Yo sí. Aunque suene algo perverso, se trata de un “colocón” súper saludable. Tanto, que Michael Jackson está enganchado desde que empezó con sus rarezas y ansias de eterna juventud. Pero no se trata de una terapia para colgados o gentre rara, todo lo contrario, en EE.UU, de donde viene todo lo ‘in’, los ‘oxybar’ son de lo más normal. Cuando los modernos de USA están cansados, han dormido poco o quieren revitalizarse por dentro y por fuera, se va a uno de estos bares y se ponen un chute de oxígeno del aroma que más les gusta. Si te empieza a picar la curiosidad, vas a poder satisfacerla personalmente, porque ya hay varios ‘oxybar’ en España e incluso hay empresas que te los llevan a casa para agasajar a tus invitados con sobremesas muy etéreas.
Hablando en serio, resulta que los oxybar combinan la terapia de oxígeno (que hace furor en los centros de estética) con la aromaterapia. Se trata de dosis de oxígeno al 92% de pureza con esencias naturales de diferentes aromas. ¿Cómo se toma esto? Pues se pone uno cómodo en un sillón -que incluso puede ser de masaje-, se enchufa una mascarilla, y a respirar. ¿Cómo sé yo todo esto? Porque me lo ha contado una amiga que entrena en Tower Gym (www.towergym.com), uno de los primeros clubes de fitness de España en apuntarse a la moda del ‘oxybar’. Investigando en la red he descubierto que a los franceses les encantan en versión narguile.
¿Qué beneficios tiene? En Tower Gym lo aconsejan para mejorar el bienestar del cuerpo y la mente y aliviar un montón de patologías, entre ellas, insomnio, cansancio o estrés. Y quienes lo han probado dicen que es lo mejor para la resaca. Además, tiene un efecto rejuvenecedor del organismo. ¿Qué se siente? Mi amiga dice que aspirar oxígeno te deja súper relajada y descansada, como si hubieras estado durmiendo profundamente. Otro amigo, que lo probó hace años en Nueva York, me dio otra versión más simpática; literalmente: “aspirando oxígeno te coges un colocón de miedo y encima te has metido algo bueno para el cuerpo”.
¿Suena bien verdad? Pues creo que esto no ha hecho más que empezar, en EEUU te instalan tu propio oxybar en casa y hasta un equipo de estética para aplicártelo en la cara (www.o2bar.net). Lo de la terapia facial sí que lo he probado (os lo cuento otro día con pelos y señales), pero lo de los chutes no, y estoy deseando. ¿Cambiaríais los bares de copas por los oxybares?