Y el Goya es para… “¡Joder, Un cuento chino de Sebastián Borensztei!”. Así ha cantado el premio Darín, que es justamente el protagonista de esta película argentina.

0:30 - María Valverde y Daniel Sánchez Arévalo presentan el premio al mejor documental. Y el Goya es para Escuchando al juez Garzón de Isabel Coixet. Coixet: “Hubiera preferido no tener que hacer este documental… El tribunal supremo puede apartar al juez Garzón de la justicia, pero la justicia no puede apartarse del juez Garzón”.

Un espontáneo, que se hace llamar “El muletilla”, ha hecho acto de presencia en el escenario cuando Coixet iniciaba su discurso de agradecimiento, repitiendo el bochornoso espectáculo protagonizado por otros espontáneos en años anteriores, como Jimmy Jump.

0:26 - Llega la hora del premio a la mejor dirección artística. Y el galardón es para… Juan Pedro de Gaspar por Blackthorn. Sin Destino.

Y el Goya al mejor diseño de vestuario es para: Clara Bilbao por Blackthorn. Sin Destino. Dos premios para el western de Mateo Gil, que ya suma tres premios. El palmarés de la noche sigue repartidísimo: Blackthorn. Sin Destino (3), La piel que habito (4), La voz dormida (3), No habrá paz para los malvados (3) y Eva (3).

0:19 - Eva Hache presenta el premio a la mejor película de animación junto a Tadeo Jones, un personaje de animación que remite a Indy, el gran arqueólogo-aventurero creado por Steven Spielberg. Y el premio es para… Arrugas de Ignacio Ferreras. Segundo premio para el filme animado que anteriormente ya se había alzado con el premio al mejor guión adaptado.

0:15 - Eva Hache se pasea ahora por las imágenes de Blackthorn, el western de Mateo Gil.

Judith Colell y Patricia Echevarría entregan el premio de honor a la directora Josefina Molina, un premio que tiene aroma de homenaje a las veteranas directoras del cine español.

0:07 - Santiago Segura hace acto de presencia, que se queja de no haber sido nominado en ninguna categoría por Torrente 4. “Salma (Hayek), no te preocupes, siempre nominamos a estrellas internacionales para que vengan a dar glamour a la gala, pero luego nunca le damos el premio”. Segura en su salsa. Le recuerda a Coronado su anuncio de yogures, a Antonio Banderas que tiene mansiones en Málaga y Los Angeles… No deja títere con cabeza. Y, para rematar el asunto, presenta el premio al mejor actor revelación. Y el premio es para… Jan Cornet por La piel que habito.

23:59 - Y ahora, uno de los grandes premios de la noche, el de mejor actriz, que va para… Elena Anaya por La piel que habito. La favorita se lleva el Goya. “Yo he crecido viendo tus películas, Pedro (Almodóvar)… para mí, encarnar a este personaje ha sido un sueño”. Se repite el empate (a tres Goyas) entre La piel que habito, La voz dormida, No habrá paz para los malvados y Eva.

23:54 - In Memorian (el momento de recordar a los fallecidos durante el año pasado): Pedro Armendáriz, Jorge Berlanga, Florinda Chico, José Conde, Toni Cruz, Jordi Dauder, Antxón Ezeiza, Joseph Lluís Fonoll, Doménec Font, Miguel Ángel Godó, Luis Huerta, María Isbert, Pilar Laguna, Alfred Lucchetti, Amparo Muñoz, Isabel Osca, Carlos Pérez Merinero, Concha Rabal, Yelena Sacarina, Jordi Serrat, Pep Torrents, Jordi Vila

23:50 - Ana Álvarez y Juan Diego Botto entregan el premio a la mejor dirección de fotografía. Y el premio es para Juan Antonio Ruiz Anchía por Blackthorn. Sin Destino. Segundo galardón para la película de Mateo Gil. Los Goya siguen repartidísimos.

23:46 - José Corbacho repasa los modelitos que lució como presentador de los Goya.

Marta Atura y Eduardo Noriega entregan el premio al mejor director novel. Y el Goya es para Kike Maíllo por Eva. Tercer premio para la ópera prima de Maíllo. Un recuerdo especial para Claudia Vega, la Eva de la película.

