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# domingo, 11 de abril de 2010 21:00

Navas es el candidato

Es el ‘7’,  debería estar en todas las listas de los equipos grandes. La temporada se acaba y los diferentes empiezan a ser portada en  los medios. Salir a mandar, tener el balón es sinónimo de amplitud. Ataca y defiende,  solidario y profundo, marca diferencias en una baldosa para ganar partidos con espacio para la contra. En defensa no huye de sus obligaciones, cierra atrás,  ahoga al interior adversario siendo disciplinado en el 2x1 y va a la recuperación con intensidad. No es un presencial, sabe cual es su responsabilidad. El lateral debe aguantar, su primer objetivo es no ser superado, temporizar hasta la llegada de la ayuda. En esta, pueden llegar el mediocentro del doble pivote o el interior. Ahí empiezan los problemas, si viene el mediocentro, el equipo se descompensa pero Navas nunca abandona. Llega para recuperar y soltar, tiene capacidad anaeróbica y velocidad de traslación para ir y volver. Los esfuerzos de más de cuarenta metros demuestran que el  volumen muscular en fútbol más que ayudar es una condena.

En ataque poco hay que decir. Necesita pulir su zurda.  Conseguir intimidar en la diagonal interior le daría mucha ventaja por fuera.  Ha metido algún gol pero necesita más, su fútbol va incorporando registros. Se va hacia dentro, y la pica para la asistencia en la ruptura del punta a la espalda del central.  Tiene último pase. Por fuera, es sencillo, tiene calidad para más pero en lugar de sorprender con su desborde lo hace con su asistencia. Se va con un dentro fuera,  hace magia en el centro, es un ‘toma y métela’.

Difícil encontrar zurdos, en la diestra existen buenas opciones de mercado. Hacer un ranking es complejo pero en la pole position, analizando el rendimiento de hoy,  está Navas pero nunca por sus goles ni sus asistencias. Otros hacen buenos números pero ninguno llega a la capacidad del sevillista en ritmo de juego, intensidad ataque –defensa, productividad y partidos en los que marca la diferencia.

Al mejor Abidal le hizo un traje, al Madrid le volvió loco, en la Champions será el mejor  banda derecha de la competición si los premios no fuesen algo reservado para los mediáticos o loa ganadores. Cuando sube el nivel, la mejor versión de Navas entra en juego. 

Ahora lesionado, su futuro está en el Mundial. Superar una concentración larga, romper el modelo de juego de la Selección para hacerse referencia es la inercia que le abrirá las puertas de la élite. Le quiere el Madrid, el Barça necesita juego de banda, la Premier parece muy lejana. A día de hoy, ni Madrid ni Barcelona han movido ficha.  La inversión es galáctica, Del Nido no vende barato, y no existen garantías de que Navas aguante la presión de un grande. Necesita más avales, uno de ellos Sudáfrica 2010.

Florentino, por más que se publique y que el equipo necesite un ‘7’,  sabe que es una operación de máximo riesgo. No ha entrado, hay que darle tiempo. A nadie se le escapa que para hacer vibrar a la afición se necesita un mayor equilibrio dentro – fuera. Pagar sus 60 millones de cláusula, más una ficha acorde con su fútbol, costes exagerados para no despejar la incógnita.  Florentino Pérez no contempla el fichaje a día de hoy, sabe que no hay prisa. Inglaterra está demasiado lejos.  Si quieren ficharlo tendrán que estar cerca de la cláusula, no existe el momento oportuno, será caro.

El precio no es importante, Florentino quiere respuestas, una de ellas es saber si es el jugador indicado, otra si está preparado. No hablamos de fútbol sino de condición. En el Madrid la presión diferencia vencedores y vencidos. Florentino no le ve de blanco. No existen contactos, alguien está dispuesto a colocar a Navas cuando en realidad el fútbol de Don Jesús habla por si sólo. No es el momento, Sudáfrica dictará sentencia.

# domingo, 28 de marzo de 2010 21:00

Scholes, el otro Ferguson

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Factoría Old Trafford, marca el ritmo del United, ordena y manda, finaliza y resuelve partidos.  El United no acusa la venta de Cristiano Ronaldo, tampoco la negación al Apache Tévez. Los de Ferguson enlazan partidos y competiciones con facilidad, tienen la inercia del ganador. Juegan contra el Bayern, más tarde llegará el Chelsea y la vuelta de los cuartos contra los bávaros. En diez días se juegan la temporada, es el momento Scholes.

 
Las líneas maestras son sencillas, fútbol inglés, las individualidades hacen el estilo. El Manchester sale a mandar,  juego por bandas, estilo definido; el ritmo es cosa de Paul Scholes. La extensión de Sir Alex en el terreno de juego, pasan los años y no hay sustituto. Flechter, su clon, no es capaz de manejar el tempo. Scholes juega sencillo, en un toque marca diferencias; en el pase tenso batiendo líneas no hay otro igual, le da velocidad al juego, estilo posesión con intensidad Premier. En dos toques, control y pase, para darle amplitud al juego. El pelirrojo del United maneja el empeine interior con precisión para obligar al adversario a desgastarse en la basculación.


En el juego de pase, Scholes siempre aparece. Su fútbol parte en la fase de elaboración,  los compañeros se apoyan en él. Es el jugador referencia para todos aquellos que juegan de espaldas, tocan de cara; desahogan en Scholes y este cambia de orientación, así una y mil veces. Llega el momento del adiós, la cuenta atrás ha empezado. Según se acerca el final, crece su carácter indiscutible. Su ausencia aleja al United de lo académico, del fútbol de alta escuela, de la estética. Esto no significa que el equipo sea mejor o peor sino todo lo contrario, Ferguson está loco por la música, le encanta el fútbol de tiralíneas, centros y remates, toque de cara y apertura a banda, jugadores de segunda línea para marcar las diferencias.


Este es el estilo de Sir Alex, no hay otro que lo escenifique como Scholes. Los hay buenos como el  inmortal Ryan Giggs, jugador de banda en el pasado, héroe en la actualidad jugando por dentro, pero ninguno tendrá tanta influencia en el juego colectivo como Scholes. Lejos de ser un ‘regista’ como Pirlo, el cerebro del United siempre progresa con la jugada. Nunca toca y se queda, siempre empuja, su fútbol no acaba en aclarar la jugada, su tiro desde fuera del área es diferencial, marca goles y desatasca partidos, su llegada de tercera línea no tiene precio. Contra los Wolves hizo su gol número cien.  Lo dicho, está donde se le necesita. Scholes, el todopoderoso, dejará un enorme vacío cuando decía poner punto y final.

 

Ronaldo inició el camino,  pudo volver al Flamengo, el equipo con el que siempre soñó. Más de 5 millones de seguidores tiene el Fla, uno de ellos el goleador por excelencia, Ronaldo Nazario Da Lima. Le entregó su amor, vendieron camisetas y le ofrecieron un contrato irrisorio. Al final tuvo que buscar otro camino, lejos del soñado pero  se fue donde le dieron cariño y una ficha acorde con su productividad. Mete goles y genera negocio,  ha marcado 23 en el pasado brasileirao, se ha propuesto perder peso, reducir los niveles de grasa y ser feroz en la definición. Está fracasando, Ronaldo es víctima de su físico amateur. A su lado, Roberto Carlos, ambos rodeados de un puñado de niños con un talento descomunal.  

