El Inter no falla y ganando por 3-1 contra la Roma, se lleva en su estadio la quinta Supercoppa italiana de su historia, la cuarta en los últimos cinco años. Cuatro como los trofeos de este increible 2010 que aún puede regalar dos victorias más, una en particular, la Supercopa europea del próximo viernes contra el Atlético de Madrid, que el Inter nunca disputó.

De momento empezó bien la aventura de Rafa Benitez en el banquillo. El susto lo dió Riise cuando adelantó la Roma en el 21’. Los de Ranieri jugaron bien la primera media hora con Menez y Totti que parecían en un gran día. El Inter, demasiado lenta y previsible esperaba los giallorossi que no aprovecharon otra ocasión con Vucinic que encontró la respuesta segura de Julio Cesar.
Tras la desventaja el Inter se despertó jugando más arriba y presionando con los delanteros. Impagable también en esto el trabajo de Sneijder, que además mostró jugadas dignas del posible próximo Balón de oro, mientras que Diego Milito pareció lejos de su mejor forma física. A pesar de todo, un error del Principe y el desastre defensivo de la pareja Vucinic – Juan procuró el gol de Pandev al final de la primera parte.

En la segunda, el Inter empezó mejor pero sobretodo fue la Roma que había gastado muchas energías, en bajar de intensidad. A Menez se le apagó la luz, Totti desapareció del juego y de Rossi no estaba en condición. La lesión de Pizarro y la salida de Adriano hicieron el resto. El ex Emperador pareció jugar a la moviola y el Inter aprovechó con Eto’o otro error de los rivales, esta vez una incomprensión entre Cassetti y Lobont para meter el gol de la ventaja.
En un partido bastante correcto entre los dos equipos, no se puede decir lo mismo de los aficionados de la Roma, que tras el 2-1 empezaron a tirar en el campo objectos y petardos. El encuentro fue suspendido por cinco minutos antes que en el minuto 35 el camerunés metiera otro gol cerrando el partido y demostrando que tiene toda la intención de mantener su promesa marcando más en esta temporada.

Benitez, que como Mourinho empieza su aventura en el Inter ganando la Supercoppa italiana, preferió dejar la escena a sus jugadores, al club y a los aficionados, que “siempre han estado y siguen aquí”. Para él, ninguna exageración con la copa, mejor dejarla para que el capitán Zanetti se fotografara con sus hijos o que la levantara Materazzi, que hoy también jugó demostrando que el español no tiene ninguna intención de romper con el pasado sino de valorarlo, para que el Inter siga siendo grande.
Tras la presunción de José el Inter vuelve a empezar por la sencillez de Rafa, con la mismas ganas de antes para seguir llevandose titulos y alcanzar el record del Barcelona, que hace tan solo un año, parecía irrepetible.