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# viernes, 27 de enero de 2012 10:18

Conspiraciones en la meca del cine

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La sospecha forma parte de nuestro ADN. Tenemos una tendencia natural a desconfiar de las “versiones oficiales"; algo nos dice que los poderes fácticos desean escondernos la verdad… que está ahí fuera. Sin ponernos demasiado paranoicos, miremos donde miremos, a cualquier periodo histórico o región del mundo, encontramos un sinfín de eventos opacados por la sombra de la sospecha. De ahí nacen las teorías conspiratorias, por las que Hollywood (ya de por sí una fábrica de fantasías y simulacros) ha demostrado sentir una cierta debilidad. Y no nos referimos a las películas de ficción que retratan diferentes conspiraciones, sino a aquellas que pueblan la historia real de la meca del cine. Para demostrarlo, os presentamos una lista de teorías (algunas más delirantes que otras) que sacan al descubierto los misterios más intrigantes de Hollywood.

¿Murió Marilyn por culpa de una sobredosis? El 5 de agosto de 1962, Marilyn Monroe, de 36 años, fue encontrada muerta en su casa por culpa de una supuesta sobredosis de barbitúricos. Aunque la versión oficial apunta al suicidio, muchos defienden que Monroe fue asesinada. Al parecer, no había rastro de droga en el estómago de la actriz, con lo cual se descarta la ingesta de medicamentos, mientras que su cuerpo apareció recubierto de arañazos. El toxicólogo del caso solicitó examinar los órganos y la sangre de la actriz, con la intención de investigar cómo habían llegado los barbitúricos a su cuerpo, pero después de un examen inicial, los órganos fueron destruidos. En el momento de su muerte, se rumorea que Marilyn mantenía un affair con John F. Kennedy. Documentos del FBI desclasificados en 2006 demuestran que la actriz era considerada un peligro debido al contacto establecido con una serie de comunistas durante unas vacaciones en México.

¿Qué piensan las estrellas de los atentados del 11-S de Nueva York? Los funestos atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York han despertado múltiples teorías conspiratorias. A largo plazo, da la impresión de que este trágico acontecimiento acabará superando a la “muerte de Kennedy” como el corazón de la paranoia americana. ¿Qué piensan las estrellas de Hollywood del asunto? Pues, por ejemplo, tenemos el caso de Charlie Sheen, que en una entrevista concedida en 2006 a una radio local afirmaba lo siguiente: “Llamadme loco, pero ¿no os parece que aquellos edificios cayeron como en una demolición controlada?”. Las sospechas de Sheen iban todavía más allá: “En mi opinión, 19 tipos amateurs, equipados cutres, secuestrando cuatro aviones comerciales y acertando en el 75% de sus objetivos… para mí, eso se presta a una teoría de la conspiración”.

¿Era Errol Flynn un nazi? Según algunos antiguos documentos (de los años 30) desclasificados recientemente por la CIA, uno de los actores más míticos del cine clásico, el siempre apuesto y elegante Errol Flynn (nuestro Robin Hood favorito), era en realidad un simpatizante de la causa nazi. Todavía más, según el biógrafo Charles Highman, se supone que Flynn llegó a reunirse con Adolf Hitler y se comprometió a resolver algunas “tareas” para el Führer. Según Highman: “(Flynn) era famoso por sus opiniones anti-británicas y pro-nazis”. Por su parte, otras biografías apuntan a que toda esta teoría fue una invención del biógrafo y que, en realidad, Flynn era una persona izquierdista.

¿Se suicidó Anna Nicole Smith? La modelo y actriz, cuyo nombre real era Vicki Lynn Marshall, fue hallada muerta a la edad de 39 años en un hotel de Florida el 8 de febrero de 2007, supuestamente por una sobredosis de medicamentos prescritos. Una investigación oficial llegó a la conclusión de que su fallecimiento había sido provocado por un cóctel de drogas. Sin embargo, a los pocos días del fallecimiento, Internet (ese nuevo templo de la paranoia) se llenó de especulaciones sobre la muerte de la actriz y 'playmate'. Lo que más llamó la atención de los partidarios de la conspiración era el enorme parecido entre las muertes de Nicole Smith y la de su hijo, Daniel, fallecido sólo unos meses antes, también a causa de un cóctel de medicamentos.

¿Murió Bruce Lee por culpa de una reacción alérgica? El 23 de Julio de 1973, Bruce Lee, de 32 años, apareció muerto debido, supuestamente, a una reacción alérgica al calmante Equagesic. Según el informe oficial, el mito del cine de acción murió “accidentalmente”; sin embargo, las leyendas urbanas apuntan a otra serie de causas. Primero, una conspiración planeada y ejecutada por las triadas (grupos mafiosos chinos); luego, una posible maldición sobre la familia Lee (que más tarde acabaría también con la vida de su hijo Jason); y por último, la más delirante de todas: el asesinato mediante unos golpes de dim mark (un técnica marcial que, al parecer, provoca la muerte mediante la pulsación de una serie de puntos clave del cuerpo).

¿Asesinó la CIA a James Dean? El mítico rebelde sin causa de la era dorada de Hollywood murió en un accidente de coche en el condado de San Luis Obispo, en California, en septiembre de 1955. Iba subido en un flamante Porsche 550 Spyder cuando colisionó frontalmente contra otro coche. Sus lesiones fueron tan graves que murió sólo 10 minutos después del impacto. Las conspiraciones surgieron cuando unos investigadores que analizaban el caso recrearon el accidente y descubrieron que el impacto entre los coches había ocurrido a una velocidad notoriamente menor, una velocidad a la que la estrella de 'Al este del edén' seguramente no habría perecido. Algunos afirman que Dean recreó su propia muerte para alejarse de la esfera pública; otros apuntan hacia la CIA, que se habría sacado de encima a uno de los líderes del movimiento juvenil rebelde de los años 50.

¿Murió River Phoenix de una sobredosis? El joven actor gozaba de una reputación casi intachable en el Hollywood de principios de los noventa. Gente que le conocía afirmaba que Phoenix aborrecía las drogas, algo de lo que se jactaba públicamente. Y, sin embargo, el 31 de octubre de 1993 el joven actor se derrumbó a causa de una sobredosis de heroína y cocaína a las puertas de un club nocturno propiedad de Johnny Depp. Muchos han cuestionado la versión oficial, defendiendo que Phoenix había hecho gala de una oposición rotunda al consumo de drogas… Además, al parecer, no había marcas de agujas en su cuerpo.

¿Existe un grupo organizado que se dedica a asaltar a estrellas de Hollywood? En los últimos tiempos, el bueno de Randy Quaid (a quien recordaréis de películas como Vaya par de idiotas, Independence Day, Brokeback Mountain o Los fantasmas de Goya) se ha convertido en la figura más excéntrica y lunática de Hollywood. De partida, el hombre afirma que existe una banda en Los Angeles que se dedica a asaltar a los famosos para robarles el efectivo que lleven encima. Para protegerse de ello, se ha mudado a vivir a Canadá. Además, cree que los asaltantes de estrellas son los responsables de las muertes de Heath Ledger y David Carradine. Ha llegado a declarar que Britney Spears, Lindsay Lohan y Mel Gibson podrían ser sus próximas víctimas. Pero eso no es todo: Randy está seguro de que su hermano Dennis también está en peligro.

¿Fueron los aterrizajes a la luna dirigidos por Stanley Kubrick? Esta es una de las teorías más delirantes de Hollywood y una de las más difundidas… hasta el punto de que se ha convertido en una suerte de leyenda urbana de orden planetario. La teoría apunta a que la misión del Apollo 11 fue un engaño orquestado por la NASA y el gobierno de los Estados Unidos. Además, el toque maestro del asunto es que se supone que las imágenes que todos hemos visto del aterrizaje y el paseo lunar fueron dirigidas por el mismísimo Stanley Kubrick. Supuestamente, el director británico impresionó a la gente de la NASA con 2001: Una odisea del espacio, por lo que sus servicios fueron requeridos para una misión muy especial.

¿Mataron los reyes del Kung Fu a David Carradine? Este es uno de los sucesos más escabrosos y esperpénticos de la lista. La estrella de la serie Kung Fu y de la película Kill Bill fue hallado muerto el 4 de junio de 2009 en su habitación de hotel en Bangkok. La policía declaró que su cuerpo se encontraba colgado de un armario. La primera teoría apunta a la posibilidad de un suicidio, pero informes posteriores sugirieron que el actor había perecido a causa de unas prácticas sadomasoquistas relacionadas con la asfixia autoinfligida. El día después de su muerte el abogado de la familia desechó la idea del suicidio, sugiriendo que el actor podría haber sido asesinado por una banda de asesinos relacionada con el kung fu. Supuestamente, Carradine habría mostrado su disposición a revelar los trapos sucios de dicha banda… algo que le costó la vida. ¿Demasiado rocambolesco?

¿Controlan Hollywood los Illuminati? Esta es quizás la madre de todas las teorías, dado que se trata de una pequeña parte de una teoría mayor, según la cual los Illuminati controlan todo lo que acontece sobre la faz de la Tierra. Supuestamente, mueven los hilos de los bancos de todo el mundo, de los gobiernos… y también del mundo del espectáculo. Su nombre os puede sonar del libro y película El código Da Vinci y, según las teorías conspirativas, su presencia se halla oculta en un sinfín de películas mediante mensajes subliminales. Al parecer, el objetivo favorito de sus mensajes sería el público infantil (la película Fantasía, de Disney, sería el ejemplo más famoso), a quien se animaría a creer en la magia negra y a rechazar los dictados de las religiones organizadas. 

¿Se inventó Jack Palance el Oscar de Marisa Tomei? Probablemente, la más divertida de todas las teorías que planean sobre Hollywood. Dice la leyenda que, en la ceremonia de los Oscars del año 1993, Jack Palance subió al escenario a entregar el premio a la mejor actriz secundaria totalmente ebrio (o quizás demasiado alterado o emocionado). El resultado de dicho vendaval emocional fue que, a la hora de decir el nombre de la ganadora, Palance pasó de lo escrito en la tarjeta del sobre y se limitó a repetir el nombre de la última de las candidatas (por orden alfabético). Así, Marisa Tomei se llevó uno de los Oscars más sorprendentes e inexplicables de la historia de Hollywood.

# miércoles, 25 de enero de 2012 10:21

¿Cuáles son las claves para ganar un Oscar?

Ayer, la Academia de Hollywood dio la lista de los candidatos a los Oscar, entre los que se encuentran Chico & Rita, de Fernando Trueba y Javier Mariscal, Medianoche en París, de Woody Allen, coproducción española, y Alberto Iglesias, por su banda sonora en El Topo.

