
Acaba de entrar en la década de los 30 y no le puede ir mejor:
ha desembarcado en Hollywood con la película “Snakes on a plane” -uno de los éxitos del verano-, acaba de terminar
en Chile el rodaje de “Santos” -una historia de amor, comedia y ficción-, protagonizará la segunda parte de
"Manuale D’Amore" junto a Mónica Belucci, y
está viviendo un sonadísimo romance con Adrien Brody, quien recientemente rodaba en España Manolete y a quien se relacionó con Penélope Cruz, que da vida en el filme a Lupe Sino, el gran amor del torero.
Elsa y Adrien han paseado su amor por Chile, Nueva York y Miami al ritmo de promoción de la película de Pataky.
Elsa tiene muchas armas para triunfar en Hollywood. Desde que se diera a conocer en la serie
“Al salir de clase”, “la Pataky” ha ido fraguando una cada vez más sólida carrera cinematográfica en la que destacan títulos como
"Ninette" -a las órdenes del gran Garci-,
"El Arte de morir", "Tiovivo", "Romasanta" o "Iznogud" (en este rodaje conoció al, para mí,
nefasto Michael Young, su ex novio). Pero además de sus dotes interpretativas (estudió Bellas Artes y Periodismo),
Elsa cuenta con algo imprescindible en Hollywood: belleza, una belleza dulce, fina y elegante. Y esto es precisamente lo que a mí me interesa:
¿cuáles son los secretos de belleza de Elsa? Cambio de nariz. Quienes hemos visto “Al salir de clase” nos acordamos de la nariz original de Elsa Pataky, mucho menos fina que la actual. Aunque entonces también era guapísima, creo que es
una de las mejores narices operadas que he visto.
Mucho ejercicio. Pequeña pero de formas perfectas, Elsa mantiene su cuerpazo a base de ejercicio, algo que siempre me corrobora
mi novio, que va al mismo gimnasio que ella en Madrid, el exclusivo Metropolitan (
www.clubmetropolitan.net), aunque también va a uno en Majadahonda, donde vive.
¿Su entrenamiento? Una combinación de ejercicio aeróbico (para quemar) y fitness (para tonificar).
Cuida lo que come. Aunque dice controlar mucho las grasas y los dulces, gracias al ejercicio se permite
algún capricho los fines de semana (me imagino que alguno de los helados que anunciaba este verano).
No le gusta maquillarse. A Elsa le encanta ir con la cara lavada, aunque siempre lleva
cacao -se declara adicta al Carmex- y
máscara de pestañas en el bolso -en verano se tiñe las pestañas para que le destaquen más los ojos-.
Pero siempre se desmaquilla. Ésta es una de las manías de la actriz:
“antes muerta que irme a la cama con el maquillaje puesto”. Elsa siempre se lava la cara por las noches y se pone una buena dosis de hidratante, un gesto que repite por la mañana con agua fría. Cada dos meses más o menos, se hace una
limpieza de cutis y algún tratamiento de belleza –le gusta cambiar de centro-.
Adicta al autobronceador. Si algo le da miedo a Elsa es el sol, que no toma si no es con índices de protección altísimos. Pero como le encanta verse morena, usa autobronceador
en la cara y el cuerpo (ha sustituido la crema corporal por un autobronceador de Clarins y en la cara usa el gel flash de Lancome).
Fiel a su perfume. Como a sus novios parece gustarle tanto como a ella, Elsa es fiel desde hace años a Esencia de Duende, de Jesús del Pozo.
Es elegante. Pataky siempre acapara las miradas y los flashes allá donde va, y es que suele destacar por un estilo elegante, sexy y muy femenino. De hecho,
tiene su propia línea de ropa (
www.ptky.net).
Le encanta cuidarse. A esta belleza rubia le gusta todo lo que signifique cuidarse: limpiezas, mascarillas, tratamientos, saunas…
Y no me extraña, porque su angelical belleza es la llave que puede abrirle las puertas de Hollywood.
¿Os gusta la belleza de Elsa Pataky? www.elsapataky.com