Llega en forma, todos quedaron asombrados de  su portentoso físico en la revisión médica; el único matiz digno de mejora era un desequilibrio isocinético entre su fuerza en sus piernas derecha e izquierda. Menor potencia en la izquierda, quizás secuela de alguna tendinitis, sobre la derecha. Plan específico, y en poco tiempo,  preparado para el  estreno. La expectación era máxima. 

El lateral izquierdo no ha dejado de jugar nunca. Indiscutible allá donde ha jugado, los años pasan pero los sustitutos no llegan. Ninguno de garantías, sabe que tiene su oportunidad aunque la adaptación de Michael Bastos al puesto de lateral zurdo por parte de Dunga complica las cosas. Este detalle, junto con el descubrimiento de Alves, el del Barça, de lateral izquierdo, hacen que Brasil pueda afrontar un Mundial sin un lateral izquierdo puro. No hay sustituto para Roberto Carlos, en el Madrid todavía siguen buscándolo. 

En el primer partido lesión por sobredosis de actitud. Peleó un balón hasta los límites del área técnica, llegó a la disputa pero no pudo frenar, en el deslizamiento un pequeño golpe a la altura del tendón rotuliano. Cambio, crioterapia y en pocos días a entrenar de nuevo. 

En el segundo partido tocaba el Palmeiras. Partidazo, expectación máxima para medir el nivel competitivo del Corinthians, un proyecto que junta a veteranos y noveles, a mediáticos con desconocidos aspirantes a la gloria. En el arranque, una entrada de Roberto Carlos escalofriante, recordó a la que le hizo a Figo en el Camp Nou, reflejó la evidencia. El mal de Roberto Carlos es la sobredosis de actitud. Ama el fútbol, es eterno e insustituible. Llega el Mundial, sueña con jugar uno más, sabe que no es descabellado, André Santos no convence, Juan no ha vuelto a ser el que era tras su lesión. Dunga tira de Dani Alves en la izquierda, utiliza a un extremo como Michael Bastos, le falta un ‘3’ y Roberto Carlos sigue estando ahí, le falta retorno y  condición. Sube pero no vuelve, los años no perdonan, está lejos de ser el mejor Roberto Carlos pero su calidad es indiscutible. El otro día, golazo desde la frontal. No ha perdido fútbol pero acostumbrado a ser superior no acepta que ahora debe jugar un fútbol inteligente. Dosificar las subidas, ser disciplinado en defensa y no jugar a medir fuerzas con el adversario. Hace tiempo era insuperable, por algo ha sido el mejor de la historia en su posición.  

 

Pudo ser un viernes cualquiera en la Premier Liga de Ucrania pero el partido entre el líder Dynamo y el modesto Zorya fue algo más que la antesala de un partido de Champions. En el minuto 78, con apenas 12 por jugador, ocurrió el retorno más esperado, el gladiador Aliyev estaba de vuelta. Hace unos meses renovaba hasta el 2011. Un jugador referente para un Dynamo en constante catarsis pero que nunca pierde la dupla sobre la que cimenta su proyecto deportivo: Milevskiy – Aliyev. Lleva el ‘8’, agresivo y vertical, activo y reactivo. Su carácter le traiciona en más de una ocasión.

El Messi ruso
Un ganador que no tolera la derrota, su carácter traduce la ira en frustración y acaba siendo víctima de su propia personalidad. Gesticula y protesta, cuando su equipo parece caído, saca toda su fuerza para cambiar el partido. Niño prematuro, es el debutante más joven de la historia del Dynamo. Perla de la cantera aunque sus primeros pasos fueron en el Spartak de Moscú. Príncipe heredero del mítico Zavarov. Un futbolista que tiene el mismo punto de arranque mediático que Leo Messi.

En el Mundial juvenil de 2005 celebrado en los Países Bajos, Messi fue el crack y el máximo goleador; la comparativa con el Mundial juvenil de Japón de Maradona hizo que todo lo mediático girara en torno al hoy en día mejor jugador del fútbol mundial. Aliyev, segundo máximo goleador, con uno menos que Messi y muchos menos partidos que Leo, fue la revelación de un torneo en el que terminó llorando tras la derrota con Nigeria en octavos en un día que Aliyev lo intentó todo y que se marchó dejando aureola en un torneo donde jugaron David Silva o Cesc Fábregas con España, siendo Aliyev el mejor mediapunta del Mundial.

Destaca en el golpeo a puerta y por las acciones a balón parado, es letal. Un lanzador como hay pocos en Europa, sin exageraciones ni excesos; su estilo no tiene nada que envidiar al de Juninho Pernanbucano en sus inicios. Mezcla estilos, el más usado es el golpeo de tres dedos, consigue unas curvas mágicas, unos efectos diabólicos que se han traducido en muchos puntos y victorias para un equipo campeón.

También domina el arte del golpeo de empeine interior por encima del tercero de la barrera. Es un recurso para cuando siente que el portero adversario le espera en su palo, no pierde eficacia, lo golpea todo durante un partido, no pierde potencia según pasan los minutos. Sus cuádriceps son ejemplo de fibra, potencia y resistencia, tan poderosos que a finales de 2008 tuvo que pasar por el quirófano por problemas de pubis debido a la descompensación tan exagerada entre tren superior e inferior. En el partido de la Supercopa de Ucrania recayó de su lesión de tobillo. Vuelta al yeso y a las sesiones de recuperación.

Tras dos largos meses de baja, Aliyev no tuvo la posibilidad de volver. Gazzaev no le dio ninguna oportunidad. Llega la tensión y el enfrentamiento. Hacía dupla con Milevskiy, ni uno ni otro aguantan la suplencia, tampoco el duelo, Aliyev se marcha al Lokomotiv, sale por la puerta de atrás.  No se olviden, el ‘8’ del Dínamo tendría sitio en casi todos los equipos españoles. Hace unos meses, su mujer Tatiana daba a luz a Alina, una niña que ha llenado de felicidad a un Aliyev que vuelve con ganas de dedicar. Su vida ha cambiado, mantiene la rabia y la ambición. Es un ganador, no llegará muy lejos pero allá donde juegue se hará notar. Necesita un balón parado, un lanzamiento desde lejos o una combinación con Milevskiy para poder acunar a su niña ante los ojos de todos. Se ha perdido toda la Champions, el lugar ideal para demostrar que puede ser un número uno en su fútbol, un mediapunta referente en el fútbol europeo.

# sábado, 27 de febrero de 2010 21:26

Tévez, el retorno del Apache

Es el único futbolista que le puede hacer sombra a Rooney en la Premier. Con su marcha llegó la derrota y la caída del equipo. Es el hombre franquicia. Cada semana castiga a Sir Alex Ferguson, el error del escocés es universal, una dupla Rooney – Tévez no tendría precio en el 1-4-4-2 que este propone. Le molestó la ambición del Apache, le incomodaba su capacidad para ser indiscutible sin ni siquiera ser titular;  no le prestó atención, le ninguneó.