Así que hoy se nos ha ocurrido preguntarnos cuáles son las claves para que una película, un actor o un director ganen un Oscar. Son reglas sencillas: tienes más probabilidades de ganar si el tema va sobre drogadictos, alcohólicos o personas con aflicciones físicas, sobre todo para el protagonista, que casi 100% seguro que ganará la estatuilla por su interpretación. Entre las chicas se lleva lo de ocultar la belleza natural y aparecer lo más fea posible en pantalla. En fin, una lista de detalles más extensa de lo que podría parecer. He aquí las claves para ganar un Oscar (o al menos estar nominado):

-Utiliza un acento curioso (gracioso a ser posible). Daniel Day-Lewis en Pozos de ambición es el ejemplo perfecto de una larga tradición de actores que se han llevado estatuillas gracias a su habilidad para poner voces extrañas, utilizando ritmos excéntricos y modismos pintorescos. Sin olvidar al alocado y exótico personaje de Penélope Cruz en Vicky, Cristina, Barcelona...

 

La lista incluye a actores como Billy Bob Thornton en El otro lado de la vida, Renee Zellweger en Cold Mountain, Anthony Hopkins en El silencio de los corderos o Tom Hanks en Forrest Gump. Podemos incluir en este apartado la actuación de Colin Firth en El discurso del rey, que se llevó el premio el año pasado por su notable capacidad para parecer un tartamudo.

 

-Llevar un corte de pelo extravagante. Kate Winslet en Olvídate de mi, Meryl Streep en El Diablo viste de Prada (nominada en esta ocasión por su transformación en Margaret Thatcher en La Dama de Hierro), Saoirse Ronan en Expiación: Más allá de la pasión… En las nominaciones de este año, Glenn Close ha sido nominada por 'disfrazarse' de hombre en Albert Nobbs, con corte de pelo y atuendo fuera de lo común para una actriz.

 

-Ser amenazante y divertido. Cuando Forest Whitaker se encuentra a James McAvoy en El último rey de Escocia le aterroriza, para después hacer creer que estaba bromeando. Algo parecido a lo que hacía Joe Pesci con Ray Liotta en Uno de los nuestros. Así que ya sabéis: “¡Qué miedo!/Ah no, que está bromeando/Ah no, ¡que va en serio!”.

 

-Matar a alguien. 2007 fue el año definitivo para esta tendencia, desde el personaje de Johnny Depp en 'Sweeney Todd' hasta Casey Affleck en 'El asesinato de Jesse James...'. Aunque, si se mira hacia atrás, podemos encontrar múltiples ejemplos: Catherine Zeta-Jones ('Chicago'), Charlize Theron ('Monster'), Denzel Washington ('Training Day'), Sean Penn ('Mystic River') y Tim Robbins ('Mystic River'). Otras películas incluyen a William Hurt ('Una historia de violencia'), Mark Wahlberg ('Infiltrados'), Ben Kingsley ('Sexy Beast') o Paul Newman ('Camino a la perdición').

 

En fin, que con estas reglas en la mano, sentenciamos que el ejemplo definitivo del buen funcionamiento de estos principios es Javier Bardem y su personaje en 'No es país para viejos': su corte de pelo es uno de los más curiosos de la historia del cine, le encanta jugar con sus víctimas y se carga a un montón de gente. Incluso tiene el recurso del acento extranjero (hispano). Más puntos. Visto desde esta perspectiva, parece imposible que Bardem no ganara el Oscar.  

 

¿Qué os parecen estas claves “de Oscar”? ¿Os sobra o falta alguna? ¿Se os ocurre algún ejemplo paradigmático de alguna de estas normas?

# miércoles, 25 de enero de 2012 10:18

Escenas absurdas que sucedieron en la realidad

Reírse de lo absurdas que pueden llegar a ser las películas es uno de los deportes favoritos del cinéfilo. En su afán por maximizar la fantasía, el cine (sobre todo de Hollywood) despliega sus tentáculos hacia situaciones que bordean lo risible. Sin embargo, hay ocasiones en que lo absurdo del cine termina dejando en evidencia el absurdo de la realidad, del mundo real. Y es que el tópico de que “la realidad supera a la ficción” existe por algo. De la mano de la página Cracked.com, os proponemos un viaje por algunas escenas memorables del cine que, para vuestra probable sorpresa, no pertenecen sólo al universo de la ficción. ¡Pasaron de verdad! Algunas fueron directamente inspiradas por los hechos reales y otras puede que ocurrieran después de que alguien viera la película y se dijera: “¡Ei, hagamos eso!”.

6. Cara a cara – Los policías detienen un avión interponiéndose en su despegue.

La escena absurda: Esta es conocida como una de las películas más excesivas e hiperbólicas de la historia del cine; con lo cual, no es extraño que contenga una escena tan absurda como la siguiente: hacia el principio de la película, antes de que Travolta (el policía) y Cage (el caco) intercambien sus rostros, Cage intenta escapar de la policía en un avión, pero Travolta lo evita interponiéndose en su camino con ¡un helicóptero! Al final, el avión de Cage termina estrellándose contra un hangar ¡repleto de fuegos artificiales!

La realidad: En 2009, una persecución policial en Sao Paulo (Brasil) terminó convertida en la película de John Woo. Unos policías, montados en un coche, intentaban detener a unos traficantes que pretendían hacer despegar un avión lleno de mercancía ilícita. Después de un tiroteo, el conductor del coche decidió cortar por lo sano y ¡estrellarse contra una de las alas del avión! Tan absurdo y delirante como expeditivo y eficaz.

5. Mission: Impossible – Un robo haciendo rappel desde el techo.

La escena absurda: En la primera entrega de Mission: Impossible, Ethan Hunt (Tom Cruise) se marca una de las sobradas más importantes del cine moderno penetrando en los cuarteles centrales de la CIA y robando información de su ordenador central después de acceder hasta él bajando del techo haciendo rappel. Que Hunt pudiera llegar hasta ese techo ya tiene tela, pero que además pudiera pasear su cuerpo colgante por la habitación tiene delito.

La realidad: En marzo de 2010, un grupo de ladrones profesionales utilizaron la misma técnica que Ethan Hunt para robar en una tienda Best Buy (una cadena de electrónica) en Nueva Jersey. Evitando un sensor que sólo detectaba movimientos a ras de suelo, estos ladrones de guante blanco (y seguramente fans de Mission: Impossible) se agenciaron 20 MacBooks, tasados en unos 26.000 dólares, descolgándose del techo de la tienda y paseándose por ella con el tino y la elegancia de la Catherine Zeta-Jones de La trampa. Sencillamente genial.

4. Abyss - Ed Harris respira líquido.

La escena absurda: Todo aquel que haya visto esta mítica película de James Cameron, recordará esta secuencia. Ed Harris interpreta al jefe de una expedición que trabaja en una plataforma sumergida. En un momento del filme, debe sumergirse hasta una profundidad absurda para desactivar un dispositivo explosivo. Para ello, debe ponerse un traje de submarinismo que insufla oxígeno al cuerpo mediante un líquido cargado con oxígeno. Las escena en la que Harris se mete en el traje (y aquella en la que se lo quita) son simplemente traumáticas: la sensación de ahogo, hasta que el personaje empieza a respirar el líquido, es puro desasosiego.

La realidad: Si recordáis la película, antes de ponerse el traje de oxígeno líquido, uno de los técnicos le demuestra a Harris su funcionamiento sometiendo a una pobre rata a dicho líquido. Lo extraordinario del caso es que esa escena no es un truco: ¡el líquido oxigenado es real y la rata, después de las debidas convulsiones, termina respirándolo! Este hecho sorprendente no fue demasiado publicitado en su momento porque numerosas asociaciones protectoras de animales denunciaron la crueldad del procedimiento. De hecho, la escena llegó a ser censurada en algunos países, como Inglaterra. Pobre rata.

3. El código Da Vinci – Un hombre agonizante escribe un mensaje con su propia sangre.

La escena absurda: El mensaje escrito con sangre en los momentos previos a la muerte es un “truco” bastante agotado. Lo hemos visto en un sinfín de película. Y cada vez que lo vemos nos sigue llamando la atención por absurdo: Si la víctima tuvo tiempo de escribir un mensaje con su propia sangre, ¿por qué no utilizar ese preciado tiempo buscando ayuda?

La realidad: Después de ser acuchillado la friolera de 86 veces, un estudiante en Inglaterra utilizó su último impulso vital para escribir en su ordenador las letras “DAV”; y no lo hizo tecleándolas, sino escribiendo sobre la pantalla con su propia sangre. Poco tiempo después, un hombre llamado David Heiss fue arrestado y terminó confesando el crimen. Sí, como en las películas, la víctima escribió el nombre de su asesino.

2. Sweeney Todd, el barbero diabólico de la calle Fleet – El pastel de carne humana.

La escena absurda: Sweeney Todd, el musical de Stephen Sondheim y la película de Tim Burton, está protagonizada por dos personajes memorables: un siniestro barbero con tendencias homicidas y una encantadora pastelera que decide incorporar a su repertorio culinario un nuevo plato estrella: el pastel de carne humana (cocinado con las víctimas del buen barbero).

La realidad: Sin lugar a dudas, este es el caso más escabroso de la lista. Entre 1939 y 1940, Leonarda Cianciulli, una ama de casa italiana, asesinó a tres mujeres, troceó sus cadáveres en pequeñas piezas y los convirtió en pasteles para la hora del te; pasteles que fueron saboreados por sus amigas y familiares. Eso sí, los pasteles no estaban hechos con la carne de las víctimas, sino con su sangre. Con la carne, Cianciulli hizo jabón. Las herramientas que utilizó esta asesina psicópata están expuestas en el Museo de Criminología de Roma.

1. James Bond contra Goldfinger – James Bond lleva un esmoquin debajo del traje de submarinismo.

La escena absurda: El arranque de esta película condensa a la perfección todas las virtudes y potencial del personaje de James Bond: empieza con 007 saliendo del agua en un traje de neopreno; luego, después de noquear a un guarda y colocar un dispositivo explosivo, Bond se saca el traje de buzo y exhibe un impecable esmoquin; entonces, 007 se enciende un cigarrillo, espera calmadamente a que la bomba explote, se carga a un asesino mexicano y se agencia a una chica tan escultural como dispuesta. Así es Bond, James Bond.

