Italia divierte y se divierte superando con un redondo 5-0 el obstaculo Far Oer. Prandelli, ovacionado por el público, celebró de la mejor forma su vuelta al estadio Artemio Franchi de Florencia con una alineación que tenía mucho de su ex equipo con De Silvestri como lateral derecho, Montolivo en el medio del campo y Gilardino, autor del gol que abrió el partido y que para él faltaba desde marzo.

Noche especial también para el portero Emiliano Viviano, que en la Fiorentina no jugó nunca pero es un gran aficionado viola (de hecho así llamó también a su hija) ya que nació en Fiesole, y que debutó con la azzurra en el estadio donde siempre quiso jugar.
Pero una vez más ha sido la noche de Antonio Cassano, que se ha convertido en verdadero líder del equipo. Otro gol estupendo, el tercero del partido en el minuto 26, demostró que por fin ha llegado su momento, en un momento mágico para él cómo jugador y más bien cómo hombre, ya que tras la boda con Carolina Marcialis, jugadora de la selección de waterpolo que según dijo Fantantonio en rueda de prensa le cambió literalmente la vida, en primavera llegará también su primer hijo.

Far Oer no podía ser un adversario complicado, pero un 3-0 tras una primera parte perfecta (el segundo tanto en el 21’ fue de Daniele De Rossi), sirvió para coger confianza, sobre todo si se consideran los últimos partidos de Italia contra equipos menores (Nueva Zelanda y Eslovaquia entre todos). En la segunda parte el ritmo bajó y Prandelli cambió Gilardino con Pazzini, otro con un pasado en la Fiorentina, y Giuseppe Rossi con Quagliarella, que fue recibido con abucheos por parte de la afición que no le perdonó el fichaje por la Juventus y que luego marcó el cuarto gol del encuentro.
La última emoción la regaló Andrea Pirlo con una falta perfecta que cerró un partido sin história que de momento lleva Italia a la primera posición del grupo tras el empate a uno del partido entre los paises de la ex Jugoslavia, Serbia y Eslovenia.