Ira y personalidad, desafiar al Apache siempre ha sido jugar a perdedor. Triunfa allá donde va, su próximo reto es la albiceleste. No forma parte del ‘11’, al menos, no es indiscutible. Estos son Heinze, Masche y Messi aunque Maradona nunca es sinónimo de fortaleza y estabilidad. Es, junto con Rooney, el jugador más en forma de la Premier; pocos hay en el mundo capaces de marcar diferencias jugando a un ritmo de vértigo.

Se marchó a Buenos Aires, su paternidad dejó al equipo sin respuesta. Dificultades para ganar los grandes partidos, problemas de cara a gol, así como la caída del mito Mancini. El equipo tenía más orden pero nunca brilló, el equilibrio competitivo que buscaba el italiano seguía los mismos raíles que los del galés Mark Hughes. Ni uno ni otro podían asegurar la titularidad de Robinho, terminó volviendo a casa. Ambos buscaron en el repliegue y la contra, en la solidez defensiva y en el trabajo de estrategia los pilares para formar una idea colectiva y un estilo para crecer.

Tardó en volver, se entrenaba en Ezeiza, allá donde el seleccionado, en las instalaciones de la federación presidida por el eterno Grondona, buscó no perder el punto pero su prioridad había cambiado. El fútbol en segundo plano para alimentar la confusión de un Mancini que no demostraba en rueda de prensa que el Apache estaba fuera de la ley. Todos sabían cuando se fue, todos desconocían cuando iba a volver.

Llegó sobre la bocina, el jueves a última hora, para romper el muro de Stanford Bridge. Sospechaban que llegaría fuera de ritmo, antes el City era incapaz de marcar contra el Liverpool para caer contra el Stoke. La espera se hizo larga, volvió contra el Chelsea, el rival perfecto. Les ha hecho seis goles, es su bestia negra, pocos pueden hacer esas cifras contra un equipo, el Chelsea, que siempre ha sido sinónimo de portería a cero.

Rooney y Tévez, cada uno por su lado, castigados por el exceso, sólo hay un balón y con Cristiano en el United eran multitud. Cada uno por su lado, sus cifras son incontestables, son la dupla soñada, no era su momento. Pequeños gladiadores, líderes natos, nunca olvidan el colectivo pero necesitan la presión para ofrecer su mejor versión. Nunca caminarán juntos, serán enemigos eternos, ellos simbolizan la furia de Manchester.  

Es la joya de la corona, la ausencia de Rusia en el Mundial castiga su perfil mediático, la Champions puede ser su momento, llega justo y fuentes del club indican que no será de la partida. Titular o reserva, su nombre está en la agenda de los mejores clubes del planeta. Desde hace diciembre de 2008, Milos Krasic parece ser el objetivo del Madrid. 

Estaba en la terna, Juande Ramos pedía a Valencia, lo tenía hecho con el Manchester United,  Mijatovic quería a Krasic y Portugal se fue de viaje para fichar a Faubert. Nunca debió vestir de blanco. A día de hoy, Krasic es potencia, fuerza bruta con calidad siempre que el físico le sirva para ir un paso más allá. 

No tiene ‘estética blanca’.  La otra cara es Dzagoev, virtuoso, capaz de manejar diferentes registros, exageración de talento.  Está en la lista.  Puede jugar de ‘7’ y de ‘11’,  también de ‘10’ si se tuerce el fichaje de Ribery, el ruso es la alternativa.  Es el número dos. Está en el punto de mira.

Será duda hasta última hora, dicen que está descartado pero ayer dormía en la ciudad deportiva del CSKA, lugar donde está concentrado el equipo.  Dicen que le falta ritmo pero esa certeza es aplicable a todo el CSKA, han jugado amistosos. Ganaron al Rosenborg, Odense para perder contra el Dnipro. En ninguno de ellos estuvo el joven Dzagoev. Todos le miman, el partido contra el Sevilla es el escaparate perfecto, su calidad puede hacer saltar la banca en cualquier acción. 

Su posición y virtudes
Juega en la línea de tres por detrás del punta,  domina las tres posiciones, siendo el 1-4-2-3-1 el sistema que más controla.  Comparte línea con Milos Krasic, Keisuke Honda y con Mark González, este último es el cuarto elemento donde sólo caben tres.  Tiene uno contra uno, le gusta jugar a pierna cambiada y hace la diagonal Laudrup como los ángeles.  En el arte del balón parado marca diferencias, le encanta el golpeo de antigua escuela, con empeine interior superando por altura al tercero de la barrera, sabe que si ejecuta con precisión el balón se cuela por toda la escuadra.
 
Gana partidos, es el ídolo local, es un ‘10’, de esos hay pocos, su fútbol hace ganar partidos, no vive de hacer la jugada del resumen, nunca le tacharán de individualista, juega por y para el equipo. Asiste con la misma maestría que desborda, tiene último pase en la diagonal pero también sale por fuera para centrar. 

En la posición de falso extremo izquierda es donde más rendimiento ofrece. Por detrás del punta  necesita crecer y dominar el fútbol entre líneas y la llegada a gol.  Le gusta recibir y encarar, ver el fútbol de cara por eso brilla más de ‘11’ que de ‘10’, ya que recibir de espaldas no es su fuerte,  le ganan por anticipación, necesita curtirse y manejar el juego en espacio reducido.  La llegada de Honda le libera, no debería ser por mucho tiempo, tiene talento y desequilibrio para ser genial por dentro.

Es el talento del Cheska, está marcado por los dioses, tiene un par de meses para demostrar que es un galáctico, la cuenta atrás ha comenzado.

# domingo, 07 de febrero de 2010 21:45

Didier Drogba, el depredador

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Killer implacable, domina todos los registros del juego, voraz a la contra,  instintivo en el área y disciplinado en los movimientos de pizarra. Finaliza con derecha y con izquierda, en un toque y en dos, con la testa y sin dejar de  hacer movimientos sin balón para dejar espacios libres para la llegada de la segunda línea.

Jugador franquicia en el Chelsea, todo empieza y acaba en el marfileño.  Punto de partida del juego de ataque, Cech inicia el juego al pecho de Drogba tras un pase de treinta o cuarenta metros. No hay rival que frene este aspecto; tan previsible como dañino, Drogba permite a los blues jugar en campo contrario sin necesidad de que el equipo pierda la posición defensiva, detalle que suma para ser un equipo habitual de portería a cero.

En defensa marca la línea de presión, visualicen la posición del marfileño y se darán cuenta que el Chelsea permitirá al adversario tocar el balón todo lo que quiera  hasta la línea horizontal marcada por Drogba. Ese es el primer límite, superarlo con jugadores en posición es dejar espacios para la contra. Es una trampa ya que la facilidad para superar a Drogba es inversamente proporcional a la imposibilidad para batir la línea de cuatro que marcan Ballack y  Lampard. El que entra no sale, meter el balón por dentro significa ahogar al receptor, provocar el error y la salida a la contra del mejor equipo en ese arte.