La realidad:… supera a la ficción. Durante la Segunda Guerra Mundial, Pieter Tazelaar, un agente secreto holandés que trabajaba para el MI6, el servicio secreto británico, fue enviado (por orden de su reina, por aquel entonces escondida en Gran Bretaña) a la costa holandesa. Allí, se sumergió y nadó hasta llegar a una isla en la que, en el interior de un casino, se hallaban presos dos compañeros del servicio secreto. Al emerger a la superficie, Tazelaar se sacó el traje de neopreno y reveló un perfecto esmoquin que le permitió entrar en el casino. Y misión cumplida: leyenda forjada.

Finalmente, se confirmaron los pronósticos. Meryl Streep optará al Oscar a la Mejor Actriz por su increíble interpretación de Margatet Thatcher, y George Clooney y Brad Pitt son los favoritos para llevarse el Oscar al Mejor Actor. Y la gran favorita, la muda y en blanco y negro The Artist, consigue 10 nominaciones. La nueva película del gran Martin Scorsese, La invención de Hugo, será la gran rival de la cinta francesa, ya que ha conseguido 11 nominaciones.

En cuanto al cine español, Chico & Rita, de Fernando Trueba y Javier Mariscal, ha sido nominada al Oscar a la Mejor Película de Animación. 'La Piel que Habito', de Almodóvar, que albergaba la esperanza de obtener alguna nominación en alguna categoría, se ha quedado sin ninguna. Y si tenemos en cuenta que 'Medianoche en París' es una producción en parte española, nuestro cine está de enhorabuena, ya que es una de las cintas que pelearán por llevarse la estatuilla a la Mejor Película.

El resto de las 9 elegidas son:

La actriz Jennifer Lawrence y el presidente de la Academia de Hollywood, Tom Sherak, han anunciado los candidatos a los Oscar 2012. Estos son:

 

Mejor película

-  War Horse (Caballo de batalla)

- The Artist

- Medianoche en Paris

- Los Descendientes

- Criadas y señoras

-
Moneyball

- El Árbol de la Vida

- Hugo

- Tan fuerte, tan cerca



Mejor director

- Martin Scorsese - Hugo

- Michel Hazanavicius - The Artist

- Steven Spielberg - War Horse (Caballo de batalla)

- Woody Allen - Medianoche en París

- Alexander Payne - Los Descendientes

- Terrence Malick - El Árbol de la Vida

 

Mejor actor

- George Clooney - Los Descendientes

- Demién Bichir - A Better Life

- Jean Dujardin - The Artist

- Gary Oldman - El Topo

- Brad Pitt - Moneyball



Mejor actriz

- Viola Davis - Criadas y señoras

- Meryl Streep - La Dama de Hierro

- Rooney Mara - Los hombres que no amaban a las mujeres

- Glenn Close - Albert Nobbs

- Michelle Williams - My week with Marilyn



Mejor actor secundario

- Kenneth Branagh - My week with Marilyn

- Jonah Hill - Moneyball

- Nick Nolte - Warrior

- Christopher Plummer - Beginners (Principiantes)

- Max von Sydow - Tan fuerte, tan cerca

 

Mejor actriz secundaria

- Jessica Chastain - Criadas y señoras

- Bérénice Bejo - The Artist

- Melissa McCarthy - La boda de mi mejor amiga

- Janet McTeer - Albert Nobbs

- Octavia Spencer - Criadas y señoras

 

Película de animación

- Chico & Rita

- Un Gato en París

- Kung Fu Panda 2

- El Gato con Botas

- Rango

 

Película de habla no inglesa

- Nader y Simin: Una separación - Irán

- Bullhead - Bélgica

- Monsieur Lazhar - Canadá

- Footnote - Israel

- In Darkness - Polonia

 

Diseño de vestuario

- Lisy Christl - Anonymous

- Mark Bridges - The Artist

- Sandy Powell - Hugo

- Michael O'Connor - Jane Eyre

- Arianne Phillips - W.E.

 

Dirección artística

-
Laurence Bennett y Gregory S. Hooper - The Artist

-
Stuart Craig y Stephenie McMillan - Harry Potter y las Reliquias de la Muerte 2

- Dante Ferretti y Francesca Lo Schiavo - Hugo

-
Rick Carter y Lee Sandales - War Horse (Caballo de batalla)

 

Maquillaje

-
Albert Nobbs

-
La Dama de Hierro

-
Harry Potter y las Reliquias de la Muerte 2

 

Montaje

- Anne Sophie Bion y Michel Hazanavicius - The Artist

- Kevin Tent - Los Descendientes

- Kirk Baxter y Angus Wall - Los hombres que no amaban a las mujeres

- Thelma Shoonmaker - Hugo

- Christopher Tellefsen - Moneyball

 

Canción original

- 'Man or Muppet' - The Muppets

- 'Real in Rio' - Rio
 

Banda sonora

- Alberto Iglesias - El Topo

-  John Williams - Las Aventuras de Tintín

-  Ludovic Bource - The Artist

-  Howard Shore - Hugo

- John Williams - War Horse (Caballo de batalla)

 

Cortometraje (Animación)

- Dimanche/Sunday

- The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore

- La Luna

- A Morning Stroll

- Wild Life

 

Cortometraje (Acción real)

- Pentecost

- Raju

- The Shore

-Time Freak

- Tuba Atlantic

 

Edición de sonido

- Drive

- Los hombres que no amaban a las mujeres

- Hugo

- Transformers: el Lado Oscuro de la Luna

- War Horse (Caballo de batalla)

 

Mezcla de sonido

-
Moneyball

- Los hombres que no amaban a las mujeres

- Hugo

- Transformers: el Lado Oscuro de la Luna

- War Horse (Caballo de batalla)

 

Efectos visuales

-Harry Potter y las Reliquias de la Muerte 2

- Hugo

- Acero Puro

- El Origen del Planeta de los Simios

- Transformers: el Lado Oscuro de la Luna

 

Guión original

- Michel Hazanavicius - The Artist

- Annie Mumolo, Kristen Wiig - La boda de mi mejor amiga

- J. C. Chandor - Margin Call

- Woody Allen - Medianoche en París

- Asghard Farhadi - Nader y Simin: Una Separación

 

Guión adaptado

- Alexander Payne, Nat Faxon y Jim Rash - Los Descendientes

- John Logan - Hugo

- George Clooney, Grant Heslov y Beau Willimon - The Ides of March

- Steven Zaillian, Aaron Sorkin y Stan Chervin - Moneyball

- Bridget O'Connor y Peter Straughan - El Topo

 

Documental

- Hell and Back Again

- Pina

- Undefeated

- Paradise Lost 3: Purgatory

- In a Tree Falls: A Story of the Earth Liberation Front


Documental (Cortometraje)

- The Barber of Birmingham: Foot Soldier of the Civil Rights Movement

- God is the Bigger Elvis

- Incident in New Baghdad

- Saving Face

- The Tsunami and the Cherry Blossom

 

Fotografía

- Guillaume Schiffman - The Artist

- Jeff Cronenweth - Los hombres que no amaban a las mujeres

- Robert Richardson - Hugo

- Emmanuel Lubezki - El Árbol de la Vida

- Janusz Kaminski - War Horse (Caballo de batalla)

 

¿Qué te parecen las nominaciones? ¿Echas en falta a alguien o, en cambio, crees que alguien no lo merece?

# lunes, 23 de enero de 2012 10:58

Lo mejor y lo peor de DiCaprio

Leonardo DiCaprio aterrizó en nuestras pantallas a mediados de los años 90. Poseía el encanto de un gentleman de Hollywood y el atractivo de un modelo de ropa interior. Sí, el chico generaba envidia (y no de la sana). Sin embargo, con el tiempo, película a película, reto a reto, y gracias al trabajo con los grandes directores de nuestro tiempo, DiCaprio terminó ganándose un lugar entre nuestra nómina de actores respetados. Ahora le encontramos en J. Edgar, la nueva película de Clint Eastwood, en la que da vida al que fuera el primer director del FBI, y por la que se ha ganado otros tantos elogios. Sin embargo, no podemos olvidar que en la carrera de Leo hay también trabajos que valdría la pena esconder en el fondo del armario. Así, de la mano de la revista británica Empire, os presentamos un repaso a lo mejor y lo peor de la trayectoria de Leo DiCaprio.

LO MEJOR

Revolutionary Road (2008). Como una versión concisa de Mad Men, esta película nos sumergió en la represión emocional de una generación, la del baby boom americano, aturdida por los sueños y expectativas no cumplidas. Este es el tipo de trabajos por los que se recordará a DiCaprio. En un toque de magistral ironía, Sam Mendes decidió reunir a los tortolitos de Titanic (DiCaprio y Kate Winslet) para encarnar una de las más crudas representación de la destrucción matrimonial. Juntos, forman la pareja más autodestructiva desde Taylor y Burton en ¿Quién teme a Virginia Wolf? El envejecimiento prematuro de DiCaprio y las aspiraciones destruidas de Winslet convergen en una postal llena de rencor y frustración. En conjunto, una notable adaptación de la seminal novela de Richard Yates.

El aviator (2004). Esta es la película que anunció a DiCaprio como el nuevo Robert De Niro, el nuevo actor fetiche del gran Martin Scorsese. De todas sus colaboraciones hasta la fecha, El aviador es la que deja a Leo en mejor lugar: en Shutter Island, peca de un cierto exceso de histeria; en Infiltrados, Matt Damon, Nicholson y Mark Whalberg le roban el protagonismo; y de Gangs of New York mejor no hablar, por el momento. Sin embargo, El aviador es una película de DiCaprio de pies a cabeza. Incluso en los momentos más simples, en los que el actor debe dar rienda suelta al exceso infantilizado de Howard Hughes, Leo consigue insuflar una cierta oscuridad, o tormento interior, al personaje; algo que agradecemos cuando llega la hora del derrumbe, el descalabro y la demencia. Un trabajo notable.

Atrápame si puedes (2002). Hay momentos en las carreras de algunos actores en los que uno tiene la impresión de que serían capaces de bordar cualquier papel. Con DiCaprio, esta sensación se hace más palpable que nunca durante Atrápame si puedes, la gran película de Seteven Spielberg. Es un recital: un equilibrio perfecto entre una fina capa de absoluta seguridad, desparpajo e incluso petulancia, y un poderoso trasfondo de vulnerabilidad y amargura. Por si no fuera suficiente, Leo sale airoso del cara a cara con monstruos de la pantalla como Tom Hanks, Christopher Walken o Martin Sheen. Para nosotros, sin lugar a dudas, es el mejor papel de Leo. ¿Y para vosotros?

