
No sé vosotras, pero
cuando se va acercando el verano yo me empiezo a poner algo nerviosa pensando si este año me cabrá el biquini del año pasado.
Empiezo a ir más al gimnasio -incluso salgo algún día a correr por el barrio-,
empiezo a tener más cuidado con lo que como -palmeras de chocolate fuera-,
intento controlar las copas nocturnas y me pongo a caminar todo lo que puedo. Y la verdad es que
en un par de meses suelo quitarme de encima los kilos que siempre gano en invierno. Emocionada, hago la maleta pensando en la playa, el sol, mi novio, mis amigos y…
¡el chiringuito! Ese
santuario de la dieta mediterránea, ese refugio del guerrero tras una jornada achicharrándose bajo el sol, ese descanso de la damisela deshidratada tras tostarse a base de bien, ese surtidor de
cervezas y cocacolas fresquitas, de
tapas suculentas, de
apetecibles helados, de
ansiadas paellas y frituras de pescado,
suculentos gazpachos, etecé, etecé, eceté.

Un par de días visitando el chiringuito mañana y tarde, y
¿puedes volverte de las vacaciones con más kilos de los que perdiste? Yo creo que no, estoy convencida de que se puede disfrutar del los placeres del los chiringuitos playeros sin perder el tipo.
Os cuento mis secretos para conseguirlo:
1. No quedarme todo el día tumbada en la toalla: es mucho más divertido tomar el sol jugando al voley, a las palas o, simplemente, dando paseos por la orilla del mar.
2. Bañarme mucho: saltando olas, esquivándolas o nadando se queman muchas calorías.
3. Beber mucha agua: siempre es mejor que los refrescos y contrarresta los efectos del sol en la piel.
4. Comer mucha fruta: para matar el gusanillo sin meterme calorías extra.
5. Elegir bien el chiringuito: como aperitivo, las aceitunas, los pepinillos, los moluscos, las gambas, los calamares, la sepia y el pescado engordan muy poco si no les añades mayonesa.
6. Intento no pasarme con: los frutos secos, fritos, hojaldres, patatas de bolsa y otros snacks, los tintos de verano (mejor claritas), cosas con mayonesa, salsa rosa, etc.
7. Todos los días gazpacho: como primer plato, como aperitivo, como refresco, como bebida… si no le añades trozos de pan ¡sólo tiene entre 25 y 35 kcal! Y te aporta millones de vitaminas y minerales.
8. No me salto ni una comida: la experiencia me ha enseñado que si te saltas una comida devoras en la siguiente o te acabas comiendo cualquier cosa.
9. Bailo todas las noches: por si me he saltado todas las reglas anteriores -que también es sano hacerlo-; me pego unos cuanto bailes y se acabaron las calorías, hasta vuelvo más delgada.
¿Cuál es vuestra perdición en el chiringuito? El mío el gazpacho, las frituras de pescado, las tortillitas de camarones -en Cádiz-, la paella (www.lapaella.net), los helados Mágnum y los mojitos.
¿Tenéis más trucos para cuidar la línea en la playa?