Lo confieso: he entrado a formar parte de esa secta de fans de la soja y todos sus derivados (menos uno que luego contaré). Y estoy encantada de mi adicción, porque por fin he encontrado un sustituto a la leche y a los yogures, que he dejado de tomar porque me sentaban como un tiro. Encantada también porque no sólo es una adicción confesable sino sana y rica, porque la soja se puede tomar de mil maneras. Eso sí, yo me apunto a la soja pero nada de vegetarianismos, macrobioticismos, cruditismos, alimentos ligth, bios o cosas raras, ¡que una es muy amante de la dieta mediterránea!
La soja, el ingrediente estrella de la dieta asiática, es la responsable de que las mujeres asiáticas sean las que menos sufren las consecuencias de la menopausia y la osteoporosis. Tiene tantos beneficios que podría competir con el aceite de oliva y, desde luego, yo la adoptaría en nuestra dieta. Os los cuento:
1. Combate la menopausia y previene la osteoporosis. Los productos activos de la soja, los fitoestrógenos, tienen efectos parecidos a los estrógenos y son una forma de tratamiento hormonal natural de la menopausia. 2. Es antioxidante. Su contenidos en flavonoides tiene muchos efectos buenos sobre la salud: protege el corazón, retrasa el envejecimiento celular, combate el colesterol y mantiene la salud de la piel. 3. Tantas proteínas como la carne. Si eres vegetarian@, comes poca carne o no toleras la leche, es un buena opción para asegurarte las proteínas que necesitas. Sus proteínas ayudan a reducir el colesterol, protegen el corazón y previenen ciertos tipos de cáncer -como el de colon, pecho y próstata-, mucho menos habituales en la población oriental. 4. Todos los aminoácidos. Los diez aminoácidos esenciales que el cuerpo no puede fabricar están presentes en la soja. 5. Tiene calcio. Aunque menos que la leche o los yogures de vaca, también lo contiene y, además, los yogures y leche de soja se enriquecen con calcio. 6. Tiene pocas calorías. Además de ser súper beneficiosa para la salud, resulta que la soja es muy baja en calorías y aporta proteínas de alto valor nutricional sin añadir grasas. 7. Ayuda a los diabéticos. Su bajo contenido en glucosa hace que sea un alimento recomendable para los diabéticos.
La soja puede comprarse de mil maneras, es muy fácil de preparar y la venden en todos los supermercados. Yo compro las bandejitas de brotes en El Corte Inglés (www.elcorteingles.es). Como más me gusta es fresca en brotes, porque saben como a tronquitos de lechuga y simplemente los añado a la ensalada o a la pasta; también puedes saltearlos como cualquier otra verdura o ponerlos como guarnición. La soja es una legumbre originaria de Japón, pero actualmente se cultiva en todo el mundo. A partir de los granos de soja se hace el aceite, la lecitina, la harina y la salsa de soja. Con la planta entera se hace la leche de soja. Sus granos pueden comerse o cocinarse como cualquier legumbre. Podéis encontrarla en todas estas preparaciones y productos:
1. Germen de soja: puede tomarse cocinado en algunos platos o directamente en ensaladas. 2. Aceite de soja: rico en ácidos grasos poliinsaturados. Es desaconsejable para la cocción pero muy apropiado para aderezar en crudo. 3. Lecitina de soja: complemento alimentario que emulsiona las grasas, compensa el exceso de colesterol, potencia la memoria, la actividad mental, combate el Alzheimer, el estrés y el envejecimiento prematuro. 4. Leche, yogures, postres y batidos de soja: ideales para las personas que tienen intolerancia a la lactosa. 5. Tofu: es una especie de queso vegetariano que puede tomarse frío o caliente. Se conoce como “carne vegetariana”. A mí en plan filete o hamburguesa no me gusta mucho pero está muy bueno en las lasañas. 6. Salsa de soja: se hace cociendo los granos de soja mezclados con especias y dejándola macerar. 7. Otros productos: bebidas, mantequilla de soja, harina de soja o proteína seca de soja.
La Food and Drug Administration recomienda tomar 25 gramos diarios de soja. A mí fresca me encanta, y también está riquísimo el pan de soja, pero lo que no soporto, y mira que lo he intentado de mil y una maneras, es la leche de soja, me sabe asquerosa. Y no digamos el tofu tal cual... ¿Os gusta a vosotr@s la soja? ¿Tenéis alguna receta rica para darme?