RECOMENDABLE

Romeo y Julieta, de William Shakespeare (1996). Esta pintoresca, adrenalínica y posmoderna aproximación a la tragedia de Shakespeare fue, para Leo, el ensayo general del superestrellato que llegaría con la colosal Titanic. Con este filme, también demostró sus dotes para el romanticismo maldito. Si repasamos su carrera, descubrimos que los amores rotos (por la desilusión, un destino aciago o la muerte) son casi una norma. Aunque, ante todo, lo que salta a la vista de una manera clara en Romeo y Julieta es el incontestable atractivo y magnetismo (algunos lo llamarán sex appeal) que rezuma de cada poro de Leo. Por aquel entonces, y todavía ahora, una sola mirada de DiCaprio podía despertar los suspiros, cuando no alaridos, en las plateas de todo el mundo. La magia de la fórmula DiCaprio.

¿A quién ama Gilbert Grape? (1993). Esta película nos permitió ver desde un buen principio la audacia y confianza de DiCaprio. El reto de dar vida a un aniñado adolescente con una deficiencia mental no parecía sencillo, pero Leo lo bordó gracias a su talento natural y a una intensa preparación: pasó una semana en una escuela de Texas para chicos con deficiencias en el aprendizaje. El resultado fue una interpretación sentida y justamente afectada, con los tics justos para dar veracidad al personaje. Además, se vio las caras con Johnny Depp y Juliette Lewis, dos grandes referentes, en aquel momento, de la cultura juvenil. Junto a Vida de este chico (2003), esta producción independiente marcó a fuego el camino hacia la fama de Leo DiCaprio 

SÓLO PARA FANS

Diario de un rebelde (1995). Gracias a su papel en ¿A quién ama Gilbert Grape?, DiCaprio ya era todo un “actor nominado al Oscar” e iba de camino a convertirse en uno de los grandes de su generación. Por el camino, decidió desviarse de la senda del éxito y sumergirse en un personaje que le llevaría al submundo del exceso, la creación artística y las drogas. Fue en este biopic del poeta y músico neoyorquino Jim Carroll. La película es un temerario carrusel de golpes siniestros: escenas en las que Leo debe esquivar los asaltos sexuales de hombres hambrientos y otras en las que se deja llevar por la adicción y el delirio lisérgico.

LO PEOR

Gangs Of New York (2002). No puede decirse que en el currículum de Leo no haya puntos bajos o giros olvidables. ¿Quién se acuerda de La Playa o de Red de Mentiras, una de las películas más enrevesadamente incomprensibles del cine reciente? Sin embargo, de tener que elegir un filme que borrar de su historial, nos quedaríamos (o más bien descartaríamos) Gangs of New York. Y no es que la película sea un bodrio insufrible, pero DiCaprio es sin lugar a dudas el vértice más débil de la ecuación: Daniel Day-Lewis se sale en la piel de Bill, el Carnicero, e incluso Cameron Diaz está pasable como la femme fatale de la función. Sin embargo, Leo nunca consigue transmitir la fiereza y rabia que se le supone a su personaje, quizás demasiado bidimensional. Además, el frustrado intento de imitar el acento irlandés incrementa la sensación de ridículo de esta interpretación.

# viernes, 20 de enero de 2012 15:04

Aficionados al travestismo

Ha llegado a nuestras pantallas Jack y su gemela, la nueva película de Adam Sandler, en la que uno de los humoristas estrella de la comedia americana se deja ver como nunca antes: enfundado en falda larga, blusa a juego y mucho maquillaje. Sí, Sandler se traviste para encarnar a la hermana gemela del protagonista de su último delirio fílmico. Eso sí, Sandler no es el único actor que acepta el reto de vestirse de largo. De hecho, la historia de los actores travestidos es larga y suculenta. En ella encontramos historias de superación, dramas paterno-filiales y sobre todo mucho, mucho humor. Como homenaje a esta estirpe de valientes intérpretes, os presentamos una lista de los mejores travestidos de la gran pantalla.

John Travolta. Siguiendo la estela de Divine, quizás el travestido más famoso de la historia del cine (travestido en la pantalla y en la vida real), Travolta decidió enfundarse una peluca, unas buenas dosis de maquillaje prostético y un ostentoso “traje de engordamiento” para lucir como la Edna Turnblad de Hairspray, el superéxito teatral reconvertido en gran producción de Hollywood. A pesar del aparatoso disfraz, Travolta consiguió darle cierta visa al personaje, aunque según los expertos no consiguió que los espectadores americanos olvidasen a los actores (todos hombres) que dieron vida a Edna en el pasado: George Wendt, Michael McKean, Harvey Fierstein, Michael Ball y Bruce Vilanch.

Dustin Hoffman. Corría 1982 y a pesar de haber pasado unas cuantas liberaciones sexuales, Estados Unidos seguía abonada al tabú sobre el travestismo y la homosexualidad. Y entonces llegó Dustin Hoffman dispuesto a sacar los colores de la América conservadora con Tootsie, una comedia travestida que se convirtió en un superéxito a escala mundial. La película, dirigida por Sydney Pollack, funcionaba como un perfecto mecanismo de relojería en el que Hoffman brillaba al lado de otros talentos como Jessica Lange, Geena Davies o Teri Garr. Y es que Tootsie era puro temperamento y genio, una mujer sin igual.

Robin Williams. ¿Recordáis los tiempos en que Robin Williams arrastraba a las masas al cine? En la cima de su reinado comercial, Williams decidió dejar huella en la cinefilia con Sra. Doubdtfire, papá de por vida. Siguiendo una estrategia mucho más cercana a la aparatosidad de Travolta que al toque natural de Hoffman, Williams decidió reconvertirse en una servicial y estricta “ama de llaves”. En un clásico del cine americano, el travestismo de Williams respondía a su “amor de padre”: todo por pasar unas horas junto a sus encantadores retoños. La película tenía sus momentos, pero el trasfondo supuraba una sensiblería difícil de soportar.

Guy Pierce, Terence Stamp y Hugo Weaving. Después de repasar en tres hombres travestidos en un plan más bien modosito, llega la hora de la auténtica macarrería. Aquella que exhibían con orgullo y pasión los australianos Guy Pierce (L.A. Confidencial, Memento) y Hugo Weaving (Matrix, V de Vendetta) en ese fenómeno mundial titulado Priscilla, reina del desierto. Descaro, mucho show y petardeo a raudales; esos eran los ingredientes maestros de esta comedia australiana independiente que les valió a sus protagonistas el pasaporte a la fama. No era para menos.

Patrick Swayze, Wesley Snipes y John Leguizamo. Del petardeo australiano al puramente americano. Y como era de esperar, tratándose de los padres del entertainment, los americanos supieron sacarse de la manga un espectáculo a la altura de Priscilla, el claro referente de esta A Wong Foo, gracias por todo, Julie Newmar. La película no tuvo el éxito esperado, pero nos sirvió para ver algo que nunca hubiésemos imaginado: a dos de los grandes machotes de Hollywood, Wesley Snipes (Blade) y Patrick Swayze (Dirty Dancing), maquillado, con pestañas postizas de vértigo y unos modelitos que dejaban mucha carne a la vista. El comediante John Leguizamo (Romeo y Julieta, Moulin Rouge) cerraba este trío de sorprendentes Drag Queens.

Eddie Murphy. De entre todos los actores de esta lista, Eddie Murphy cuenta con un récord único: travestirse por partida doble en una misma película. De hecho, ocurrió en dos películas: en El profesor chiflado, en 1996, y en su secuela del 2000. Murphy tuvo la cara dura de interpretar a la madre y la abuelita del profesor del título. Aunque, como con el resto de personajes interpretados por Eddie, toda la gracia estaba en el aparatoso maquillaje (mucha gomaespuma y mucho maquillaje prostético). Estas películas son unas de las cotas más bajas de la comedia americana reciente, pero un récord es un récord.

Rupert Everett. Y hablando de películas olvidables, nada mejor que rememorar la reciente versión de un clásico de la comedia británica: St. Trinian. En las viejas películas, fue el mítico Alastair Sim quien se enfundó el traje de señora para dar vida a la directora de un internado para chicas. En la nueva versión es un Rupert Everett bastante pasado de vueltas quien se mete en la piel de Camilla Dagey Fritton, una mujer mayor con mucho temperamento.

# miércoles, 18 de enero de 2012 14:58

El cine porno... según Hollywood

La relación de Hollywood con el erotismo tiene bastante miga. Por una parte, las películas de la industria juegan la carta de los escotes y los bikinis en su caza desesperada por el público adolescente. Mientras, por otra parte, los estudios luchan con todas sus fuerzas por escapar de las calificaciones “para mayores de...” por el temor de verse sometidos a la sombra de la temida X. En este sentido, el cine porno es oficialmente relegado a un segundo plano, un destierro subterráneo. Sin embargo, Hollywood no ha ocultado su fascinación por la industria del porno y en más de una ocasión ha optado por observarla con pocos tapujos.

Por si esto fuera poco, los dos proyectos que se están preparando sobre la vida de la primera estrella del porno, Linda Lovelace, la protagonista de 'Garganta profunda', y la elección de sendos repartos vuelven a poner de actualidad la forma en que la industria convencional ha mirado a su vecina. Aquí, de la mano de la web Movieline, os presentamos una lista que ilustra el modo en que Hollywood ha retratado el mundillo del porno.

Boogie Nights (1997). Para muchos, esta torrencial y vibrante película de Paul Thomas Anderson (Magnolia, Pozos de ambición) es la joya de la corona de las radiografías del mundo de porno. Con ánimo festivo, aunque sin dejar pasar el lado dramático del asunto, Boogie Nights nos lleva al corazón de La Edad Dorada del Porno, aquellos años 70 y 80 en los que “la industria del cine para adultos” cabalgaba sobre el éxito, la abundancia y la droga. Mark Wahlberg es Dirk Diggler, Heather Graham la despampanante Rollergirl, Burt Reynolds el director/patriarca Jack Horner y Julianne Moore la inimitable Amber Waves. Memorable.

Orgazmo (1997). Los creadores de la gran South Park, Trey Parker y Matt Stone, co-escribieron y co-dirigieron esta descacharrante comedia en la que un misionario Mormón (interpretado por Parker) se introduce en la industria del cine pornográfico (bajo el nombre de Orgazmo) para poder ganar el dinero suficiente para casarse con su prometida. Una premisa que da mucho juego. Stone interpreta a “Dave el electricista” y el legendario actor porno Ron Jeremy hace un cameo como “Jizzmaster Hero”.

Rated X (2000). Observada de forma retrospectiva, esta TV movie de poca monta gana muchos enteros. Sobre todo gracias a la presencia del hoy desbocado Charlie Sheen (convertido en el gran bufón de la corte de Hollywood). Sus últimos altercados con diversas estrellas del cine porno tienen su correspondencia en la ficción en esta comedia sobre dos pioneros del cine X de San Francisco, Jim y Artie Mitchell (interpretados por los hermanos Charlie Sheen y Emilio Estevez).