23:39 - Y el premio al mejor guión adaptado es para Angel de la Cruz, Ignacio Ferreras, Paco Roca y Rossana Cecchini por Arrugas. Un premio sorprendente: una película de animación le roba un premio a Almodóvar.

23:36 - Eva Hache sale a escena para repasar los tweets de la noche. Tweets falsos de David Bisbal, Guti, Arantxa Sánchez Vicario (“me encanta ver junta a la gran familia del cine), Carmen Maura, José Mota… Y llega un telegrama de Sara Montiel, que no tiene ordenador y dice “Os quiero”. Un monólogo menos afortunado que los anteriores.

Belen Rueda y Martín Rivas entregan el premio al mejor guión original. Y el Goya es para… Miguel Gaztambide y Enrique Urbizu por No habrá paz para los malvados.

23:29 - Es la hora del premio a la mejor dirección de producción. Y el premio es para… Andrés Santana por Blackthorn. Sin Destino. Primer premio para “la otra” nominada a la mejor película. Hasta el momento, los premios están siendo repartidísimos.

23:26 - Eva Hache se cuela ahora entre las escenas de “La voz dormida”. Comedia gamberra entre escenas muy melodramáticas.

Y ahora aparecen sobre el escenario Clara Lago y Ernesto Alterio para entregar el premio a la mejor actriz de reparto. Y el Goya es para: Ana Wagener por La voz dormida. Primer Goya para una de las grandes secundarias del cine español. “Quiero dedicar el Goya a la gente que sigue luchando por desenterrar memorias dormidas, a pesar de que por ello deban pagar un precio demasiado alto”.

23:21 - Se entrega el premio al mejor sonido. Y el Goya es para… Licio Marcos de Oliveira e Ignacio Royo Villanova por No Habrá paz para los malvados. La película de Enrique Urbizu se sube al carro de los dobles premiados. Hasta el momento, cuádruple empate entre las películas de Almodóvar, Urbizu, Zambrano y Maíllo.

23:17 - Leonor Watling y Paco León entregan el premio a la mejor música original. Y el Goya es para… Alberto Iglesias por La piel que habito. Un nuevo premio (el noveno) para el más celebrado de los autores españoles de bandas sonoras. Segundo premio para la película de Almodóvar, que empata con La voz dormida y Eva.

23:14 - Eva Hache se cachondea del “animado” discurso institucional. “Empieza lo serio”, anuncia Hache. Aparece en escena El Langui, que se marca un rap al son de “el patio de butacas dice cine”. Juan Diego (entregadísimo) se suma al show. “Rueda, interpreta, haz claqueta…”. Antonio Resines y Tito Valverde no se cortan y se suman a un rap entre simpático y bochornoso. Los “raperos” entregan el premio a la mejor canción. Y el premio es para… Nana de la hierbabuena de Carmen Agredano por La voz dormida. Segundo premio para la película de Benito Zambrano. 

23:06 - El momento del discurso institucional de la presidencia de la academia (sobre el escenario Marta Etura, Enrique González Macho y Judith Colell): Una reflexión sobre la crisis. Un canto al optimista al talento y la creatividad, aunque se hace referencia a la “fragilidad” de la industria. “Llevamos años diciendo que el cine español es un enfermo crónico con una salud de hierro”. Se demanda autocrítica y responsabilidad. “Nuestra obra es una parte esencial de la marca España”. Una enhorabuena a Pedro Almodóvar por su reciente BAFTA por La piel que habito. “Nuestro público es la razón esencial por la que hacemos cine”. Referencias a los cambios legislativos, los cambios tecnológicos, los cambios en la relación del cine y las televisiones. “Todos somos internautas, todos… reclamamos un respeto mutuo… Internet no forma todavía parte de la actividad económica del cine… Internet, desgraciadamente, no es una alternativa al modelo productivo actual”. “Es para la sociedad para la que hacemos las películas”. Un discurso muy extenso y reivindicativo. “Adelante, compañeros y compañeros… brindemos por un futuro con honor y orgullo”.

