Chicas, creo que por fin podemos desterrar la máxima “sin esfuerzo no hay recompensa”. O sea, que ya no tenemos que sufrir en el gimnasio para conseguir el cuerpo que queremos. Los artífices de este milagro son una nueva generación de aparatos con forma de plataforma que funcionan a base de vibraciones. Fue una amiga mía quien me informó del descubrimiento de las vibraciones mágicas, que yo en principio confundí con las de otro tipo de aparatología (que aunque no endurecen el cuerpo, también tonifican y reconfortan lo suyo).
Mi amiga, que siempre está a la última en todo tipo de tratamientos de fitness, wellness, estética y lo que haga falta (tiene una potente tarjeta de crédito, por supuesto) está entusiasmada con este nuevos sistema. Por lo visto, cinco minutos subida en una de estas plataformas vibratorias equivale a un partido de tenis de ¡dos horas de duración¡ Yo, que siempre he mantenido el tipo a base de esfuerzo y horas en el gimnasio, no daba crédito a semejante milagro, así que me fui directa a Internet y a comprarme las revistas femeninas (siempre al día en estos avatares) para buscar más información sobre estas máquinas celestiales.
Efectivamente, varias revistas femeninas publicaban información sobre las vibraciones mágicas que, explicaban, tienen aplicación tanto en gimnasios como en centros de estética para combatir la flaccidez. Lo más alucinante es que estas máquinas, cuyo nombre de guerra es Galileo, Power Plate o Proellixie, se basan en la tecnología que la navegación espacial rusa utilizaba con sus astronautas. Como en el espacio perdían masa muscular a toda velocidad y era imposible entrenar con peso, desarrollaron un sistema a base de vibraciones para que sus astronautas no se quedaran como el espíritu de la golosina. Y este precisamente es el fundamento de estas máquinas: al vibrar, la plataforma activa todas las fibras musculares del cuerpo, por lo que la intensidad se concentra y se necesita muy poco tiempo para conseguir resultados. Entre sus beneficios: potencia el metabolismo, quema grasas, mejora la circulación, la condición física general y el control corporal, proporciona bienestar y relajación, y mejora el estado de la piel, sobre todo el tejido conjuntivo debilitado por la celulitis. ¿Se puede pedir más?
En resumen, que la máquina puede utilizarse en gimnasios para mejorar la forma física y el tono muscular, recuperar lesiones o prepararse para ciertos deportes (se pueden hacer todo tipo de ejercicios sobre la plataforma); o en centros de estética para combatir la flaccidez y la celulitis. La Power Plate (http://power-plate.us), que es el último modelo, ha ganado varios premios como mejor aparato de musculación porque además, permite tonificar cualquier parte del cuerpo sin impacto ni sobrecargas. No sé vosotras, pero yo voy a probar el invento, ya tengo dos direcciones donde la tienen (http://www.felicidadcarrera.com y www.mato-ansorena.com). Si de verdad funciona ¿os compraríais una para casa? Imagináos a vuestro maromo, cual el de la foto, musculando en casa mientras veis la tele...