Con esta frase comenzaba una conversación telefónica una de mis amigas. “Lula, tienes que contarlo en tu blog, no he probado una cosa igual en mi vida, y mira que me han dado masajes...”. Entre exaltada y emocionada, mi amiga me contó su celestial experiencia, ya que, según sus palabras, el masaje que le habían dado era “algo de otro mundo”. Mi interés fue en aumento cuando me contó que Shakira se había dado uno de estos masajes antes y después del concierto que dio hace unos días en Madrid. “¿Dónde hay que ir para que te den una dosis de eso?”, le pregunté yo, deseosa de conseguir tal estado de felicidad.
El sublime masaje que recibió mi amiga es obra de un terapeuta filipino del centro de estética, estilismo y peluquería de Lorena Morlote (www.lorenamorlote.es). Según me explicó, el masaje es de cuerpo entero: el terapeuta empieza por los brazos, pasa a la espalda y las piernas y acaba con el cuello y la cabeza. Al principio, ella se sintió un poco rara, sobre todo porque la técnica del masajista le pareció totalmente diferente; a medida que avanzaba el masaje se sintió flotar, entró en un profundo estado de relajación, ligereza y bienestar; al terminar no se lo podía creer: había desaparecido su permanente dolor de espalda, sus millones de contracturas y tensiones, y se sentía feliz y llena de energía.

Las sensaciones celestiales que proporciona este masaje, que Lorena Morlote recomienda a sus mejores clientas y tras el cual, todas sin excepción acuden a darle las gracias, se ven sublimadas por el propio centro. Estética zen, detalles cuidados al máximo, exquisita decoración y trato. Y lo mejor, el precio del masaje no me parece excesivo si de verdad es tan increíble el resultado: 65 €. Un capricho que, yo, por lo menos, voy a condecerme.
¿Conocéis algún masaje tan celestial como éste?