Acaba de estrenar la peli “Bandidas”, está rodando la controvertida "Manolete", pasea su palmito de soltera por España y sale día sí y día también en la prensa rosa de medio mundo. Como actriz a mí no me emociona -aunque le di un voto de confianza después de ver la magnífica “Volver”-, pero me parece un bombón, una mujer especial. Por mucho que algunos quieran criticarla -o que sean criticables sus dotes interpretativas-, Penélope tiene algo que sólo unas pocas mujeres tienen: glamour. En cada uno de los estrenos o actos público a los que ha asistido ha ido maravillosamente bien vestida, con una elegancia y una clase desbordante. Supongo que esto será debido a un “fifty fifty” entre su estilista y su propio criterio, pero la clase es algo que no se puede comprar ni crear por mucho vestido caro que lleve una. Su belleza mediterránea se acentúa con la edad y con una acertada combinación de feminidad sin caer jamás en la vulgaridad: Penélope siempre insinúa, nunca enseña, Penélope se ciñe pero no se embute, Penélope siempre acierta con el modelo, el peinado y el maquillaje, la actitud.
Pero no sólo me gusta su estilo sino el rumbo que ha tomado su cuerpo. Penélope es una de esas mujeres que acepta su edad y ha dejado paso a las naturales, hermosas y voluptuosas curvas típicas en cualquier mujer de treinta y tantos. Por supuesto, no le sobra un gramo y está espléndida y en forma, pero parece una mujer y no una eterna adolescente. ¿Cómo se cuida? Investigando en revistas y en la red he hecho un recopilatorio de sus secretos de belleza:
¡Dormir mucho! Éste es el mayor secreto de belleza de Penélope, que confiesa haber llegado a dormir 17 horas seguidas. Además, no le gusta trasnochar y, si puede, también se echa la siesta. Cuida su piel protegiéndola del sol y bebiendo dos litros de agua diarios. Entrenador personal: la actriz mantiene su antiguo cuerpo de bailarina con un entrenamiento a medida que combina el ejercicio aeróbico y la tonificación muscular con la relajación oriental. También hace Pilates y dice que le encanta nadar. Adicta al japo: como no fue capaz de hacerse vegetariana –lo intentó durante 3 años- se ha pasado a la comida japonesa, que también es muy sana. No prueba el alcohol pero dice no poder resistirse a la coca-cola ni al chocolate. También se declara incondicional del aceite de oliva, que le encanta tomar con pan y un poquito de sal. Otro de sus secretos para mantener sus 52 kilos es no saltarse ni una comida.
Ya no fuma. Recientemente la actriz declaraba haber dejado el tabaco y el café. Muchos masajes. Cuando viene a Madrid, “Pe” suele pasarse por The Lab Room (www.thelabroom.com) para darse una masaje relajante combinado con aromaterapia. Melena L’Oréal. Desde que es imagen de la conocida firma dice cuidar su brillante y sedosa melena con la nueva línea Elvive Nutriceramidas (de pequeña jugaba a decir “porque yo lo valgo”). Manicura francesa. A “Pe” le encanta llevar las manos y los pies muy cuidados. Se maquilla poco. A no ser que la ocasión lo requiera, y nunca se acuesta sin desmaquillarse.
¿Sabéis lo que decía su ex, Matthew McConaughey cuando salía con ella? “Vivo y respiro Penélope. Sé que todo sería mucho mejor si estuviera con ella 24 horas. No logro dormir al día siguiente cuando voy a verla, tampoco cuando ella comparte mi cama”. ¿Os parece a vosotr@s Penélope tan especial como a mí?