The fluffer (El estimulador) (2001). Dirigida por Richard Glatzer y Wash Westmoreland, esta película tiene como plato fuerte el de contar en su reparto con verdaderas estrellas del porno como Ron Jeremy, Jim Steel o Chi Chi LaRue. Lo curioso del caso es que esta película indie tiene como base argumental a Ciudadano Kane, la considerada como mejor película de la historia. Cuando un ingenuo programador alquila accidentalmente una versión XXX del aclamado clásico de Orson Welles, se obsesiona hasta tal punto con la estrella del filme que decide emprender una prometedora carrera en la industria del cine para adultos.

This Girl's Life (2003). Después de tanto cachondeíto, nos sumergimos en una mirada algo más dramática a los sinsabores del mundo del porno. Aquí, una celebridad del porno (interpretada por Juliette Marquis) se cuestiona los pros y contras de su profesión cuando su padre cae enfermo y sufre el acoso de los maridos de sus amigas. Completan el interesante reparto el siempre duro James Wood y la siempre irresistible Rosario Dawson.

Wonderland (2003). Los fans nostálgicos del hoy malogrado Val Kilmer recordarán uno de sus últimos papeles de peso: su encarnación del legendario John Holmes, probablemente la estrella más grande de la historia del prono. En este drama criminal, se analiza la relación de Holmes con los Asesinatos de Wonderland. El actor fue acusado de se cómplice de cuatro asesinatos relacionados con el tráfico de drogas. El curioso casting del filme se completa con Carrie Fisher (otra alma en pena de Hollywood), Christina Applegate, Lisa Kudrow (la Phoebe de Friends) y la humorista Janeane Garofalo.  

La vecina de al lado (2004). Volvemos al terreno de la comedia, en este caso romántica y adolescente, en la que un buen estudiante que desea dedicarse a la política (interpretado por Emile Hirsh) se enamora de una antigua estrella del porno llamada Athena, a la que da vida la neumática y morbosa Elisha Cuthbert (la Kim Bauer de la serie 24). ¿Será el amor capaz de derribar los prejuicios sociales?

¿Hacemos una porno? (2008). Kevin Smith, el director de Clerks y Persiguiendo a Amy, decidió satirizar de forma explícita el universo del porno con esta comedia en la que dos compañeros de piso (Seth Rogen y Elizabeth Banks) que viven un romance platónico optan por rodar una película porno para poder pagar un aluvión de facturas pendientes. La película, como no podía ser de otra manera, intenta reírse, sin demasiado éxito, de los clichés y las miserias del porno.

Middle Men (2009). Según la gente de Movieline, si introducimos en Google la búsqueda “Middle Men Luke Wilson”, el primer resultado que nos aparece corresponde a la página WorstPreviews.com (dedicada a las peores películas de la historia). Este hecho debería darnos una pista acerca de la calidad de esta comedia negra en la que Wilson interpreta a Jack Harris, un pionero de la pornografía en internet que se ve envuelto en una serie de complejas batallas morales y legales en su camino al éxito.

# miércoles, 18 de enero de 2012 11:31

Grandes directores sobrevalorados

Acordemos que sin grandes directores probablemente no tendríamos grandes películas. Ellos son la esencia del proceso creativo que culmina en la realización del filme. Son los capitanes de la nave, los entrenadores del equipo. En gran medida, los cinéfilos vuelcan sus impulsos mitómanos hacia estos realizadores (aunque los actores también se llevan una buena parte de este cariño). El problema ocurre cuando esta devoción puede ser excesiva, lo que lleva a que algunos de estos directores terminen siendo sobrevalorados. Al menos eso es lo que piensan los responsables de la web Listverse, que han conformado una suculenta y polémica lista en la que se pone en duda el talento de una serie de reputados cineastas. Haciéndonos eco de su selección, os presentamos a ocho de los directores más sobrevalorados de la actualidad. ¿Qué os parece a vosotros? ¿Estáis de acuerdo con la listo o os parece injusta? ¿Incluiríais a algún otro director?

8. M. Night Shyamalan. Este es uno de los casos más curiosos de la lista. De partida, estamos de acuerdo en considerar a Shyamalan un director sobrevalorado. El problema surge cuando recordamos sus espléndidos primeros filmes, sobre todo El sexto sentido y El protegido, una de las más notables películas de superhéroes. Sin embargo, con el tiempo, el talento de Shyamalan (la elegancia de su puesta en escena, su buena mano para el suspense) se ha ido disolviendo y dando paso a un espiritualismo de baratillo con tendencia a la comedia involuntaria. En Europa, Shyamalan cuenta todavía con algún defensor, pero en Estados Unidos es ridiculizado abiertamente por crítica y público.

7. Joel y Ethan Coen. Este es un caso espinoso, dada la gran reputación de estos hermanos neoyorquinos. El problema sería aquí que a los Coen ya empiezan a vérseles las costuras. Su voluntad es siempre la de subvertir o agitar los códigos básicos de los géneros cinematográficos. Les encanta llenar de un raro humor sus seudo-westerns o sus excéntricas aproximaciones al cine negro. Aunque lo peor de todo es la crueldad malsana que sobrevuela todo su cine; la perpetua sensación de que los personajes de sus películas son criaturas desventuradas cuyo infortunio es el entretenimiento favorito de estos directores-marionetistas de espíritu misantrópico.

6. George Lucas. Qué decir del bueno (o malo) de George que no se haya dicho ya. Es uno de los hombres más idolatrados de la historia del cine; el creador de la saga fílmica con más seguidores (todos ellos apasionados) del mundo. De hecho, le podríamos considerar como el patriarca de uno de los cultos más asentados de la cinefilia. Sin embargo, no hay duda de que los últimos tiempos han puesto a George (el director de cine) en su lugar. No hay duda de que el tipo es un dios de la mercadotecnia: el universo de Star Wars es una máquina de fabricar dinero; sin embargo, cuando se trata de construir un relato sólido para la gran pantalla, Lucas, como bien demostró a los mandos de la nueva saga de Star Wars, tiene serias limitaciones. Quizá por eso, porque ya no tiene nada qué contar, anuncia su retirada.

5. Tim Burton. Este es un caso parecido al de Shyamalan. Tim Burton lleva demasiados años viviendo de las rentas. Al principio de su carrera dirigió auténticas maravillas. Eduardo Manostijeras es una obra maestra. Con Batman, fundó un nuevo imaginario que se extendería por todo el cine de superhéroes. Y con la concepción de Pesadilla antes de Navidad nos regaló unas figuras icónicas que perdurarán eternamente en nuestra memoria. Sin embargo, de repente, Burton perdió el norte. Dirigió un remake infumable de El planeta de los simios y empezó a “facturar” atrofiadas revisiones de relatos clásicos, atormentadas por unas sobredosis de parafernalia digital. Me refiero a películas como Big Fish, Charlie y la fábrica de chocolate, Sweeney Todd o Alicia en el país de las maravillas. Una etapa para olvidar.

4. Zach Braff. La carrera de Braff como director no es muy extensa, pero la legión de fans que se ganó con la infumable Algo en común le cataloga directamente como uno de los directos más sobrevalorados del panorama americano. La película es una vulgar colección de secuencias en las que unos tipos ya no tan jóvenes pontifican sobre lo duro que es hacerse mayor. El guión es una petulante colección de frases grandilocuentes y vacuas sobre… la nada. Un ejemplo: “¿Sabes ese momento en la vida en el que te das cuenta de que la casa en la que creciste ya no es tu casa?”. Apaga y vámonos.

3. Dennis Dugan. El destino de este director está intimamente ligado al de su colega y principal valedor, el humorista Adam Sandler. El actor de Embriagado de amor inició su carrera haciendo películas subversivas y poderosas (Billy Madison, Happy Gilmore, incluso Ejecutivo agresivo); sin embargo, con el tiempo, su humor se ha ido desafilando y ha acabado haciendo comedias familiares edulcoradas. Y Dugan se ha convertido, justamente, en el director de cabecera de estas últimas películas de Sandler: filmes como Sígueme el rollo o la bochornosa Jack y su gemela, que se estrena esta semana en España. 

2. Mel Gibson. Un caso flagrante. Como actor, Gibson se fraguó una amplia corte de seguidores que, sorprendentemente, le han seguido en su descerebrado salto a la dirección. La pasión de Cristo y Apocalypto son dos de las pelis más delirantemente violentas de la historia del cine. Gibson halla un morbo extraño en los baños de sangre; con los que, por cierto, alimenta sus peculiares posicionamientos ideológicos y políticos. A lo largo de una macabra trayectoria de incendiarias declaraciones, Gibson ha demostrado profesar ideas próximas al antisemitismo y la homofobia. Resulta difícil pensar en su cine sin tener en mente el odio visceral que supura de la personalidad de Gibson.

1 Jason Friedberg y Aaron Seltzer. Decir que estos directores están sobrevalorados puede ser excesivo. De hecho, es dar por sentado que alguien piensa que estos tipos tienen talento, cuando en realidad son denostados por todos los críticos del mundo. El problema radica en que sus inefables películas siguen ganándose el favor del público. Y nos referimos a bodrios como Date Movie, Epic Movie, Casi 300, Disaster Movie e Híncame el diente. Una falta de talento que parece imposible de superar.

# martes, 17 de enero de 2012 9:57

Animales y personajes de cine que querríamos como mascotas

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El triunfo de la película The Artist en los Globos de Oro, antesala de los Oscar, ha hecho que el perrito Uggie, protagonista de la cinta, nos encandile a todos con su desparpajo en la alfombra roja. La pasión que este animal despierta en el público es tal que incluso piden un Oscar para él. En el último festival de Cannes ya le "premiaron" con una Palma de Perro. El caso es que todo este revuelo nos recuerda a otros animalillos que, como Uggie, anteriormente fascinaron a las audiencias de todo el mundo.

¿Cómo olvidarnos de Lassie, la primera perra famosa del celuloide? En realidad, fue interpretado por varios perros diferentes durante varios años en cine y televisión, siendo un perro llamado Pal el primero que interpretó a la increíble perra en seis películas.

Otro animal, al que en principio sólo calificaría de mascota George Clooney, es Babe, el cerdito valiente. La historia de este gorrino que quería ser un perro guardián de ovejas encantó allá donde se estrenó, aunque lo cierto es que el cerdo que protagonizó la película no fue uno sólo, sino 48, y no alcanzó la popularidad que Uggie está consiguiendo.