22:55 - Marisa Paredes y Alberto Amman presentan el premio a la mejor actriz revelación (un galardón que suele venir acompañado de emotivos agradecimientos). Y el premio es para… María León por La voz dormida. Ganó la favorita. Tras abrazar efusivamente a su hermano (Paco León), María León (emocionada) agradece a todo el equipo de la película (primer premio para la película de Benito Zambrano).

22:50 - Cayetana Guillén Cuervo y Quim Gutiérrez aparecen sobre el escenario para presentar el premio al mejor montaje. La presentación del premio es concisa, sin florituras. La ceremonia adquiere un ritmo dinámico. Y el Goya es para… Pablo Blanco por No Habrá paz para los malvados. Primer premio para la película de Enrique Urbizu, otra de las grandes favoritas de la noche.  

22:47 - Hora del premio para los mejores efectos especiales. Nuevo enfrentamiento entre tres de las películas con más nominaciones: La piel que habito, No habrá paz para los malvados y Eva. ¿Quién se pondrá en cabeza? Y el premio es para… Arturo Balseiro y Lluís Castells por Eva. La película de Kike Maíllo se coloca (momentáneamente) en cabeza con dos premios, después del logrado por Lluís Homar.

22:43 - Llega la hora del premio al mejor maquillaje y peluquería. Y el premio es para… Karmele Soler, David Martín, Manolo Carretero por La piel que habito. Primer premio para la película de Pedro Almodóvar.

22:40 - Eva Hache reaparece en escena con un nuevo modelito (rosa). Da paso a un vídeo en el que la presentadora “se mete” (literalmente) en las películas nominadas al premio a la mejor película. Un montaje que recuerda a vídeos que protagonizaron en su día diferentes presentadores de los Oscar.  

22:36 - La hora de los cortometrajes se cierra con el premio al mejor cortometraje de animación. Y el Goya es para… Birdboy de Pedro Rivero, Alberto Vázquez Rico. Cortometraje basado en una novela gráfica.

22:34 - Y ahora el mejor cortometraje documental. Y el Goya va para… Regreso a Viridiana de Pedro González Bermúdez. Un premio muy cinéfilo que trae a la memoria el recuerdo del gran Luis Buñuel.

22:31 - Llega la hora de los cortometrajes. Carlos Areces y Borja Ochoa entregan, en primer lugar, el premio al mejor cortometraje de ficción. Y el premio es para… El barco pirata de Fernando Trullols.

22:28 - Homar se marca un largo discurso de agradecimiento. No se olvida de nadie. Y, justamente, a continuación, aparece un vídeo humorístico en el que Karra Elejalde y Cayetana Guillén Cuervo advierten a los premiados de que afilen su capacidad de síntesis a la hora de los agradecimientos.

22:22 - Miguel Ángel Silvestre y Silvia Abascal (que reaparece en público después de sufrir un ictus – primer momento emotivo de la noche) aparecen en escena para entregar el premio a la Mejor interpretación masculina de reparto… y el premio es para: Lluís Homar por Eva. Primer Goya para uno de los grandes actores del cine español (en su primera nominación).  

22:16 - “Los actores de este año… sinceramente, sois muy malos…”. Un repaso a Daniel Brühl, Antonio Banderas, Luis Tosar, José Coronado. Eva Hache se va soltando y sus chistes funcionan entre el patio de butacas.

22:14 - Tipos de interés, agencias de calificación… más crisis. Una puya para los banqueros. La gala arranca muy política: “Un mensaje para los responsables de este país: Merkel, Sarkozy…”

22:11 - Eva Hache se lanza a un monólogo. Una puya para Teddy Bautista. Primera mención a “la crisis”. Un recuerdo para “el presidente”: ¿Mariano Rajoy o Enrique González Macho?

22:06 - Un número muy voluntarioso, aunque la voz de Eva Hache no da para muchas alegrías. Hache amaga con abandonar la gala. Se pasea por el patio de butacas, a lo Buenafuente.