Saben donde recuperar, dominan el primer toque tras recuperación , abren carrileros de contra y son verticales. No admiten la pausa, tampoco el engaño, llevan la contra a las leyes del basket y  hacen del físico un elemento diferencial. Anelka y Drogba, tras años de  incompatibilidad, son fieras haciendo el corte y la diagonal; la llegada de tercera línea de un lateral hace del  Chelsea un equipo que se maneja a la perfección sin balón.

La elaboración ya es otra cosa, con Ancelotti se ha dado un paso al frente. Tocan, mueven, juegan de primer toque y combinan pase corto y largo; la maquinaria está engrasada. En todo ello hay un protagonista, Drogba.  Es tan válido en el juego asociativo como en el juego directo, ideal para la contra, ha aprendido a convivir con una gacela, Anelka, que por fin ha encontrado la madurez y por consiguiente la regularidad. 

Un debe era el gol, sus registros siempre han estado por debajo de sus virtudes. Este año vuelve a estar fino, como siempre pero con ese plus ganador; en los partidos grandes  los  aficionados blues saben que el marfileño es de los que no se borra.

En el partido contra el Arsenal vimos un recital. Una falta, en la segunda mitad, refleja su fútbol. Balón al larguero, el sonido delató  todo aquello que define a Drogba a día de hoy. Violencia, precisión, latigazo, potencia y ambición no exento de técnica, ese es el fútbol de Drogba. No se olviden, tiene una cuenta pendiente, la Champions.

# lunes, 01 de febrero de 2010 11:08

Rooney: 'el velocista'

Jugador del mes en la Premier, la individualidad del momento, un valor seguro para un United que aspira a la cuarta corona consecutiva. La salida de Cristiano Ronaldo le dejó desnudo y descubierto ante la opinión pública, era el momento de asumir responsabilidades y marcar diferencias como killer y referente. Lejos de asustarse, el ‘Bad Boy’ no tembló. La salida del Apache Tévez era reducir calidad  a pasos agigantados.


Eran tres, cuatro con Berbatov, para dos puestos. El búlgaro sigue tan perdido como la temporada pasada. El plan B ya no existe, o ganas de inicio o empujas hasta el final con los titulares. No tiene más el United, el rol de sexto hombre del Apache ha quedado desierto.


La temporada pasada, con cuatro delanteros de primer nivel, Ferguson empleaba un modelo de juego con un solo punta. Había más, Campbell salió cedido al Tottenham, Macheda desatascó varios partidos que fueron llave para la Premier y Rooney dejó de ser un diablo para ser un sumiso que jugaba en banda derecha persiguiendo a los laterales contrarios.


Esta temporada, con menos recursos y variantes, el United maneja registros de dos puntas. Berbatov y Rooney vienen a clonar los movimientos de Yorke y Cole, la dupla legendaria del United. Poco más tiene el United, fuera de casa tiran de contra y sólo un punta. El equipo juega para Rooney, y este hace que el equipo siga en lo más alto.


En Champions espera el preciso AC Milan, en la Premier han asaltado la banca, ganar en el Emirates con una superioridad insultante les ha dado fuerza y autoestima. En la Carling siguen adelante. Cayeron en la Community por penaltis contra el Chelsea, hubiese sido el primer título de la temporada, y la del Leeds es la noche negra de la temporada. Impecable, la salida de Cristiano, la renuncia a Tévez, no ha significado más que la aparición de Rooney como fuerza, talento y desequilibrio.


Nunca marcó tantos goles como este año, 20 goles en 23 partidos; está a un gol del 100 en la Premier como bagaje particular. Cifra al alcance de muy pocos, su fútbol se basa en el físico, potencia y velocidad. Cuando está fino derrocha esfuerzos anaeróbicos, define como los ángeles con el músculo lleno de lactato, el ‘Bad Boy’ es la esperanza inglesa en el Mundial. 


Contra los gunners, salida al contraataque del United. Transición fulminante, recibe Rooney en campo propio, se gira y le mete un balón profundo a Nani. No se la dio al pie, si no larga para encarar; ese pase desactivaba su participación en la jugada. Veinte metros por delante el balón, Nani lanzado y todos corriendo menos el estático Rooney. Arrancó y no paró, fue igualando fuerzas, su carrera fue el reflejo de cualquier 100 metros de Carl Lewis. Cuando todos bajaron el ritmo, Rooney cambio de velocidad, los dejó tirados, se la pidió al espacio a Nani ante el declive físico de todos los gunners. Mano a mano con Almunia, tras 80 metros espectaculares, ácido láctico hasta las orejas y definición magistral.


Fue el 0-2 pero Rooney no paró hasta el final, una tras otra, cada contra era una arrancada descomunal que traía locos a todos los defensores de los cañoneros. Wenger no encontró el antídoto, era imparable. Dicen que le quiere el Madrid, Rooney sabe que con Cristiano juega la mitad, y es que balón sólo hay uno...

 

# lunes, 18 de enero de 2010 16:52

La verdad del caso Canales

Es el jugador del momento, los grandes se pelean por su fichaje; sus goles hacen que su cotización suba como la espuma. No es delantero pero  define como los dioses, no es un creador pero distribuye y organiza como los ángeles. Algunos están sorprendidos pero su calidad diferencial  lleva ahí desde hace años. Va quemando etapas, el asalto al primer equipo no ha sido sencillo, los prejuicios por la inexperiencia que suenan tan mal en este siglo le han perjudicado. Le han bastado unas cuantas semanas de confianza para  mostrar su fútbol. La titularidad no es suficiente, ya es el líder y referente así como la única esperanza de ver  jugadas y goles inolvidables.


El padre es su representante. Lleva de primera mano las negociaciones.  No le faltan ofertas, tampoco necesita especular. Con un Racing necesitado y un Canales sobrado de talento, tardar en firmar sólo puede implementar las ganancias. Una lesión podría ser un incordio y un freno, firmar al primer toque puede traer daños colaterales, las prisas nunca fueron buenas consejeras. Acaba contrato pero le meterán en la lista de compensación pese a no tener contrato profesional. Forma parte de las leyes proteccionistas. Lo perjudicados los equipos españoles, los extranjeros tendrían que pagar el mecanismo de solidaridad.  

Hace más de un mes Frank Arnesen se reunió con el padre. Le siguen desde hace mucho tiempo. Abramovich le quiere, sabe quién es y eso es mucho. La idea de la dirección deportiva es dejar de gastar cantidades estratosféricas en fichajes para invertir en  las joyas del mercado juvenil. Buscan usurpar el estilo Wenger. La oferta es de 1’2 millones de euros por temporada. Es el global porque saben que el pago de la ficha en Inglaterra se hace semanal. Hagan el cambio a libras y dividan por las semanas del año, y sabrán lo que le pagarán a Canales cada viernes durante los próximos cuatro años en caso de firmar por los ‘blues’.  Se incorporaría a final de temporada.


