La Juventus ganó anoche en San Siro contra el Milan el 20° Trofeo Luigi Berlusconi, otro clásico del verano, instituido en 1991 por Silvio Berlusconi, presidente del club rojo y negro, para recordar su padre. En un partido aburrido y con pocas ocasiones, que terminó con un empate a cero tras los 90’, decisivo fue el error de Thiago Silva desde los once metros.

Al final, tras los penaltis, fue un 5-4 que no dió indicaciones para el próximo campeonato y sobretodo para quien será el adversario directo del Inter en este año. La sensación es que ahora mismo la Juve tenga más posibilidades. El equipo demostró todas las dificultades que tiene quien se renueva en encontrar posiciones y nuevos esquemas de juego. Diego jugó en la segunda parte y fue el más peligroso, Amauri no convenció ya que falló mucho y Felipe Melo pareció vaguear en el campo buscando su sitio. El 4-4-2 de Del Neri aún no ha sido asimilado por los blancos y negros, pero todavía es pronto.
Esperando la posible llegada del ex interista Zlatan Ibrahimovic, el Milan sigue siendo el equipo del año pasado. El fichaje del ghanés Boateng no puede cambiar el equipo más viejo de Europa considerando las cinco mejores ligas, que en la temporada pasada demostró tener problemas en todas las zonas del campo.

Ronaldinho adelgazó y Allegri dijo que se está entrenando bien pero parece aislado. Necesita otro jugador capaz de cambiar el ritmo de un partido, de ganar algun encuentro solo gracias a una jugada individual, como podría ser Ibra. Con el sueco, un sueño que parecía imposible pero que cada minuto más parece menos improbable, el Milan podría ser el rival numero uno del Inter.