22:04 - La gala arranca con un número musical. Eva Hache sobre el escenario se atreve con un número a lo Broadway. Belén Rueda y Miguel Ángel Silvestre la acompañan en el número. Victoria Abril, a lo super-diva, se suma a la fiesta.

22:00 - ¡Da comienzo la gala!

21:45 – Sólo un cuarto de hora para que empiece, en el Teatro Real de Madrid, la gran fiesta del cine español.

21:20 – Queda poco más de media hora para que de comienzo la XXVI edición de los Premios Goya. En el Teatro Real de Madrid ya está todo listo para que empiece la gran fiesta del cine español.

En Terra, deseamos que no os perdáis nada de la Gala de los Premios Goya 2012, que se celebrará el próximo domingo 19 de febrero.

Desde aquí, os mantendremos actualizados minuto a minuto de todo cuanto ocurra en la gran fiesta del cine español.

# jueves, 16 de febrero de 2012 10:30

De 'friki' a 'sex-symbol'

Este post va dedicado a todos los actores que temen quedar encasillados en un tipo de papel, la demostración de que es posible transformar, incluso subvertir, la propia imagen pública. Esto viene a colación por la primera película que protagoniza Daniel Radcliffe tras ser durante mucho tiempo Harry Potter. El actor británico estrena esta semana La mujer de  negro, un cambio de registro radical, incluido nuevo look, sin las famosas gafas del mago.

 

¿Existe algún cambio más radical que pasar de ser visto como un friki debilucho a convertirse en un sex-symbol? Difícil de imaginar. Es como ver al presidente del club de ajedrez de tu escuela convertido en el triunfador del instituto, conduciendo una motocicleta con un bombón despampanante de paquete. Pues bien, os presentamos aquí, cortesía de la gente de Spike, un espectacular TOP 7 con las mejores transformaciones de friki a sex symbol.

 

7. Val Kilmer. El actor consiguió su primer papel de éxito como el mega-friki Chris Knight de la mítica película de los 80 Escuela de genios. Sin embargo, parece que Kilmer estaba decidido a no ser encasillado en papeles de post-adolescente marginado, así que en su siguiente película decidió meterse en la piel del teniente Tom Kazansky de Top Gun, más conocido como Iceman. Y ese fue solo su primer papel de chulillo. Le siguieron el Madmartigan de Willow, el Jim Morrison de The Doors, el Bruce Wayne de Batman Forever y el Chris Shiherlis de Heat, solo por poner algunos ejemplos. Kilmer es la prueba de que interpretar a un tipo rarito e inteligente no significa que no puedas dar el pego en la piel de un fortachón aguerrido.

 

6. Matthew Broderick. La primera película de éxito de Broderick fue la magnífica Juegos de guerra, donde interpretó a David el super-hacker. De hecho, puestos a recordar, cabe apuntar que el personaje de David era un auténtico adelantado a su tiempo. ¡En 1983, el tipo tenía Internet! Y entonces, en 1986, vino Todo en un día. De la noche a la mañana, Broderick se convirtió en el símbolo de la rebeldía juvenil más cool. De ahí en adelante, Broderick sería recordado por su época de apogeo como bad boy adolescente. Luego vendrían otras películas memorables, como Tiempos de gloria, Negocios de familia o El novato; pero las cotas de carisma de Broderick nunca llegaría a igualar a las de Ferris Bueller.

 

5. River Phoenix. ¿Recordáis la película de 1985 en la que Phoenix y Ethan Hawke exploraban el espacio propulsados por unos ingeniosos campos de fuerza? Pues bien, en la película en cuestión, titulada Exploradores, Phoenix interpretaba al friki del grupo, el cerebrito que inventaba el modo de volar. Años después, en 1989, Phoenix sería elegido para interpretar uno de los papeles más deseados del momento: el del joven Indiana Jones en la tercera parte de la saga (Indiana Jones y la última cruzada). Puede que en Los fisgones, Phoenix recuperara su perfil más friki, pero ya nunca perdería el halo glamoroso de las grandes estrellas. 