No sólo el Chelsea quiere al joven Canales. El Arsenal de Wenger llamará a la puerta. La última tentativa significa abrirle las puertas del  Emirates, como sustituto de Fran Mérida. Formar dupla con Cesc por delante del mediocentro significaría marcar diferencias en un juego de posesión agresivo. El dinero estaría en segundo plano, la oferta sería inferior a la del Chelsea, en 300.000 euros anuales.


En España, R.Madrid, Barça y Sevilla, en orden inverso al de aparición. El Atlético de Madrid parece que sólo tiene ojos para Fran Mérida. El secreto mejor guardado es el precontrato con el Sevilla. Todos lo niegan y algunos lo sospechan. Sea como fuere, el padre negocia como si tuviera libertad absoluta. La oferta del Sevilla sigue ahí, la propuesta de la entidad del Nervión no llega en números a sus competidores pero es el jugador que les falta, un ‘10’ que tenga finalización y elaboración de juego. Zokora les saca de la esclavitud de jugar con doble pivote, Canales les daría  fútbol sin perder equilibrio. Sería un salto cualitativo aunque la cláusula de rescisión sería de crack. Este detalle aleja a las partes. Del Nido siempre piensa en rendimiento y plusvalía.


La pasada semana, el lunes, día después del boom Canales, hubo una reunión en Madrid entre Ramón Martínez, Jorge Valdano y el padre. Hoy lunes, hay otra. La negociación avanza. El Madrid no se volverá loco, la oferta se mueve entre 600 y 800 mil euros por temporada. El contrato in crescendo cada temporada y con una buena cantidad en variables. Se han dado un plazo de diez días  para volver a reunirse. Florentino huye de las prisas, tampoco le gusta la presión. En el escenario del Madrid entra de lleno Pernia. Es madridista y afín a Florentino. Tirará del carro, y juega la baza de un año más en el Racing en una operación tipo Garay. Los demás lo quieren para ahora, el Madrid se permitiría el mañana.


En último lugar está el Barça. Juega de ‘10’ , ‘7’ y ‘11’ en el 1-4-3-3. No es un ‘8’ porque entre finalización y creación, Canales es virtuoso en lo último. Guardiola le quiere, un jugador que encaja en el estilo y en la filosofía. Utilizar la baza del Barça siempre ha sido un recurso de Pernía. Lo hizo con Garay y Calderón entró hasta la cocina. Pagó en máximos y en el acto para darle liquidez a las arcas cántabras. Txiki sabe de que va la película. El Madrid tampoco se ha vuelto loco sabedor de que el Barça no morirá por cerrar  la operación. Pernía no tiene las llaves del éxodo, si por el fuera, al Madrid y una temporada más en el Racing. El Madrid tiene la iniciativa, maneja las mejores opciones y sólo falta que pague el mismo salario que el Chelsea al futbolista para que todas las piezas encajen. 


El último episodio de la historia Canales está por escribirse, pocos jugadores han tenido tantas ofertas en tan corto espacio de tiempo. Queda tomar la decisión, dar el sí quiero. Entre medias, el joven Canales no para de hacer goles e ilusionar a la afición;  no será por mucho tiempo, la cuenta atrás ha comenzado, el futuro  le tiene reservado un ‘grande’, pelear por los títulos pasará a ser su premisa.

# lunes, 11 de enero de 2010 16:54

Canales, el elegido

La temporada pasada entrenaba con el primer equipo, junto con Edu Bedia eran las dos promesas del Racing. No jugó demasiado, más bien nada, minutos de la basura contra el Honka en la Uefa y algunos partidos de liga. Nada serio, la calidad arrolladora del  joven Canales no encontraba espacio en un equipo donde es complejo encontrar jugadores que hagan la diferencia. La falta de fortaleza física, su carácter menudo y la inexperiencia eran un castigo para un ‘niño’ acostumbrado a ser el mejor.


Era infantil cuando le ví por primera vez, la grada estaba repleta de ojeadores, todos querían fichar al mismo. El Barça había fichado a Cristian Ceballos, un virtuoso con el balón, mediático desde niño; la Masía había ganado por la mano al resto de canteras que pretendieron fichar a Ceballos. El Madrid era una de ellas. Era el segundo capítulo de una disputa, Iván de la Peña había sido el primer episodio. Ahora o nunca, Canales era una joya, talento innato, la disputa por incorporarlo a las inferiores fue una constante durante años. Nadie lo consiguió, tampoco Canales se lo creyó, está acostumbrado a la presión.


Acaba contrato en junio. Dicen que ha firmado por el Sevilla, no se descarta que los hispalenses cobren una cantidad por el jugador sin que este vista nunca su elástica. Este hipotético caso se justifica en la tesis del precontrato filtrado hace tres meses, puede haber sido una jugada astuta para poner al jugador en el escaparate mediático. De haber firmado no se entiende mucho que ahora se negocie con todos. Lo cierto es que el precio ha cambiado, ningún otro jugador ha tenido una presentación tan estelar en la élite. Iniesta fue progresivo, Raúl fue paso a paso, tras Messi nadie ha marcado la diferencia como Canales. Marca goles con maestría, va sobrado de calidad, su adaptación al ritmo competitivo es el certificado de que Canales es algo más que un futbolista. Nunca se siente amenazado, hace la pausa pero tiene el control, ejecuta como quien juega en el patio del colegio.


El Madrid, tras la última de Guti, necesita un jugador como Canales. Hablan de Silva, también del mayor de los Alcántara pero ninguno de ellos ha demostrado la finalización de un jugador que ve la portería enorme, nunca tiene prisa, hace lo que quiere sin dar sensación de velocidad, diferente al resto. Un jugador entrelíneas con esa virtud para hacer goles no tiene precio. Sube el nivel, de buen jugador pasa a jugador franquicia. No se entiende que el Racing se haya dormido con este chico. Vale mucho dinero, podría ser el traspaso más caro de la historia del club en época de crisis. Hablamos del Madrid, tiene perfil Barça y no hay ninguna duda de que por mucho que nos vendan que Fran Mérida es la mejor promesa desde el Atlético, estos han vuelto a equivocarse. Wenger nunca permitiría que Canales acabara contrato…

# domingo, 10 de enero de 2010 16:56

Denilson, el lesionado torpe

Los gunners vivían en campo contrario, embestida y avalancha; los toffees no respiraban, un ejército que sobrevivía despejando balones y acumulando jugadores por detrás de la línea de balón.  No había opciones, los mejores minutos de los chicos de David Moyes habían pasado. Un arranque trepidante, un Arsenal lento y espeso como viene siendo habitual en el primer tercio, un Almunia silbado y un Emirates lleno de fieles.