Un caso más para recordar es Flipper, un delfín muy especial. Protagonizó varias películas y una serie de televisión. En realidad, no era macho, fue interpretada por varias hembras, que son más dóciles y mejores para rodar. La historia de la hembra que protagonizó la serie terminó de manera bastante triste, ya que murió de agotamiento, por la exigencia de su entrenador, Richard, O'Barry, que después se convirtió en un acérrimo defensor de los derechos de los animales.

Y cómo olvidarnos de Chita, fallecida recientemente. La acompañante de Johnny 'Tarzán' Weissmüller se llamaba Jitts y era un macho, y protagonizó una docena de películas en los años 30 y 40. Hubo más chimpancés que le sustituyeron en algunas cintas y posteriores series de teevisón, pero ninguno logró alcanzar la fama de Jitts.

Dicho todo esto, hoy en día parece que no nos basta con mascotas más o menos convencionales: parece existir una competición por tener el animal de compañía más inusual y extravagante posible. Existen los perros de diseño, los cerdos miniaturizados, los lémures, las aves exóticas… las opciones parecen infinitas. Aunque ya puestos, ¿por qué no aspirar a tener unas mascotas con algo más de intelecto e ingenio? Con la ayuda de la revista Cinematical, hemos pensado cuáles serían los personajes del cine (de animación) que serían los idóneos para tener como mascotas.

1. M-O (WALL·E. Batallón de limpieza, 2008). Puede que M-O no le dé al bueno de Wall-E la mejor bienvenida imaginable cuando llega a bordo de Axioma, pero es que simplemente hace su trabajo: controlar la entrada de elementos contaminantes a la nave, y claro, Wall-E viene cubierto de ellos. ¿A quién no le gustaría tener como mascota a un robot que se pasa el día dando vueltas por casa manteniéndola libre de virus y otros bichos? Sí, M-O puede ser un poco impertinente cuando alguien le impide cumplir con su cometido, pero todo se soluciona cuando se le enseña a reconocer a los amigos.

2. Remi (Ratatouille, 2007). ¿Os imagináis tener como mascota a un magistral chef de cocina? ¿Qué más se puede pedir? La mayoría de ratas se pasan el día por la calles recogiendo basura consumible. Pero Remi no, nada de eso. Él es un sibarita y sólo recoge lo mejor de lo mejor en materia de sobras. Además, a diferencia de las otras ratas, Remi no tiene la menor intención de morderte y transmitirte la rabia… lo único que quiere es jugar con tu pelo y elaborar los más deliciosos manjares que puedas imaginar.

3. Squeeze Toy Alien (Toy Story). Estos son unos de los personajes más encantadores de la saga de Toy Story (de hecho, aparecen en las tres entregas). Procedente de la cadena de pizzerías Pizza Planet, estos muñecos que hacen ruido al exprimirles el cuerpo conforman un carismático trío de intrépidos aventureros. El mayor riesgo para ellos es la posibilidad de caer entre las fauces del perro de la familia, adicto al pitido agudo que emiten los Toy Aliens

4. Toothless (Cómo entrenar a tu dragón, 2010). Está claro que un dragón puede resultar una mascota poco práctica cuando se vive en un piso de espacio limitado. Sin embargo, en el caso de Toothless, la cosa se simplifica, ya que su comportamiento no se diferencia tanto del de un buen perro de compañía. Además, a medida que le vayas enseñando a desarrollar todos sus poderes, podrás gozar de alucinantes vuelos aéreos, entre otras aventuras.

5. Charlie B. Barkin  (Todos los perros van al cielo, 1989). Todas estas criaturas extrañas son geniales, pero hay ocasiones en las que debes acudir a las mascotas clásicas, aquellas que te garantizan altas dosis de afecto y lealtad. Y en materia de clásicos, ¿qué mejor que un perro? En el caso de Charlie, la cosa puede ser un poco dura al principio, se trata de un tipo rebelde por naturaleza, pero después de ir y regresar del cielo, con la lección aprendida, ya podrás disfrutar de su cariño y valentía, no olvidemos que se llega a jugar la vida por su querida Anabelle.

6. La tostadora (La tostadora valiente, 1987). Si os encontráis una tostadora que, además de tostaros el pan del desayuno, es capaz de perseguiros hasta el fin del mundo por puro afecto, no la dejéis escapar. Y si encima la pequeña tostadora es capaz de juntar una batería de coche y una aspiradora para utilizarlos como automóvil, sabéis que estáis ante un auténtico prodigio de la ingeniería.

7. Minion (Gru - Mi villano favorito, 2010). Esta raza de pequeños seres amarillos, presentes en Gru, son una auténtica delicia. El único problema que tienen es que les puede la fidelidad a su amo, en este caso el malvado Gru, que quiere apoderarse de la luna. En cualquier caso, los Minions están deseosos de complacerte a cambio de un poco de afecto. Son las mascotas ideales.

# lunes, 16 de enero de 2012 10:44

Los personajes más malhablados del cine

¡Ah, los insultos, esa perniciosa tentación!  ¿A quién no se le escapa uno de vez en cuando? En el fondo, son un deporte nacional. O más aún, un entretenimiento mundial. Si tenéis alguna duda de ello, repasad a los personajes más míticos del cine o a sus citas más memorables. Están repletas de tacos. Además, en el fondo de nuestro corazón, siempre hay un rinconcito reservado para los folloneros del cine, los tipos más bestias e incontrolables, aquellos que ladran como perros salvajes (y que a veces son capaces de golpear con la misma brutalidad). Por esas boquitas circulan un sinfín de groserías, tacos, insultos… como se les quiera llamar. En homenaje a esta indecorosa estirpe de antihéroes, os presentamos una lista de los tipos más malhablados del cine.

Nicky Santoro – Casino (1995). En la monarquía del cine, Joe Pesci debería ostentar la corona del Rey del Insulto. Los fans más aguerridos de Pesci seguramente destacarán sus ataques verbales como el incontrolable Tommy DeVito de Uno de los nuestros; sin embargo, nosotros preferimos destacar el menos icónico aunque todavía más malhablado Nicky Santero de Casino, otra de las tantas sagas mafiosas del maestro Martin Scorsese. Aquí, y como de costumbre, Pesci se recrea en auténticos monólogos construidos en torno a las más variopintas articulaciones del taco “fuck” (joder), todo un clásico del parloteo yanqui. Una prueba evidente del “triunfo malhablado” de Casino es que figura en el Libro Guiness de los records como la película con más insultos de la história.

Sargento Instructor Hartman – La chaqueta metálica (1987). Lo más aterrador de este acojonante personaje es que el actor R. Lee Ermey, quien le dio vida, formó parte realmente del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos durante once años y, todavía más, escribió él mismo los diálogos-monólogos de su personaje. No se le puede negar al Sargento Hartman un alto nivel de originalidad en las despectivas cuchilladas habladas que lanza a sus reclutas. Una de las cimas absolutas de la malicia y miseria representada por el cine. ¿Pruebas? “Sois una cagada. Lo más bajo y despreciable de la Tierra; ni siquiera algo que se parezca a un ser humano. Sólo sois una cuadrilla de desgraciados, una panda de mierdas inútiles pasadas por agua”.

Jules Winnfield - Pulp Fiction (1994). El siempre dinámico Quentin Tarantino se ha hecho famosos por fabricar a personajes locuazmente malhablados. En la ya mítica Pulp Fiction, Jackson interpreta a Jules Winnfield, un asesino a sueldo camino del renacimiento espiritual. Mientras limpia estoicamente los despojos de un desafortunado disparo, Jules le espeta lo siguiente a su poco cuidadoso compañero, Vincent Vega (John Travolta): “¡Pero tío; he utilizado el mismo jodido jabón que tú y mi toalla no parece una jodida compresa!”.

Tony Montana – El precio del poder. Todo un clásico. Al Pacino quedó inmortalizado para siempre en la gran pantalla gracias al traficante cubano Tony Montana, aunque habrá quien sostenga que dicho honor corresponde al Michael Corleone de El padrino. En cualquier caso, Montana es un tipo realmente carismático, decidido a comerse el mundo en su abordaje al sueño americano. Y en esa carrera, una de sus armas favoritas es la agresión verbal. Para pruebas, la siguiente delicia: “¿Por qué no te buscas un jodido trabajo? Ayuda a gente con lepra, o a niños ciegos… Cualquier cosa será mejor que pasarte el día tumbado esperando a que venga a joderte”.

Blake - Glengarry Glen Ross: Éxito a cualquier precio (1992). Alec Baldwin puso la cara más mezquina, petulante y miserable al capitalismo salvaje en esta película escrita por David Mamet. Él es un siniestro y exitoso agente de vendas que se dedica a dar lecciones al personal. De hecho, el tipo convierte una oficina llena de tipos adultos en un orfanato de pobres peleles. Su capacidad para destruir a su rival con agresivas invectivas no tiene parangón. Para muestra, un botón: “Jódete. Ese es mi nombre. ¿Sabes por qué, señor? Pues porqué tú conduces un patético Hunday y yo un BMW de 80.000 dólares. ESE es mi nombre”.

Frank Booth - Terciopelo azul (1986). Cuando las motivaciones esenciales de un personaje pasan por la intimidación y el sexo raruno, los insultos suelen estar a la vuelta de la esquina. El personaje de Dennis Hopper en Terciopelo azul nos demuestra que, incluso en los barrios aparentemente más pacíficos, el mal se esconde detrás de cualquier puerta. Booth saca lo peor de sí mismo cuando confunde el sexo con la violencia: “¿Sabes lo que es una carta de amor? ¡Es una bala procedente de una jodida pistola, cabrón! ¡Si recibes una carta de amor con mi nombre, estás jodido para siempre! ¿Lo entiendes, cabrón? ¡Te enviaré derecho al infierno, joder!”

# viernes, 13 de enero de 2012 9:10

Qué duro es ser padre (o madre)

Desde tiempos inmemoriales, el cine de Hollywood ha arropado a la familia (uno de los grandes valores americanos) como uno de sus temas favoritos. Una cuestión que, en la amplia mayoría de casos, se ha presentado barnizada con una gruesa capa de interesado idealismo. En fin, que las familias del cine americano suelen ser reproducciones a escala de bonitas estampas de postal. Sin embargo, en ocasiones, de la mano de sus impulsos más satíricos o melodramáticos, Hollywood decide atender a la realidad y demostrar que la paternidad (y maternidad) es una tarea dura, exigente. Este post no pretende en ningún caso ahuyentar a papás y mamás, o desalentar a aquellos que sueñan con formar una familia. Es simplemente un reconocimiento a aquellos cineastas americanos que se han atrevido a mostrar la paternidad desde un punto de vista realista.