 

4. Patrick Dempsey. Lo más probable es que nadie se acuerde de esa película de los 80 llamada No puedes comprar mi amor. Si alguien consigue rememorarla, quizás recuerde que el protagonista, Ronald Miller (un chaval que le pagaba a una cheerleeder para que simulase ser su novia), estaba interpretado por Dempsey, mucho antes de ser uno de los tipos más deseados del planeta gracias a su papel en Anatomía de Gray. Si podemos sacar alguna lección del caso de Dempsey es que a veces la transformación de friki en Sex Symbol es sólo una cuestión de tiempo, de saber hacerse adulto con una cierta elegancia. Y bueno, si de paso uno se hace con un papel de médico, con estetoscopio alrededor del cuello, pues mejor que mejor.

 

3. Michael Keaton. El camino del frikismo al glamour puede ser largo y duro, como en el caso de Keaton. Al actor le costó empezar en el cine, y cuando lo consiguió no fue exactamente en papeles de galán. Sólo hace falta recordar a esa monstruosa creación de Tim Burton llamada Beetlejuice. Sim embargo, fue justamente el encuentro con Burton lo que le permitiría dar el salto al otro lado del espectro actoral. Fue todo gracias al papel de Bruce Wayne en Batman. Es este uno de los cambios de registro más impresionantes de la historia. Y es más, Keaton, valiente donde los haya, se permitió regresar al territorio de la escatología y la estupidez supina en su papel de Dogberry en Mucho ruido y pocas nueces. Para conseguir dar credibilidad a personajes tan dispares un actor debe poseer un rango interpretativo amplísimo, algo de lo que va sobrado Keaton.

 

2. Jeff Goldblum. He aquí un actor que se ha pasado gran parte de su carrera transitando la amplia línea divisoria que separa al friki del tipo chulillo, guaperas. Buen ejemplo de esto es el primer papel de su carrera, que en la web IMDB aparece como el Freak nº1 de la película El justiciero de la ciudad. La época de perdedor duró un buen tiempo, hasta que llegó la versión de La mosca que dirigió David Cronenberg. Allí, el personaje empezaba siendo un cerebrito para terminar adquiriendo poderes gracias al cruce genético con una mosca. El proceso de transformación dentro de un personaje se repetiría tanto en Jurassic Park como en Independence Day.

 

1. Anthony Michael Hall. Es el número 1 indiscutible. Hasta el día de hoy, Hall es el rey de los frikis de instituto. Entre Dieciséis velas, El club de los cinco y La mujer explosiva, Hall y el director John Hughes dejaron marcadas las normas básicas del personaje del adolescente rarito, marginado. Pero entonces, en 1990, llegó Eduardo Manostijeras, donde Hall se transformó en Jim, el novio cruel y violento de Winona Ryder. La víctima de los abusos se convertía en uno de los peores abusones de todos los tiempos.

# miércoles, 15 de febrero de 2012 10:31

Contra los finales felices

Sí, admitámoslo, nos encantan las películas de Disney, el cine de Steven Spielberg y las comedias románicas… Por lo tanto, somos unos perfectos devoradores de finales felices. Aun así, sabemos que la pasión de Hollywood por los “happy endings” forma parte de una fantasía utópica: un sueño idílico al que la meca del cine pretende hacernos adictos. Es fácil caer en la trampa, morder el cebo y derrochar lágrimas de felicidad por el triunfo del bien. Pero es igual de fácil abrir los ojos a la realidad y darse cuenta de que el mundo está lejos de ser un escenario de finales felices. Por todo ello, para despertar del sueño de Hollywood, os proponemos un viaje, de la mano de la web Top10Films, por algunos de los finales más aciagos, deprimentes y trágicos de la historia del cine. Por descontado, avisamos a los lectores de que el siguiente post desvela detalles de los finales de las películas comentadas. 

10. El padrino, Parte II (Francis Ford Coppola, USA, 1974). Pocos momentos en la historia del cine reflejan el precio que se puede llegar a pagar por la sed de poder. Al final de la segunda parte de la obra magna de Francis Ford Coppola, vemos a Michael Corleone (Al Pacino) sumergido en la soledad después de aniquilar a todos sus enemigos y también a aquellos de su círculo interno que podían poner en peligro su posición de poder. Poco antes, hemos atendido al asesinato de Fredo, el desastroso aunque querido hermano mayor de Michael, una lacra para los intereses de “la familia”. El asesinato de su propio hermano certifica la condición monstruosa de Michael: una fuerza oscura incapaz de detenerse en su ansia de poder.