Denilson era el jugador del partido, llegando desde tercera línea, haciendo un buen balance defensivo, siendo capaz de interpretar bien el rol de jugador para desahogar y cambiar la orientación del juego. No quedaba mucho para el final, una disputa en la mitad del campo toffee marcó la diferencia.  El fútbol son detalles, controlar todos los aspectos del juego significa ser ganador, la madurez del futbolista se define por detalles.  Balón dividido, Denilson se va al suelo, la disputa con Pienaar le había dejado tocado.  No manifestó su lesión, quedó boca abajo, despistado, mientras el sudafricano Pienaar salía como una bala. Sagna no pensó ni por un segundo que su compañero había abandonado, Gallas tampoco sospechó nada. Una pérdida, una contra, la basculación de Vermaelen dejó un carril inmenso por el centro. Ahí llegó Pienaar, a la carrera, justo cuando un inocente Denilson se levantaba. Mano a mano contra Almunia y sobredosis de calidad. El crack del Ajax había vuelto, Pienaar justificó porque un día fue considerado un proyecto Seedorf.


El partido no había acabado. Saque de centro, los toffees atrás y Denilson con la pelota. Era el receptor, el Arsenal se desplegaba en ataque. Denilson no había dicho su última palabra. No sabía si estaba lesionado, tampoco debía sospechar nada, al segundo toque en conducción se fue al suelo, le volvió a dar el pinchazo. Recuperación y contraataque, la historia se repetía, era la sentencia, la tuvo Vaughan. Tiró al muñeco, en dos minutos el Everton pudo sentenciar. Quien perdona pierde, no fue gol pero eso no escondió el enfado monumental de Wenger;  sabe que perdió dos puntos por la inocencia de Denilson.  Pudo ser peor, la élite castiga la falta de lectura de partido sin vehemencia. El Chelsea respira, la amenaza gunner se ralentiza.

# lunes, 04 de enero de 2010 16:59

Kuyt, el soldado de Melwood

Holandés gladiador, el último galáctico del Feyernoord. Segundo delantero con llegada o punta de referencia, siempre por el carril central, esa era la zona de influencia de Kuyt en la Eredivisie. Estuvo en todas las agendas, no fue azulgrana porque el Barça juega sin mediapunta; tampoco fue madridista porque le faltó una actuación sobresaliente en una gran cita, Eurocopa o Mundial, para ser mediático. Jugó en Alemania 2006, Holanda se quedó a medio camino y la cotización de Kuyt no subió como la espuma. El Liverpool le quería desde antes,  Kuyt pidió tiempo, quería centrarse en el Mundial. Su sueño desde niño no podía permitir que el ‘mercato’ le hiciera perder el ritmo competitivo. Llevaba el ‘10’, jugaba de espaldas y de cara, tiraba el desmarque de apoyo con la misma facilidad que picaba en profundidad.

Era indiscutible, el equipo jugaba para él, líder y killer del área, no le hacía asco a marcar de tres en tres. Un futbolista que dejó huérfano al Feyenoord con su marcha. Tras él, no había nada.  Su última temporada fue escandalosa, 33 partidos de liga para marcar 22 goles y dar 19 asistencias.  Números estratosféricos.  Firmar  más de 20 goles era algo habitual, no era un reto sino una costumbre. Bota de Oro de la Eredivisie, MVP de la competición, todo eran premios individuales para un jugador nacido para marcar diferencias. Desde ese verano de 2006, los de Rotterdam no compiten, luchan por volver tirando de un equipo de viejas glorias al más puro estilo AC Milan.

En la selección tampoco fue fácil, la competencia era feroz, pero se hizo un fijo desde el primer día. Advocaat, más tarde Van Basten, el referente, podía elegir entre Van Nistelrooy, Kluivert, Makaay, y algunos otros que eran desequilibrantes de aquella como el todo terreno Van Hooijdonk, que tan pronto marcaba de falta directa como de jugada individual.  Pudo con todos, indiscutible en la orange, algunos llegaron a compararle con Dennis Bergkamp, el príncipe elegante.

Su fichaje por el Liverpool de Benítez suponía un salto cualitativo, le esperaba Anfield, días de gloria  y páginas de éxito por escribir. Soñaba con jugar en un grande, el Liverpool era un equipo leyenda entrenado por un referente, Rafa Benítez. Iba como escudero de Atila, el capitán Steven Gerrard, aunque ese verano la salida del Stevie estuvo más cercana que en ningún otro momento.  Al final se impuso la ley Abramovich, llegaron Shevchenko y Ballack, Mourinho tenía un objetivo, uno sólo, Steven Gerrard aunque el gran capitán decidió dar marcha atrás cuando todo estaba perfilado. Su salida hubiera marcado un antes y un después, es el líder, la extensión de Benítez en el terreno de juego. Por jugadores como él y Kuyt, Benítez sigue teniendo una fe incondicional en el proyecto.


El estilo del fútbol inglés le venía de perlas,  juego directo, choque y apertura a banda. Recibir de espaldas, hacer la pausa, y llegar al área, ese era el estilo Kuyt. No tardó en hacer la diferencia aunque su estilo fue cambiando, llegó como un ‘10’  siendo estrella y ahora es el mejor jugador interpretando el fútbol como un deporte colectivo desde una perspectiva de calidad. La mutación es una realidad, una exaltación de renuncia al egoísmo, pasar del ‘yo’ al ‘nosotros’ nunca es sencillo, entregar tu destino a la toma de decisiones de Rafa Benítez  es un síntoma de confianza y respeto hacia alguien que siempre consigue darle más al futbolista de lo que le entrega. Ejemplos hay muchos, jugadores que con Benítez llegaron a ser internacionales  pasando después al ostracismo cuando el entrenador dejaba el club.


Su llegada coincide con la de Mascherano, Bellamy, Pennant, Arbeloa, Leto, Paletta, Nabil El Zhar y la repesca de Cissé y Fowler. Época de cambios, Benítez buscaba  un equipo con más recursos y variantes, elevar el nivel con la apertura de los mercados de fichajes. En su primer año, la final de la Champions, la final de Estambul. En Anfield hacia dupla con ‘el espárrago’ Peter Crouch, fuera de casa su compañero era Craig Bellamy. La estrategia del bloqueo con Agger, la calidad de Reina en la tanda de penaltis, el liderazgo de Gerrard, la mentalidad de Kuyt y un ajedrecista, Benítez, posibilitaban que el sueño de la Champions  fuera una posibilidad para  Kuyt, un jugador que vive para ganar.

En Atenas, 1-4-2-3-1, Kuyt sólo arriba con Gerrard por detrás.  Ese era el plan inicial de Benítez, fue su último día. La entrada de Mascherano, tardó en ser indiscutible, obligaba a quitar un punta y a meter a Gerrard en la mediapunta.  Se fue Crouch, llegó Torres,  Kuyt se quedó sin sitio.  Se fue a la banda, en la derecha, nunca protestó. Dejó de ser el referente. Síntoma de grandeza, otro hubiese pedido ser traspasado pero Kuyt nunca perdió de vista su objetivo, ganar. Quiere la Champions, el equipo la Premier,  también existe un sueño, el Mundial de Clubes, una competición que se le resiste a los reds.  La ansiedad puede ser el enemigo, la sed de victoria de los reds debe ser un factor ganador.