Dulce hogar... ¡a veces! (1989). En muchos sentidos, esta es la aproximación más cruda, realista y ácida de Hollywood al mundo de la familia. Steve Martin y Mary Steenburgen son los sufridos progenitores de una amplia prole en la que no sólo cuentan los hijos, también entra cuñados, sobrinos, abuelos… La suya es una lucha permanente: por lidiar con familiares conflictivos, por aprender a ser unos buenos padres, por soportar las presiones del trabajo… y encima seguir funcionando como pareja. Eso sí, todo esto se presenta en clave de comedia, con Martin haciendo de las suyas en el ya icónico papel de padre desesperado (un papel que por otra parte ha terminado arruinando su carrera por culpa de ñoñas subcomedias familiares).

Las locas peripecias de un señor mamá (1983). Aunque a nivel cinematográfico esta película no pasa de ser una comedia correcta, alimentada por el desparpajo y talento de Michael Keaton, hay que entender el valor del filme en términos sociológicos: fue la primera película comercial norteamericana que presentó a una familia en la que la madre era la que trabajaba y en la que el padre se quedaba en casa haciendo las tareas domésticas. Se puede argumentar también que el caos del padre y la práctica desintegración del núcleo familiar tienen resonancias conservadoras (como si la película asumiera que esto no es lo correcto), pero hay que reconocer que esta comedia fue un primer paso hacia la aceptación por parte de Hollywood de los nuevos modelos familiares.

El padre de la novia (1991). Viajamos temporalmente hacia atrás en el tiempo. Estamos otra vez en el contexto de una familia tradicional. De hecho, esta película de 1991 es un remake del espectacular filme de 1950, dirigido por Vincente Minelli y protagonizado por Spencer Tracy. En la nueva versión, Steve Martin retoma el papel de padrazo atormentado por la idea de tener que “entregar” a su hija a un joven enamorado. Como no podía ser de otra manera, la neurosis de papá Martin casi acaba con la boda y con la confianza paterno-filial. La siempre sensacional Diane Keaton haces las veces de sobria mamá, encargada de contener los ataques de celos del padre.

Baby, tú vales mucho (1987). Y seguimos con Diane Keaton, que aquí borda el papel de madre soltera decidida a no renunciar a su carrera profesional. La película sigue siendo tan válida hoy como por aquel entonces: las madres de hoy siguen teniendo que batallar lo indecible por compensar estas dos áreas de la vida. Keaton aborda su personaje con un equilibrio perfecto entre nervio y ternura. Su desesperación se compensa con aquellos momentos de intimidad en los que reluce un genuino amor materno.

Mira quién habla (1989). Seguimos adelante en este post que empieza a parecer un homenaje nostálgico al cine de los ochenta. La novedad que introdujo esta delirante comedia familiar protagonizada por John Travolta fue la posibilidad de ver los teje-manejes de un padre primerizo desde el punto de vista de un bebé. Un niño al que, en la versión original, ponía voz Bruce Willis, que se marcaba más de una sobrada doblando la voz interior del chaval. En conjunto, la película era solvente y serviría de modelo para numerosas comedias de los noventa (como Un papá genial) o del nuevo siglo (Papá por sorpresa).

Quédate a mi lado (1998). Si hasta ahora nos habíamos volcado con comedias, llega la hora de dar paso al drama. Estas películas se centran en una situación que se ha vuelto recurrente entre los intereses del cine de Hollywood: la historia de una madre que, por las vicisitudes del destino, debe encomiar el cuidado de sus hijos a otra mujer, en este caso, la nueva pareja de su exmarido. Una tesitura realmente peliaguda que además es presentada con toda la pompa melodramática imaginable. Eso sí, la película nos regala la magnífica interpretación de Susan Sarandon en el papel de madre biológica, y de Julia Roberts como la nueva mamá.

Tres padres solteros (1995). Randy Quaid, Paul Reiser y Matthew Modine protagonizan esta anómala comedia americana. Anómala porque no es habitual que una película comercial se centre en la vida de unos padres divorciados. Además, en este caso, más que en los viejos rencores, la película muestra la posibilidad de colaborar con la antigua pareja para seguir educando a los hijos conjuntamente tras la separación.

# jueves, 12 de enero de 2012 14:32

Actores famosos por el papel equivocado

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Hay algunos personajes tan populares e icónicos que terminan por devorar al actor o actriz que les dio la vida. Hay casos en los que la férrea conexión entre personaje y actor parece merecida, justa. Por ejemplo, ¿quién no estaría de acuerdo en llamar a Harrison FordIndy” o “Han”? ¿Y qué habría de malo en referirnos a Sigourney Weaver como “Ripley”? Sin embargo, hay muchos casos en los que estas conexiones parecen más bien infundadas. Y no porque el actor o actriz en cuestión no brille en dichos papeles, sino porque los personajes no hacen justicia al calibre y potencial real del intérprete. A continuación, de la mano de la web Pajiba.com, os presentamos una lista de diez actores que son famosos por el papel equivocado.

Ellen Page (Juno). Un joven actor o actriz de talento es el blanco perfecto de un personaje con carisma. Es el caso de la descarada Ellen Page, que se ganó el corazón de medio mundo gracias a la comedia de Jason Reitman sobre una adolescente que debe lidiar con un embarazo indeseado. Hoy, todo el mundo la relaciona inmediatamente con la verborreica y espabilada Juno; sin embargo, el mejor trabajo de Page se encuentra en una película anterior, el thriller Hard Candy, donde la joven actriz interpretaba a una maquiavélica y despiadada justiciera caza-pedófilos.

Gerard Butler (Leonidas). No tenemos nada en contra del trabajo de Butler en 300: un festival de músculo y testosterona que no está al alcance de cualquiera. Pero si de lo que hablamos es de talento actoral, entonces hay que mirar hacia otro título y otro personaje: el “extraño” de Mi querido Frankie, un hombre que decide aceptar la extraña propuesta de “interpretar” a un padre de familia en la vida real.

Ewan McGregor (Obi Wan). Este caso es un tanto evidente. Primero, porque todo el mundo sabe que el verdadero Obi Wan es Alec Guiness. Y después porque McGregor tiene en su historial suficientes personajes de peso como para relacionarlo con la lamentable nueva trilogía de Star Wars. ¿Opciones? La primera, recordarlo por su papel de Renton en Trainspotting. La segunda, decantarse por el Christian de Moulin Rouge.

Johnny Depp (Capitán Jack Sparrow). El historial de Depp es un torrente de personajes icónicos: Eduardo Manostijeras, Ed Wood, Hunter S. Thompson, Sweeney Todd… Y sin embargo, su descerebrada imitación de Keith Richards en la saga de Piratas del Caribe lo llevará, con casi toda seguridad, a ser recordado por su Jack Sparrow, encantador en la primera película de la saga y, a estas alturas, ya absolutamente insoportable.

Amy Adams (Giselle). Encantada fue, sin lugar a dudas, la película que propulsó a la fama la carrera de Amy Adams. Para muchos (jóvenes) espectadores, ella siempre será Giselle. La realidad es que el trabajo más memorable de Adams se halla en el filme Junebug, donde la actriz americana interpreta a la comprensiva y embarazada cuñada de la protagonista. Un oasis de empatía en el seno de una familia muy compleja.

Russell Crowe (Máximo). Uno de los casos más delicados, sobre todo dada la devoción que sienten muchos por el personaje de Máximo en Gladiator (que además le valió un Oscar al actor australiano). Lo cierto es que la auténtica gran creación de Crowe es la del Capitán Jack Autrey de Master & Commander, esa maravilla de halo clásico protagonizada por un buque de guerra británico. ¿Por qué no dio pie esta película a una extensa saga fílmica? ¿Imaginarla como la substituta de los Piratas del Caribe es puro masoquismo cinéfilo?

Zooey Deschanel (Summer). La máxima representante de la belleza “moderna” yanqui caló hondo gracias a su papel de chica rompecorazones en 500 días juntos. Pero si afinamos la puntería cinéfila podremos recordar una película poco conocida en España y titulada All the Real Girls. En ella, Deschanel repetía en gran medida su personaje de Summer (es lo que lleva haciendo toda su carrera), pero conseguía dotarlo de mayor complejidad y profundidad psicológica.  

Renee Zellwegger (Bridget Jones). Zellwegger es una actriz que genera reacciones encontradas. Tiene grandes fans (sobre todo los adeptos a la saga de Bridget Jones), pero también una amplia legión de detractores. Para hacer justicia a su talento real, se recomienda revisar su trabajo en el drama The Whole Wide World, donde daba vida a la maestra de escuela Novalyne Price Ellis. En el filme, Zellwegger mantenía un poderoso cara a cara con Vincent D’Onofrio, un verdadero animal de la gran pantalla.

Alan Rickman (Snape). Esa es seguramente la única razón de peso para denostar la más que digna saga de Harry Potter. ¿Cómo es posible reducir la larga y espectacular carrera de Alan Rickman a un único personaje, sobre todo si se trata de uno tan simplón como Snape? De hecho, si tuviéramos que decantarnos por un único rol, seguramente nos quedaríamos con Hans Grubar, el archivillano de la inolvidable Jungla de cristal.

# martes, 10 de enero de 2012 14:09

25 actores antes de que fueran famosos

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Hoy os traemos una colección de vídeos bastante curiosa (cortesía de unrealitymag.com), que muestra 25 conocidos actores en papeles desconocidos antes de que se convirtieran en grandes estrellas. Algunos aún eran niños, muchos ya adolescentes y algunos ya convertidos en adultos. Todos, desde Ryan Gosling a Joseph Gordon Levitt, pasando por Scarlett Johansson, tuvieron sus comienzos.

El único error que destacaríamos es la inclusión de Natalie Portman, que antes de la peícula en la que aparece en el vídoe, ya era bastante famosa gracias a su papel en 'León, el profesional'.

¿Qué os parece? ¿Sabéis de algún vídeo más que penséis que deberíamos haber incluido?

# lunes, 09 de enero de 2012 12:08

Los mensajes sexuales subliminales del cine Disney

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¿Qué sucede cuando mezclas a animadores con demasiado tiempo libre y a fanáticos de las teorías conspirativas? Pues que terminas haciendo películas llenas de mensajes ocultos; por ejemplo, mensajes subliminales con una marcada carga sexual. Eso es lo que ha ocurrido durante décadas en la factoría Disney. Últimamente, con el reinado de Pixar, la cosa se ha calmado bastante (como mucho, encontramos algún Totoro escondido entre los juguetes de Toy Story). Pero si echamos la vista atrás podemos encontrar auténticas obscenidades infiltradas en nuestras películas infantiles favoritas. En este post, y de la mano de la web Movie-moron.com, os presentamos cinco de los mensajes subliminales y sexuales del cine Disney.

