Los vasos comunicantes
entre el mundo del pop y el del cine son incontables. Ambos universos se alimentan de una mitología
propia y singular; así que el “cambio de cromos” entre
ambas disciplinas es continuo. De hecho, en estos trasvases es donde se
forja la idea de la “estrella total”: la figura capaz de triunfar en cualquier
ámbito. Imagen y voz, talento y glamour… Las condiciones del triunfo son
incontables y muy pocos los elegidos.
El último ejemplo es el de Justin Timberlake, enfocado de lleno en su carrera cinematográfica después de haberlo ganado todo como cantante. La última noticia al respecto es que Justin compartirá planos con Clint Eastwood en su regreso a la actuación, en la película Trouble with the Curve. De la carrera de Timberlake hablamos detenidamente más abajo, pero... ¿Quién será el siguiente? ¿la explosiva Katy Perry?
Os presentamos aquí, de la mano
de la web RottenTomatoes,
una lista con 20 de las grandes estrellas que han sabido (o
están en proceso de conseguir) dar el gran salto del mundo del pop al
de la gran pantalla.
20 - Christina Aguilera. Empezamos con una apuesta de futuro, aunque
no hablamos, ni mucho menos, de una novata. En todo caso, la carrera de
Aguilera en
la gran pantalla deja, hasta el momento, mucho que desear: unos pocos
cameos y el papel protagonista de una de las películas más aborrecidas
del cine reciente, Burlesque.
Aun así, intuimos que Aguilera no ha explotado su verdadero potencial.
¿Os la imagináis protagonizando un contundente melodrama, de aquellos
que garantizan una nominación al Oscar? Tiempo al
tiempo.
19 - Phil Collins. Aunque todo el mundo relaciona a Collins
con su carrera musical y su paso por el grupo Genesis, en realidad, el
músico comenzó su carrera como actor infantil. Luego, a mediados de los
ochenta, Collins se marcó un notable regreso a la gran pantalla, de la
mano de filmes como Buster (El robo del siglo), Hook (El capitán Garfio) o
Frauds. El
cantanta también ha prestado su voz a títulos animados como Balto. La leyenda del perro
esquimal o El
libro de la selva 2.
18 - Whitney Houston. Su estrellato fue breve, pero sonado. A
principios de los noventa, Houston se convirtió en la portavoz más reluciente de la
música negra. Y lo hizo gracias a sus éxitos musicales y, sobre todo,
gracias a la popular El guardaespaldas, en la que compartió cartel con la gran
estrella masculina del momento: Kevin Costner. Esperando un respiro, su
película de 1995
también logró un éxito notable. A partir de entonces, sus problemas con
el alcohol y las drogas hicieron sucumbir su carrera. Ahora, después de 15 años y rehabilitada, vuelve al cine con el remake de Sparkle, la cinta de 1976 que fue protagonizada por Aretha Franklin y Cara Irene,
que retrata la vida de las hermanas del grupo musical The Supremes.
17 - Jennifer Lopez. Sus devaneos con el mundo de la prensa rosa
y su (lamentable) especialización como estrella de comedias románticas
pueden oscurecer el hecho de que J.Lo es una actriz notable, como
demostró en la década de los noventa en películas como Selena o Un
romance muy peligroso, junto a George Clooney.
16 - Charlotte
Gainsbourg. Poco a poco, sin
llamar demasiado la atención, la hija de Serge Gainsbourg y Jane Birkin, una de las
caras conocidas de la música indie, se ha hecho un lugar entre las heroínas fílmicas de
nuestro tiempo. Primero se hizo notar en películas como 21 gramos
o I’m Not There,
el biopic sobre Bob
Dylan. Pero el triunfo definitivo le llegó de la mano de Lars von Trier en
la brutal Antichrist,
que le valió un premio a la mejor actriz en el Festival de Cannes. Repitió con el director danés en Melancolía.
15 – Sting. Cuando el bueno de Sting decidió interpretar
al malo de Quadrophenia,
muchos pensaron que el cine sería el destino final del popular músico.
Sin embargo, la carrera de Swing en la gran pantalla ha sido más que
nada un pasatiempo ocasional, como demuestran películas como Las aventuras del barón de
Munchausen o Lock
& Stock. Aunque, probablemente muchos recordarán al STing actor
por sus excéntricas apariciones en la errática versión de Dune que dirigió David Lynch.
14 - Puff Daddy. Cuando el megalómano rapero (al que ya no sabemos
cómo nombrar: ¿Sean
Combs, Diddy?)
anunció que pretendía dar el salto al cine, muchos pronosticaron lo
pero: un fracaso total. Sin embargo, Puffy ha demostrado que,
en materia de cine, sabe lo que hace y le hemos podido ver en un drama
tan eficaz como Monster’s
Ball y en una comedia tan descacharrante como Todo sobre mi desmadre.
13 – Eminem. De acuerdo, el único gran papel que ha
interpretado Eminem
ha sido una versión ficticia de sí mismo. A nadie se le escapa que 8 Mile
era una aproximación, en clave dramática, a la biografía del rapero. La
cuestión es que ese único destello actoral vale por todos los intentos
realizados por gente como Britney Spears o Mariah Carey. No sabemos
si Eminem
tiene pensado volver a dejarse ver en la gran pantalla. Lo haga o no, su
memoria fílmica está a buen recaudo.
12 - Kris
Kristofferson. Entramos en la zona de leyendas. Kristofferson será
eternamente recordado como uno de los grandes ídolos populares de la
música country. Mientras, los cinéfilos también le guardarán en un
rincón de sus corazones por sus memorables interpretaciones en Alicia ya no vive
aquí, la opera prima de Martin Scorsese, y Pat Garrett y Billy el niño,
el crepuscular western de Sam Peckimpah.