El sábado, en la FA, contra el Reading, el Liverpool salió como antaño, con Gerrard en el doble pivote y dos delanteros arriba, Ngog y Torres. Kuyt en la banda, como interior diestro, con el ‘18’. Los minutos por dentro  son una rareza, ya puede faltar el que sea que Kuyt nunca abandona la banda. La entrada de segunda línea y la presión tras pérdida son sus virtudes, hacer una labor sorda para que otros, Gerrard o Torres, puede incluso que Bennayoum, se luzcan. No protesta, no dice está boca es mía, siempre alerta, dispuesto a sacrificar su gloria por el éxito de un equipo en apuros. Era un futbolista de 20 goles, ahora su objetivo es llegar a 10- 12, distraer y aprovechar los espacios libres que dejan los jugadores de primera línea.

Un ejemplo de su perfil, rendimiento sin regalar nada de cara a la galería, fue el gol de Gerrard contra el Reading,  gol que supone seguir jugando en Anfield para pasar ronda.  Ngog  y Torres separan a los dos centrales haciendo un espacio libre por dentro en forma de laguna, a ese espacio llega Kuyt de segunda línea con una obligación, evitar el fuera de juego en la asistencia Gerrard de empeine interior.  Kuyt se quedaba sólo ante el portero del Reading,  la finalización era sencilla:  control orientado y remate cruzado a la barra de atrás.  Este arte lo domina a la perfección, tenía espacio y tiempo pero buscó la sorpresa, el pase de Gerrard con efecto y dirección a la portería le facilitó anotar un gol sin tocar la pelota, tirando de un amague ‘made in Pelé’.  Hizo una finta, dejó pasar la pelota, confundió al portero con su movimiento,  y esta se fue directa a la red.  El gol subió al electrónico, la anotación para Gerrard pero el mérito de Kuyt, un jugador que ya nunca estará entre los grandes pero que nunca dejará de ser un número uno. Él nunca dejará que el Liverpool camine sólo. 

# miércoles, 23 de diciembre de 2009 17:16

Robinho, el anti Messi

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Llegó como el antídoto para un Barça de nueva generación, lleno de talento y con recursos para mandar en Europa durante un lustro. El Madrid necesitaba velocidad y cambio de ritmo, uno contra uno y desborde, en el panorama internacional había poco donde escoger. Messi tenía todo para ser el número uno del futuro, Robinho hacía una dupla galáctica con Diego Ribas en el Santos.

Uno representaba la Masía y el otro, era el nuevo crack de un Madrid entrado en años y en vicios. Debutó en Cádiz y se hizo la luz. Los titulares desbordaron su fútbol, nunca tuvo un momento de éxtasis semejante. Se olvidaron de los detalles, el Cádiz venía de segunda, hacía un calor intenso, era el primer partido y los jugadores estaban cortos de preparación y de ritmo competitivo siendo Robinho el único que venía de jugar fecha tras fecha en el brasileirao; y para más inri, salió en el último cuarto con las fuerzas del adversario hechas trizas. Humo mediático, lo dijimos en su momento, Robinho no alcanzó el perfil de futbolista diferente hasta que Capello y más tarde Schuster, le hicieron pensar en colectivo. Defender y atacar, transiciones eléctricas y desborde entre líneas. Se hizo jugador al tiempo que el Madrid le despreciaba; su pecado, ser fichaje de Florentino.

Robinho contra Messi, Madrid contra Barça, a nivel mediático el fútbol del brasileño era una caja de resonancia mundial. Mal asesorado huyó a la Premier, terminó en el City y desapareció de escena. Suerte tiene de ser brasileño, de ser angoleño nadie citaría a Robinho entre los cien mejores del mundo. El fútbol no deja de ser virtual en ocasiones, nadie piensa quienes son los mejores sino que citan a los que salen en los periódicos.

Su llegada al Barça parece inminente. Lo quisieron desde el primer día. Objetivo de Guardiola en lo futbolístico, de Rosell en lo mediático y de Laporta por apuntarse un tanto que se esperaba que fuera roselista. Con Cesc pasó lo mismo.

Llega para ser el anti-Messi, una vez más. Al argentino le darán el Balón de Oro, tras el galardón llega la invernación. No hay más que repasar la lista para comprobar que todos los galardones han bajado su nivel hasta resultar poco significativos en el triunfo de sus equipos y valores seguros para garantizar conflictos mediáticos. El Barça sin Messi se queda sin desborde, plantilla reducida y ataque previsible en cierta medida. Guardiola, el más listo de la clase, busca un perfil de futbolista capaz de generarle fútbol al equipo, amplitud en banda y ciertas dosis de gol con las entradas en diagonal. Velocidad y cambio de ritmo, el Barça compra lo mismo que el Madrid en su momento pero con una diferencia, el jugador está formado, el Barça es la última oportunidad de élite y su misión es bien diferente: no viene para ganar él sólo los partidos sino para servir de motivador de Messi, para hacer que su fútbol no levite ya que el banquillo siempre será una amenaza con Robinho en el equipo.

No busquen enfrentamientos ni disputas. El objetivo de Guardiola es integrar, hacer una pequeña sociedad entre ambos pero es sabedor que Robinho es su carta ganadora en la gestión de la presión. Llega uno bueno, con hambre y un Mundial a la vista, es perfecto para generar competencia interna y provocar que todos vayan al doscientos. Cruyff buscó lo mismo con Romario en su Dream Team, Laudrup no resistió el ritmo. Todos estarán más atentos, Messi el primero aunque no por ello quiere decir que esté distraido, aunque de primer toque el más preocupado debería ser Tití Henry.

# martes, 22 de diciembre de 2009 17:03

Robinho, el eslabón perdido

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Dicen que está descartado. La caída de Hughes le deja sin coartada. La victoria del City nada cambió, la suerte del galés estaba echada, el desenlace del caso Robinho llegaba a su fin. El Barça, con todo pactado con el brasileño, no dió opción ninguna a los ejecutivos de los skyblues; la operación se cerraba con una cesión por seis meses con opción de compra a final de temporada. Por aquel entonces Henry no funcionaba, incluso era sospechoso de dosificarse para la decisiva repesca del Mundial. El Barça estaba atascado, había perdido chispa, no la ha recuperado, el equipo es mucho más sólido que el de la 08/09 pero ha cambiado pegada por fortaleza. Messi volvía triste cada vez que se encontraba con Maradona, el equipo necesitaba uno contra uno, desequilibrio y juego por bandas.
 
Las posiciones a reforzar eran dos, una la del mediocentro, otra la del extremo izquierda. La prioridad era el gol, la velocidad arriba. En la zona ancha, Mascherano es imposible ahora, quién sabe lo que ocurrirá en verano tras negarse el jefecito a renovar una y mil veces. Guardiola prefiere esperar, tirar de Márquez o Piqué, apostar por darle minutos a Milito y aprovechar al máximo a Chygrinskiy hasta que vuelva la Champions. En caso extremo, Oriol Romeu, un canterano que dará que hablar.
 