9. Senderos de gloria (Stanley Kubrick, USA, 1957). Probablemente, el más poderoso filme antibelicista de la historia del cine. Y como tal, en él no hay lugar para la nobleza y la fraternidad: sólo puede haber horror, miseria, cobardía y mezquindad. Así, al final del filme, a pesar de los esfuerzos del Coronel Dax (Kirk Douglas) por salvar a tres soldados rasos condenados a morir en la horca por deserción, la sentencia es ejecutada. Sabemos que los tres soldados son inocentes: simplemente intentaban hacer frente a una misión suicida ordenada por un general trastornado por la guerra. Sin embargo, el sistema necesita una cabeza de turco y nada mejor que un trío de insignificantes soldados. Tras la ejecución, Kubrick remata el filme con otra escena memorable en la que un grupo de soldados empieza a reírse de una joven camarera alemana hasta que ella, entre lágrimas, empieza a entonar una bella canción que termina encogiendo el corazón de los soldados: un último y desesperado llamado a la humanidad.

8. Se7en (David Fincher, USA, 1995). El terrible final de este thriller todavía pone la piel de gallina a aquellos que “disfrutaron” de la película en su estreno a mediados de los noventa. La senda de muerte diseñada por John Doe (Kevin Spacey) se extiende tétricamente por una ciudad hundida en una lluvia perpetua. Dos policías Somerset (Morgan Freeman) y Mills (Brad Pitt) intentan dar con el asesino psicópata. Sin embargo, es el propio criminal el que se entrega cuando sólo lleva cinco víctimas en su historial. Faltan dos para completar los siete pecados capitales. Conducidos al desierto por el sibilino Doe, el dúo de policías parece perdido. De repente, aparece un repartidor con una caja. Mills (Pitt) se muestra cada vez más exaltado y la cosa estalla cuando se revela que la caja contiene la cabeza cercenada de la novia embarazada de Mills (Gwyneth Palthrow). Entonces es el propio policía el que comete el sétimos crimen: ejecutando a Doe en un ataque de “ira”.

7. El odio (Mathieu Kassovitz, France, 1995). Pocas películas han retratado mejor las tensiones sociales que alteran la vida de la juventud marginal francesa. En las postrimerías de unos disturbios entre jóvenes y la policía, tres amigos pasean por los peligrosos suburbios de la gran ciudad. En su deambular, se enfrentan a grupos de skinheads y a la brutalidad policial. Al final del filme, los protagonistas parecen tomar conciencia de su situación y en el horizonte se vislumbra l posibilidad de la salvación. Sin embargo, un encuentro fortuito con un policía termina con un desafortunado tiroteo en el que la muerte se lleva por delante a Vinz (Vincent Casell), el principal protagonista del filme.

6. Chinatown (Roman Polanski, USA, 1874). En ocasiones, el mal se sale con la suya. Ese es el caso de Noah Cross (John Huston), el poderoso villano que contrata al detective privado Jake Gittes (Jack Nicholson) para encontrar a una joven mujer llamada Katherine. Más tarde sabremos que Katherine es en realidad el fruto de los abusos cometidos por Noah sobre su hija Evelyn (Faye Dunaway) cuando esta tenía sólo 15 años. En los instantes finales del filme, parece que se abre una pequeña posibilidad para que Evelyn y Katherine escapen juntas, pero los poderosos tentáculos de Noah se extienden por todas partes, incluido el deprtamento de policía, y Evelyn termina con el cuerpo lleno de metralla. Gittes sólo puede observar desde la distancia: “olvídalo Jake, esto es Chinatown”.