11 – Beyonce. Digamos que esta es otra apuesta de futuro.
Beyonce hizo su primera incursión fílmica como la Foxxy Cleopatra
de Austin Powers:
Goldmember y luego la pudimos ver, a la sombra de una gran Jennifer Hudson,
en el musical Dreamgirls, por la que fue nominada a un Globo de Oro; también la hemos visto en La Pantera Rosa, junto a Steve Martin, en Cadillac Records, con Adrien Brody, y en Obsesionada, junto Idris Elba.
Pero ningún papel protagonista. Poca cosecha para tan gran estrella. Aún así, su tenacidad y talento
nos permiten depositar una semilla de esperanza en el futuro
cinematográfico de esta estrella de pies a cabeza.
10 - Mark Wahlberg. Un buen baremo para demostrar que una
estrella del pop ha conseguido consagrarse en el mundo del cine es
comprobar que muy pocos recuerdan su vertiente musical. Ese es el caso
de Mark Wahlberg,
del que muchos ya no recuerdan sus orígenes como el rebelde y saltarín Marky Mark. Hoy
en día, Wahlberg
es una de las grandes estrellas de Hollywood. Papeles
premiados como los de Infiltrados o The Fighter lo demuestran.
9 - Justin Timberlake. Aquellos que han tenido la oportunidad de
ver las espectaculares (por delirantes y cómicas) apariciones de Justin Timberlake
en el programa televisivo Saturday Night Live aseguran que el potencial de la estrella pop
para la comedia está todavía por explotar. Por otra parte, hace poco más de un año Timberlake
demostró que también tiene madera de estrella dramática en la
sensacional La red social. También le hemos podido ver junto a Mila Kunis en la comedia Con derecho a roce y en In Time, junto a Amanda Seyfried. Y, como ya hemos dicho, ahora toca Clint Eastwood. Estaremos al tanto de su más que prometedora carrera.
8 - Barbra Streisand. Por encima de leyenda, Barbra es una diva
entre las divas (con permiso de Cher). En los setenta
irrumpió con fuerza en la gran pantalla gracias a éxitos como Hello, Dolly! o Yentl. Luego, en
los ochenta y noventa, la estrella decidió tomárselo con más calma. En
el nuevo milenio, la hemos podido ver como la carismática madre de Ben Stiller en la
saga de Los
padres de ella.
7 – Cher. De
diva a diva. La mujer que nunca
envejece se ha ganado por derecho propio el título de estrella inmortal
de la gran pantalla. ¡Qué más da que su última película, Burlesque, haya sido un
desastre! La imagen de Cher permanece, como una esfinge de mármol, en la memoria
inmóvil de varias generaciones.
6 - David Bowie. Las grandes estrellas son capaces de
transferir su aura mítica a todas sus creaciones. Nadie ejemplifica
mejor ese mandamiento que David Bowie, que prestó la mitología de su Ziggy Stardust al
extraterrestre melancólico protagonista de The Man Who Fell To Earth.
Aunque, en realidad, la mayoría de cinéfilos le recordarán por su
extravagante aparición, como maestro de las tinieblas, en la icónica Dentro del laberinto,
del gran marionetista Jim Henson.
También es notable su participación como Nicola Tesla en El truco final, de Christopher Nolan, con Hugh Jackman, Christian Bale y Scarlett Johansson.
5 – Prince. Una elección quizás polémica, dado que la
trayectoria fílmica de Prince se limita a unas pocas apariciones en películas que
no hacían otra cosa que explotar su imagen como músico. Sin embargo,
resulta innegable que su trabajo en Purple Rain es uno de los
más vibrantes y eléctricos jamás encarnados por una estrella pop.
4 – Elvis. Otro caso parecido al de
Prince. Y es que las películas
de Elvis garantizaban poca cosa más que ver al Rey del Rock menear la
pelvis y entonar sus míticas baladas románticas. Aun así, el rey es el
rey y películas como El barrio contra mí, Estrella de fuego y, sobre
todo, El rey de
la cárcel han quedado fijadas a fuego en la historia popular del
séptimo arte.
3 - Will Smith. Este es seguramente el caso más
paradigmático de lo que apuntábamos a propósito de Mark Whalberg. Entre la
juventud de hoy, ¿quién se acuerda de que Will Smith se dio a
conocer en primer lugar como el rapero The Fresh Prince? Aquel
inicio le permitió hacerse un hueco en la parrilla televisiva de la mano
de la mítica serie El príncipe de Bel-Air. Hoy, Will es reconocido como la
estrella más taquillera de Hollywood.
2 - Frank Sinatra. Puro míto, puro icono:
la voz. Junto a sus colegas del
Rat Pack (Dean Martin, Sammy Davis Jr.),
protagonizó hitos populares como Ocean’s Eleven o Como un torrente. Y en
solitario, dejó una huella profunda en el Hollywood clásico con títulos
como El hombre
del brazo de oro, de Otto Preminger, De aquí a la eternidad, de
Fred Zinnemann,
o El mensajero
del miedo, de John
Frankenheimer. Historia en mayúsculas.
1 – Madonna. Si hablamos de estrellato pop, no puede haber
otra vencedora que la gran Madonna: cantante, estilista, empresaria y, como no,
actriz. En los ochenta, marcó época con la desenfadada Buscando a Susan
Desesperadamente. En los noventa, mostró su cara más sensual en Dick Tracy y El cuerpo del delito.
Y en el nuevo milenio, supo salir airosa de desastres como Barridos por la marea. Madonna es
inmortal, la estrella pop definitiva... a pesar de que la crítica haya machacado su nuevo intento en el mundo del cine, esta vez como directora: W.E.