Resuelta esta posición, queda un '11'. El problema más significativo es el económico. El Barça no puede permitirse 30 millones más de inversión en futbolistas durante esta temporada. Se busca la opción de la cesión más opción de compra. Encontrar en ese perfil calidad diferencial es complejo. Había que encontrar al futbolista deprimido, necesitado de relevancia y aburrido en un fútbol que no fuese el suyo. había que buscar un perfil de jugador como aquel de Laudrup en la Juventus. El primer nombre fue definitivo, Robinho. Su agente se moría por cerrar la operación, el de las capuchas vio el cielo abierto tras el engaño al que fue sometido por Wagner Ribeiro para terminar con sus huesos en el City. Todo por un puñado de petrodólares. Su fútbol fue a menos, dejó de jugar la Champions y el público se olvidó de él. 
 
El acuerdo era un hecho. Cobraría lo mismo que Iniesta, con pluses por objetivos individuales y colectivos que ascenderían su ficha al primer escalón. Pactado el precio de la cesión, y el contrato para los próximos cuatro años. Jugador de pasado madridista, relacionado con Rosell, Laporta lo convirtió en prioridad. Guardiola lo quiso fichar nada más llegar. Era imposible, jugaba en el Madrid.
 
Quedaba convencer al City, los skyblues dieron un primer 'sí' condicionado. Si todo seguía como transcurría, el jugador salía en el mercado invernal. Ahí llegó la publicación futbolitis. Estaba consumado, así lo informamos. Todos lucharon por dejar correr el tiempo y no hacer nada de ruido. El Barça sufría en Champions, Robinho no competía ni en los entrenamientos; en caso de ir mal la temporada Laporta tenía una cortina de humo tipo Henry. Todos ganaban porque Guardiola tendría el Romario de Cruyff, ese jugador para poner las pilas a las vacas sagradas. El City se quitaba un lastre en caso de ganar con Hughes al frente.
 
Todo cambió hace dos semanas, me preguntaron por jugadores para el Barça en la posición del '11'. ¿No está hecho lo de Robinho? Sí, me contestaron, pero por si acaso. Algo olía mal, algo se había torcido. No pregunté más, no me interesaba, no vivo para dar noticias sino para analizar fútbol. Les cuento cual fue mi respuesta para esa posición, el número uno es Luís Suárez, puede jugar en las tres posiciones del ataque. La segunda opción como '11', sería Douglas Costa. Menos polivalencia pero más desequilibrio. Estos son inalcanzables en lo económico salvo que Laporta haga magia. Una opción interesante del perfil Robinho podría ser  Danny (Zénit) con cesión más opción de compra. Lo lleva Mendes, un amigo en Can Barça, dije un par de nombres más pero estos para otro día.
Esperemos acontecimientos.

# jueves, 10 de diciembre de 2009 17:08

El Chori Domínguez dice sí al Valencia

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Juega con el ‘10’, mediapunta con rendimiento en banda.  En el Rubín juega por detrás del delantero referencia,  Bukharov, cuando los de Berdiyev juegan fuera de casa en partidos donde defender es lo único.  Como locales, la necesidad de mayores recursos, obliga al viejo zorro Berdiyev a implementar registros y tirar de variantes. Una de ellas da con los huesos del Chori  en la banda, jugando de la misma manera que lo hacía en el Zénit. 

Posición del ‘11’, extremo zurdo jugando a pierna cambiada, la posición Ronaldinho, dentro de un 1-4-3-3. En el Zenit se iba para dentro, Anyukov hacía de carrilero. Era en la diestra porque en la izquierda no jugaba mientras estuviera Arshavin.  En el Rubín es Ansaldi quien le dobla, hacer el slalom tipo Laudrup es una virtud que hace del Chori un jugador espectacular sin dejar de ser  solidario. En el Zenit había problemas de egos, el chori era tan bueno que tenía que soportar las trampas de un equipo hecho a imagen y semejanza de Arshavín.  Advocaat  entregó su alma al ego de Arshavín, ídolo local, jugador mediático y capitán de un equipo que tenía dos mariscales, Tymoschuk y Arshavin.

El Chori sufría, no se adaptó nunca pero nunca dejo indiferente a nadie. Su calidad siempre salió a relucir, cuando salía 20’ rendía, cuando lo hacía el partido completo era el jugador diferencial. El equipo se le escapó de las manos a Advocaat tras la UEFA, Arshavín negoció con el Tottenham su salida, el Barça se metió en el circo, también el Madrid a última hora. Las comisiones, la dificultad para salir hicieron de Arshavín un jugador en rebeldía, pasado de peso y con una desgana alarmante. Fue el verano de 2008, tras la Eurocopa, Arshavin perdió la silueta y olvidó su fútbol, sólo el Chori mantenía el nivel de un equipo que se hundía.

En el Rubin es el crack. Lanzador del balón parado, el jugador talentoso al que se le cuida y protege, es único para Berdiyev, acaba contrato y prefiere la calidad de vida, dar el salto al fútbol latino es su prioridad.  En Rusia, los futbolistas tributan con una retención del 12%, un chollo comparado con las leyes españolas. Le pasó lo mismo a Arshavín, cuando firmo por el Arsenal, hizo gala de todo lo que os contamos aquí en aquel verano, este chico está muy mal asesorado. Se olvidaron de decirle que le retendrían el 48% de lo acordado. 

Tenía ofertas de Italia e Inglaterra,  la cotización del Chori se ha disparado tras jugar contra el Barça y el Inter.  La erótica del fútbol  es sorprendente. El ‘Chori’ lleva años estando ahí, jugando igual o mejor, sin embargo un par de partidos dictan sentencia, todo ello sumado a que acaba contrato hace del Chori un jugador cotizadísimo. Hace cuatro meses nadie sabía que acababa contrato, pocos confiaban en su calidad, de haberlo sabido hubiesen cerrado el contrato seis meses antes de su finalización, como se hace con los buenos, con los indudables.

El Rubín ha terminado la fase de grupos, el Valencia está a la espera de pasar la prueba del Madrid,  todo está acordado, el jugador ha descartado a otros equipos para dar el ‘si quiero’ al Valencia. Os cuento esto antes de que los agentes del jugador se lo hayan comunicado al Valencia. La decisión es de ayer noche, si el Valencia  responde a su palabra, el Chori será nuevo jugador del Valencia. Busca casa, ha sacrificado muchos euros para jugar en España, en el Valencia. Su ficha en el Rubin Kazan era inalcanzable en tiempos de crisis. Todo esto ha quedado en segundo plano, el jugador quiere triunfar, sabe que su perfil encaja en la Argentina del Diego,  el Valencia deberá revisar su orden jerárquico, el Chori viene para marcar de balón parado, para dejar  jugadas para el recuerdo con su irreverente clase, para asistir a Villa o a Mata, para asociarse con Silva

El Valencia ficha calidad y esto siempre es buena noticia, sólo falta encajar la pieza en el puzle de un  equipo que firma mejores registros en el arranque que en las temporadas donde salió campeón. La teoría  argumenta su fichaje, falta por ver cómo se adapta, calidad no le falta.

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