5. El niño con el pijama de rayas (Mark Herman, USA/Reino Unido, 2008). Los horrores del holocausto sin un material particularmente sensible en el contexto del arte cinematográfico. Muchas películas se han acercado a este periodo como mayor o menor pudor. En el caso de esta película, esta época trágica se presenta a través de la mirada inocente de un niño. El horror se esconde tras las mentiras de los adultos; sin embargo, la mortífera realidad de un campo de concentración termina llevándose por delante la vida de los dos niños protagonistas del filme: el hijo de un general nazi y el de un prisionero. Dispuesto a ayudar a su amigo a encontrar a su padre desaparecido, el niño “nazi” se cuela en el campo y se pone el “pijama de rayas” de los presos. Juntos, deambulan por el campo hasta que son conducidos a una cámara de gas donde perecerán junto a otros prisioneros. La tragedia llevada a su máxima expresión. 

4. La niebla (Frank Darabont, USA, 2007). Quizás por lo inesperado de su resolución, esta película causó un gran revuelo en el momento de su estreno. No es algo habitual en el cine americano ver al héroe de la película acabar con la vida de su hijo y de sus tres aliados (una mujer y una pareja mayor). No se trata de un asesinato miserable, sino de un gesto compasivo: la mejor manera de acabar con el sufrimiento de unas personas que no ven otra salida que una muerte mucho más cruda a manos de las horribles criaturas que pueblan un mundo devorado por una misteriosa niebla. Después de cometer el terrible crimen (con las cuatro balas restantes de un revolver) el héroe sale del coche y se lanza a su destino, esperando un horrible final… Pero entonces vemos como surge de la nada un convoy de camiones militares que anuncian la salvación; en realidad, la pesadilla final del héroe.

3. Oldboy (Park Chan-wook, South Korea, 2003). Puro terror. Dae-Su pasa 15 años de su vida preso en una habitación. Una vez es liberado, inicia una bonita relación con una bella joven. Pero entonces, al encontrarse con su captor, no sólo descubre el motivo de su cautiverio (la venganza por una broma infantil) sino también la continuación del castigo: la chica de la que se ha enamorado Dae-Su es en realidad su hija. Atormentado por este incesto involuntario, Dae-Su se corta la lengua y suplica a su captor que no le explique a su hija la verdad. Más tarde, el protagonista visita a un hipnotizador al que le pide ayuda para poder olvidar todo el horror que ha atravesado. Sin embargo, no queda claro que el hipnotizador sea capaz de limpiar la mente destrozada de Dae-Su. 

2. Requiem por un sueño (Darren Aronofsky, USA, 2000). He aquí una de las más terribles representaciones de las consecuencias de la adicción a las drogas. Los cuatro personajes de la película son presentados, al principio, como seres bellos y bondadosos. Sin embargo, la droga llega a sus vidas dispuesta a llevárselo todo por delante. El resultado final es simplemente demoledor. Harry (Jared Leto) termina tendido en una habitación de hospital con el brazo amputado debido a una infección. Tyrone (Marlon Wayans) se enfrenta a una vida de trabajos forzados en una prisión del sur llena de guardias racistas. Marion (Jennifer Connelly) se ve obligada a llevar a cabo horribles actos sexuales para financiar su adicción. Y Sara (Ellen Burstyn) termina encerrada en una institución mental donde se pierde en la locura.

1. La tumba de las luciérnagas (Isao Takahata, Japan, 1988). La sorprendente primera posición del ranking corresponde a una película japonesa animada, producida por el Estudio Ghibli (el mismo que nos trajo Mi vecino Totoro o El viaje de Chihiro). La película es uno de los más crudos y desesperanzados retratos de la miseria que golpeó a la nación japonesa después de la Segunda Guerra Mundial. Los protagonistas del filme son dos hermanos pequeños, Seita, un niño de 14 años, y Setsuko, se sólo 4. Huérfanos, sobreviven como pueden de mendigar y robar. Un día, tras saber de la rendición japonesa, Seita corre a casa para cocinar para su hermana, que sufre de una severa malnutrición, pero llega tarde: Setsuko ha muerto. El destino de Seita no es mucho más halagüeño: también muere de malnutrición en una estación de tren pocas semanas después. La contundencia melodramática del filme no tiene parangón en la historia del cine animado.

Publicidad


Recomendaciones

Síguenos

Buscar