La sirenita (1989). Este incidente causó verdadera consternación entre algunos fanáticos de Disney. La cuestión es que el “mensaje sexual subliminal” no estaba en la película, sino en el cartel promocional del filme. Y decir que el “mensaje” estaba “escondido” es quizás exagerar un poco, ya que la figura fálica que emerge espléndidamente del castillo dorado del póster es perfectamente visible, incluso para un inocente niño (o niña). El diseñador del cartel afirmó que todo había sido un incidente casual, el resultado de trabajar con urgencia y estrés con el objetivo de entregar el póster a tiempo. ¿Es que alguien puede creerse tamaña excusa?

Los rescatadores (1977). Este es uno de los pocos casos en los que Disney ha reconocido la picaresca de sus animadores, aunque lo cierto es que tuvieron que pasar más de dos décadas para que el entuerto se aclarase. Fue en 1999, gracias a la distribución en vídeo de la mítica película de animación, cuando se identificaron dos fotogramas no consecutivos en los que, en el fondo de la imagen, aparecía una mujer desnuda. Ocurre en una escena en la que los ratoncillos protagonistas vuelan por encima de una ciudad montados sobre un albatros. En el fondo, aparece un edificio en cuyas ventanas se revela, fugazmente, el interior de algunos pisos. Y en uno de esos pisos… ¡tachán! El escándalo fue tal que Disney tuvo que retirar 3 millones de copias en video del Mercado.

El rey león (1994). Es de noche. Simba, abatido y en pose melancólica, se deja caer sobre el límite de un acantilado, provocando el levantamiento de una columna de polvo. El polvo se eleva en el aire hasta formar una forma abstracta que luego creará una rima visual con las nubes de la manaña. Pero, ¡alto! ¿Qué es eso que se puede leer claramente de entre el polvo en suspensión? Sí, es la palabra SEX. Alto y claro. Los animadores de Disney se sacaron de la manga la más inverosímil de las excusas: se supone que la intención era escribir SFX en homenaje al equipo de efectos especiales de la película. ¡Vamos, hombre! Mensaje subliminal al canto.

¿Quién engañó a Roger Rabbit? (1988). Sí, aunque parezca mentira, esta película fue concebida como una producción de Disney, aunque luego fue distribuida bajo el sello Touchstone Picture cuando resultó demasiado obvio que la película era un festival de insinuaciones sexuales. De hecho, el personaje de Jessica Rabbit es sin lugar a dudas una de las criaturas más sexys de la historia del cine. Los fetichistas de esta femme fatale animada guardan como un preciado tesoro un fotograma en el que, mientras cae de un taxi que acaba de estrellarse, a los animadores se les olvidó dibujarle ropa interior a la neumática Jessica.

Aladdin (1992). Este mensaje está oculto en la banda de sonido de la película. Ocurre en el momento en el que Aladdin va a ver a la Princesa Jasmine y debe vérselas con un tigre que protege a la dama en su castillo. Fuera de plano, y en la versión original en inglés, se puede escuchar al protagonista afirmando “Good teenagers, take off your clothes” (que significa “Buenos adolescentes, quitaros la ropa”). Disney se ha excusado afirmando que la frase pronunciada por Aladdin es “Good Kitty, take off and go” (“Buen gatito, déjame y vete”). Pero la excusa se derrumba ante la evidencia, apoyada por el hecho de que Disney borró el diálogo cuando editó la película en DVD. ¿Alguien necesita más pruebas?

 

Llega a nuestras pantallas La Dama de Hierro, película que nos narra varios años de la vida de la ex primer ministra británica Margaret Thatcher, magistralmente interpretada por la brillante Meryl Streep. Tanto público como crítica elogian el trabajo de la actriz estadounidense. ¿Por qué adoramos los 'biopics'?

 

Además, Hollywood ya está moviendo ficha para llevar a la gran pantalla la vida del fallecido 'rey del pop', Michael Jackson. El abogado John Branca, gestor de la herencia de Jackson tal y como fue designado por el propio cantante en su testamento, ha sido el encargado de contactar con la compañía Montecito Picture Company, de Ivan Reitman y Tom Pollock, que se encargaría de la producción y financiación del proyecto.

 

No es el único 'biopic' que está en marcha; otro de los más notorios es el de otro 'rey', esta vez el del rock, ya que también hemos sabido que Eric Bana encarnará a Elvis Presley en la pantalla. Y el mismísimo Elton John quiere llevar al cine su propia vida, en la que sueña que le pondrá rostro Justin Timberlake. Y 'Brando Unauthorized' es el título de la película sobre Marlon Brando que el cineasta Damian Chapa rodó el pasado verano. El filme se centra más en la infancia del mítico actor y en la relación con su hijo Christian (que fue condenado por asesinato y terminó suicidándose) que en su carrera artística.

 

Estos 'biopics' se unen al que protagoniza Michelle Williams sobre Marilyn Monroe y al que Courtney Love está también preparando sobre su difunto marido, el líder de la banda Nirvana, Kurt Cobain. Robert Pattinson, el vampiro Edward Cullen de la saga Crepúsculo, se ha ofrecido, emocionado, para encarnar al músico en la gran pantalla, pero Courtney dice que eso sería una 'estupidez'.

 

Independientemente de esta trifulca que mantienen ambos, lo que está claro es que a los cinéfilos nos encantan los biopics o películas basadas, con más o menos fidelidad, en la vida de personajes relevantes. ¿Por qué? Intentamos dar respuesta a este enigma.

 

¿Qué tienen en común estas películas? Cyrano de Bergerac (1990); Cleopatra (1917); en los 60, Lawrence de Arabia (1962) y Bonnie and Clyde (1967); en los 70, Patton (1970), en los 80, Toro salvaje (1980), Gandhi (1982) y Amadeus (1984); en los 90, Malcolm X (1992) y Ed Wood (1994), y en nuestra década, Erin Brockovich (2000), Ray (2004) y Capote (2005), entre muchas otras.

 

Está claro, no se trata únicamente de películas que optaran a uno o varios Oscar de Hollywood, sino que comparten su condición de biopics (del ingles biographical motion picture, biografía filmada). Son todas ellas películas que nos permiten acercarnos a la vida de un personaje más o menos célebre y que nos permiten abordar un contexto histórico, político o social determinado.

 

Pero ¿por qué nos fascinan tanto estos filmes? ¿Se trata de nuestro instinto voyeur, que nos impulsa a cotillear en la vida de los otros? ¿Son nuestras ganas de aprender, de vivir otras vidas, de conocer otros tiempos y lugares? Sea por lo que sea, lo que está claro es que los biopics triunfan y, particularmente, de los años 80 a esta parte, las biografías filmadas no han hecho más que crecer y reproducirse a marchas forzadas. Sea por la proliferación de efectos especiales que permiten recrear otras épocas o por la seguridad de que este tipo de filmes llevan a cuestas un cierto “sello de calidad”, no hay día que no nos llegue la noticia de un nuevo biopic. En esta ocasión, uno sobre la vida de Ian Curtis, líder del grupo Joy Divisionque se ahorcó a los 23 años.

 

Basada en la biografía de su esposa, el año pasado se estrenó en nuestro país 'Control', película dirigida por el fotógrafo Anton Corbijn, famoso por sus retratos de grupos como U2, Coldplay o Depeche Mode, y protagonizada por el desconocido Sam Riley, que exhibe un sorprendente parecido con Curtis y cuya interpretación ha recibido el beneplácito de la crítica especializada en el Festival de Cannes.

 

En esta línea, otro proyecto importante que está tomando forma es el de sobre el astronauta Neil Amstrong. De este modo, la vida del hombre que pasó a la historia como el primero en pisar la Luna, será relatada en un filme que tomará como base el libro "First Man: The Life of Neil A. Armstrong", escrito por James R. Hansen, asesor de la NASA. La idea de los productores del proyecto consiste en adentrarse en el mundo personal del astronauta y narrar el modo en que su empresa por ser el primero en pisar la superficie lunar le alejó paulatinamente de su familia. Según explica la guionista del filme, Nicole Perlman, "cuanto más cerca se hallaba de la Luna, más se alejaba Amstrong de su familia. Sufrió una tragedia familiar antes de subir al Apollo y eso lo convirtió en astronauta...Se convirtió en un héroe perfecto hasta tal punto que la NASA decidió que él sería quien pisara la Luna en vez de Buzz Aldrin porque tenía un perfil más heroico". Se ve que el dramón está servido. Y es que esa es otra de las condiciones que deben cumplirse para hacer de un biopic un auténtico éxito. Debe hacerse especial hincapié en los episodios más traumáticos de la vida del personaje y, si es posible, mirar con lupa su cara más sórdida, aunque también ha habido ocasiones en las que se ha idealizado a los personajes para hacerlos más cercanos al espectador, como se comenta respecto a los casos de Ray o Huracán Carter (1999)

 

De hecho, algo que suele acompañar a este tipo de filmes es la controversia respecto al acercamiento que se realiza sobre la figura retratada. La verdad tiene muchas caras y los biopics no pueden abarcarlas todas. Siempre se sigue una versión de los hechos, que nunca deja contento a todo el mundo. Casos que sonaron más por la controversia que generaron que por la calidad del filme son el ya citado de Huracán Carter, Alexander (2004), en la que se trabajaba sobre la hipótesis de que Alejandro Magno era bisexual, Michael Collins (1996), a la que se acusó de imprecisión histórica, o Cinderella Man (2005), en la que el boxeador Max Baer era retratado como un auténtico villano, por no hablar de las múltiples y escandalosas versiones de la vida de Jesucristo.

 

En fin, que con escándalo o sin escándalo, otra característica de estos filmes es su condición apriorística de “candidatos al Oscar”, sobretodo si la película impone la transformación física de su protagonista. Robert de Niro (Toro Salvaje), Will Smith (Ali), Jamie Foxx (Ray), Phillip Seymour Hoffman (Capote) son algunos de los que han gozado de este reconocimiento.

 

Un género en alza que fascina a una gran mayoría de los espectadores. ¿Formáis parte de ese grupo de fans de los biopics? ¿Os molesta que se tergiversen las historia de los personajes retratados? ¿O pensáis que el drama es más importante que la fidelidad histórica? Y a todo esto ¿De qué personaje os gustaría que s hiciese un buen biopic?

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